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jueves, 27 de noviembre de 2014

Las Cuatro Estaciones del Centro Cultural Cubano de Nueva York (III)

(Un relato informal celebrando el 42 aniversario de la fundación del Centro Cultural Cubano de Nueva York). Noviembre 1972 - Noviembre 2014

TERCERA ESTACION
En agosto de 1994, por iniciativa del difunto y muy querido amigo José “Pepe” Prince, Marcelino Miyares y un servidor, nos reunimos informalmente en casa de la Dra. Elva Collazo en el Village. Invitamos a Omar Torres, Pablo Carreño, Mirta Gómez, Ada de Cardenas y Maria Teresa Serrano. Esa noche luego de disfrutar de un recital privado por la pianista Mirta Gómez, se acordó reorganizar de nuevo el Centro Cultural Cubano de Nueva York. Una vez más, comenzamos a llamar a amigos artístas, académicos, intelectuales, profesionales y personas interesadas en preservar y exponer el rico legado cultural cubano en el exilio.
Por espacio de tres años se estuvieron celebrando reuniones y tertulias en los estudios de televisión, Times Square Studios en Broadway y la calle 42, presididos por Marcelino Miyares. En esos estudios, TSS, se celebraban conferencias, recitales, presentaciones de libros y proyecciones de películas cubanas. Se acordó no usar todavía el nombre del Centro Cultural Cubano de Nueva York, hasta que éste estuviese reorganizado y reincorporado.
Nos pusimos en contacto con el profesor Dr. Julio Hernández Miyares, Phillips Martínez, Prof. Perla Rozencvaig, Iraida Iturralde, Paul Echaniz, Mariano Ross, Vicente Echerri, Luis Alberto Soto, Luis Cruz Azaceta, Sergio Garcia Marrúz, Omar Torres, Dario Acosta, Beatriz Hernandez, Eduardo Lolo, Joseph Gil Berlinches, Lourdes Gil, Luis Alberto Soto, Wilfredo Angueira Zagal, Jorge Moya, Jorge Gómez, Armando Alvarez, Ivonne Conde, Julio Alvarez Machirán, Maria A.
Perez, Ana Maria Alvarez, Rafael Bordao, Manolo Garcia Oliva, Rene Bush, Ana Margarita Martinez Casado, Mario Perez Peña, Andrés Hernández, Carlos Espasande, Maritza Maseda, Julia Alemán, Jorge Domínguez, la abogada y consejera legal, Maritza Bolaños y otros compatriotas amigos y colegas.
Luego de varias reuniones en distintas casas, Jose “Pepe” Prince, convocó a una asamblea general que se realizó en el Centro Católico de Nueva York.Asistieron unas 100 personas. Se prosiguió a formar un comité de abogados miembros de El Centro, para redactar los nuevos estatutos.
.Sostuvimos reuniones en el hogar de la Dra. Rosario Rexach y en nuestro apartamento en el Manhattan Plaza. Así se acordó nombrar una Comisión ad hoc encargada de hacer los tramites legales hasta la convocatoria de nuevas elecciones.
A mediados del 1997 en los salones de Bloomberg Communications, en Park Avenue, bajo la supervisión del periodista y escritor Vicente Echerri y Luis Alberto Soto, directores del comité de elecciones del CCCNY, se celebraron las elecciones oficiales para elegir la nueva directiva, la cual quedaría formada en el siguiente orden: Iván Acosta, presidente; Julio Hernández Miyares, primer vicepresidente; Jose Prince, segundo vicepresidente; Iraida Iturralde, secretaria; Omar Torres, tesorero. También se elegieron a 16 miembros que formarían la nueva junta directiva, encargados de coordinar las distintas secciones.
En el Carnegie Hall, el 22 de abril, tuvimos el honor de presentar a la nueva directiva oficial de la reorganización del Centro Cultural Cubano de Nueva York. Esa noche presentamos un concierto clásico con composiciones de Ernesto Lecuona, interpretadas por el pianista, Mestro Marco Rizo. La poetisa y secretaria de la nueva directiva, Iraida Iturralde, abrió la ceremonia presentando al Honorable Alcalde de la Ciudad de Nueva York, Rudolph Giuliani, quien vino en persona a entregarnos la Proclama Oficial de la Ciudad de Nueva York.
Desde su reorganización en 1997 hasta el presente, el Centro Cultural Cubano de Nueva York, ha contado con nuevos miembros de la directiva y con cuatro presidentes electos, en el siguiente orden: Iván Acosta, Iraida Iturralde, Joseph R. Gil-Berlinches y Manuel Castedo.
Gracias a la árdua labor y dedicación de las últimas tres directivas con sus respectivas presidencias, su dinámica junta de directores y el extraordinario apoyo de sus miembros, el Centro Cultural Cubano de Nueva York, continua haciendo historia por su singular dedicación, preservando y exponiendo lo mejor del arte y la cultura cubana fuera del archipielago cubano.
A través de sus congresos, conferencias, conciertos, proyecciones cinematograficas, exhibiciones de arte, presentaciones de libros y presentaciones teatrales, el Centro Cultural Cubano de Nueva York, vibra y vive brillando por su excelencia.
Como lo escribiesen los profesores, Julio Hernández Miyares y Eduardo Lolo, en el Programa Boletín CCC, que se repartió en aquel histórico concierto de inauguración:“El nuevo CCCNY reconoce la labor de su antecesor y, como aquél, se propone la tarea de mantener y desarrollar el legado cultural que recibiéramos de quienes nos precedieron en el exilio desde el siglo anterior”.
Confieso que cuando llamé a mis amigos, Omar Torres y a Luis Cruz Azaceta, aquella noche otoñal de 1972, jamás me hubiese imaginado que 42 años mas tarde estaríamos celebrando otro aniversario del Centro Cultural Cubano de Nueva York.
¡Enhorabuena!

martes, 25 de noviembre de 2014

Las Cuatro Estaciones del Centro Cultural Cubano de Nueva York (II)

SEGUNDA ESTACION
Por Iván Acosta

En aquel solitario edificio a una cuadra del rio Hudson, construimos una sala de teatro, una galería, un café teatro y una pequeña biblioteca. El arquitecto, músico y novelista, José Raul Bernardo, uno de los miembros fundadores del Centro, hizo el diseño de la nueva sede del CCCNY. Con algunos de los miembros de la directiva y amigos que venían a ayudarnos, construimos el teatro y toda la estructura interna del edificio de El Centro.
A finales de ese mismo año1975, se nos unieron a la directiva, la poetisa Lérida de Dios, el dramaturgo y poeta, José Corrales, el actor Juan Troya, la actriz Clara Hernández, el historiador, Carlos Fernández Freire, la actriz Zully Montero, el ingeniero, Paul Echaniz, el profesor, José Miguel Sanjuan, Gladys Pérez y la intelectual, activista, feminista, Ileana Fuentes, quien en los próximos 4 años, con sus conocimientos, creatividad y dinamismo, rendirían un gran aporte al desarrollo general de El Centro. Ileana Fuentes, fue electa vicepresidente/administradora y formó parte importante de la nueva directiva y todas las operaciones y actividades, ayudando a impulsar esta Segunda Estación del Centro Cultural Cubano de Nueva York.
Desde el siglo XVI ya en Cuba se comenzaba a disfrutar del arte teatral. A través de los siglos, el teatro siempre ha sido parte integra de la historia cultural Cubana. Por eso, en el Centro, se le puso mucho énfasis a la sección de teatro. Entre el invierno de 1976 y diciembre de 1979, en la sala teatral de El Centro, se presentaron 19 producciones teatrales, las cuales fueron aplaudidas por el público, reconocidas por la prensa especializada y galardonadas por varias organizaciones, como la, ACE, HOLA y ACCA, entre otras, obteniendo mas de 30 reconocimientos por su sobresaliente labor teatral.
Entre las obras creadas por teatristas exiliados, producidas por, El Centro, se distinguieron: Los gusanos, Las niñas ricas de Calcachen, Pinchame con tenedor, Los cuchillos de Ataré, No son todos los que están, Antes del vuelo y la palabra, Ni verdad ni mentira, Espiritu burlón, La Isla Maravillosa, Meñique, y El Super, que aun se estudia y se representa en decenas de universidades y teatros nacionales e internacionales. (Incluyendo La Universidad de La Habana). Después de la gran acogida por el público en el teatro El Centro; la obra El Super, fue llevada a la pantalla por el productor Manolo Arce y los directores Leon Ichaso y Orlando Jimenez Leal.
En el teatro de El Centro, también se escenificaron obras de dramaturgos disidentes que residían en Cuba, como, Los Próceres, Contigo pan y cebolla, y, Aire Frio, ésta última, del laureado dramaturgo y maestro, Virgilio Piñera.
El 31 de mayo y el 1ro de junio de 1976, el Centro presentó el Festival de Arte Cubano, “De Cuba traigo el cantar”, en el Museo de Historia Natural de Nueva York. Con la participación del grupo, Pro Arte Sociedad Cubana, que dirigía Esteban Alvarez, en dicho festival se presentó la obra teatral, La muerte del Ñeque, de José Triana, bajo la dirección de Mario Peña, con: Juan Troya, Juan Granda, Emilio Rodríguez, Jorge Alvarado, Antonia Blanco y Hector Caraballo. También se presentaron, bailes folkloricos, recitales de musica campesina, documentales, exhbicion fotográfica y de afiches de Cuba, un concierto con el cantautor, Pedro Tamayo y una obra teatral infantil con improvisaciones y canciones dirigida por Manolito Martínez.
El 4 de julio de 1976 la ciudad de Nueva York se preparaba para celebrar el bi- centenario de la independencia de los Estados Unidos. La Alcaldía, a través de la oficina organizadora del extraordinario festival, nos invitaron a participar en tan honorables celebraciones. De manera simbólica, nos asignaron la Plaza de la Libertad, en la esquina de Broadway y Liberty Street, a una cuadra de las recién inauguradas torres gemelas del World Trade Center. El Centro organizó una verbena con kioskos, artesanía, comidas criollas, un escenario con la orquesta, Charanga 76, una comparsa al estilo de los carnavales cubanos que arrolló por toda Broadway con decenas de personas bailando detrás de ellos. La pared del edificio al lado de la plaza, fue cubierta con la bandera cubana más grande que se haya desplegado en la historia del exilio. A solo tres cuadras de allí, en la
esquina de Nassau y Fulton, en el año 1854, se habría izado por vez primera nuestra bandera oficial del triángulo rojo con la estrella solitaria. En el museo de la Ciudad de Nueva York, se archivan varias fotografías de la histórica participación del Centro Cultural Cubano de Nueva York, en aquella memorable celebración.
Las actividades eran muchas y contínuas: En la galeria “Sicre” se presentaron 18 exhibiciones de reconocidos pintores cubanos y latinoamericanos. Entre ellos: Roberto Estopiñan, Lesver de Quiroz, Luis Cruz Azaceta, Domingo Poublé, Baruj Salinas, Guido Betancourt, Adolfo Meana, Gladys Triana, Arturo Potestá, Angelo Romano y Pablo Carreño, entre muchos otros.
Organizado por los poetas, Jose Corrales, Lerida de Dios, Isabel Parera, Maya Islas y el profesor Octavio de la Suaré, todos los meses se celebraba la Fiesta del Poeta en el Centro, con la participación de decenas de poetas cubanos y latinoamericanos que venían a leer e intercambiar sus poemas, que mas adelante serían publicados en la revista, Fiesta del Poeta en el Centro.
Paul Echaniz, Felipe Nápoles, Gabriel Murcia y Carlos Fernández Freire, serían los coordinadores de la Cinemateca del Centro, con proyecciones de documentales y películas clásicas, las cuales eran discutidas entre los participantes y algunos cineastas invitados.
Periodicamente se presentaban tertulias con conferencias académicas y presentaciones de autores con sus últimas publicaciones. Entre muchos de los participantes tuvimos la grata participación del Dr. Marquez Sterling, el Profesor y poeta, Eugenio Florit, la escritora Uva de Aragón, el novelista, Carlos Alberto Montaner, y el Dr. Manuel Urrutia Lleo, quien fuera el primer presidente del gobierno revolucionario de Cuba en 1959.
En el Café Teatro del Centro, los viernes y sábados en la noche, se presentaban recitales de música cubana y de la Nueva Canción del Exilio, con jóvenes trovadores y poetas.
Todas las actividades se realizaban gracias a la valiosa y humilde colaboración de varios miembros y amigos del Centro Cultural Cubano, que dedicaron sus talentos, apoyo financiero y su valioso tiempo y creatividad para lograr que la organización continuase existiendo: Ileana Fuentes, Jose Corrales, Paul Echaniz, Omar Torres, Reimundo Hidalgo Gato, Luis Cruz Azaceta, Jorge E. Gomez, José Raul Bernardo, Maria Teresa Serrano, Xiomara Mora, Gabriel Murcia, Mariano Ross, Julio Hernández Miyares, Fefa Hernández Miyares, Leonel de la Cuesta, Carlos Rodríguez, René Colina, Juan Granda, Gerardo Garcia, Chary Garcia, Manuel Peña, José Marrozos, Lula Santos, Gloria Chavez, Ofelia Abríl, Carlos Fernández Freire, Eugenio Florít, Gladys Perez, Ernesto López, Jorge Hernández Porto, Adolfo Meana, Francisco Olartecochea, Guido Betancourt, Mercedes Enriquez, Octavio de la Suaré, Miriam Fernández
Soberón, Celida Perera, Clara Hernández, Manuel Bachs, Ana Acosta, Andy Nóbregas, Lolina Gutierrez, Ruben Rabasa, Orestes Matachena, Jorge G. Ulla, Juan Troya, Eduardo Corbé, Zully Montero, Emma Vilvas, Maria Gómez, Reynaldo Medina, Mayda Prado Testa, Luis Avalos, Anita Vega, Rafael Martínez, José Miguel Sanjuan, María Teresa Serrano, Daisy Exposito, Julio Cárdenas, Mario Torres Irribarren, Elizabeth Peña, Marta Lopez, Wilfredo Angueira Zagal, Manuel Bach, Mario Perez Peña, Miquen Tan, Roberto Bobby Capó Jr., Osvaldo Pradere, Mario Peña, Lérida de Dios, Gloria Chavez, Manuel Pereira, Carlos Rodríguez, Sandra Gómez, Teresa Mlawer, Alberto Bernal, Felipe “Pipo” Martínez y Paul Radelat entre otros. También nos acompañaban brillantes artistas hermanos latinoamericanos como: La primera actriz argentina, Graciela Lecube, los dominicanos, Ilka Tanya Payán y Marcos Santiago, las peruanas, Teresa Yenque e Isabel Segovia, los mexicanos, Carlos Navedo y Manuel Yeskas, los argentinos, Delfor Peralta y Gabriel Murcia, el uruguayo, Nelson Landraeu, los puertorriqueños, Brenda Feliciano y René Troche y la hondureña, Antonieta Máximo, entre muchos otros colegas y amigos.
El 9 de diciembre de 1977, vispera del “Dia de los Derechos Humanos en el Mundo” a través de gestiones realizadas por las Misiónes Permanentes de Bolivia y de la República de Honduras, en la Organización de Naciones Unidas. Tuvimos el honor de ser invitados a presentar un recital de canciones protesta, en el prestigioso auditorio, Dag Hammarskjöld de la Organización de Naciones Unidas. Bajo la dirección técnica de Mariano Ross y la coordinación artística de Ileana Fuentes; con un conjunto musical bajo la dirección del guitarrista, Paul Radelat y la flautista, Andrea Brachfeld. Presentamos varias composiciones denunciando las violaciones de los derechos humanos en Cuba. Esta ha sido la única vez que un recital de cubanos exiliados haya sido presentado en el recinto de las Naciones Unidas. Este evento obtuvo gran resonancia entre los círculos diplomaticos, generando una protesta de parte del embajador de la Misión de Cuba en la ONU.
Varios miembros de el Centro Cultural Cubano participamos activiamente en los 5 Congresos de Intelectuales Disidentes por la Liebertad de Cuba, en Paris, Madrid, Nueva York, Caracas y Washington, D.C.
Peliculas de largometraje, cortos y documentales se filmaron con la colaboración de cineastas miembros del Centro: Los Gusanos, El sendero del difunto/El ataúd, El Super, Guaguasi, Azacetadas, Como se forma una Rumba, Union City, A unique city y, Amigos.
Del 20 al 26 de mayo de 1979, con mucho orgullo, emoción y tristeza, presentamos la última actividad importante de la segunda etapa del Centro Cultural Cubano de Nueva York- “La Semana de la Reafirmación Cultural Cubana” en la Ciudad de Union City, New Jersey. Para este monumental evento cultural, se contó con el apoyo oficial de los alcaldes de las ciudades, Union City, Weehawken y West New York. Y con la participación de más de 120 artistas,
académicos y profesionales. Se cerró la conocida avenida Bergenline, desde la calle 32 hasta la calle 48. Más de 60 artistas plásticos cubanos, exhibieron sus obras y esculturas a través de la famosa avenida Bergenline. La orquesta Charanga 76 con Hanzel y Raúl, y el popular compositor y pianista, Robertico Lozano y su conjunto, le pusieron el toque popular a esta extraordinaria celebración. Varios residentes del condado Hudson, encabezados por el activista, Israel Romero, nos brindaron su apoyo incondicional. De acuerdo al departamento de policia, mas de 15,000 personas asistieron a las distintas actividades de este último festival presentado por El Centro Cultural Cubano.
En febrero de 1980, y despues de una labor de rescate y divulgación de las artes cubanas del exilio, se cerró aquel local que guardaba tantos momentos gratos y tantas historias para ser contadas en los anales del exilio cubano. El actor Reinaldo Medina, la vice presidente, Ileana Fuentes y quien escribe este artículo, cerramos las puertas del 601 West 51 Street, en Hells Kitchen, Manhattan, por última vez.
Luego, varios de los miembros del Centro, continuariamos la labor cultural de manera individual, pero siempre promoviendo y mencionando la semilla sembrada en aquel otoño de 1972.

Las Cuatro Estaciones del Centro Cultural Cubano de Nueva York (I)


Por el interés que para la historia cultural del exilio cubano tiene el Centro Cultural Cubano de Nueva York reproduzco acá el relato de su fundación y desarrollo escrita justamente por su fundador y uno de sus principales animadores, el dramaturgo cubano Iván Acosta autor entre otras obras de "El Súper" llevada al cine por León Ichaso y Orlando Jiménez Leal. Aparecerá acá en cuatro partes sucesivas.


Las Cuatro Estaciones del Centro Cultural Cubano de Nueva York.

(Un relato informal celebrando el 42 aniversario de la fundación del Centro Cultural Cubano de Nueva York).

Noviembre 1972 - Noviembre 2014

Por Iván Acosta


En una noche de otoño, en septiembre de 1972, llamé a mi colega y amigo, poeta, actor y excelente diseñador de joyas finas, Omar Torres, a quien había conocido cuando trabajabamos como actores en el Teatro de las Americas de Nueva York, que dirigía el teatrista cubano, Miguel Ponce. Con Omar, recién había terminado de presentar dos obras teatrales, el musical de Rock and Roll, GRITO 71, una obra teatral, que yo había escrito y dirigido, con 16 canciones, muy vanguardistas para el teatro latino de aquellos tiempos, y la obra teatral, que Omar y yo, habiamos creado basada en los trabajos revolucionarios independentistas de José Martí, ABDALA-JOSE MARTI, que se había estrenado en el teatro Henry Street Playhouse, con la participación protagonica de, Reimundo Hidalgo Gato, Zully Montero, Julio de Cuba, Hector Caraballo, la niña Susan Rybin, William Rabanal y Omar Torres en el personaje central. Luego fuimos invitados a participar en el Festival de Teatro de verano del Lincoln Center de Nueva York. Siendo ABDALA-JOSE MARTI, la primer obra de teatro en español que se presentaba en tan prestigioso evento teatral neoyorquino.Recuerdo haberle dicho a Omar, “acabo de leer un artículo en el periódico Granma, donde Raúl Castro, hermano del tirano mayor, declaraba que “los (gusanos) exilados cubanos, eventualmente se irían olvidando de Cuba y su cultura, para integrarse a la cultura imperialista”. Y que estas declaraciones me hacían sentir muy indignado. Esa noche me la pasé pensando. Le comenté a Omar, mis deseos de iniciar algún tipo de campaña u organización cultural para salirle al paso a tan denigrantes declaraciones de parte de la dictadura.Omar, que siempre ha sido un gran entusiasta de las artes y la cultura cubana y latinoamericana, enseguida me brindó todo su apoyo. Al día siguiente, llamé a mi otro gran amigo, quien hoy es uno de los artistas cubanos de reconocimiento internacional, el pintor, Luis Cruz Azaceta, quien sin pensarlo dos veces se unió a tan desafiante tarea.Seguidamente llamé a varios compañeros de la Agrupación Abdala y todos me brindaron su apoyo incondicional.Comenzamos a llamar a amistades y a proponerles la idea de crear una organización que representase a todos los artistas cubanos exilados, residiendo en esta parte del noreste de los Estados Unidos.Luis Cruz Azaceta, nos puso en contacto con el fotógrafo, Rafael Llerena, quien tenía un estudio en la calle 31 entre Broadway y 5ta avenida. Llerena, quien poseía una extensa colección fotografica de eventos del exilio cubano, se incorporó al esfuerzo y nos brindó el espacio de su estudio para que se realizasen las futuras reuniones para la creación de la entidad cultural.Recuerdo que ya los árboles de Manhattan habían perdido sus hojas, comenzaban los vientos invernales y era una noche muy fria, aún así, 38 personas respondieron a la primera reunión. Ese primer encuentro duró 4 horas. Claro, con tamalitos cubanos, vino, pastelitos de guayaba, matervas, queso blanco y cafecito cubano. Les explicamos el concepto de fundar una organización que aglutinara a los artistas, académicos, profesionales e intelectuales exiliados cubanos, la idea fue recibida unánimemente, con mucho entusiasmo y apoyo por todos los compatriotas amigos allí presentes. Omar Torres, Luis Cruz y Rafael Llerena, corroboraron su compromiso con el proyecto.La siquiente semana, para formalizar la recien formada organización y elegir una directiva. Se convocó a una segunda reunión a la que asistieron unas 75 personas, entre artistas, intelectuales, profesionales, académicos, estudiantes y compatriotas amantes de nuestra cultura.En esa segunda reunión, luego de revisar varias sugerencias para darle un nombre oficial a la organización, decidimos llamarle, El Centro Cultural Cubano de Nueva York, nombre sugerido por el periodista y crítico teatral, Manolo Garcia Oliva.

PRIMERA ESTACION

Entre los primeros que respondieron al llamado de este nuevo movimiento en pro de la cultura cubana en el exilio, que habríamos iniciado, Omar Torres, Luis Cruz Azaceta, Rafael Llerena, y el que escribe este relato. Se encontraban: el Ingeniero, Paul Echaniz, el bailarín, poeta y teatrista infantil, Wilfredo Angueira Zagal, el dramaturgo y director, Mario Peña, el fotografo, Rafael González, el poeta, Rafael Catalá, la poetisa, Rita Geada, el profesor, Radamés Sánchez, el compositor y director musical, Enrique Ubieta, el arquitecto y escultor, Juan José Sicre, el economista, José López, el coleccionista de arte cubano, Francisco Olartecoechea, el Escultor, Manuel Rodulfo Tardo, el profesor e historiador, Dr. Alberto Gutierrez de la Solana, el Compositor, Julián Orbon, el pintor, Pablo Carreño, el poeta, Eugenio Florit, el compositor, escritor y arquitecto, José Raúl Bernardo, el Dr.Tony Villalta, Antonio Fernández, León Rodríguez Ichaso, José Parreño, Carlos Fernández Freire, Xiomara Mora, Cynthia Vice, , Ada De Cardenas, Mariano Ross, Manuel Bachs, Margarita de Mena, Michu Fernández Freire. Oscar Fernández de la Vega, Juan Oliva, Ana Cristina Gardano, Kurakin, Reymnundo Hidalgo Gato, Gisela Rodulfo, Lula Santos, Marta Velasco, Julio Lucia O’Farrill, Manuel Martinez, Osvaldo Pradere, Rosario Rexach, RobertoEstopiñan, Lourdes Casals, Leonel Antonio de la Cuesta, Ernesto Lopez, Julio De Cardenas, José Mariano Acosta, Ana M. Acosta, Miquen Tan, Sergio Alarcón, Graciela Mas, Gerardo García, Miguel Angel Chaumont, Domingo Poublé, Eddie Rivera, Mercedes Enriquez, Osvaldo Pradere, Mario Torres Irribarren, Lucía Alvarez, Carmina Benguría, Miguel Llao, Zully Montero, Tania Leon, Lula Santos, Jenny Babot, Jorge Hernández Porto, Sergio Alarcón, Graciela Mas, Rene Colina y Manolo Garcia Oliva, entre otros. Todos sentiamos una gran emoción y estabamos listos para unirnos y trabajar por el recien fundado, Centro Cultural Cubano de Nueva York.En la segunda reunión general de la recien creada organización se eligió con la participación de 157 votos secretos, la primer directiva permanente del Centro Cultural Cubano de Nueva York, formada por las siguientes personas: Iván Acosta, Presidente; Omar Torres, Vice presidente; Manuel Rodulfo Tardo, Secretario Ejecutivo; Gerardo Garcia, Tesorero: Luis Cruz Azaceta, Vice Tesorero; Margarita De Mena y Francisco Olartecoechea, Relaciones Públicas; José Miguel Sanjuan y Miguel Llao, Prensa; Dra. Lula Santos, Actividades Sociales: Chary García, Secretaria; José López Villalta, Jr. Promociones; Rafael Llerena, Documentación y Archivos.Y los miembros fundadores a cargo de las diversas secciones: Ada de Cardenas, Manuel Bachs, Wilfredo Zagal, Paul Echaniz, Teresa Rodríguez, Domingo Poublé, Israel Córdova, Julio E. Cárdenas, Mariano Ros, Eugenio Kurakin, Ana Cristina Gardano, Francis Durán y Enrique Ubieta.Se crearon las siguientes secciones: Artes Plásticas, Cine, Teatro, Literatura, Música, Danza, Fotografía e Historia de Cuba. Con los consejeros académicos: Dra. Rosario Rexach de Leon, Rev. Jorge Gutierrez, Poeta, Eugenio Florit, Profesor y escritor, Dr. Julio Hernández Miyares, Profesor de Literatura, Dr. Oscar Fernández de la Vega, Profesor e Historiador, Dr. Alberto Gutierrez de la Solana y el Poeta y Ensayista, Prof. Leonel Antonio de la Cuesta.Inmediatamente, los miembros de la nueva directiva, con la supervisión de dos abogados, redactamos la Primera Declaración de Propósitos:
El Centro Cultural Cubano de Nueva York es una asociación no lucrativa fundada por un grupo de artistas, escritores e intelectuales cubanos exilados, con el propósito de ayudar y unir a los mundialmente reconocidos artistas y pensadores cubanos con los nuevos valores de la generación actual y para incrementar el conocimiento de la cultura cubana fuera de Cuba, a través de talleres, obras teatrales, recitales, conciertos, conferencias, exposiciones, películas, festivales de arte y demás formas de expresión artística.
El Centro Cultural Cubano de Nueva York es una asociación no lucrativa fundada por un grupo de artistas, escritores e intelectuales cubanos exilados, con el propósito de ayudar y unir a los mundialmente reconocidos artistas y pensadores cubanos con los nuevos valores de la generación actual y para incrementar el conocimiento de la cultura cubana fuera de Cuba, a través de talleres, obras teatrales, recitales, conciertos, conferencias, exposiciones, películas, festivales de arte y demás formas de expresión artística.El 30 de noviembre de 1972, a través de la joven periodista de origen puertorriqueño, Cynthia Vice y de su madre la historiadora, Celia Vice, presidenta de la prestigiosa organización cultural puertorriqueña, The PuertoRican Heritage Foundation, conseguimos una audiencia con el Sacerdote, Rodney Kirk, director de eventos culturales de la Catedral Saint John the Divine. El Reverendo Kirk, nos organizó una reunión con el Obispo y la directiva de la prestigiosa institución Espiscopal. Los ocho miembros allí presentes acordaron brindarnos la sede de la catedral y todo el apoyo logístico y financiero para realizar el primer evento que serviría de fundación oficial del Centro Cultural Cubano de Nueva York.La majestuocidad de la catedral gótica mas grande del mundo, sirvió de escenario para presentar todas las disciplinas creadas y ejecutadas por artistas cubanos en el exilio.Del 11 al 17 de febrero de 1973, se presentó en la Catedral St. John the Divine, por primera vez en la historia, un festival de arte cubano con la participación de más de 200 artistas de todos los géneros, con una asistencia de más de 10,000 personas.La avenida Amsterdam, entre las calles 110 y la 114, donde se celebraría dicho festival, fue proclamada por el Alcalde de Nueva York, Hon. Abraham Beame, “Cuban Art Boulevard”. Yo personalmente, tuve el honor de subirme en una escalera para colgar el letrero del “Cuban Arts Boulevard”.Se solicitó de varios de los artistas diseñadores miembros de la recien creada organización, que remitiesen sus propuestas para seleccionar el logo oficial. Se recibieron 33 propuestas. El diseño sometido por el arquitecto y pintor, Miguel Angel Chaumont, fue el seleccionado como el logo oficial del CCCNY.Durante los 7 dias del festival, se presentaron tres obras de teatro: Abdala-José Martí y dos obras de teatro infantil, dirigidas por, Osvaldo Pradere y Manolito Martinez. Dos cortos metrajes, P.M. de Orlando Jimenez Leal, y Aluminio, de Leon Rodríguez Ichaso. En la galería del festival se presentaron obras de 60 artistas plásticos, clásicos y contemporaneos, que incluían trabajos de: Hugo Consuegra, Jose M. Mijares, Wifredo Lam, Amalia Pelaez, Cundo Bermudes, Roberto Estopiñana, Lucía Alvarez, Gisela Rodulfo, Guido Betancourt, Domingo Poublé, Baruj Salinas y Luis Cruz Azaceta, entre otros.En danza, hubieron representaciones de ballet, danza moderna y danzas flokloricas cubanas. En música clásica, se estrenaron trabajos del compositor y pianista, José Raul Bernardo y la Gran Misa Criolla, del maestro Enrique Ubieta. La actriz Zully Montero y el locutor, Francis Durán, sirvieron como maestros de ceremonia.Aquel Primer Festival de Arte Cubano en Nueva York, generó tanto entusiasmo entre los que tuvieron la oportunidad de presenciar tantas manifestaciones del arte y la cultura cubana, que el New York Times, el NY Daily News, The Village Voice, el New York Post, El Diario La Prensa y las principales publicacioneshispanas de Nueva York y otros estados, se hicieron eco de la excelencia artística presentada por los participantes exilados cubanos. Esto por supuesto, generó críticas y protestas de parte de los funcionarios de la Misión Cubana en las Naciones Unidas y de grupos reclutados por la misma, que trataron por todos los medios, de boicotear las actividades del recién formado, Centro Cultural Cubano de Nueva York. Pero no pudieron.Debemos de mencionar que la mebresía original del Centro, la formaban cubanos residentes en Nueva York, New Jersey y Connecticut, aunque la mayoría eramos jóvenes, contabamos con miembros de todas las edades, incluyendo amigos de otras nacionalidades latinoamericanas.El Centro habría comenzado con un dinamismo y una disposición muy positiva. Desde el 14 al 16 de diciembre de 1973, el Centro Cultural Cubano de NY, organizó, el Primer Congreso de Literatura Cubana en el Exterior, con la ayuda, sabios consejos y la indispensable coordinación de los profesores, Dr. Julio Hernández Miyares, Dr. Alberto Gutierrez de la Solana, Dra. Rosario Rexach, Dr. Oscar Fernández de la Vega y el vice presidente del Centro, Escritor, Omar Torres; con los asesores literarios: Poeta, Eugenio Florit, Dr. Carlos Ripoll, Dr. Humberto Piñera, Dr. Andrés Valdespino, Dr. Leonel de la Cuesta, Dr. Carlos M. Raggi y el Dr. Otto Olivera. Este, Primer Congreso de Literatura Cubana en el Exterior, contó con la asistencia de más de 450 participantes: académicos, dramaturgos, novelistas, poetas, periodistas y estudiantes, que viajaron desde distintos puntos de Estados Unidos, Latinoamérica y Europa, para participar en aquel, Primer Congreso de Literatura Cubana en el Exterior.Entre los presentadores, se distinguieron los escritores y profesores: Dr. Matias Montes Huidobro, Mireya Robles, Dr. Orlando Edreira, José Koser, Rita Geada, Dr. Carlos Marquez Sterling, Dr. Leonardo Fernández Marcané, Hilda Perera, José Sanchez Boudy, Lourdes Casal, José Cid Perez, entre otros importantes asistentes.Durante la ceremonia del cierre del Primer Congreso de Literatura Cubana en el Exterior, se presentaron diplomas de reconocimientos honorarios a: Eugenio Florit, Lydia Cabrera, Lino Novas Calvo, Agustín Acosta, Carlos Montenegro, Mercedes García Tudurí, Rafael Estenger y Marcelo Salinas.Ese mismo verano, a través de la sección de música del CCCNY, Pedro Tamayo, Omar Torres, Paul Radelat y este servidor, creamos el concepto de, La Nueva Canción Cubana del Exilio, un grupo de trovadores cantautores, el cual surgía casi a la par con la Nueva Trova que representaba a la dictadura. Varios cantantes y músicos jóvenes se nos unieron, tanto en Nueva York como en Miami, Washington DC y hasta en lugares mas lejanos como, Chicago, Los Angeles y Puerto Rico. Casi todos los meses se presentaban varios recitales y conciertos en universidades, teatros y centros culturales en diferentes ciudades. Entre los cantautores que formabamos la alianza musical, se encontraban, el pionero y brillante compositor e interprete, Sergio Fiallo, Pedro Tamayo, Marisela Verena,Hansel Enrique, Raul Alfonso, Robertico Lozano, Omar Torres, Alberto Bernal, Miriam Estrada Mora, Andrés Nobregas, Paul Radelat. Felipe Martínez, e Iván Acosta. Todos juntos e individualmente, presentamos innumerables recitales y conciertos. Y todos grabamos varios discos de larga duración, que en el presente se pueden adquirir en versiones digitalizadas en CD.En 1974, vió la luz, el primer número de la Revista CUBANACAN, órgano oficial del CCCNY, diseñada por el artista Jorge Hernández Porto. CUBANACAN: “Aunque estamos fuera de Cuba y no negamos lo que allí se está creando, insitimos en que la cultura que en el exilio se desarrolla es tan cubana como lo es aquélla. Las fluctuaciones de la política no pueden amenguar – ni menos deshacer- el amor a la Patria y su vinculación a ella”.Del 9 al 15 de junio de1974, el Centro presentó, el Segundo Festival de Arte Cubano en Nueva York, este se realizó en los jardines y el Synod House de la Catedral Saint John The Divine, con el mismo éxito que obtuvimos con el primero. Allí se estrenó la controversial obra teatral, La ramera de la cueva, del dramaturgo y director, Mario Peña, con la primera actriz dominicana, Ilka Tanya Payán. En este segundo festival, debutó en Nueva York, la pianista Zenaida Manfugáz, la cual solicitó asilo polítco, una vez terminado el evento.El sábado 30 de noviembre de 1974, el Centro presentó un concierto de canciones en pro de la libertad de Cuba, en la prestigiosa sala, Cami Recital Hall, frente al Carnegie Hall. Con una orquesta de 14 músicos, bajo la dirección del maestro Julio Gutierrez, y coordinación de Felipe “Pipo” Martínez, con el título, “De Cara al Sol”, subieron al escenario los cantautores: Pedro Tamayo, Omar Torres, Hansel Henrique, Raul Alfonso e Iván Acosta.El 22 de agosto de 1975, el Centro fue invitado a participar en el prestigioso festival del Lincoln Center, Out of Doors 1975, con la obra teatral, Cap-A-Pie, de la internacionalmente reconocida dramaturga cubana, Maria Irenes Fornes. El elenco estuvo formado por: (En orden alfabetico) Iván Acosta, Vicenta H. Avilés, Vira Colorado, Ruben Rabasa, Rafael Arango, Doris Castellanos, Iris Diaz y Johnny Robles. Música compuesta y dirigida por, José Raul Bernarndo. Producción del INTAR que dirigía Max Ferrá.Cada uno de los festivales se le dedicaba a alguna celebridad destacada en el mundo de las artes y la cultura cubana.En el primer festival se rindieron honores y fue dedicado al arquitecto, Juan José Sicre, diseñador y escultor del monumento y la estatua de José Martí en la Plaza Civica/Plaza de la Revolución, en La Habana, quien se encontraba residiendo en la ciudad de Washington D.C.El segundo festival fue dedicado al notable y legendario músico y compositor de ritmos populares y afro cubanos, el maestro, Facundo Rivero, quien había viajado desde su exilio en Madrid, para recibir tan merecido honor.El tercer festival fue presentado al escultor Jose Santi, exilado en la ciudad de Elizabeth, N.J. Santi, fue el arquitecto diseñador y escultor del monumento y panteón donde reposan los restos de José Martí, en el cementerio Santa Efigenia en Santiago de Cuba.Con los auspicios del Centro Cultural Cubano de Nueva York, se organizaron varios Centro Cultural Cubanos de estudiantes en una docena de universidades. Estos centros universitarios se encargaron de presentar los recitales y las obras teatrales que se estrenaban en el teatro del Centro. Dramaturgos y directores teatrales miembros del Centro, eran invitados a presentar conferencias y talleres de teatro en varias facultades de Drama.Así mismo, una decena de obras teatrales producidas en la sala teatro, El Centro, se presentaron en varias ciudades, entre ellas: Washington D.C., Boston, Chicago, New Haven, Hartford, Los Angeles, Newark, Philladelphia, Miami y Nueva Orleans.La primer oficina del Centro fue un espacio de operaciones en las catacumbas de la catedral Saint John the Devine, que generosamente nos había facilitado, el amigo sacerdote espiscopal, Rodney Kirk. Allí nos reuniamos y trabajabamos por largas horas, hasta el verano de 1975.Por iniciativa de los miembros actores Ruben Rabasa y Orestes Matachena, conseguimos un edificio en la calle 51 y la 10ma avenida, en el legendario barrio de Hells Kitchen, al oeste de Manhattan, con una renta razonable.