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miércoles, 4 de marzo de 2020

Documentos para una historia local de la infamia

Primero, copia de la carta firmada por "El pueblo de Cuba y el Movimiento de la Nueva Trova" que le deslizaron por debajo de la puerta al músico Mike Porcel durante un acto de repudio en 1980:



Y una nota de Silvio Rodríguez de marzo del 2020 tratando de explicar su participación en aquel acto de repudio. En ambos casos pinche para ampliar la imagen:

miércoles, 21 de septiembre de 2016

Del fascismo como una de las bellas artes

"Por amor se está hasta matando" (“Cuba va”); "te doy una canción con mis dos manos, con las mismas de matar" (“Te doy una canción”); "se aprende que matar es ansias de vivir" (“Un hombre se levanta”). Es lo que llamo una educación sentimental fascista, esa que tuvimos nosotros. Porque mientras el discurso más oficial se atenía a la letra de “La Internacional” que abogaba por eliminar la opresión los compositores de aquellas canciones que acompañaron nuestra infancia y adolescencia como discurso al mismo tiempo oficioso y contestatario no se hacían ilusiones. No bastaba con abolir una abstracción, la de la opresión misma. Había que matar. A los opresores, a sus sirvientes y, si era posible, a todo el que le pasara cerca. Aquellos cantautores venían a subsanar una de las mayores limitaciones del discurso comunista: no hablar claro. Cuidadoso de las formas y con toda la humanidad como público potencial el comunismo apenas se resignaba a buscarse enemigos de clase: todo el resto de la humanidad era su natural beneficiaria. El fascismo -nacido justamente para contrarrestarlo- es un comunismo cínico. Un comunismo que se asume con sus limitaciones y su violencia esencial y sin hacerse demasiadas ilusiones: más le valía a la humanidad que se alineara a su lado porque con el resto iba a ser implacable.
De ahí que en los márgenes del discurso comunista del castrismo clásico empezara a surgir este discurso sin ambages. Donde el buenismo comunista (atenuado por el pragmatismo rabioso de Lenin) no llegaba se apelaba al discurso de regusto fascista. Donde el “Proletarios de todos los países ¡Uníos!” o el “Pioneros por el comunismo: seremos como el Che” se tornaban difusos e impotentes se apelaba a la barbarie del “Si avanzo ¡sígueme!, si me detengo ¡empújame!, si retrocedo ¡mátame!” o el caudillista “Cuando sea, donde sea y para lo que sea Comandante en Jefe: ¡Ordene!”. La letra chiquita del nuevo contrato social incluía ingentes cantidades de sangre, una sangre que solo el discurso fascista podría conciliar a plenitud. (Ojo: esas frases con las que hoy identificamos al stalinismo al estilo de “La muerte de un hombre es una tragedia. La muerte de millones, estadística” son falsas atribuciones, o en el mejor de los casos, lapsus al margen del habla pública). El fascismo, ese romántico intento de conciliación entre el asesinato y la esperanza tenía que provenir desde sus márgenes. Ya fuera de la boca de ese paladín descartado que fue alguna vez el Che Guevara antes de integrarse de lleno al culto una vez muerto (“el odio como factor de lucha; el odio intransigente al enemigo, que impulsa más allá de las limitaciones del ser humano y lo convierte en una efectiva, violenta, selectiva y fría máquina de matar") o en el de intelectuales tratados por mucho tiempo con suspicacia y desprecio.
De esos últimos el cantautor Silvio Rodríguez es sin dudas el caso más ejemplar. Su destierro -temprano aunque provisorio- del favor oficial no solo creó a su alrededor de un halo de rebeldía y resistencia un tanto exagerado. Silvio, luego de ser aceptado inicialmente como ejemplo de hombre nuevo descubrió muy pronto que en ese mundo nuevo “vivirle a la vida su talla tiene que doler”, que ser uno mismo es una tortura (en otra canción bajaría "el precio de ser uno mismo" a simple angustia), y que “nuestra vida es tan alta, tan alta/ que para tocarla casi hay que morir/ para luego vivir”. O ese final de la propia “Oda a mi generación” que transmuta la obediencia absoluta en acto heroico al proclamar: “sé que hay que seguir navegando/ sigan exigiéndome cada vez más/ hasta poder seguir, hasta poder seguir,/ o reventar”. A ese Silvio atormentado acudíamos los jóvenes y revueltos creyentes en la altura inalcanzable de esa vida a buscar todo lo que el discurso oficial nos negaba: el sexo, la muerte, las dudas, la desesperación, la rebeldía. Una rebeldía que resultaba a la larga una reconciliación de todo lo inconciliable: el paraíso y el miedo; la esperanza y la delación; la alegría y el crimen; el ansia de libertad y la sumisión. Dicotomías que solo podían resolver el masoquismo y la esquizofrenia. O la poesía. Soluciones oficiosas al gran problema del comunismo: cómo imponer cierta idea de la armonía universal al mayor número de gentes sin necesariamente contar con ellas.
El fascismo es la solución a dicho problema en la forma de romanticismo cínico. Uno que concilia contrarios sin hacerse ilusiones: o sea sometiéndolos unos a otros. Esa alquimia táctica que es la poesía en tiempos de Revolución se encargará de mutar una cosa en su contrario: la muerte en vida, el odio en amor, la cobardía en valor, la opresión en libertad. A cambio se le permite mencionar libremente la muerte, el odio, la cobardía y la opresión con la convicción y el desenfado de los profetas. (En nuestro contexto fue el poeta Emilio García Montiel de los primeros en desnudar tal operación en aquellos reveladores versos: "yo imitaba a los héroes con la vieja confianza que da la mansedumbre/ con su oscura prudencia"). Ese comunismo descarnado que es el fascismo -una vez convenido que relaciones de propiedad e ideología son la epidermis de un mismo afán de dominación- es lo que en medio de la aridez del comunismo original atrae a los elementos más díscolos y los ímpetus menos controlables de cada sociedad. (Visto al revés el comunismo vendría a ser un fascismo hipócrita). En favor de las autoridades cubanas hay que reconocer qu se requiere de cierta dosis de pragmatismo, cierta amplitud de miras, para que aceptaran, en medio de la ortodoxia ideológica que alguna vez reinó, la morbosa franqueza de este discurso. Sin embargo una vez que desde el poder se reconoce que esa alquimia fascista no es más que la lógica secreta de su discurso público se entiende al fin que es el medio más eficaz para reemplazar los viejos mandamientos por las nuevas normas que él mismo promueve. Sobre todo aquellos mandamientos que nos prevenían contra impulsos tan antiguos como codiciar bienes ajenos, robar o deshacerse del tabú que persiste en contra del asesinato. Es el sentimentalismo brutal de las metaforas que citaba al principio el que consigue que el sometimiento a la férrea lógica del totalitarismo suene como algo indómito y glorioso.

Fragmentos de "Los comandos del silencio", la serie "infantil" dedicada al movimiento Tupamaro que usó como tema principal la pieza "Un hombre se levanta":

miércoles, 27 de abril de 2016

Pequeña necedad diurna

Resulta lógico que tras años de reflexiones alucinógenas el Comandante haya creado escuela. La escuela del surrealismo socialista (también conocida como incoherentismo radical). Ahora vemos cómo se suma a ella Silvio Rodríguez: 
"EE UU quiere crear una clase media en Cuba lo suficientemente poderosa como para ser influyente en las decisiones políticas. Hay sectores ortodoxos cubanos que se oponen diametralmente. Pero, en medio de eso, hay mucha gente que cree que se puede ser amigo dulcificando la intervención de EE UU. Y no olvidemos lo que le conviene al pueblo. Creo que cada vez el pueblo debe tener más participación en las grandes decisiones"
Traducción simultánea: "La clase media cubana es una aspiración norteamericana. O más exactamente, un proyecto imperialista que hay que frustrar manteniendo a la gente en la pobreza. O no, porque eso es cosa de ortodoxos y yo soy un tipo con swing. Aunque no tanto como para estar de acuerdo con los Estados Unidos y su abyecto plan de crear una clase media en nuestra patria. O sea, que en ese caso lo mejor sería satisfacer los intereses del pueblo. Pero hace mucho tiempo que el pueblo perdió la costumbre de decir lo que piensa. Entonces lo mejor es decir que hay que darle más participación al pueblo en las grandes decisiones... siempre que la opinión del pueblo no coincida con la del imperialismo, claro. O sea, que hay que hacerle caso al pueblo cuando su opinión coincida con la de nosotros. Pero, entonces, ¿para qué preguntarle al pueblo si piensa lo mismo que nosotros?"

martes, 28 de mayo de 2013

Segundo test

"Mi ______, este _____ aguerrido,
es un sol encendido,
por quien merece ______"

a) Pavón
b) amor
c) pescozón


"La cobardía es asunto de los ______ no de los ________”

a) trovadores, cantantes
b) inspectores, trabajadores por cuenta propia
c) hombres, amantes


"Estos ______ son el pasado del _____”

a) años, cielo
b) quinquenios, miedo
c) comandantes, golf como deporte nacional


"El ______ se hizo siempre de _____.

a) hombre, todo material
b) comunismo, mucha escasez
c) intelectual, grandes cantidades de miedo


"¿Te molesta mi ______?”

a) amor
b) pavor
c) absoluta falta de verguenza



“En mi calle hay ___________” 

a) una acera gris
b) un quinquenio rosado
c) un unicornio de color indeterminado
d) un montón de carros del año y jugadores de golf

Silvio es un servidor del _______ en copa nueva
a)      Quinquenio gris
b)      pasado
c)      perseguidor de las primaveras

d)      helado

La verguenza

Silvio nos ilumina al Quinquenio Gris y al difunto censor Luis Pavón:

"En la etapa en que Pavón dirigió el Consejo Nacional de Cultura, hubo injusticias con algunos escritores y artistas, por culpa de visiones estrechas. Creo que se ha exagerado su responsabilidad en aquello. Pienso que es necesario analizar el entonces más profundamente, desde diversos ángulos, para no caer en otro tipo de extremismo. Así algún día se podrá decir, con fundamentos, que sí, que hubo errores, pero que no todo fue gris en aquel quinquenio"
Silvio Rodríguez va a quedar como el Reparador de Quinquenios (grises). A ustedes, la gente que lo quiere todavía, ese hombre está pidiendo a gritos la eutanasia: que alguien se apiade de él y le ahorre tanta verguenza.

miércoles, 17 de agosto de 2011

Si el poeta eres tú…


En Fidel están los guerreros araucanos, los aztecas, los incas, los negros esclavos que trajeron los colonizadores a construir sus riquezas, todos los explotados, todos los olvidados de la historia latinoamericana después de la conquista [¿no es demasiada carga genética para un simple pichón de gallego explotador?]. […] Para mí [Fidel] es el padre de la patria y uno de los más grandes hijos [no dijo de qué] ya no solo de Latinoamérica, sino del Tercer Mundo. [Ahora viene lo bueno] Es un hombre además y por ser hombre, pues es hombre, con todas las cosas que podemos tener los hombres”

martes, 21 de junio de 2011

Chateo en las alturas


Este chateo ultrasecreto en el que participaron Carlos Alberto Montaner y Silvio Rodríguez luego de su conocido intercambio epistolar del año pasado me lo envía Tejuca. A él llegó por canales que no quisieron revelar su identidad. Espero que sirva para entender las razones profundas de una polémica que consumió millones de megabytes y unas cuantas neuronas.

Silviunicornio: Hola Carlos soy Silvio, no vine a perturbarte y menos a ofenderte
Montanerfree: Coño estabas perdido. Como está la evo?
Silviunicornio: No sé, me imagino que como siempre, triste, por qué me preguntas por el boliviano?
Montanerfree: No chico, evo-lución como tu le llamas a los cambios, te acuerdas?
Silviunicornio: Ah, la evolución bien, bien jodia pues seguimos en las mismas.
Montanerfree: por cierto man, por que no seguiste con nuestras cartas?
Silviunicornio: es que me dijeron que yo tenía mucho trabajo.

(Entra segura al chat)
Segura: Hola Compañero
Silviunicornio: Aquí Silvio reportándose
Segura: con quien chateas?
Silviunicornio: Na, un socito, cuadrando el próximo viaje
Segura: Nuestro registro indica que has recaído. Que estas comunicándote de nuevo con el gusano, asesino de niños, mafioso, homosexual y esbirro de Montaner.
Silviunicornio: No chico, estoy hablando con Montaner el cantante
Segura: Oka, cambio y fuera, pero recuerda, al enemigo ni un tantito asi
Silviunicornio: OK

Montanerfree: Silvio estas ahí?
Silviunicornio: Si si, que decias?
Montanerfree: En fin, se te extraña, dime, en que trabajas?
Silviunicornio: Mejor cambiamos el tema, es que tengo un viajecito a la yuma y no me llega la visa. Pudieras resolverme eso?

(Entra Joe de la CIA al chat)
Joe: Hi Charles
Montanerfree: Hi Joe, a lot of time without know about you
Joe: I’m saying hello, We are closed for the next long week end. Bye
Montanerfree: hey hey Joe wait a moment man, what about my payment. I don’t receive money since the cold war. I have my home in foreclosure, the FPL knock, knock in my door…
Joe: Well Charles we are in difficult times, we’ll talk after my Bahamas vacation OK, se ya
Montanerfree: hey hey Joe are you there?

Silviunicornio: amigo, estas ahí aun? Dime algo de lo que te pregunté
Montanerfree: Bueno, yo tengo contactos pero me gustaría que siguiéramos en el intercambio de ideas, eso me daba raiting, hablaban de nosotros los periosdicos, me invitaban a cenas.
Silviunicornio: es que me dijeron que eso no me interesa. Que hay cosas más importantes.
Montanerfree: Pero Silvio hasta cuando?
Silviunicornio: acuérdate que soy necio
Montanerfree: Mira chico lo mejor que tu haces es venir y quedarte aquí, si lo haces te prometo que te regalo mi casa.
Silviunicornio: OK, mira, yo voy y si se me presenta una buena oportunidad me quedo, voy al programa del dominicano, si no regreso pa cuba y doy otro concierto en las cárceles
Montanerfree: No por favor, nuestros presos no merecen eso. Hace unos días estaba escuchando un disco tuyo y me dieron ganas de invadir Angola.
Silviunicornio: y yo me lei un libro tuyo y me dieron ganas de arrancarle la cabeza a Chavez.

Entra nuevamente Segura.
Segura: Silvio mañana lo quiero ver a las 2 en la unidad, vete inventando algún cantante que se llame Chavez
Silviunicornio: Ok mañana lo veo compañero, le llevare buenas justificaciones, como siempre.
Segura: Oka, cambio y fuera.

Silviunicornio: Bueno Monta, me despido de ti pues tengo que irme a componer, componer el carro que se me descompuso.
Montanerfree: Ok Silvio yo me voy a averiguar por lo de tu visa, acuérdate de abril recuerda.
Silviunicornio: cuantas veces te voy a decir que eso no es mio, lo mio es Ojala.
Montanerfree: bueno, lo que sea, abril o Ojala, la cosa es seguir arriba de la bola.
Silviunicornio: no, esa es de Manolín, el médico de la Salsa. El que camina para adelante y patina para atrás.
Montanerfree: Mira, al final no son los mismos pero es igual.
Silviunicornio: tú ves? Esa sí es mía.

jueves, 10 de junio de 2010

Sobre el último Némesis

La última presentación del performance “Némesis” del artista Geandy Pavón el pasado viernes en la fachada del Carnegie Hall difirió de las anteriores en algunos aspectos fundamentales. No se trataba ahora de proyectar la imagen de Orlando Zapata Tamayo en la fachada de una dependencia diplomática del gobierno cubano sino en un teatro en el que se presentaba un músico de la isla, el cantautor Silvio Rodríguez. No se trataba de una protesta contra la actuación de un músico de la isla sino contra la figura visible de una contraofensiva mediática en toda regla. Ya se ha convertido en tradición el uso de artistas por parte del gobierno cubano para contrarrestar el daño que le pueda ocasionar al régimen la última de sus atrocidades. Ocurrió en el 2003 cuando decenas de artistas cubanos firmaron una carta que justificaba el fusilamiento de tres jóvenes negros que habían intentado secuestrar una embarcación.

En los meses pasados Silvio Rodríguez, tras un fugaz devaneo aperturista, se ha convertido en un reparador de los daños que el castrismo se ha inflingido a su propia imagen y de facto, en uno de sus más esforzados embajadores. Desde el apadrinamiento a un fracasado concierto “En defensa de Cuba” en La Habana hasta el reclamo a lo largo de su gira norteamericana de la libertad de cinco espías condenados en los Estados Unidos. Cuando se le pregunta por los huelguistas de hambre en Cuba los acusa con toda la ligereza del mundo de “anexionistas”, una difamación algo más funcional que la versión oficial que les endilgaba el título de delincuentes comunes. Por eso no se trataba de sabotear el concierto de ninguna forma.

Por eso nos ahorramos los gritos durante la proyección de la imagen de Zapata en la fachada del Carnegie Hall. Aunque los castristas locales intentaron convertir el concierto –con volantes de los cinco espías y hasta una bandera del 26 de julio- en plataforma de propaganda del régimen cubano la sobriedad de la protesta de los exiliados impactó tanto a la prensa que recogió el evento como a los asistentes al concierto. (Al nunca bien ponderado Lagarde, viéndose obligado a decir algo, no se le ocurrió otra cosa que intentar un golpe a la altura de sus chancletas insinuando que el artista no sabía hacer otra cosa que encender el botón del proyector cuando no es difícil comprobar que Geandy Pavón es en realidad un pintor de la vieja escuela a quien los pinceles se le dan mejor que la tecnología punta). Entre los que salían del concierto fueron muchos los que fotografiaron el performance y hasta cruzaron la calle para averiguar el sentido de la protesta. Que vieran que no pretendíamos imponernos a gritos sino que estábamos dispuestos a conversar y explicar nuestros puntos de vista fue uno de los momentos más satisfactorios de la noche.

Abajo la versión completa del video del performance:

sábado, 5 de junio de 2010

El video



La noticia en El Nuevo Herald.

P.D.: Un post de Tersites, Las jevitas de Silvio, que no tiene desperdicio.

Y el ataque más bajo que recibió Silvio en Estados Unidos no vino desde el exilio sino de Sandra Levinson, una castrista profesional de Nueva York y veterana traficante de arte cubano quien al tratarlo de difinir dijo que era el Bob Dylan de Latino América "por la naturaleza poética de su música y porque no tiene mucha voz".

viernes, 4 de junio de 2010

Proyectan imagen de Orlando Zapata Tamayo en fachada del Carnegie Hall durante la presentación de Silvio Rodríguez en Nueva York


Por dos horas se proyectó el rostro de Orlando Zapata en la fachada del Carnegie Hall de Nueva York donde cantante Rodríguez daba un concierto. El video lo pondré mañana:

Viernes, 4 de Junio. 9:45 PM. El artista cubano Geandy Pavón se encuentra en estos momentos proyectando la imagen de Orlando Zapata Tamayo en la fachada del Carnegie Hall, en la ciudad de Nueva York, mientras en el interior se presenta el cantante y ex diputado cubano Silvio Rodríguez.

Pavón ha titulado este acto de arte-protesta "Némesis". La primera proyección tuvo lugar el 19 de marzo del 2010 en Nueva York, sobre la fachada del edificio de la Misión Cubana ante la ONU; y, más recientemente, en Barcelona y Washington, en otras sedes diplomáticas del gobierno cubano en España y Estados Unidos.

En la mitología griega, Némesis representa la justicia divina, una memoria persecutoria. Pavón imprime el rostro de la víctima sobre el asesino empleando la luz, símbolo de la verdad, la razón y la justicia.

domingo, 18 de abril de 2010

Resumen semanal 4: Trova y mensaje


Trova y mensaje: esa es la solución que han encontrado en una tienda de discos de Cartagena de Indias (una ciudad emborrachada de música a toda hora) para ubicar las grabaciones del último dinosaurio de la llamada canción protesta. Trova y mensaje, un eufemismo para “baba y teque”, la única clasificación disponible entre gente que sabe tanto de música y de goce para el último representante de los telegrafistas de la canción. Uno que en los últimos días se había dedicado exclusivamente al mensaje.

No obstante el chorizo interminable de su intercambio con Kid Montaner fue detenido por instancias superiores. La brusca interrupción confirma la victoria (un tanto pírrica) de Montaner. No es que el mensajero con rima estuviera quedando bien ante el otro que lo mismo soltaba un gaznatón que se abracaba en un sofocante cuerpo a cuerpo ("Tenemos que encontrarnos en un claro de la historia patria para darnos ese abrazo de reconciliación"). De nada valió que Silvio interrumpiera el combate llenando el ring de pioneritos ("hazle bien a la niñez de esta tierra en que tú fuiste niño"). El problema es que el enfrentamiento nunca debió haber tenido lugar. "Ni un tantico así", sentencia el Granma (cita del mismo que dijo que el revolucionario debía ser una "efectiva, violenta, selectiva y fría máquina de matar") reconociendo en el simple hecho del enfrentamiento la derrota. Y de inmediato airea el supuesto expediente de Montaner como terrorista y caníbal para dejar claro qué se entiende por allá como la Batalla de las Ideas: no discutir ni una sola y difamar hasta el infinito de quien tenga alguna.

Vuelva Silvio a su trova que para mensajes estamos nosotros –le dicen. Y el mensaje consiste en los argumentos definitivos de la monolítica Revolución: Palo, Cabilla y Cable.

sábado, 3 de abril de 2010

Boxeo

El boxeo es –para el que lo entienda- un deporte sutilísimo en el que sólo se puede prosperar a merced de una estudiada inteligencia del músculo. (De tarde en tarde aparecen fenómenos demasiado elementales como el de Mike Tyson, es cierto, pero que una vez que se desvanece el terror que imponen en el ring terminan confirmando la regla). Por eso es factible comparar cualquier enfrentamiento dialéctico, cualquier polémica con el pugilato. La reciente discusión entre Silvio Rodríguez y Carlos Alberto Montaner es un buen ejemplo.

De una parte Silvio, viejo artista de la palabra con los músculos oxidados por no haber participado en una polémica que se respete en toda su vida. De la otra un antiguo campeón que mantiene los músculos y reflejos del debate perfectamente afinados. Los que saben ni apuestan. Si encima Kid Rodríguez no puede apartarse demasiado de lo que diga el entrenador no tiene opciones contra Mano de Piedra Montaner.

Comienza Kid Rodríguez haciendo unas penosas fintas poéticas “Si los miles de cubanos que perdimos familia en atentados de la CIA hiciéramos una carta de denuncia ¿la firmaría Carlos Alberto Montaner?”. “Si la Casa Blanca devolviera Guantánamo y acabara el embargo ¿qué posición (común) adoptaría el Kama-Sutra europeo?”. Aquellos manotazos al aire no despeinan a nadie y menos a Kid Montaner a quien el pelo no le sobra. Este se para en medio del cuadrilátero y con una combinación sencilla de jab de izquierda (“Por supuesto, Silvio: yo firmaría esa denuncia”), gancho de derecha (“¿firmarías una carta en la que se denunciaran los atropellos a los presos políticos cubanos y el acoso a las Damas de Blanco?”) y otra vez la izquierda (“?¿Hacemos esa carta juntos? Atrévete.”) revuelca a Kid Rodríguez en la lona. Le cuentan hasta diez, le dan a oler sales y por fin deciden que sólo queda traer la camilla.

Kid Rodríguez despierta en su vestidor y sospechando lo que acaba de pasar lanza enfurecido golpes al aire, los mismos que no funcionaron en el ring: “Si este gobierno es tan malo ¿de dónde salió este pueblo tan bueno?”. La elegancia con que el otro le machacó la mandíbula es transformada en guapería barata. “Atrévete un día a respetar al prójimo”. Por favor, que un alma piadosa le diga que la pelea hace rato terminó.

miércoles, 31 de marzo de 2010

Respuesta

RESPUESTA A SILVIO RODRÍGUEZ

Carlos Alberto Montaner

El cantautor Silvio Rodríguez me ha hecho una pregunta públicamente. Se la voy a responder. Es un magnífico y admirado compositor al que debe tomársele en cuenta. Dice Silvio: “Si los miles de cubanos que perdimos familia en atentados de la CIA hiciéramos una carta denuncia ¿la firmaría Carlos Alberto Montaner?”. La pregunta forma parte de lo que parece ser un poema o la letra de una canción inédita. El texto se titula Preguntas de un trovador que sueña y está disponible en un website llamado kaosenlared.net, vertedero ideológico en el que es posible leer elogios a los narcoterroristas de las FARC o a los asesinos de ETA, pero donde, de vez en cuando, aparecen críticas lúcidas a la dictadura cubana.

Por supuesto, Silvio: yo firmaría esa denuncia. La CIA, como todos los servicios de inteligencia, ha hecho cosas deplorables que merecen ser censuradas. Y las ha hecho el ejército norteamericano cuando maltrató cruelmente a los prisioneros. Y las sigue haciendo el Departamento de Justicia de Estados Unidos, y hasta la Corte Suprema, cuando priva a ciertos detenidos del amparo de la ley. Todo eso, incluida la pena de muerte, me parece abominable y contrario a un verdadero Estado de Derecho en el que se respeten las libertades individuales.

Ahora, Silvio, me toca preguntarte a ti: ¿firmarías una carta en la que se denunciaran los atropellos a los presos políticos cubanos y el acoso a las Damas de Blanco? Una carta en la que mostraríamos nuestro respeto por Orlando Zapata Tamayo, Guillermo Fariñas y todo aquel dispuesto a morir defendiendo su dignidad de ser humano. Una carta en la que solicitaríamos la condena a los policías responsables de la muerte de 41 infelices, la mayor parte niños y mujeres, que huían de Cuba en un barco en la madrugada del 13 de julio de 1994. Una carta en la que los cubanos les pediríamos perdón a los somalíes por la matanza de miles de personas llevada a cabo en 1977 y 78 por el ejército cubano en la Guerra de Ogadén, cuando Cuba se alió a la dictadura etíope. Una carta en la que se condenara la censura, el dogmatismo, el partido único, la persecución a las personas por tratar de defender sus ideas políticas, sus creencias religiosas, sus preferencias sexuales. Una carta en la que les dijéramos a los hermanos Castro que 51 años es un periodo demasiado prolongado para continuar imponiéndoles a los cubanos un sistema fallido y cruel en el que ya casi nadie cree, comenzando por ti, Silvio, y por tu talentoso hijo “Silvito”, músico, como tú, a quien apodan “el Libre” para diferenciarlos, porque Silvito ha decidido cantar y decir lo que piensa.

Voy a contestar por ti, Silvio: yo creo que la firmarías. Y creo que la firmaría el 90% de los cubanos, hartos ya de esa vieja dictadura de difuntos y flores. Y te diría más: es importante que todos los cubanos interesados en salvar el futuro (porque el pasado lo hemos hecho añicos irremediablemente), los de la oposición democrática y los reformistas del régimen, como es tu caso, se encuentren en un punto medio para buscar una salida a la trampa que nos van a legar los hermanos Castro cuando decidan morirse y nos dejen como herencia un manicomio empobrecido y sin ilusiones patrullado por una legión de policías corruptos.

Hace pocas fechas dijiste que a la palabra “revolución” hay que quitarle la “r” para comenzar a evolucionar. De acuerdo. ¿Cómo se hace ese prodigio? Se hace vaciando las cárceles de presos políticos, permitiendo la libre expresión de las ideas y la asociación espontánea y sin coacciones de las personas. No se trata de determinar ahora hacia dónde debe ir el país. Lo que se impone en este momento es abrir los cauces de participación para que los propios cubanos cambien todo lo que haya que cambiar y decidan democráticamente el rumbo que debe seguirse. Después, poco a poco, sin violencia, sin revanchas, pacíficamente, elección tras elección, las piezas irán cayendo en su lugar hasta que salgamos de la etapa actual y la sociedad, si así lo decide libremente, redefina el Estado y el perfil de la convivencia.

¿Hacemos esa carta juntos? Atrévete.

Nota: Carta enviada por el autor, con el ruego de su difusión inmediata.

viernes, 8 de mayo de 2009

Otro test












Y ya que estamos en lo de los tests pongamos ahora otro sobre las canciones de Silvio Rodríguez:

“Vivo en un país (a.- pequeño; b.- libre; c.- injustamente bloqueado)”

“No he estado en los que ríen con sólo media (a.- risa; b.- visa; c.- paga)”

“Mi unicornio y yo
hicimos amistad
un poco con amor
un poco (a.- con verdad; b.- con maldad; c.- por atrás)”

“me he dado cuenta de que (a.- miento; b.- respiro; c.- amo) siempre he (a.- mentido; b.- respirado; c.- amado)””

“me quito el rostro y lo doblo encima (a.- del pantalón; b.- de la cómoda; c.- de la cocina)”

“la cobardía es asunto de (a.- los hombres; b.- los trovadores; c.- los diputados)”

“Josah, la que pinta, déjate (a.- entender; b.- de boberías; c.- ver)”

“Y cuando quiero aliviar mi locura solo me calma comer (a.- en ayunas; b.- aceitunas; c.- langostas)”

“Hoy mi deber era (a.- cantarle al amor; b.- cantarle a la patria; c.- ir al parlamento)”

“¿Te molesta mi (a.- olor; b.- mal aliento; c.- amor)?”

Y siempre allí
hace su tarea mejor,
el reparador de (a.- ollas arroceras; b.- sueños; c.- motores)”

“hínchese la vela
Ruja el (a.- ruiseñor; b.- motor; c.- amor)”
Que sin esperanza
Dónde está el (a.- ruiseñor; b.- motor; c.- amor)”

“¿Quién se comió mi (a.- africana; b.- langosta; c.- amor)”

jueves, 7 de mayo de 2009

Consolación del sur

El ex diputado Rodríguez, cantante en sus ratos libres no pudo viajar a Nueva York esta semana para cantarle happy birthday a Pete Seeger (o en su defecto La Guantanamera) pero en cambio presentó su cancionero en La Habana. Agenda apretadita tiene el hombre. O no tenía intenciones de ir y dio la pataleta de todas formas. O la presentación del cancionero (publicado el ano pasado) fue el premio de consolación por no poder cantar en el Madison Square Garden. El caso es que Virgilio López Lemus –tipo con nombre de fusilado junto a Domingo Goicuría y un estilo literario no menos difunto- ha llegado a decir en ocasión de la presentación que:
“el Unicornio azul es uno de los más bellos poemas que se hayan escritos en la Cuba de fines del siglo XX”.
Para los más jóvenes, se refiere a esto:

Mi unicornio azul ayer se me perdió
pastando lo dejé y desapareció
cualquier información bien la voy a pagar
las flores que dejó, no me han querido hablar.
Mi unicornio azul ayer se me perdió
no sé si se me fue, no sé si se extravió
y yo no tengo más que un unicornio azul
si alguien sabe de él, le ruego información
cien mil o un millón yo pagaré
mi unicornio azul, se me ha perdido ayer
se fue...
Mi unicornio y yo hicimos amistad
un poco con amor, un poco con verdad
con su cuerno de añil pescaba una canción
saberla compartir era su vocación.
Mi unicornio azul ayer se me perdió
y puede parecer acaso una obsesión
pero no tengo más que un unicornio azul
y aunque tuviera dos yo solo quiero aquel
cualquier información la pagaré
mi unicornio azul se me ha perdido ayer
se fue...

Poetas cubanos de la Cuba de fines del siglo XX, no se lo mando a decir con nadie: qué jodidos están.

miércoles, 6 de mayo de 2009

Lo evidente

Acaba de aparecer un artículo en Evidencias Cubanas de Emilio García Montiel sobre el “caso” Silvio Rodríguez. En él parecen un par de párrafos muy ilustrativos, incluso para el ex diputado Rodríguez:

Lo que el gobierno de Estados Unidos no hace –y lo que no hacen la mayoría de los países- es impedir que sus propios ciudadanos entren o salgan libremente de su territorio; ni cobrarles por cada mes que se encuentren de visita en el extranjero, ni darles un plazo límite para esa estadía, so pena de no poder volver a su país si no regresan dentro del término dispuesto; ni intimidar a los ya residentes en el extranjero con negarles el permiso de entrada al país si se pronuncian en contra del gobierno.

Eso, en cambio, sí lo hace el gobierno cubano. Y hace más. Cada cubano tildado de “desertor” no es sino el resultado de la violación por parte de las autoridades de la isla del derecho de cada ciudadano cubano a viajar libremente. Todos, incluso aquellos que apoyan a la revolución, necesitan de un permiso de salida emitido por el Ministerio del Interior. Y ello es una contravención flagrante al artículo 13.2 de la Declaración de los Derechos Humanos. Ya se sabe que el gobierno cubano muy poco toma en cuenta esa Declaración. Como también se sabe que la mayoría de los cubanos en la isla, incluso aquellos que apoyan la revolución, ignoran que eso es una violación a sus derechos, tal como ignoran la propia Declaración de los Derechos Humanos.

El artículo completo aquí:

lunes, 4 de mayo de 2009

Silvio - Obama (por Guamá)

¿Quién fue el que dijo aquello de “vivo en un país libre”?




El discriminau (ilustrau)


Mensaje de Silvio Rodríguez a su hermana, y gerente, en La Habana:

Es viernes 1º de mayo, son las 8 y 40 de la noche en París y me acabo de conectar al sitio web donde la embajada de Estados Unidos en Francia publica noticias sobre las visas solicitadas. La mía figura en estado de trámites, como ha figurado desde que la solicité. Como hoy era el día en que debía volar a Nueva York y la visa no ha aparecido, mañana parto hacia La Habana.

Puedes pasarle este correo a Tao el nieto de Pete y a Bill el abogado, con mi gratitud por sus esfuerzos y con mi pesar por el poco respeto que el Departamento de Estado ha mostrado a la invitación que me hicieron para celebrar los 90 años del querido Pete Seeger, leyenda viva de la canción norteamericana.

Creo que la actitud del Departamento de Estado es muy contradictoria con el deseo expresado por el presidente Obama de un acercamiento con Cuba. Como trabajador de la cultura cubana me sigo sintiendo tan bloqueado y discriminado como por otros gobiernos. Ojalá esto cambie de verdad algún día. Gracias por tu ayuda.

Silvio

sábado, 3 de enero de 2009

Correo equivocado

De cuando en cuando me llega un correo por equivocación. En este caso se trata de alguien que envía el comentario y las letras del último disco de Silvio. En el primero insiste con metáforas castrenses y esa falta de gracia que lo hace tan especial. En las segundas simplemente insiste. Después de su “Canción en harapos” vienen sus canciones en ripios (como estos): "Profundícese el surco de la huella; reverdézcanse sol, luna y estrellas"; "El nuevo trovador antiguo/se acerca a la procesión./Le dice adiós al mundo ambiguo/y pone pie en el caracol". Reverdecer un sol, bella imagen. Así también se podría reverdecer un viejo y obtener un viejo verde. Incluso el nuevo trovador de sesenta años se las da de audaz como en esa discreta alusión a la Ofensiva Revolucionaria del 68: "Quisiera ir al punto naciente/de aquella ofensiva/que hundió con un cuño/ impotente/ tanta iniciativa". Y lo dice así, como si el viaje fuera tan largo y tan imposible y no siguiera teniendo delante de las narices los mismos cuños con mayores impotencias. Como si no les hubiera cantado una y otra vez. Como si no les siguiera cantando. Sirva esto en todo caso como confirmación a lo que dije antes del Subcomandante Marcos: el kitsch –el engreído y feroz, no aquél pueril y tierno de nuestros abuelos- es el arma más poderosa de una Revolución (después de las armas propiamente dichas, claro está).


Del nuevo Disco de Silvio Rodriguez

(por él mismo)


Tropa y civiles:

Hoy tuve que parar el trabajo. De nuevo hay líos con un micrófono y hasta enero no llegan los recambios (que antes de aterrizar en mi país deberán dar algunas vueltas de despiste). Pero no crean que estoy alicaído. He trabajado mucho últimamente. Al fin estoy grabando un disco con base de trío acústico, casi cuarteto, porque por ahí también cuelo alguna guitarrita. Al piano está Roberto Carcassés, al contrabajo Feliciano Arango y en la batería Oliver Valdés. Ocasionalmente aparecen algunos otros músicos jóvenes, invariablemente graduados o por graduar en las Escuelas de Arte. Graba la ingeniera Olimpia Calderón. Juan Mario y Enzo a mano, para lo necesario. La escuadra de Ojalá garantizando la retaguardia, como siempre.

Hay un tema que parece un cuento de Pushkin, dedicado a García Márquez. Él una vez me regaló un argumento parecido para una canción. Era sobre una novia abandonada. Nunca lo usé y años después lo vi infiltrado en una de sus novelas. La canción se llama San Petersburgo y tiene un bello contrapunto de clarinete que escribió Roberto para Niurka. Esta es una canción bastante rusa, pero en el resto del disco se asoma un poquito de rock, además de baladas, sones y danzones. Demasiado es un bolero que le dedico a César Portillo de la Luz, gran autor de todos los tiempos, a quien Odilio Urfé llamaba "el filósofo del bolero". Hay un hermoso texto de Víctor Heredia que pude musicarle, llamado Lo cierto. Hay una Carta a Violeta Parra en la que le cuento algunas impresiones y les beso a sus hijos, que han sido mis amigos.

Casi todas las canciones fueron compuestas entre el año pasado y este 2008 que se está yendo. El trabajo creo que se llamará Segunda cita, que también es una canción, en este caso sobre el ángel postizo que a veces llevamos dentro.

Aquí les van algunas letras, a modo de anticipo.

Felices fiestas y, como dice un amigo parisino, que en todo les vaya antambalé.

Siempre queriéndoles,
aprendiz.


23 de diciembre de 2008, 22:00

SEA SEÑORA

Sea señora la que fue doncella.
Hágase libre lo que fue deber.
Profundícese el surco de la huella;
reverdézcanse sol, luna y estrellas
en esta tierra que me vio nacer.

A desencanto, opóngase deseo.
Superen la erre de revolución.
Restauren lo decrépito que veo,
pero déjenme el brazo de Maceo
y, para conducirlo, su razón.

Seguimos aspirantes de lo mismo
que todo niño quiere atesorar:
una mano apretada en el abismo,
la vida como único extremismo
y una pequeña luz para soñar.

Las fronteras son ansias sin coraje.
Quiero que conste de una vez aquí.
Cuando las alas se vuelven herrajes,
es hora de volver a hacer el viaje
a la semilla de José Martí.

EL GIGANTE

Un gigante,
cuando era infante,
lanzaba pedos
que daban miedo.
Y aquel bellaco
a un gran saco
fue traspuesto,
por molesto.

El gigante,
porque era infante,
gritó tan duro
que hasta el futuro
llegó su queja,
cierta y vieja
como un viento
descontento.

No se sabe si al fin la grey
supo tratar gigantes
poco elegantes,
pero de ley.

Dale a tu niño besos,
pues para eso
nos llora el rey.

SAN PETERSBURGO
A Gabriel García Márquez

Sobre algún puente del delta del Neva,
la noche blanca cautiva y revela
cada suspiro de Elena.

Canta una troika con voz de abedules
y el as de espadas se bate entre nubes
para sus ojos azules.

San Petersburgo
juega al absurdo
con falsa claridad.
Y a quien no duerme
se le disuelve
la frágil realidad.

Sobre algún puente Elena soñaba,
y en el oscuro temblor de las aguas
una cigüeña volaba.

¿Qué hacen las aves
cuando no saben
la dirección del sur?
Buscando estío
surcan el frío
en alas del albur.

Sobre algún puente bordado de historias,
abandonada, lloraba la novia
su blanca noche sin gloria.

DEMASIADO

Demasiado tiempo,
demasiada sed
para conformarnos
con un breve sorbo
la única vez.
Demasiada sombra,
demasiado sol
para encadenarnos
a una sola forma
y una sola voz.

Demasiadas bocas,
demasiada piel
para enamorarnos
de un mal gigantesco
y un ínfimo bien.
Demasiado espacio,
demasiado azul
para que lo inmenso
quepa en un destello
solo de la luz.

Demasiado polvo,
demasiada sal
para que la vida
no busque consuelo
en el más allá.
Demasiado nunca,
demasiado no
para tantas almas,
para tantos sueños,
para tanto amor.

TONADA DEL ALBEDRÍO

Dijo Guevara el hermoso,
viendo al África llorar:
en el imperio mañoso
nunca se debe confiar.

Y dijo el Che legendario,
como sembrando una flor:
al buen revolucionario
sólo lo mueve el amor.

Dijo Guevara el humano
que ningún intelectual
debe ser asalariado
del pensamiento oficial.

Debe dar tristeza y frío
ser un hombre artificial,
cabeza sin albedrío,
corazón condicional.

Mínimamente soy mío,
ay, pedacito mortal.

SEGUNDA CITA

Quisiera enmendar los comienzos
de todas las brumas.
Quisiera empezar cada lienzo
con mejor fortuna.

Quisiera pegarme unas alas
y en una cornisa
soplar una dulce balada
que esparza la brisa.

Quisiera viajar al pasado
de cierta muchacha
que andaba de noche El Vedado,
liviana y borracha.

Quisiera posarme en su vida
para convencerla,
para que con menos heridas
hoy pudiera verla.

El dolor que no curen los ángeles
ojalá que no pueda volver.
La canción que no canten los ángeles
sólo el viento la puede saber.

Quisiera ir al punto naciente
de aquella ofensiva
que hundió con un cuño impotente
tanta iniciativa.

Quisiera ir allí con las cruces
del tiempo perdido
y hacer un camino de luces,
sin odio ni olvido.

El dolor que no curen los ángeles
ojalá que no pueda volver.
La canción que no canten los ángeles
sólo el viento la puede saber.

Quisiera dar vuelta a la rueda
que para en lo mismo:
un simple mortal que se juega
abismo y abismo.

Y, antes de darle al perchero
mis alas de atrezo,
quisiera dejar como fuero
certeza y progreso.

El dolor que no curen los ángeles
ojalá que no pueda volver.
La canción que no canten los ángeles
sólo el viento la puede saber.

TROVADOR ANTIGUO

Sin brillantes conclusiones
ni versículos de fuego;
sin palabras que hagan juego
con grandes decoraciones;
sin humos o presunciones,
más bien con talante exiguo
me declaro trovador antiguo.

Soy de donde los patriotas
daban nombres a las calles.
Soy de un río, soy de un valle
y de una familia rota.
Soy de un pueblo en bancarrota,
de un San Antonio fiestero
donde hoy sólo el viento sopla entero.

El nuevo trovador antiguo
se acerca a la procesión.
Le dice adiós al mundo ambiguo
y pone pie en el caracol.
Escena sucedida tanto,
anónimo el compositor.
El horizonte es el espanto;
la miniatura, el amor.

También nací en Centrohabana,
rumba de supervivencia,
son de perdida inocencia
en clamor de pena urbana;
venerable afrocubana
de existencia fabulosa,
hembra sobrenatural y diosa.

Recorriendo sus esquinas
vuelvo a sentir la fragancia
de una calle de mi infancia
barrial y capitalina:
San Miguel, ángel en ruinas
de inmaculada bandera,
luz vitral de mi canción primera.

El nuevo trovador antiguo
se alinea con la procesión.
Le dice adiós al mundo ambiguo
y pone pie en el caracol.
Escena sucedida tanto,
anónimo el compositor.
El horizonte es el espanto;
la miniatura, el amor.

Ahora soy de la memoria,
ahora pertenezco al viento;
otro dirá en su momento
si fui más pena que gloria.
Lo que fue nuevo es historia
y lo que nace alza vuelo
con el sueño de tocar el cielo.

Partero fui de un futuro
escurridizo, inasible,
seguramente posible
si no le ponemos muros.
El amor es el más puro
néctar contra la tristeza.
Bienvenida su naturaleza.

El nuevo trovador antiguo
se alinea con la procesión.
Le dice adiós al mundo ambiguo
y pone pie en el caracol.
Escena sucedida tanto,
anónimo el compositor.
El horizonte es el espanto;
la miniatura, el amor.

lunes, 27 de octubre de 2008

Cambios

Con la entrevista que le hizo Fernando –El Militante- García de La Vanguardia a Silvio Rodríguez este último abandona su condición de cantante oficial del Gobierno Cubano para convertirse en Ricardo Alarcón con guitarra y menos voz. Aquí exhibe esa misma lógica aplastante del presidente del Parlamento cubano en la UCI cuando toca el tema de la computación: “los enemigos ya no necesitan desembarcar en nuestras playas: saben que el bloqueo nos hace más daño que cualquier invasión y además han tejido una vasta red de propaganda, a través de la prensa e Internet.” O véase este par de respuestas:

Primero habla sobre el curioso sistema de comunicación que tiene con los dirigentes del país (las señales de humo serían más eficaces) y la posibilidad inimaginable a estas alturas de que alguna vez lo vuelvan a censurar.

¿Qué les pediría a Raúl y Fidel?

No creo que envíe mensaje alguno a través de un periódico, ni siquiera de Granma. No me gustaría que Fidel o Raúl, entre los papeles que les ponen a diario sobre sus mesas, encontraran una nota periodística con un mensaje mío.

Comprendo que los medios pueden llegar casi a todas partes, pero lo que necesito hacer saber lo canto o lo escribo. Así que seguiré corriendo el riesgo de que un cuadro con iniciativa "me suspenda la función" o "me archive en copias y no en originales".


Y aquí su relación mística con la Revolución, o sea, el sentido de la vida como producto principal de la libreta de abastecimientos:

¿Cuál es su balance de 50 años de revolución?

Puedo resumirlo preguntándome cuánta gente pasa por la vida sin encontrarle sentido a la existencia, sin una razón de ser, sin un trazado mínimo de coherencia. Ser hijo y ser fiel a un pueblo como el cubano es de las mejores vidas que se puedan tener. Ese ha sido uno de mis privilegios y el de muchos de mi generación. Así que mi recuento puede que no sea ideal, pero es satisfactorio.