domingo, 15 de junio de 2014

Suiza 2, Ecuador, en Babia


Si el juego que cerró la jornada anterior clasificaba dentro de la épica infantil este entra de lleno en la comedia de situaciones (aunque con tintes de tragedia para los aficionados de Ecuador). Resulta que tanto los ecuatorianos como los suizos metieron un gol por bando lo mejor que pudieron y ya a la altura del minuto noventa parecían convencidos de que ninguno iba a pasar de allí, de un empate con el que al menos aseguraban un punto a cada equipo. Mejor eso que arriesgarse a perder ese solo puntico, se habrán dicho. Los suizos bajaron los brazos y los ecuatorianos en correspondencia apagaron las piernas y el cerebro. Es el momento en que un racista ilustrado aprovecharía para escribir un tratado sobre la incapacidad de prosperar en los países cálidos: fue como si los del Ecuador pensaran que lo que pasara en el tiempo de descuento solo contaba como entrenamiento. Los suizos aprovecharon la ausencia mental súbita de los ecuatorianos y marcaron un gol en un contragolpe de juguete. El gol pareció un chiste pero los tres puntos con que se fueron a su hotel son de lo más real del mundo.

Costa de Marfil 2, Japón 1


El partido parecía una película de un cine de barrio. Bueno, de mi barrio cuando era niño, a mediados del siglo XIII (eso de saber contar en números romanos da idea de lo viejo que es uno). El problema es que el proyeccionista -que como todos los proyeccionistas de cines de barrios se distraía con cualquier cosa que no fuera la película- se confundió con los rollos. Al principio puso una de samuráis: el contrario se le acerca con aspaviento impresionante y al samurái le basta un gesto veloz y preciso para partirlo en dos de un tajazo de Honda, el ronin del medio campo que tanto impresionó en el mundial pasado. Y todo parecía que seguiría así, con los de Costa de Marfil atacando sin mucho orden, como los indios en las películas de vaqueros, pero en eso el proyeccionista cambió de rollo y puso “El príncipe valiente” o alguna por el estilo. Una en que el príncipe andaba perdido no se sabe por dónde y cuando todo parecía perdido, aparece.  El príncipe se llama Drogba y aunque él mismo no hace mucho en sus guerreros se opera una transformación total: de tipos torpes y lastimosos se convierten en luchadores hábiles y energéticos que asaltan la portería contraria que hasta entonces parecía infranqueable: a cuatro minutos de entrada en escena del príncipe Drogba los africanos derriban las puertas del castillo y entran espada en mano hasta conquistar todo el castillo del shogún. O traducido al idioma del fútbol: meten un par de goles como si lo que hasta entonces parecía imposible fuera lo más sencillo del mundo. Y no es difícil imaginarse a esa hora a todo un continente brincar en sus asientos como nosotros en aquel cine de barrio.

[La caricatura de Lauzán se las debo pero imagínense a un elefante aplastando a un samurai. Pues ya está]

Italia 2, Inglaterra 1

Ilustración; Alen Lauzán
Un buen consejo: si va a inventar algo pensando que va a ser el primer beneficiario de su invento, olvídelo. Mire al que inventó la rueda cuyos descendientes no han podido cobrarle la patente a la General Motors. O si no mire a los ingleses. Crearon el deporte más hermoso que existe (en fuerte disputa con el cuatroesquinas pero eso es otra discusión) y han ganado un solo Mundial y aun así le echan en cara el gol fantasma como a otros le sacan el hijo que tuvo con la mejor amiga de su esposa. Ayer los ingleses salieron como una tromba con delanteros rapidísimos y desbordados de talento, como si todas las debacles anteriores de porteros con manos de mantequilla, goles que el árbitro no reconoció –como si fuera un hijo bastardo de telenovela- o cualquier otra desgracia de última hora no hubiesen sucedido nunca, como si todo eso perteneciese al pasado que nunca más se repetirá however… parafraseando al gran filósofo brasileño Roberto Carlos, contra la fuerza del destino no existe defensa. Tiraron 27 centros al área por solo ocho de los italianos, dieciocho remates por trece italianos y así y todo los comandados por el veterano Andrea Pirlo en versión “La pasión de Cristo” (veterano como futbolista pero como Cristo apenas tiene un año más que el original) metieron dos goles por solo uno de los ingleses.

Técnicamente, el mejor juego hasta ahora y desde ya señalaría a ambos equipos como candidatos serios a llevarse la Copa que Parece Cualquier Cosa Menos A Una Copa pero en el caso de los ingleses eviten las apuestas. Ya bastante tienen con la maldición de haber inventado un juego tan bonito. 

sábado, 14 de junio de 2014

Costa Rica 3, Uruguay, créanlo o no, 1


¿Qué esperar del enfrentamiento entre el cuarto lugar del Mundial pasado, el campeón vigente de la Copa América, y el ocupante del lugar 28 del ranking de la FIFA? Bueno, si supiéramos la respuesta de antemano no tendría ningún sentido ver la Copa del Mundo. Todo se resolvería tomando un café frente al laptop que te daría la respuesta en fracciones de segundo en vez de los noventa minutos más descuento. Eso, bien lo saben los fabricantes de cerveza, sería el fin de nuestra civilización tal y como la conocemos. Pues en la primera mitad Uruguay, sin Luis Suárez, era como un lápiz sin punta: solo anotó algo a fuerza de apretarlo mucho, con un penalty para ser más exactos. Costa Rica, como si no fuera con ella, no le hizo caso ni al penalty ni al ranking de la FIFA y les dio la razón a los fabricantes de cerveza: en la segunda mitad los ticos anotaron tres goles como tres soles. ¡Qué bueno que haya cosas en este mundo que no puedan predecirse con un buen software! ¡Cómo me gusta el fútbol, carajo! (Y la cerveza, naturalmente). 

Colombia 3, los Salpingidis 0


Aparte del inestimable atractivo de contar con un jugador nombrado Salpingidis (tan necesario en expresiones como “Eres tremendo Salpingidis” o “Si insistes te voy a armar un Salpingidis que vas a arrepentir de haber nacido”) partido traía la respuesta al enigma de ¿Cómo lucirá Colombia sin Radamel Falcao? Los primeros cinco todo el mundo se olvidó de esa cuestión porque fueron inmejorables. Con decir que marcaron el gol más rápido en lo que va de Mundial. Luego de eso la pregunta volvió a cobrar sentido pero por suerte para los colombianos jugaban contra Grecia que es como decir enfrentar a once salpingidis: sin esforzarse uno hasta puede anotar dos goles más y no recibir ninguno a cambio. 

(Duda de última hora: ¿Por qué le dicen “cafeteros” al equipo colombiano? Ese polvito blanco que se aspira por la nariz, ¿es café?)

viernes, 13 de junio de 2014

Chile 3, Australia 1

ILustración: Alen Lauzán


Chile entró en el partido que parecía que lo de Holanda con España iba a quedar un gesto cariñoso. Dos goles en quince minutos. A ese ritmo el juego terminaría 12 a 0 y con todo el equipo de Australia en la sala de espera del psicoanalista (porque tenían que aguardar a que los españoles terminaran con su terapia). Sin embargo tras los goles se apaciguaron y entraron en una fase rococó en la que para decidirse a disparar a puerta daban más vueltas que en un minuet o –para ajustarnos al contexto chileno- una cueca. Cahill, el delantero de las antípodas los devolvió a la realidad con su gol de cabeza: era un juego de fútbol y no un festival internacional de bailes folclóricos. Durante un buen rato no estuvo claro si los australianos empatarían con su fútbol más directo y menos destilado o los chilenos marcarían una distancia definitiva. Al final ocurrió lo último y no por casualidad. Sin ser sorpresa Chile ha dejado una de las impresiones más agradables de un torneo que recién empieza.

Ah, y es la primera reseña hasta ahora en que no he tenido que mencionar al árbitro, graciadió.

Holanda 5, Rizzoli 1, España, no sabe, no responde

Ilustración: Alen Lauzán

En el primer tiempo se hizo todo lo posible por copiar el partido Brasil- Croacia. España en el papel de Brasil, el árbitro Rizzoli en el de Nishimura y Diego Costa en el rol especial de Fred: no consigue rematar ninguna pelota con peligro pero sabe dejarse caer espléndidamente en el área y reclama el penalti que le toca como campeón vigente. Así hasta que Van Persie revisa la planilla del partido, comprueba que juega como delantero de Holanda y se marca un espléndido gol de cabeza.   

En la segunda parte todo fue mucho más sencillo: a España se le olvidó salir a jugar dejándole el trabajo a Casillas de ir a recoger balones al fondo de la malla. Recogió cuatro pero pudieron ser más. En uno de ellos incluso se lo entregó directamente a los delanteros para ahorrarse el trámite de ir hasta el fondo de la cancha y regresar a marcar. La salida del resto del equipo tampoco significó mucho cambio para el sufrido Casillas que siguió haciendo solo la ingrata tarea de devolver balones al centro del terreno. A Diego Costa, abucheado al inicio del partido por el público brasileño, se le está organizando un acto de desagravio para agradecerle haberse nacionalizado español en lugar por optar por su tierra natal.  Ni Torres ni Cazorla anduvieron mucho mejor: les entraba tal pánico escénico cuando se encontraban solos frente a la puerta contraria que el departamento de inmigración español estudia deportarlos a Inglaterra con carácter definitivo. 

Se imponen cambios en España para el próximo enfrentamiento. El principal de ellos sería explicarles a los jugadores que gana el que meta más goles de los que recibe y no el que esté en posesión del balón por más tiempo, incluyendo el que se emplea en sacarlo de la portería.

México (3-2=)1 Camerún 0

Ilustración: Alen Lauzán
Lo que estaba desenvolviéndose como un partido bonito entre dos equipos con vocación ofensiva (los mexicanos con más orden táctico, Camerún entregado al talento de Eto’o y del lateral Assou-Ekotto) comenzó enturbiarse cuando un juez de línea decidió reforzar la defensa de Camerún y anuló dos goles mexicanos en el primer tiempo a golpe de silbato. O sea, que el favoritismo de los árbitros en este Mundial no parece limitarse a Brasil sino se extiende a los equipos que vistan de amarillo. No obstante -y pese a ir vestidos de verde- los mexicanos no se desalentaron y cazaron un rechace del portero camerunés en el área para anotar el único gol oficial del encuentro. Con todo lo más impresionante del partido fue el buen drenaje del terreno que no se encharcó pese a la lluvia que cayó durante los 90 minutos.

Al paso que vamos no estaría de más decidir la Copa en un torneo donde jueguen exclusivamente los árbitros. Un torneo de cartas más exactamente y ganará, por supuesto, el que tenga las amarillas.  

jueves, 12 de junio de 2014

Brasil 2, Croacia 1, Nishimura 1

Ilustración: Alen Lauzán
Croacia entró con mala pata al mundial jugando de inicio contra el equipo anfitrión y un árbitro japonés con vocación de Santa Klaus: a la primera oportunidad que tuvo les regaló un penalti a los brasileños como si en vez del partido inaugural de la Copa del Mundo se tratara de las Navidades. Tampoco es que Croacia hiciera mucho a favor de sí misma pero en cambio tenía de su parte a Marcelo, defensa de Brasil que marcó a favor de los visitantes el único pase que recibió; y al entrenador brasileño, el indescriptible Felipao, que insistió en mantener en el terreno todo el tiempo que pudo a Hulk, un atlético top model a quien al parecer le dio instrucciones precisas de no acercarse a la pelota para no ensuciarse la camiseta recién estrenada. 

Mención aparte merece el haber conservado los 90 minutos en el terreno a Fred quien figura en la plantilla del equipo como delantero pero en realidad ejerció como observador de la ONU, muy atento a los movimientos del balón pero guardando la más estricta neutralidad excepto cuando se trataba de dejarse caer en el área chica. Neymar lució bastante mejor de lo que es aunque no tan bien como se cree que es y marcó un gol digno de un juego de billar y otro digno de Don Vito Corleone. La mejor noticia para Brasil además del marcador fue el desempeño del defensa Oscar durante todo el partido lo cual en sí es una mala noticia: mal va un equipo de Brasil si los elogios deben empezar por la defensa. Aun así todavía quedan esperanzas de que gane el campeonato pero para ello deberá reforzarse al equipo con ocho o nueve árbitros como Nishimura. Ah y, de ser posible, jugar la final el 25 de diciembre. 

Comienza el Mundial


Con una colorida ceremonia inaugural se ha dado inicio oficialmente a la Copa del Mundo 2014. La ceremonia sirvió para que todo el planeta conociera de primera mano las ricas tradiciones de la gran nación sudamericana como esos indígenas que se trasladan en canoas cargadas por tipos vestidos de azul o esos árboles que se mueven por todas partes como en una representación de Macbeth o sus reconocidos cantantes como Jennifer López y Pitbull. No, era una broma. Ya sé que ellos no son ni brasileños ni cantantes. De todas maneras se agradece que Cuba y Puerto Rico –las dos alas del pájaro- tengan al menos algún representante en la Copa, algo que no ocurría desde 1938 en el caso de Cuba y en el caso de Puerto Rico desde que Ricky Martin cantó aquello de"1, 2, 3 oé, oé, oé".


En cuanto al fútbol en sí –porque lo que nunca se va a entender es para qué se gasta dinero en una ceremonia inaugural en eventos deportivos que interesan a la gente- todos coinciden en señalar a Brasil, España, Alemania y Argentina como los favoritos a ganar la Copa. Pero incluso los favoritos no las tienen todas consigo. Argentina por su defensa más o menos paleolítica, su medio campo incierto y su dependencia de un Messi que en los últimos meses se ha vuelto bastante impredecible; Brasil porque a la presión excesiva y el fantasma del Maracanazo se suma el detalle de que tiene la peor selección más o menos desde que se empezó a jugar fútbol por allá; España porque cuatro años no han pasado por gusto y Alemania porque su selección ha perdido la costumbre de ganar. A estas como al resto de las selecciones europeas, además de los rivales que les toquen en suerte tendrán que superar el sortilegio que ha impedido a los equipos del Viejo Continente coronarse en tierras americanas: desde 1930 han aparecido y desaparecido naciones, levantado y caído imperios, forjado y roto alianzas pero nunca se ha conseguido superar el embrujo. 

De cualquier manera: que gane el mejor (y que para ser el mejor haga falta anotar más de un gol por partido). 

El Castillo de las palabras

De izquierda a derecha: Armando Tejuca, Jesús Castillo y un servidor en la Víbora posiblemente en 1994.

Cuando un amigo muere –me recordaba alguien- se lleva consigo una modulación, una posibilidad del propio ser de uno. Quien me lo dijo –otro amigo cercanísimo apenas vio de pasada a Jesús Castillo, el amigo muerto de que hablábamos pero sabía de pérdidas: y  es que llegado a ese punto todos los grandes amigos son similares. Nos completan con parecida intensidad y su ausencia nos mutila en igual medida. Y para los que tuvimos la suerte de conocerlo sabemos que en pocos casos la pérdida de un amigo puede ser mejor definida como la extinción de un idioma privado. Cada expresión suya era una manera de sacar el lenguaje del sitio al que lo recluye la costumbre como si, más que medio de comunicación, fuese un juguete. Alguien –si se me permiten los ejemplos- quien convertía el acto sexual en “embarque de vianda para el interior” y sus romances, siempre intensos, en “la leve determinación del ser social”.

De profesión ingeniero civil dejó testimonio de su ingenio y su talento verbal en varias de las aventuras que compartimos o que emprendió por su cuenta: exposiciones como Tarequex 91, iniciador del proyecto Aquelarre cuando todavía funcionaba apenas como un periódico mural, 50% de la Agrupación 30 de Febrero entre otros de dimensiones casi clandestinas y de los que como evidencia queda apenas alguna que otra foto y su colaboración en el número inicial y único de la revista Aquelarre. De manera que los que no tuvieron la suerte de conocerlo tendrán que creerme: es uno de los tipos más simpáticos e ingeniosos que yo haya conocido (y no son pocos) pero también de los más leales.  

 Y es que ese sentido de la lealtad de Castillo, el Castle o Manolito para los parientes que preferían usar su segundo nombre, era una de las cosas más firmes con que se podía contar en un mundo donde todo ha cambiado demasiado.  En mi caso no se materializaba con más claridad que cada 20 de octubre en el que se cumplía un aniversario de mi salida de Cuba. Que se acordara religiosamente de ese día enviándome un mensaje y no, digamos, el día de mi cumpleaños era una manera de hacerme saber con la discreción y la elegancia solo al alcance de unos pocos, cuánto le dolía la separación, cuan imperdonable le seguía pareciendo y cómo a pesar de todo me seguía siendo presente. Porque en el fondo tras esa broma constante que era su vida –y que la llevó según me cuentan, hasta el final, cuando todo lo que lo rodeaba era doloroso- se ocultaba el profundo estoicismo de quien no puede renunciar a ciertos deberes, ni a la buena costumbre de cumplirlos con discreción.


Hace rato no me decidía a dedicarle estas palabras y quizás fue por puro rencor: ya sé que me van a faltar las suyas el próximo 20 de octubre. Lo demás –que como Shakespeare sabía, es lo más importante- es silencio.    


miércoles, 11 de junio de 2014

Opciones laicales

Dicen los ahora ex-editores de la revista Espacio Laical:

"Creímos oportuno ­­­­–y así lo seguimos pensando– que no era moralmente adecuado seguir conduciendo una publicación que provocaba divisiones dentro de la propia comunidad eclesial, donde se encuentran las posiciones de quienes piensan que la Iglesia no debe inmiscuirse “en política” y los que creen que no debe abrir sus espacios a todos los actores de la sociedad civil cubana"
Al principio me recordó aquella frase de Borges que afirmaba que "Quienes dicen que el arte no debe propagar doctrinas suelen referirse a doctrinas contrarias a las suyas". Pero de atender con cuidado a ese fragmento (y darlo por válido) se llega a la conclusión de que la Iglesia cubana se divide entre quienes están con el gobierno -que como el viejo Franco, no se mete en política- y quienes no quieren nada con la oposición.

martes, 10 de junio de 2014

Aporte del Período Especial (con postdata)

Me cuenta un socio al regreso de Cuba:

Estaba dando  vuelta por La Havana Vieja y pasaron delante de mí un grupo de mujeres, que parece que salían de una reunión o algo parecido.
-¿Qué es lo que nos aportó el período especial?- preguntó una.
Y otra respondió:
-Organización.
P.D.:

Me comenta Ernesto Fumero Ferreiro a propósito de lo anterior:
"En la prueba de ingreso a la universidad de Historia que tuvieron que repetir debido a que lo de la venta de pruebas se hizo del dominio público metieron unos cuantos chícharos. El favorito de los chamas, nacidos en 1996, (entre ellos mi sobrina) fue: 'Mencione con 5 ejemplos cómo las masas apoyaron a la Revolución en el período especial' " 
¿Alguien se sabe la respuesta? 

jueves, 5 de junio de 2014

Nosotros los ordenados

De la contrarréplica del discurso pronunciado por el Che Guevara como representante de la República de Cuba en la Asamblea General de las Naciones Unidas el 11 de diciembre de 1964:

"Nosotros tenemos que decir aquí lo que es una verdad conocida, que la hemos expresado siempre ante el mundo: fusilamientos, sí, hemos fusilado; fusilamos y seguiremos fusilando mientras sea necesario. Nuestra lucha es una lucha a muerte. Nosotros sabemos cuál sería el resultado de una batalla perdida y también tienen que saber los gusanos cuál es el resultado de la batalla perdida hoy en Cuba"
 Y fíjense como sigue:

"En esas condiciones nosotros vivimos por la imposición del imperialismo norteamericano. Pero, eso sí: asesinatos no cometemos, como está cometiendo ahora en estos momentos, la policía venezolana que creo recibe el nombre de Digepol, si no estoy mal informado. Esa policía ha cometido una serie de actos de barbarie, de fusilamientos, es decir, asesinatos [nótese el lapsus: si antes dice que los fusilamientos no son asesinatos de pronto acusaba a sus adversarios de fusilar] y después ha tirado los cadáveres en algunos lugares"
O sea, que de lo que acusa el Che a los otros no es de matar sino después dejar regados los muertos en la calle.



martes, 3 de junio de 2014

Short stops

El campo corto es, con diferencia, mi posición favorita en béisbol. Lo fue desde siempre, o al menos desde niño cuando descubrí que el número de mi uniforme coincidía con el de Rodolfo Puente, torpedero estrella de los equipos de la capital (y chivato en su tiempo libre, ya lo sé) que formaba con Rey Vicente Anglada la mejor combinación de doble play de la época. Luego el mago Germán Mesa (otro que terminó, dicen, colaborando con el aparato) borró cualquier atisbo de nostalgia que uno pudiera sentir por Puente cuyo brazo, por ejemplo, no era gran cosa. Y la combinación de doble play con Padilla era, como verán en el video que incluyo a continuación, algo digno de verse.



Y es que un buen torpedero debe combinar la explosividad de un sprinter con la gracia de un bailarín y su desempeño es posiblemente el espectáculo más bello que puede ofrecer un diamante de béisbol. Siguiendo entre los cubanos creo que todavía superior a Mesa a nivel defensivo fue Rey Ordóñez en su carrera más bien breve en Grandes Ligas. Jugador de reemplazo a su paso por Industriales llegado a los Mets explotó a defensiva causando un autético asombro con sus jugadas. Cubría más área de terreno que Mesa y con un brazo más poderoso Ordoñez fue un innovador en la posicion con esa manera de recoger los roletazos al "hueco" deslizandose para luego levantarse y tirar a primera mientras la manera tradicional de hacerlo es saltar y girar en el aire. (Mesa por otra parte era bastante mejor a la ofensiva y su comunicación con Padilla llegaba a una perfección que no consiguió Ordóñez con sus compañeros).



Y para terminar un par de jugadores más: el norteamericano Ozzie Smith a quien sólo he podido admirar en viejos videos. 



Y el venezolano Omar Vizquel con sus 11 guantes de oro a quien sí tuve la suerte de ver jugar:

    

domingo, 1 de junio de 2014

Siglo XXI

Una de las obras cumbres de la chapucería y la manipulación editorial bien puede ser el librito “Literatura en la revolución y revolución en la literatura” de la editorial mexicana Siglo XXI que recoge una polémica a tres bandas entre Oscar Collazos, Julio Cortázar y Mario Vargas Llosa. En ella –como se sabe- el entonces aprendiz de crítico- comisario Oscar Collazos recriminaba a los escritores del Boom no ser lo suficientemente revolucionarios para a continuación ser vapuleado alegremente por los escritores.  

Pues en un intento de disimular la paliza dialéctica a que fue sometido Collazos los editores deciden cambiar el orden de los textos y luego del inicio de la polémica por Collazos y la respuesta de Cortázar incluyen la respuesta de Vargas Llosa en abril de 1970 y cierran con un una contrarréplica de Collazos a Cortázar publicada tres meses antes del texto del peruano. Y lo de menos es el atentado a la cronología sino que el texto de Vargas Llosa contiene numerosas alusiones que no se entienden si antes no se lee el texto con el que los editores decidieron cerrar el libro. Pero claro, sonaba mucho más edificante terminar el libro con el llamado de Collazos a las barricadas revolucionarias:
“ante todo compañero Cortázar, no seremos usted y yo los enfrentados, sino nosotros contra ellos, en una lucha en l cual usted ya sabe dónde está y nosotros sentimos que está de nuestra parte, como en esas películas de sheriff y bandidos”
Que con este gancho al hígado lanzado por Vargas Llosa:

“Si nadie puede reprocharle a Collazos que no le gusten los libros que no entiende en cambio sí me parece grave que no entienda a los autores que le gustan"

sábado, 31 de mayo de 2014

Los problemas en Chipre

Un monólogo del humorista cubano Nelson Gudín, "El Bacán de la Vida", en el veinte aniversario del Festival Aquelarre. Lo bueno es que -como dice- no hace chistes.




viernes, 30 de mayo de 2014

La idea vulgar del dinero...

No hay dudas que Fidel Castro era un iluminado, como lo muestra este discurso de 1967:

"Se erradicó el deporte profesional y, sobre todo, se erradicó en aquel deporte, que era uno de los más populares, la pelota. Y jamás se soñó que una masa tan enorme de ciudadanos practicara ese deporte, que se pudiera alcanzar en tan breve tiempo tan extraordinaria calidad. Pero lo más interesante es que jamás ningún deportista profesional, cuyo negocio era el deporte, jugó con tanto entusiasmo, con tanta entereza, con tanto coraje, como el que llevan a cabo nuestros deportistas, que no son profesionales. 
Y esto es una lección, una lección no solo deportiva; es también una lección política que demuestra cómo se puede desarrollar un hombre mejor sin que necesariamente tengamos que meter en la cabeza de cada hombre o mujer del pueblo la idea vulgar del dinero"Y esto es una lección, una lección no solo deportiva; es también una lección política que demuestra cómo se puede desarrollar un hombre mejor sin que necesariamente tengamos que meter en la cabeza de cada hombre o mujer del pueblo la idea vulgar del dinero"

jueves, 29 de mayo de 2014

Portadas

Hasta ahora -que yo sepa- nadie lo ha hecho notar pero la foto elegida para la cubierta del libro de Guillermo Cabrera Infante "Mapa dibujado por un espía" y en el que el autor narra su estancia en La Habana durante varios meses de 1965 no recoge una escena habanera sino de la ciudad de Camaguey a 500 km de distancia. Y me confirmaron un par de camagueyanos (mi padre entre ellos) que se trata de la calle Ignacio Agramonte (Estrada Palma en aquellos días) mirando desde la esquina que esta hace con República.



Una foto de una calle comercial de La Habana por aquellos días como era el caso de Neptuno:



Kid Guevara (continuación del anterior)

Abel Sierra Madero cita en facebook un fragmento inédito de su entrevista a Alfredo Guevara altamente revelador:

"La censura de PM fue también una vendeta personal de Guevara contra Guillermo Cabrera Infante, quien había realizado algunas críticas al ICAIC y a su insipiente producción filmográfica. Relata Guevara que los problemas entre ellos se agudizaron una vez que censurado PM, Guillermo y Sabá Cabrera Infante le hicieran una visita al ICAIC: ' “Ellos se aparecieron en mi despacho y me gritaron fascista. Yo era un jovencito salido de la clandestinidad. En aquel momento, el que me importunara tenía que fajarse conmigo a piñazos y eso fue lo que hice con ellos, fajarme a los piñazos. Guillermito no cogió ninguno, pero Sabá sí. Ellos no eran debiluchos ni mucho menos, eran hombres igual que yo”
Ya tenemos acá la solución del enigma que ha atormentado a legiones de investigadores de la cultura cubana durante años: ¿por qué Alfredo Guevara nunca llegó a introducir sus brazos en las mangas de su saco? Pues la respuesta es que era la manera en que Kid Guevara se encontraba mejor preparado para entrarle a trompadas al primero que se apareciera.