miércoles, 15 de febrero de 2012

Esclavos catedráticos y falsos cimarrones

Unos días muy intelectuales estamos teniendo con feria del libro donde antes se celebraban competencias de tiro al blanco con personas reales, presentación con aro, balde y paleta de la última novela ministerial y debate sobre si los intelectuales cubanos que juegan en la parte de afuera del territorio nacional tienen derecho a integrar el equipo Cuba. En cuanto al último caso parece que sí, siempre que obedezcan las exóticas reglas con las que juegan la mayor parte de los intelectuales interiores. Dichas reglas exigen actuar como si fueran ciudadanos suizos: neutrales hasta en el betún de los zapatos. Yoani describe muy bien a estos intelectuales modélicos en un post que acaba de publicar:

Perdido en la metáfora, el buen intelectual evita acercarse a la realidad por aquello de que lo universal hará más trascendente su obra que lo local. Esconde en algún pasaje simbólico de su guión teatral, en la parábola de un verso o en la figurita apenas visible de la esquina del lienzo, esa dosis de crítica que le permitirá después pavonearse de que él “nunca se calló”. Sabe muy bien de la censura, la simulación y el miedo que corroen su trabajo, pero responde airado a quién se lo recuerda. ¿Y qué quieres, que me vaya a trabajar a la construcción? le espetará a quien critique sus demasiadas concesiones. Prefiere abordar lo erótico más que lo político, el pasado antes que el presente, recrear los clásicos en lugar de sus contemporáneos. Una vez su nombre estuvo en las listas negras y en las grises, pero ahora le dan homenajes y le entregan medallas. Tiene un acceso a Internet desde su propia casa y hace un par de años disfrutó de un fin de semana con todos los gastos pagos en un hotel de Varadero.
Sobre el debate local sobre si los intelectuales que juegan en ligas extranjeras son preseleccionables Andrés Reynaldo publicó también hoy un magnífico artículo en Diario de Cuba:

Nada más loable que abogar por el reencuentro de las dos orillas de la cultura cubana, dividida por la omnímoda voluntad del dictador. Solo que la tarea sobrepasa el marco de la UNEAC. Pertenece, por lógica, al Estado de Derecho. Extirpada la dictadura y restituidas las libertades, desaparece el problema. Por arte de magia. Cada cual escribe, pinta o canta lo que le viene en gana. Cada quien entra y sale de su patria sin necesitar la aprobación de las autoridades. Si los miembros de la UNEAC no pueden o no quieren expresarlo así, sus razones y/o sus miedos tendrán. Pero que no vengan con el repugnante eufemismo de que el cisma ha sido provocado por la intolerancia de parte y parte.

[…] Es muy probable que la franca intención de este esfuerzo sea abrir caminos, romper barreras, arrancarle a la dictadura desde adentro un margen de legitimidad para la creación de la diáspora. Pero estas batallas hay que darlas sin doblez, de cara al toro. De lo contrario, a estas alturas, no pasan de ser unos macabros juegos florales, una performance de onanista transgresión adolescente. A las cosas por sus nombres. Cuba padece la más larga y recalcitrante dictadura en la historia de las Américas, en alianza con una anacrónica y esperpéntica internacional de demagogos, ladrones y terroristas. En ese tren que ruge hacia el abismo no hay asiento para la auténtica creación libre.
Y ahí quedan resumidos dos de los grandes aportes de los últimos cincuenta años a la cultura nacional, o más exactamente al género de teatro bufo. Los personajes del esclavo catedrático y del falso cimarrón. En realidad son el mismo personaje con una pequeña diferencia geográfica. El segundo se asienta en cualquier palenque lejos de la hacienda pero se sigue comportando con el cuidado con que lo hacía allá sino es que estalla en arranques de entusiasmo por sus antiguos amos, supongo que para que no los acusen de resentidos. Por su parte los esclavos catedráticos, recién ascendidos a caleseros y sofisticada verborrea mediante, se esfuerzan en liberar a la humanidad de los prejuicios injustificados que siente hacia la esclavitud, una institución tan generosa que ahora se plantea tratar a los falsos cimarrones como si nunca hubiesen salido de la plantación. Digamos que como esclavos honorarios.

Concurso


Se solicita un buen lema para el Ministerio de Cultura que amplíe el ya vigente "La cultura cubana es una sola”. A continuación algunos ejemplos:

"La cultura cubana es una sola y nosotros decidimos cuál es"

"La cultura cubana es una sola y es por culpa del bloqueo.

"La cultura cubana es una sola: con la falta que nos harían unas cuantas más”

"La cultura cubana es una sola y los Héroes Prisioneros del Imperio cinco. Saquen ustedes la cuenta”

"La cultura cubana es una sola y se reserva derecho de admisión”

"La cultura cubana es una sola, como las madres. La educación en cambio es como los padres: siempre está perdida”

"La cultura cubana es una sola y no va a alcanzar para todos”

"La cultura cubana es una sola: el que no está dentro de ella no existe”

martes, 14 de febrero de 2012

El viaje del ministro Luna [ampliado]

Doce años es menos que nada, es un suspiro en marcha atrás. Eso lo confirma el ministro Abel Prieto que, sin darnos tiempo a recuperarnos de El vuelo del gato (1999) -porque no alcanza tiempo en esta vida, y eso incluye a la de Esteban Montejo o la de Matusalén, para sobreponerse a un libro así- da a la imprenta Los viajes de Miguel Luna, su temida nueva novela. Si hay dos cosas a las que Abel Prieto ha dedicado sus desvelos durante los últimos veinte años es a convencernos de que en Cuba no se discrimina a ningún artista por pensar diferente y de que debajo de la melena del ministro se esconde un escritor. Puestos a comparar lo primero es casi más creíble que lo segundo. Y eso hace que su reincidencia y alevosía sea más inexplicable. Lo único que se me ocurre es que Prieto trata de justificar como escritor su autoridad como ministro. Si su misión durante tres lustros de ministerio* ha sido decidir qué es cultura cubana y qué es bazofia desechable con su escritura trata de convencernos que su trabajo de catalogación y eliminación de desechos no es obra de un funcionario sino de un colega más que sabe lo que está haciendo. Y en ese aspecto es convincente: si de experiencia productiva se trata poca gente le puede disputar al ministro su autoridad en determinar qué no es literatura. O la honestidad de además de ofrecer buenos ejemplos de mala literatura (para instruir a las nuevas generaciones por supuesto) tiene el valor de estamparle su firma.


Pero dejemos al autor y ocupémonos por un instante de la obra. Según Prensa Latina este nuevo reto a nuestro concepto de verosimilitud narra un viaje “desde la occidental provincia de Pinar del Río a La Habana y de allí a la imaginaria República Socialista Popular Democrática Obrero-Agrícola-Pastoril de Mulgavia" aunque en la nota no se aclara quién firmó el permiso de viaje. "Memorable", "casi un milagro literario", “de notable efecto" por su "desmesura pantagruélica", "eficaz”, "magistral", "excepcional", "hilarante", "de inventiva y cromatismo” son los comentarios que le han dedicado sus subalternos al ministro que aprueba sus nóminas y firma sus permisos de viaje. Es lo que en cualquier otro lugar del mundo le llamarían conflicto de intereses pero ya se sabe que en Cuba los conflictos se resuelven a favor de los intereses de los ministros o de su inmediato superior.

Por si pareciera poco se anuncia que Prieto contó con un equipo de asesores para escribir la novela compuesto nada menos que por Amaury Pérez, Ambrosio Fornet y Marilyn Bobes. ¿Qué no sería capaz de hacer el ministro con el respaldo de un cantautor, un escritor en ciernes de ochenta años y una compañera de oficina? Porque todo parece poco para un libro que viene acompañado con 52 dibujos del ministro -posiblemente elaborados durantes sus frecuentes reuniones- y que en la presentación contó con el acompañamiento al piano de Frank Fernández. Con todo un ministerio a su disposición esperamos que en su gira mundial de promoción el novelista por partida doble cuente con el acompañamiento de la Orquesta Sinfónica Nacional, el Ballet Nacional de Cuba y el Circo Nacional o en su defecto el Consejo Nacional de la UNEAC. Ya se sabe que con tal de promover la cultura el ministerio que preside no escatima recursos. Si hay que ahorrar algo que sea talento pues ya se sabe lo peligrosos que se han puesto los ladrones de cerebros y Prieto siempre ha tratado de evitar que codicien el suyo.

Todo apunta a que la publicación de este libro se convertirá en un campeonato del adjetivo elogioso y desvergonzado, en un torneo de guataqueo -como no lo vio la ANAP en sus mejores tiempos- que rivalice con el que ya provocó su anterior novela. Y como dijo el también crítico literario Mario Moreno ahí está el detalle. Porque si según sus críticos El vuelo del gato dejaba chiquita a la Ilíada que comparen a esta con Los viajes de Gulliver da para sospechar que todavía es peor que la primera. Si a mí, uno de los cuatro lectores que ha tenido El vuelo del gato no vinculado laboral o espiritualmente al Ministerio de Cultura, la lectura de la primogénita del ministro me había hecho abominar cada uno de los minutos que pasé siguiendo las incidencias de Freddy Mamoncillo y Marco Aurelio ¿qué puedo esperar de los viajes de este Miguel Gulliver? Si quieren saber la impresión que me causó la primera novela y la opinión resultante que me mereció Prieto (opinión injusta y sobre todo parcial: seguramente es mucho mejor Ministro y hasta cederista que escritor) pueden leer este viejo artículo, Retrato del ministro adolescente.
 
*El lema del Ministerio de Cultura es "La cultura cubana es una sola y nosotros decidimos cuál es"

lunes, 13 de febrero de 2012

Cómo empezar una revolución

Antes ya he hablado aquí de Gene Sharp y su manual para derrocar tiranías mediante tácticas no violentas. El documental de abajo vendría a ser la versión audiovisual de dicho manual del cuál se puede decir sin injusticia que adolece del viejo vicio norteamericano del pragmatismo: intentar arreglar algo que solo se entiende a medias, de buscar fórmulas que pretenden resolver situaciones muy diferentes entre sí. Si se piensa en el caso cubano el primer motivo de resistencia –más allá de que el sistema de Sharp implícitamente asume como condición la economía de mercado y ciertas posibilidades de movilización desconocidas en el totalitarismo- es la propia idea de revolución que durante tanto tiempo ha monopolizado el régimen que se intenta desarticular. Sirva al menos para entender en parte por qué algo así no ha ocurrido en Cuba.

Hay en el documental, no obstante, una frase válida para cualquier país y circunstancia: "Mientras no te rindas no estás derrotado".

domingo, 12 de febrero de 2012

Manuel Ballagas, escritor

Si lo la han leído ya les recomiendo la entrevista que Diario de Cuba ha publicado al escritor Manuel Ballagas quien habla de su vida, de su padre, el poeta Emilio Ballagas y de su nueva novela “Pájaro de cuenta” sobre Virgilio Piñera. Dos fragmentos sirvan como adelanto. Uno en el que habla de su condena a prisión por el simple delito de escribir.

En 1973 fuiste arrestado y condenado a la cárcel bajo cargos de 'diversionismo ideológico', ¿qué era lo que escribías que resultaba un delito para pedirte doce años de cárcel, aunque acabaron condenándote a seis?


Bueno, mi sentencia a prisión me acusaba de escribir cuentos, poemas, novelas, artículos y otros escritos criticando leyes, medidas, disposiciones, métodos y dirigentes de la revolución cubana. Por ahí anda una copia de la sentencia, que colgué en internet... Y pese a que en el minucioso registro que hicieron en mi casa no encontraron algo semejante a Doctor Zhivago o Archipiélago Gulag, el gobierno revolucionario y sus órganos represivos tuvieron a bien meterme en la cárcel.

¿Por qué? No sabría decirte. Visto en perspectiva, creo que en aquel entonces lo que quería la dirigencia era infundir terror en las capas intelectuales, hacerlas cagarse de miedo, como digo en mi novela.

No me lo explico de otra manera, como tampoco me explico a estas alturas por qué Padilla tuvo que ir preso por Fuera del juego. El poder absoluto es siempre arbitrario.
O este otro en que se refiere a las relaciones entre su padre y un Virgilio Piñera todavía demasiado cerca de la influencia de Lezama.

El propio Virgilio nunca se sobrepuso a la escasa atención que Emilio Ballagas le prestó a él y a su obra. Quizás por eso la única pieza de correspondencia de Virgilio que encontré entre la copiosa papelería de mi padre fue una cartica de tres líneas en que Virgilio se lamentaba de que mi padre no le había dado "ni las gracias corteses" por el ejemplar de Las Furias que le había enviado poco antes.

Mi padre había presillado la carta a aquel librito, dentro del cual había subrayado solo un verso, que decía: "Crujientes crótalos cremosos crecían". Y por todo comentario, al lado de este verso, había escrito un lapidario "¡Croñó!"
Para otra crónica del horror cotidiano del castrismo clásico, esa docena de años que van desde la ofensiva revolucionaria hasta el éxodo del Mariel -y que en Cuba le llaman con imprecisión cronológica y cromática "Quinquenio Gris"- leer esta en el blog Diletante sin causa. 

sábado, 11 de febrero de 2012

Intercambio y estafa

A raíz de la maniobra de intimidación por parte de la seguridad del estado contra dos norteamericanos invitados a participar en una actividad cultural de Estado de SATS los gestores de este proyecto han emitido una declaración que rebasa este incidente y cuestiona los términos en que hasta ahora se ha planteado el equívocamente llamado intercambio cultural. En los párrafos finales de este documento se dice:


El gobierno cubano ejerce un férreo control y censura sobre lo que se produce tanto en las artes como en las ideas, especialmente a la hora de su divulgación. En la era del conocimiento y el libre flujo de información es inaceptable este tipo de comportamiento.

El intercambio cultural es esencial pero debe ser plural, inclusivo, de lo contrario seguirá usándose para continuar proyectando una imagen distorsionada de la realidad cubana y como herramienta de propaganda falsa de un régimen senil.

A Cuba deben venir todo tipo de pensadores, de artistas y deben ser garantizadas totalmente sus libertades de reunión y de expresión. Aceptar las condiciones impuestas por el sistema es contribuir a perpetuar el totalitarismo en Cuba, los canales oficiales están perfectamente articulados para que no se rompa un guión preconcebido. Nuestro proyecto y muchos otros están abiertos a ese diálogo e intercambio imprescindibles para impulsar el futuro de nuestra nación.

Instauremos un intercambio cultural auténtico, sin censura ni manipulaciones y del que todos formemos parte.
Es lícito esperar que la contraparte norteamericana tome nota tanto del incidente como de esta declaración y que se tome con menos ligereza los contactos con una población sometida a una dictadura larga y puntillosa. Que se plantee seriamente las posibilidades y obstáculos de un intercambio libre con una cultura que no lo es. No creo que sea mucho pedir que un pueblo con el exigente sentido comercial de los norteamericanos sepa distinguir la diferencia entre intercambio y estafa.

Castro evangelista o el dedo de la Bestia

Si algo hay que reconocerle a los intelectuales filofidelistas es el aguante para por ejemplo, sopotar un encuentro de nueve horas con un viejito chocho que no para de hablar del Apocalipsis (aplicado in situ durante cincuenta años) y del futuro luminoso (patentado por él pero todavía sin estrenar). Quinientos cuarenta minutos para solazarse en tanta sabiduría es lo menos que se merecen luminarias del mundo de la cultura como Chiqui Vicioso y Farruco Sesto, el hermano farruco de Camilo. Fray Betto, cura de cabecera del comandante cuando el cardenal no está cerca, definió su obra como evangélica, “porque alimentó al hambriento, curó al enfermo, dio trabajo al desocupado, encarceló al díscolo, ejecutó al descarriado y autorizó al desmochador de palmas a ejercer su oficio tal como piden las Sagradas Escrituras". (Advierto que la mitad de la cita anterior no es de Fray Betto sino mía. Les doy una pista: es la mitad más seria).



Lo mejor que nos dejó el encuentro es, sin embargo, esta foto. No sé con qué intenciones la publicaron en Cubadebate. Lo único seguro es que no eran buenas. Quizás para hacernos saber que el instrumento principal de su poder, ese dedo con que el que señala a quienes hay que destruir, ha reforzado, en contraste con la decrepitud del resto del cuerpo, su condición terrorífica. Un monumento a su régimen no debería prescindir de esa garra grotesca y todavía temible.

P.D.: Pupo y Bebo, otro fruto de la fábrica de maravillas que es Guamá, hablan también de "La Sombra" o "La Momia Retórica" como les gusta decirle.

viernes, 10 de febrero de 2012

La aplanadora silenciosa y el ruido de la hierba al crecer

En un nuevo capítulo del intercambio cultural Cuba – Estados Unidos artistas norteamericanos son amenazados para que no asistan a un encuentro anunciado en Estado de SATS:

El proyecto independiente Estado de Sats tuvo que suspender un "encuentro entre la poesía y el jazz" programado para este viernes, porque la Seguridad del Estado amenazo a sus principales invitados, el poeta Hank Lazer y el músico Andrew Raffo Dewar, ambos de Alabama, Estados Unidos.

"Los llamó la Seguridad del Estado. Parece que, como de costumbre, hicieron alguna presión sobre ellos y decidieron no presentarse", dijo a DIARIO DE CUBA Antonio Rodiles, director y productor general de Estado de Sats.

Añadió desconocer los términos en los que los estadounidenses fueron "advertidos", pero afirmó que estaban "bastante estresados".
Un sistema menos escandaloso que la famosa aplanadora de Vigilia Mambisa pero muchísimo más efectivo. Someter a una terapia de estrés a artistas usualmente desafiantes y contestatarios para que aprendan a escoger el sitio correcto a donde ir. Un procedimiento discreto. Tanto que ninguna de las instituciones o medios de prensa norteamericanos que protestan cada vez que el Departamento de Estado pone algún obstáculo en los viajes a La Habana va a hacer ruido suficiente que nos impida escuchar el delicado rumor que hace la hierba al crecer.

miércoles, 8 de febrero de 2012

La cultura libera a los pueblos

Mucho hablar y oír hablar de arte y activismo en estos días y se me ocurren un par de buenas alternativas al debate. Una es un filósofo contemporáneo quien dice sobre el compromiso:

“Serían preferibles, a mi parecer, los intelectuales ciudadanos. Participar en el debate público, en el límite de sus competencias, forma parte seguramente de la responsabilidad de un intelectual. Pero eso no le obliga a someter su pensamiento, como hicieron algunos, a una causa por otro lado ya constituida. La buena fe es más importante que la fe. La libertad de espíritu más importante que el compromiso"
O sea, que -por ejemplo- protestar porque mataron a alguien no clasifica como compromiso político sino más bien con la vida y si acaso con cierta idea de decencia, sin creerse por ello que uno es un prócer sino que está cumpliendo con un deber para con el prójimo y con uno mismo.

Y hablando de artistas próceres me viene a la mente este video de un personaje de Peter Capusotto, Luis Almirante Brown, un curioso híbrido de Luis Spinetta y el compositor del Chupi Chupi. “La cultura libera a los pueblos –dice el presentador-. “Cuando un pueblo es detenido siempre viene la cultura y le abre la celda para que el pueblo salga otra vez a pasear”

Recomendaciones: Blog Cuba material


También les recomiendo el recientemente creado Cuba material dedicado a

“evocar, reunir, compartir y entender el entorno material cubano, de ahora y del pasado, el que lo vio nacer y el que lo acompañó y vistió, por un rato o por siempre, para su alegría o para su pesar, y también el que lo abandonó, y con el que aún sueña, e incluso con el que quizás tenga pesadillas. También puede incluir los objetos que pertenecen o pertenecieron al entorno de sus familiares, amigos, o de cualquier otro ser que se haya cruzado en su camino en Cuba. Los OBJETOS y los ambientes creados con ellos son sus protagonistas, así como las prácticas en las que dichos objetos participan o participaron.

Para ello, se requiere de la colaboración de todos los CUBANOS que deseen participar. La intención es crear una colección o archivo de la cultura material cubana de la segunda mitad del siglo XX, los múltiples significados con los que ésta ha sido investida, así como también aquellos que la cultura material ha sugerido. La colaboración es completamente anónima, y nunca se le pedirá información personal alguna a menos que quiera usted darla y así lo haga saber. Por supuesto, cuentan todos, anónimos o no, con la infinita gratitud del coordinador”
Para el que quiera abundar -en medio de una bloguería demasiado enfrascada en asuntos espirituales- en evocaciones de sillones familiares, radios VEF, lavadoras aurikas, muñequitos de yeso y discos de vinilo colgados de la pared ya saben a dónde tienen que ir.

Recomendaciones: Nadie comenta el Granma, nuevas entregas


Altamente recomendable son las nuevas entregas del blog Nadie comenta el Granma, blog dedicado precisamente a suplir esa carencia. Son post larguísimos y espaciados pero divertidos línea a línea. Aquí van dos fragmentos:

Por fin el Granma se entera de la muerte de Wilman Villar, y la anuncian con una

Nota informativa sobre la muerte del ciudadano Wilman Villar Mendoza

que me llama la atención porque en sólo siete palabras contiene varias imprecisiones. La primera es el adjetivo "informativa", que es cuando menos hiperbólico; la segunda es referirse a Villar como "ciudadano", que es la forma en que los policías se dirigen a uno (a veces) para pedirle el carnet pero que es obviamente aquí tan poco adecuada como si lo hubieran llamado "astronauta", "equilibrista" o "marciano". Los "ciudadanos" son una especie que se caracteriza por tener derechos, y que incluso llega al atrevimiento de participar en la elección de sus gobiernos y otras tareas llamadas "ciudadanas". ¿Desde cuándo hay ciudadanos en Cuba? El título correcto sería algo así como "Nota desinformativa sobre la liquidación del súbdito insumiso Wilman Villar Mendoza". O, más suscintamente, "Misión cumplida". Por lo menos es de agradecer que transcribieran bien el nombre. Eso nos da cierta esperanza de que, con sólo algunas décadas de entrenamiento, los redactores granmeros podrán llegar a dominar su profesión. Por ahora es obvio que la profesión los domina a ellos.
Y este otro:


Por ejemplo, comencemos con uno corto pero de difícil traslado al castellano:

Profundo proceso democrático

Que en español significa: Raúl dijo lo que había que hacer, que era nada, y se hizo. O también: Todo el mundo quieto en base, o le pasamos la cuenta. Se trata de una cita textual de un discurso raulístico, pero no hacen falta comillas porque él, al fin y al cabo, sólo está expresando la voluntad popular... de su hermanito mayor. Lo más interesante aquí es el efecto de la aliteración con las o (profundo, proceso, democrático) que recuerda una típica técnica del poeta necional y fan de María la O, el difunto Nicolás Guillén: "No sé por qué piensas tú-soldado, que te odio yo...", "África de selvas húmedas-Y de gordos gongos sordos", etcétera. Al parecer, el que le escribe los discursos a Castro Jr. también le escribía los poemas a Guillén. Ya me imagino su próxima denuncia al imperio en la ONU: “¡Oprobioso opresor oblongo, me opongo a la opción del emporio! ¡No soy mongo ni soy congo, ni me sale del mondongo!”

Variantes

Uno de los mejores momentos de este intercambio con Estado de SATS fue cuando alguien del público propuso su visión de la posibilidad de un cambio político en Cuba en estos términos:


“La no libertad probablemente es cómoda y quizás por eso no logramos salir de Esto. La libertad exige responsabilidad porque el individuo es infinito, toma infinita posibilidades de actuar. ¿Qué nos limita, señores, a terminar este sistema? ¿Qué nos limita? Bueno, sí, a lo mejor nos matan a todos pero ¿Qué nos limita a decir basta? Nos sentamos en la puerta de la casa con una bandera cubana y un pañuelo blanco y decimos “se acabó”.
No menos importante fue la respuesta del escritor Orlando Luis Pardo Lazo:

La imagen es preciosa. Todos sentados en la puerta de la casa. Pero yo creo que eso no pasa porque muchas personas no quieren eso. No pasa porque hay muchas personas que no quieren sentarse en la puerta de la casa con una bandera y un pañuelo blanco porque tienen una buena vida. Una buena vida decente. [Personas] que no han sido represores, es una complicidad diferida y pues esa masa crítica también funciona. Tienen perspectivas, tienen deseos de vida y tal vez el cambio venga diferido, tal vez el cambio venga como sin quererlo.
P.D.: Un reportaje sobre la primera parte del programa en TV Martí lo que confirma sin dudas que detrás de todo esto está la mano de la CIA:

martes, 7 de febrero de 2012

Arte y activismo parte 2

El video del debate generado en Estado de SATS a partir del video y las preguntas que les enviamos.

lunes, 6 de febrero de 2012

Del delito de pensar: inocentes

Hace siglos que no lo citaba ni me refería a él pero honor a quien honor merece, sobre todo cuando se trata de definirnos el mundo. Me refiero a Fidel Castro político del pleistoceno que no obstante se esfuerza en entender el alcance de los antepenúltimos adelantos tecnológicos:

“Internet es un instrumento revolucionario que permite recibir y transmitir ideas, en las dos direcciones, algo que debemos saber usar.”
En dura competencia está una reciente resolución del parlamento ecuatoriano que condenaba la muerte del Che Guevara

"por sus ideales y proyectos revolucionarios… propios de jóvenes de la época” [y por] “pensar distinto a los gobernantes de turno de América, en donde el pensamiento oficial era capitalista y neoliberal, violando tratados internacionales de Derechos Humanos vigentes a la fecha”. [Murió] “luchando contra el neoliberalismo de Margareth Thatcher y la llamada ‘revolución conservadora de Ronald Reagan” [y que establece que se trató de] "un asesinato de lesa humanidad al ser ejecutado vivo por haber cometido el único delito de pensar distinto”
Que quede claro: si alguna vez -como ocurrió con el bloguero independiente Ernesto Guevara- Fidel o los parlamentarios ecuatorianos llegan a ser ejecutados vivos por el delito de pensar será una injusticia atroz.   

sábado, 4 de febrero de 2012

Entrevista de SATS

Hace algunas semanas desde Estado de SATS nos invitaron a Paquito D’Rivera, Alexis Romay, Geandy Pavón y a mí a participar en un proyecto conjunto: desde La Habana nos harían una serie de preguntas a las que responderíamos en un video. El pasado sábado 28 de enero este fue proyectado en la sede de Estado de SATS ante invitados y público en general que respondieron a las preguntas que les enviamos. Esto suena medievalmente complicado cuando todo se hubiese podido resolver con una entrevista por Skype pero tratándose de Cuba no se encontró método más directo de intercambiar ideas. Porque de eso se trata, de conseguir una comunicación más fluida entre los que compartimos ciertas preocupaciones sobre el presente y el futuro cubano, desatascar una situación que ha convertido al exilio en el lenguaje totalitario en un órgano gangrenado que es necesario extirpar y, en la mente de muchos cubanos, en un animal mitológico y ajeno ante el que hay que mantener una prudente distancia.

Por supuesto que no hablamos a nombre del exilio –una pretensión absurda pero que no está de más descartar en una tribu tan inclinada a la hipérbole- sino del que aparece en nuestros respectivos pasaportes aunque, como manifestamos varias veces en el curso de la entrevista, nos gustaría que este intercambio se incremente en todas las direcciones e interlocutores posibles. A continuación les presento el video que contiene las respuestas de nosotros cuatro. El lunes -tengo entendido- saldrá el que incluye las reacciones a nuestras respuestas en Estado de SATS. Agradezco (y en esto estoy seguro hablar por todos los que participamos en la grabación) a Lizabel Mónica y a Antonio Rodiles la invitación a participar en este proyecto y la complicada coordinación que este demandó y a El Sexto, Yoani Sánchez, Gorki Águila, Luis Eligio Pérez, Lía Villares, Ciro Díaz y Orlando Luis Pardo Lazo por el estímulo de sus preguntas.

Sólo me falta disculparme por vergüenza aplastante que me provoca pararme delante de una cámara.


viernes, 3 de febrero de 2012

Borges y la idiotez

Es lógico que a Borges -o al menos a su versión más conocida- la cosa política le resultara indigna de su pluma. (Aunque no a la de otros: no es casual que el primer cuento que publicara de Julio Cortázar –“Casa tomada”- y el primero de Virgilio Piñera –“El muñeco”- en su revista Los Anales de Buenos Aires fueran sendas alegorías del régimen de Perón). Natural la poca inclinación a descender a las nimiedades del poder para quien cada día conversaba con Homero, con Shakespeare, con Cervantes, con Quevedo, con Whitman, con la eternidad. Así y todo fustigó al nazismo mucho antes de que este fuera una blasfemia universal sino apenas una elegancia argentina. A veces la política se le cruzaba en el camino como, tras el ascenso de Perón al poder lo destituyeron de su puesto de bibliotecario municipal para humillarlo con otro de inspector de aves de corral. Fue entonces que sus amigos le ofrecieron una cena de desagravio que él correspondiera con un breve discurso que resumía la política de un esteta frente a la vulgaridad de una dictadura:


Hace un día o un mes o un año platónico (tan invasor es el olvido, tan insignificante el episodio que voy a referir) yo desempeñaba, aunque indigno, el cargo de auxiliar tercero en una biblioteca municipal de los arrabales del Sur. Nueve años concurrí a esa biblioteca, nueve años que serán en el recuerdo una sola tarde, una tarde monstruosa en cuyo decurso clasifiqué un número infinito de libros y el Reich devoró a Francia y el Reich no devoró las Islas Británicas y el nazismo, arrojado de Berlín buscó nuevas regiones. En algún resquicio de esa tarde única, yo temerariamente firmé alguna declaración democrática; hace un día o un mes o un año platónico, me ordenaron que prestara servicios en la policía municipal. Maravillado por ese brusco avatar administrativo, fui a la Intendencia. Me confiaron, ahí, que esa metamorfosis era un castigo por haber firmado aquellas declaraciones. Mientras yo recibía la noticia con debido interés, me distrajo un cartel que decoraba la solemne oficina. Era rectangular y lacónico, de formato considerable, y registraba el interesante epigrama Dele-Dele. No recuerdo la cara de mi interlocutor, no recuerdo su nombre, pero hasta el día de mi muerte recordaré esa estrafalaria inscripción. Tendré que renunciar, repetí, al bajar las escaleras de la Intendencia, pero mi destino personal me importaba menos que ese cartel simbólico.

No sé hasta donde el episodio que he referido es una parábola. Sospecho, sin embargo, que la memoria y el olvido son dioses que saben bien lo que hacen. Si han extraviado lo demás y si retienen esa absurda leyenda, alguna justificación les asiste. La formulo así: las dictaduras fomentan la opresión, las dictaduras fomentan el servilismo, las dictaduras fomentan la crueldad; más abominable es el hecho de que fomentan la idiotez. Botones que balbucean imperativos, efigies de caudillos, vivas y mueras prefijados, muros exornados de nombres, ceremonias unánimes, la mera disciplina usurpando el lugar de la lucidez... Combatir esas tristes monotonías es uno de los muchos deberes del escritor. ¿Habré de recordar a lectores de Martín Fierro y de Don Segundo que el individualismo es una vieja virtud argentina?

Quiero también decirles mi orgullo por esta noche numerosa y por esta activa amistad.
*

miércoles, 1 de febrero de 2012

Tomando distancia

A continuación el inicio de una conferencia que leí hace unos meses en la Universidad de Maryland a invitación del poeta, ensayista y profesor Juan Carlos Quintero Herencia y que puede verse completa en su blog. 


Tomando distancia: la literatura como exilio




Luego de haberle dicho a Juan Carlos Quintero Herencia cual iba a ser el tema de mi conferencia casi me arrepentí de inmediato. Evidentemente había escogido un mal tema, y un mal tema es aquel que apenas invita a la discusión, como este, que casi se demuestra por sí mismo desde el título. Y no solo por la larga tradición de exilios que incluye a casi toda la literatura judía, que no es poco, y va de Ovidio a Dante, de Joseph Conrad a Kundera y entre los que pueden encontrarse en el siglo pasado nombres tan ilustres como los de Thomas Mann, Hermann Broch, Witold Gombrowic, Solzhenitsyn, Hemingway, Scott Fitzgerald, Henry Miller, Djuna Barnes, Cezlaw Milosz, Nabokov, James Joyce, Samuel Beckett, Gabriel García Márquez, Alejo Carpentier, Guillermo Cabrera Infante, Mario Vargas Llosa y Julio Cortázar. Esta condición que veo como metáfora útil del hecho literario es definida por la Real Academia con una simpleza escalofriante: “Abandono de alguien de su patria, generalmente por motivos políticos”. Prefiero la definición más abarcadora e imprecisa de wikipedia que lo resume como “el estado de encontrarse lejos del lugar natural”. Y la prefiero a la de la academia que limpia, fija y da esplendor porque incluye un momento anterior a la política y las patrias.


Si nos remitimos al primer exilio que conoció la humanidad se hace aun más clara la identidad entre este y el hecho literario: me refiero al que marcó la separación de nuestros rudimentarios antepasados respecto a la naturaleza, el que rompió los lazos instintivos, biológicos, que ligaban al ser humano tanto a la naturaleza como al resto de sus congéneres. De esa ruptura y de la necesidad de repararla de algún modo emergió todo lo que nos hace distintivamente humanos: la cultura, el lenguaje, los mitos, la conciencia de la vida y sobre todo la de la muerte. Decir que todo impulso literario surge de ese extrañamiento o de otros similares (extrañamiento de la patria pero también del hogar, de la familia, de la raza, de la infancia, de ciertas inocencias y ciertas enseñanzas) es solo abundar en lo obvio.




Esa distancia de lo real que caracteriza al exilio metafórico de que estoy hablando es lo que diferencia por ejemplo a la literatura del periodismo pues, mientras el periodismo se define por su persecución de lo real que es el conjunto de todo lo que sucede y dura, la literatura depende de la búsqueda de lo verdadero que no es lo que sucede o dura sino lo que permanece. La verdad con la que lidia la literatura sin pretender que la confundan con ella es como diría Octavio Paz “el fondo del tiempo sin historia./ El peso del instante que no pesa”.
[Sigue]

martes, 31 de enero de 2012

Cambios sustanciales


Uno de los cambios más importantes que trajo la conferencia del Partido Comunista fue la trascendental y audaz decisión de llamarle niños a los niños. Bueno, según la vanguardista sintaxis del Granma si antes se había decidido cambiar invasores por compotas o refrigeradores viejos por nuevos ahora se trata de “cambiar pioneros por niños”, una “modificación planteada y aceptada” y “fundamentada en que el universo no puede ser exclusivo”. Que los nostálgicos no se asusten: a los opositores se les seguirá diciendo “gusanos”. De momento ya Guamá se ha bajado con un concurso.

lunes, 30 de enero de 2012

Juliancito (tu novia te botó)



No soy demasiado entusiasta de Compay Segundo. Me gustan sus grabaciones pero no al punto de confundir su fama con su lugar en la música cubana (si se me permite la pedantería de andar repartiendo músicos por la historia como si les asignara habitaciones en un hotel). Pero hay veces que uno se tropieza con piezas como esta, con acompañantes de lujo como Martirio y Raimundo Amador y entre todos consiguen, como sin quererlo, que el viejo son suene como acabado de inventar.

Dave Barry




Dave Barry es uno de los grandes humoristas norteamericanos quien en 1988 ganó el Pulitzer por la columna que publicaba semanalmente (y todavía se reedita) en The Miami Herald. Autor de numerosos libros ha sido sin embargo muy poco traducido al español. (He tenido noticias de que la argentina Ediciones La Flor ha publicado algún libro suyo pero creo que es todo). De ahí que cuando me pidieron hace años desde una revista española una traducción para un dossier de literatura norteamericana no tuviese que pensar mucho antes de decidirme por uno de los artículos de Barry. Y es bien difícil porque aunque no incurre en juegos de palabras su humor suele estar llenos de referencias específicas a la vida cotidiana norteamericana. También porque buena parte de su gracia radica en un aprovechamiento extremo de ciertas especificidades de la sintaxis inglesa al punto que hace pensar a cualquiera si el inglés está mejor dotado para hacer chistes que cualquier otro idioma. De manera que si el texto no le parece gracioso nada más justo que culpar al traductor.





Cacaccino descafeinado




Tengo emocionantes noticias para cualquiera que quiera pagar un montón de dinero por un café que haya viajado a lo largo del sistema digestivo de un animal. Y como saben hay muchísimas personas que lo harían. El café gourmet es muy popular en la actualidad. Atrae a millones de consumidores cada uno de los cuales se para en la cola de las cafeterías de los aeropuertos cada vez que trato de comprar un vaso de café de camino a tomar el avión. Estos consumidores están siempre pidiendo bebidas mutantes con nombres tales como “moka-almendra-con-miel-a-la-vinagreta-lattespressaccino”, bebidas que deben ser preparadas una a una a través de un complejo proceso en el que toman parte aproximadamente un grano de café, dos litros de productos lácteos y lo que parece ser un reactor nuclear en miniatura.

Mientras tanto, en la cola, crece la impaciencia entre aquellos de nosotros que sólo quieren la vieja y simple taza de café de toda la vida para que nuestros cerebros empiecen a funcionar y podamos recordar cuál es nuestro nombre completo y por qué estamos tomando un avión. Nosotros querríamos golpear a la gente del lattespressaccino con nuestro equipaje de mano y gritarles “¡QUÍTENSE DEL CAMINO PIJOS IMBÉCILES Y DÉJENNOS TOMAR NUESTRO CAFÉ!” pero por supuesto que nunca podríamos hacer algo que conlleve tanta animación sin antes haber ingerido café.

Es inhumano, en mi opinión, forzar a personas que tienen una genuina necesidad médica de tomar café a esperar en la cola detrás de gente para la que, aparentemente, tomar café es algún tipo de actividad recreativa. Apuesto a que ese tipo de cosas no les pasa a los adictos a la heroína. Apuesto a que cuando un yonki serio va a comprar su heroína no toleraría esperar en cola a que algún diletante ordene un caballo-ccino de avellana espolvoreado con canela.

La razón por la que algunos de nosotros necesita café es porque este contiene cafeína, la cual nos mantiene despiertos. Por supuesto, es muy importante recordar que la cafeína es una droga y que, como cualquier otra droga, es divertidísima.

¡No!¡Esperen! Lo que quise decir es: como cualquier otra droga la cafeína puede causar efectos secundarios si se la ingiere en grandes cantidades. Este hecho fue notado por primera vez en el antiguo Egipto cuando un grupo de trabajadores a los que se le había asignado la construcción de un estanque, comenzaron a tomar café egipcio, que es bastante fuerte, y terminaron construyendo las pirámides.

Yo mismo desarrollé mi vicio por el café en mis tempranos 20, cuando, siendo reportero novato para el Daily Local News en West Chester, Pensilvannia, tenía que mantenerme despierto mientras escribía artículos fenomenalmente aburridos sobre el gobierno municipal. Compraba mi café en una máquina automática que también vendía chocolate caliente y sopa de fideos con sabor a pollo; los tres líquidos fluían por el mismo tubo y los tres sabían más o menos a lo mismo. Pero empecé a necesitar ese café e incluso hoy no puedo hacer nada útil hasta que no me he tomado varias tazas. (Tampoco después de tomar café puedo hacer nada útil; esa es la razón por la que trabajo como columnista de un periódico.)

Pero este es mi punto: esta locura por el café gourmet ha ido demasiado lejos. Digo esto a la luz de una carta que recibí recientemente enviada por el lector Bo Bishop. Él me envió una invitación que recibió de una compañía local para “una degustación privada del costoso café Luwak,” el cual “a un precio de 300 dólares la libra … es una de las bebidas más caras del mundo”. En la invitación se explica que este café toma su nombre del luwak, un “miembro de la familia de las comadrejas” que vive en la isla de Java y come granos de café; los granos pasan a través del luwak donde tiene lugar un proceso de “fermentación natural” para luego salir intactos del interior del animal. Los granos entonces son reunidos, lavados, molidos y vendidos a los expertos en café.

La invitación pone: “Deseamos compartir con usted esta oportunidad única en la vida de probar tal exquisitez”

O como expresa Bo Bishop: “Están vendiendo caca procesada de comadreja a 300 dólares la libra.”

Al principio pensé que se trataba de una ingeniosa broma destinada a ridiculizar la moda del café gourmet. Lamentablemente no es así. El café Luwak realmente existe. Lo sé porque compré una pequeña cantidad a una compañía especializada en café gourmet en Atlanta. Pagué 37 dólares con 50 centavos por dos onzas de café. Yo esperaba que los granos lucieran exóticos considerando en dónde habían estado pero lucían como granos de café normal. De hecho por un momento temí que sólo fueran granos de café normal y que yo hubiera sido estafado.

Entonces pensé: ¿qué tipo de mundo es este en el que uno se preocupa de que lo estén estafando porque el café que te vendan NO haya sido defecado por una comadreja?

En fin, que molí los granos, preparé el café y me lo tomé. ¿No les ha pasado a veces que se sienten sumamente escépticos respecto a algo pero cuando al fin lo prueban descubren que es realmente bueno, mucho mejor de lo que habrían podido pensar? Bueno, ese no es el caso del café Luwak. El café Luwak en mi opinión sabe como si alguien hubiera lavado un gato muerto en él.

Pero de cualquier manera predigo que va a ser popular porque es tremendamente caro. Tengo el presentimiento de que uno de estos días la gente delante de mí en la cafetería del aeropuerto va a ordenar un cacaccino descafeinado. Por eso estoy considerando seriamente en cambiarme a la heroína.

sábado, 28 de enero de 2012

(Otro) 28 de enero



Hace ya 159 años que vino al mundo esa superstición antillana llamada José Martí. Miento: la superstición nació mucho después, en los días alrededor de su muerte, cuando se comenzó a sospechar que con él desaparecían los planos del país futuro. Esa esa quizás una de las principales razones de la permanente ansiedad cubana: no la muerte de su demiurgo más persistente y famoso sino la acumulación de planos en torno a la arquitectura de la futura –ahora pasada- república. Todo lo conseguido siempre nos supo a poco hasta que optamos por la opción más radical, la más falsa y así pasar de los planos de la torre de Babel a la realidad de un edificio de microbrigadas en ruinas. A partir de ahí hemos debido de conformarnos con lo que aparezca y culpar a Martí de todo lo que nos falta o sobra, de no acercarnos siquiera a la idea más humilde –es un decir- que podamos tener de nosotros mismos.

Es fácil culparlo en un pueblo experto en muchas artes pero no en la de la responsabilidad. Y eso –responsabilidad, además de sentido de los límites propios- es lo que se necesita para aquilatar a Martí en sus valores más perdurables que no son los de Mesías o Embaucador Supremo. Ver en él al escritor brillantísimo e imcompleto, al político sagaz con ademanes y jerga de predicador, al sublime ilusionista -sentimental y escrupuloso- que prefirió morir antes de descubrir el sombrero vacío de donde nos prometió que sacaría un conejo, al inventor entre nosotros de la literatura infantil para adultos, del antiimperialismo con fines periodísticos y del republicanismo con fines religiosos (o viceversa). Al traductor, en fin, de ciertos principios de ética universal y de geopolítica a un lenguaje bíblico- modernista que nos disputamos por controlar como si en ello nos fuera el destino, como si se tratara de cualquier objeto sagrado en la saga de Indiana Jones. A quien en sus estrechos 42 años hizo más y deshizo menos de lo que cualquiera de nosotros va a conseguir en toda su vida entre otras razones –y aquí volvemos al gesto irresponsable- porque desconoció la sospecha permanente que nos ha dejado su ejemplo.
 
(Ilustración: "Wrinkled Martí" de Geandy Pavón. Oleo sobre lienzo 48" x 36".)

viernes, 27 de enero de 2012

Carta abierta de El Sexto

Una carta del grafitero cubano El Sexto a Raúl Castro:

Estimado Señor Presidente de la República de Cuba:


Salga a dar una vuelta conmigo por La Habana. Hagamos como que usted y yo, sólo somos dos personas normales, y usted no es mejor que yo.

Me gustaría hacerle algunas preguntas, si es que podemos hablar honestamente:

¿Por quién reza en las noches antes de dormir?

¿Qué siente cuando se mira en el espejo? ¿Se siente orgulloso?

¿Cómo logra dormir mientras el resto de nosotros llora por la Libertad?

¿Cómo logra soñar sabiendo que el pueblo cubano no tiene la oportunidad de expresarse y reclamar por sus derechos?

¿Por qué ese odio hacia los que piensan diferente? ¿Es malo reclamar por aquello que uno siente? ¿Es malo luchar por aquello que uno se merece?

¿Cómo camina con la frente en alto?

¿Es capaz si quiera, de mirarme a los ojos… y decirme por qué?

Señor Presidente:

¿Fue usted un niño solitario? ¿Es usted un niño solitario?

¿Cómo puede decir usted, que ningún niño es dejado de lado? Cuando se le quita la posibilidad de pensar libremente y de vivir por aquello que sueña.

¿Cómo puede decirme que todos los cubanos tenemos los mismos derechos? No somos tan estúpidos y no estamos ciegos, Señor Presidente.

Estamos parados en nuestras celdas, estamos encerrados en nuestro propio país. Estamos escuchando atentamente sus palabras, mientras usted pavimenta el camino hacia el odio, mientras usted nos divide sin más motivos que el hecho de pensar distinto.

¿Qué clase de padre le quitaría los derechos a su propio hijo? ¿Qué clase de padre odiaría a su hijo por no pensar igual que usted? Piénselo Señor Presidente... ¿De verdad usted piensa usted, que nosotros no queremos un país mejor? ¿O en realidad es temor, que eso que soñamos sea mucho mejor a lo que usted viene prometiendo desde más de 50 años y nunca ha llegado?

Sólo puedo imaginarme lo que su consciencia tiene para decirle Señor Presidente: "Hemos avanzado tanto Fidel, desde la época de revolucionarios", solo eso me imagino. Pero no se deje engañar por su propia consciencia Señor Presidente. Mire a su alrededor y ponga la mano sobre su corazón y piense Señor Presidente, ¿realmente estamos mejor?

¿Cómo logra dormir mientras el resto de nosotros llora?

¿Cómo logra soñar sabiendo que miles de ciudadanos somos encarcelados sólo por el hecho de pretender un país mejor para nuestros hijos? ¿Cómo camina con la frente en alto?

¿Es capaz si quiera, de mirarme a los ojos… y decirme por qué?

Déjeme contarle sobre un país mejor, Señor Presidente:

Un país, donde nuestras voces sean escuchadas…

Un país, donde todos aquellos que no piensan igual sean respetados, tenidos en cuenta…

Donde toda persona que quiera participar e involucrarse en el futuro de nuestra patria, tenga el Derecho y el espacio para hacerlo…

Un país, donde al diferente no se lo mire como un contrarrevolucionario...

Déjeme contarle sobre un país mejor.

Donde los únicos países amigos, no sean aquellos que esclavizan y quitan todos los derechos a su pueblo…

Donde existan medios informativos que puedan criticar las malas políticas del gobierno, sin por ello tener que ser perseguidos o eliminados…

Donde tengamos la posibilidad de elegir a quién nos represente, y tener la posibilidad de quién lo desee pueda presentarse como candidato…

Déjeme contarle sobre un país mejor.

Un país donde dejemos de escuchar promesas de la revolución que nunca las vemos materializadas…

Donde podamos soñar con un país mejor, donde tengamos Libertad de salir y entrar cuantas veces lo queramos…

Donde tengamos los mismos derechos que cualquier otro ciudadano tiene en el mundo…

Déjeme contarle sobre un país mejor, Señor Presidente:

Donde los ciudadanos podamos viajar libremente, en cómodos servicios de transporte…

Donde los hospitales no se caigan a pedazos…

Donde los cubanos tengamos los mismos servicios médicos que los extranjeros, y los enfermos no deban durante semanas esperan ser entendidos como animales…

O donde los defensores de los DDHH, no terminen muertos por supuestas enfermedades en abandonados hospitales…

Déjeme contarle sobre un país mejor.

Donde podamos recibir un sueldo digno, donde cada uno pueda ser premiado por su esfuerzo y voluntad, y no ser castigados con un ingreso fijo que no alcanza para nada…

Donde podamos construir nuestra casa propia con el fruto de nuestras manos, sentir que lo que tenemos es fruto de nuestro trabajo...

Sentir que al menos valemos para alguien…

Déjeme contarle sobre un país mejor.

Donde no estemos buscando excusas ridículas para justificar nuestros propios fracasos…

Un país, donde se pueda ahorrar para gastar en aquello que deseemos, y no uno donde no podamos ahorrar ni una sola moneda debajo del colchón, mientras nuestros políticos abren millonarias cuentas en el exterior…

Donde el estado no nos mienta con números irrisorios…

Déjeme contarle sobre un país mejor, Señor Presidente:

Donde no se les pague a las personas con un sándwich y un refresco para llenar actos, o agredir a disidentes, menos aún para defender posturas indefendibles…

Donde quienes pensemos diferentes, tengamos los mismos derecho de aquellos que piensan como usted…

Donde lo diferente no sea mirado como una amenaza, sino como tales, como personas que sólo piensan diferente…

Déjeme contarle sobre un país mejor.

Donde las fuerzas de seguridad estén para defender al pueblo, y no para agredir a quienes pretenden hacer valer sus derechos…

Donde no exista un Comité de Defensa de la Revolución, que funcionan en cada cuadra llevando un registro de las actividades de todos los ciudadanos llevamos adelante…

Donde tengamos Libertad de hacer todo aquello que queramos hacer, sin perjudicar a nuestro hermano…

Donde la Libertad, pueda vivirse en carne propia y no ser un simple deseo inalcanzable…

Déjeme contarle sobre un país mejor.

Un país, donde la educación sea realmente de calidad, y nuestros alumnos tengan acceso a estudiar y leer cualquier libro que ellos deseen y no sólo aquellos que el régimen les permita…

Donde cualquier ciudadano que lo desee pueda tener libre acceso a internet y por medio de ésta expresarse libremente…

Donde se nos permita escuchar radios y ver programas de TV extranjeros, sin que se nos persiga por ello…

Déjeme contarle sobre un país mejor.

Un país, donde todos los ciudadanos podamos sentir orgullo por nuestro representante, más allá de las diferencias ideológicas…

Un país, donde podamos creer en la palabra, y no desconfiar de todo lo que se nos promete…

Donde las necesidades del pueblo sean satisfechas en tiempos coherentes y no morir en falsas promesas…

Déjeme contarle sobre un país mejor.

Un país, donde al menos podamos comprar jabón para bañarnos, y no tengamos que solicitárselo a los turistas que nos lo regalen…

Un país, que nos permita mínimamente comprar aquellas cosas que podamos necesitar diariamente…

Donde las tiendas comerciales no sean sólo para turistas o funcionarios del Gobierno…

Déjeme contarle sobre un país mejor.

Un país, donde nuestros hermanos cubanos esparcidos por el mundo tengan la posibilidad de volver a su patria…

Y no, donde los cubanos sólo vivan pensando en la forma de escaparse del suelo que los vio nacer…

Déjeme contarle sobre un país mejor.

Donde la prostitución no sea el único negocio rentable en la isla…

Donde existan posibilidades para todo aquel que pretende mejorar su calidad de vida…

Donde sólo podamos ser libres… tan sólo eso Señor Presidente… ser libres.

Déjeme contarle sobre un país mejor… déjeme contarle sobre mi sueño de país.

Usted no tiene idea lo que es un país mejor…

Usted no tiene idea de lo que un país, Señor Presidente.

¿Cómo logra dormir en las noches?

¿Cómo camina con la frente en alto?

Señor Presidente: Usted nunca saldrá a dar una vuelta conmigo. Usted no es mi presidente.

El beneficio de la duda

Fernando Ravsberg, el Mauricio Vicent de la BBC, intenta buscar equilibrio en la lava hirviente de las noticias sobre Cuba. Eso me recuerda siempre una frase de Herbert Marcuse quien decía que frente al crimen no se puede ser imparcial: o se está con la víctima o con el asesino. Pero por eso regímenes como el cubano preparan versiones delirantes, para que en su cuidadosa búsqueda de equilibrio los Fernando Ravsberg de este mundo concluyan que un preso político muerto tras una huelga de hambre falleció en “circunstancias confusas”. El equilibrista Ravsberg, mucho menos interesado en encontrar la verdad que en conservar su puesto en La Habana, se siente obligado, en aras de la objetividad, a desconocer el largo historial del régimen cubano en destruir o fabricar pruebas y otorgarle el beneficio de la duda mientras imparcialmente se cuestiona la versión de las víctimas:


Tampoco se trata de casarnos con la versión opositora porque también está muy politizada. No hace mucho nos informaron sobre el asesinato de otro disidente en la provincia de Santa Clara que posteriormente fue desmentido por la familia y los médicos.
Démosle a Fernando Ravsberg el beneficio de la duda. Pensemos que los años que lleva viviendo en la isla no le bastan para entender la dinámica del totalitarismo tropical que en su control de hospitales, funerarias y del país completo puede conseguir que madres y padres repitan la versión que les dicte el asesino de sus hijos (¿recuerdan las entrevistas de la televisión cubana a los sobrevivientes del remolcador "13 de Marzo" una semana después del crimen?); que las víctimas sean cremadas a velocidades de vértigo para no dejar del cuerpo del delito más que cenizas; que los acusados se auto incriminen en televisión de delitos que les costará la vida (remember Ochoa); o que se humillen a sí mismos y a todos los que lo rodean (recuerden a Heberto Padilla y su “caso”). Posiblemente el corresponsal de la BBC no hable desde la malicia o la complicidad con los verdugos sino desde su ineptitud para comprender la monstruosa realidad de la que debe dar cuenta. Más que pedirle comprensión de esa realidad habría sugerirle el traslado hacia un mundo que funcione de acuerdo a impulsos más humanos, malos o buenos pero humanos. De seguro, si se toma el tiempo para pensarlo, hasta el propio Ravsberg estará de acuerdo.

H/T: Penúltimos Días

miércoles, 25 de enero de 2012

Cuestionario sobre el cuento

Hace media docena de años me pidieron un cuento para una antología marcada por el impulso bien intencionado y utópico de propagar la lectura entre esos mártires del acné y la masturbación que son los adolescentes. El pedido no venía solo: también incluía un cuestionario sobre el cuento que rellené con un montón de lugares comunes y dos o tres ademanes propios. Hay días, en los que uno quiere a la humanidad algo menos que de costumbre, en los que uno se permite pequeñas crueldades como la de castigar la fidelidad de los lectores de este blog con textos que merecían seguir donde estaban, perdidos en un rincón de la memoria de la computadora. Vaya pues mis repuestas al cuestionario de la antologadora junto a su nota introductoria.


PREGUNTAS PARA LOS AUTORES

En nuestro intento por profundizar en la creación literaria, por acercar la literatura a los jóvenes que lean estas páginas, hemos considerado oportuno y enriquecedor formular una serie de preguntas a los autores antologados para que nos hablen de sus primeras experiencias literarias, nos digan qué han supuesto para ellos los libros, por qué escriben cuentos, qué piensan del momento por el que pasa el relato, qué tienen que decirles a los chicos que no leen lo suficiente y andan a vueltas con la cibernética, las video-consolas o el botellón, sin darse cuenta de lo que se están perdiendo con ello.

1.- Alguna vez hemos oído hablar alguien de una experiencia lectora que lo enganchó para siempre al carro de la literatura. ¿Cuál fue el primer libro que leíste?¿Hubo alguno que te marcara en especial?

Respuesta: El primer libro que leí no lo recuerdo. Supongo que habrá sido uno de esos tantos libros infantiles con muchas imágenes y poco texto de un niño que empezaba haciendo mal las cosas y luego las hacía bien o que rompía un juguete y al final, felizmente, el juguete volvía a la vida. Recuerdo haber leído muchos libros de fábulas y cuentos tradicionales y entre ellos uno que ahora le leo a mi hijo “Oros viejos”, una colección de historias de todas partes del mundo compuesto por un exiliado español, Herminio Almendros (padre del cineasta Néstor Almendros). Cuando niño igualmente leí unas veinte novelas de Julio Verne y otro tantas de Emilio Salgari, Las Mil y una noches el divertidísimo Decamerón de Bocaccio o Arthur Conan Doyle tanto por su Sherlock Homes como por sus novelas de caballería y por supuesto Mark Twain, tanto sus novelas como sus cuentos y artículos. Luego, a medida que fui creciendo han ido muchísimos libros que en diferentes épocas fueron marcándome como persona y como escritor empezando con algo tan obvio y manido –y que por ello puede parecer desagradable insistir- como el Quijote (con el que recomiendo empezar con una edición con pocas notas, las justas para entender la historia no para hacer un estudio académico sobre la novela). Pero concentrándome en el cuento someto una lista de autores que me impresionaron a diferentes edades, desde mi adolescencia hasta ahora: Edgar Allan Poe, J.D. Salinger con sus “Nueve cuentos”, Augusto Monterroso, Julio Cortázar, Anton Chejov, Juan José Arreola, Virgilio Piñera, Franz Kafka, Slawomir Mrozek (sobre todo por “El elefante”), Carson McCullers, Jorge Luis Borges, Kurt Vonnegut (aunque de él apenas se han traducido cuentos al español, sólo novelas), Yukio Mishima, Charles Bukowski y Raymond Carver. Últimamente me han impresionado también de un modo muy estimulante los cuentos del ya fallecido escritor chileno Roberto Bolaño. Hay muchos más pero cito a aquellos que marcaron determinado momento en mi vida de un modo especial al punto de de leer toda su obra o al menos toda la que encontré a mi alcance en ese momento.

2.- ¿Qué es para ti el cuento? ¿Por qué lo cultivas?

Respuesta: Para mí debe ser el equivalente al nocaut en el boxeo, o a la carrera de cien metros en el atletismo o el amor a primera vista. Algo que sea capaz de resumir una situación, un modo de ver la vida o varios al mismo tiempo en unas cuantas páginas. De ahí que un buen cuento en cuanto a economía de las palabras deba ser perfecto. En un cuento nada debe ser gratuito, todo lo que se ve es importante pero lo que no se ve no debe ser menos importante. Podría poner montones de ejemplos al respecto y aunque varían los estilos, los niveles de sofisticación del lenguaje esas condiciones son esenciales. El cuento y la narración en general están ligados a nuestra historia como seres humanos y desde esos principios tuvo un sentido trascendente (darle orden y sentido al mundo y trasmitir valores y experiencias) y un sentido lúdico, juguetón. En los mitos, las leyendas, los libros sagrados o la Historia el cuento aparece en esa doble condición. La historia del pecado original es un cuento y todas las elaboraciones posteriores de los teólogos no pueden superar el atractivo y la significación de esa historia de Adán, Eva, la serpiente y el fruto prohibido (incluso para gente huérfana de fe como es mi caso). Escribo cuentos porque me gustan como lector y al mismo tiempo como escritor es el género en el que más cómodo me siento: me gusta enamorar al lector a primera vista, o noquearlo, depende de las circunstancias.

3.- Esta antología recopila cuentos de los que se pueden estudiar importantes aspectos estilísticos y culturales, pero también muchas y serias enseñanzas para la vida. ¿Qué recomendarías a los jóvenes que nunca tienen tiempo para sentarse con un libro en las manos? ¿Qué les puede aportar la lectura?

Respuesta: Es un contrasentido escribir recomendaciones para alguien que no lee. O sea, que se trata en el mejor de los casos de escribir recomendaciones para que los que leen se las cuenten a los que no leen, recomendaciones que estos últimos escucharán con mayor o menor indiferencia. La lectura en general no hace a nadie buena o mala persona pero ciertas lecturas, (especialmente la buena ficción) quizás pueden hacerte –si se tiene la capacidad de digerirlas bien- mejor persona. Es decir, alguien más complejo que ha adquirido indirectamente experiencias que sin leer no habría conocido en varias vidas. Luego si eres un criminal nato difícilmente un buen libro hará de ti una buena persona pero al menos conseguirá que seas un delincuente más sofisticado. No creo, por ejemplo, que ningún videojuego trasmita de modo tan vívido la experiencia de la guerra como “La roja insignia del coraje” de Stephen Crane. Todo el cuestionamiento de la realidad y sus posibles variantes a que alude una película “The matrix” y sus secuelas están contenidas de un modo mucho más radical en “Tlön, Uqbar, Orbis Tertius” de Jorge Luis Borges. La imagen visible, casi tangible, del cine y la televisión paradójicamente suele empobrecer nuestra imaginación (o la de los libros en las que se inspira) aunque sea mucho más fácil consumirla. Al mismo tiempo no creo que la lectura por sí misma ejerza un efecto mágico en los lectores. Hay libros que lejos de multiplicar y enriquecer la visión del mundo la reducen como es el caso de los libros creados para servir exclusivamente una ideología –cualquiera que esta sea- y convierten al mundo en algo muy sencillo que puede resolverse con dos o tres recetas. En esos casos es preferible el botellón. Los buenos libros –si son leídos con algo de sentido común, insisto- funcionan exactamente al contrario: multiplican las opciones ante las diferentes situaciones vitales, nos ayudan a entender a otros y a nosotros mismos, nos ayudan a aceptar la complejidad de la realidad sin caer necesariamente en el caos. Si eres alto, guapo y juegas fútbol mejor que cualquier gente que conozcas quizás no necesites leer. Maradona que cumplía la última condición pero no las dos primeras terminó optando por la cocaína.

4.- ¿Quiénes son para ti los maestros del género? ¿Y cuáles los cuentistas más significativos del último siglo?

Respuesta: Mi listado de los grandes maestros del cuento supongo que no sea demasiado original. Aparte de Las mil y una noches y el Decamerón mencionaría dentro del cuento moderno a Poe, quien prácticamente inventó el género, y a Maupassant, Chejov, Kafka, Hemingway, Borges y Carver. En cuanto a la tradición hispanoamericana pienso en Horacio Quiroga, Felisberto Hernández, Lino Novás Calvo, Virgilio Piñera, Arreola, Rulfo y Cortázar. Seguro que olvido a alguno importante al menos para mí pero estos son imprescindibles y recorren un espectro (estético e histórico) bastante amplio.

5.- El relato, un género que lucha en los países de habla hispana por adquirir carta de naturaleza y del que hay quien dice que se lee menos aún que la poesía. ¿Cuál es su situación en tu país?

Respuesta: La pregunta en sí no reconoce una realidad: el desarrollo y el prestigio del cuento en Latinoamérica difiere mucho al de España. Hay que pensar en la rica tradición del cuento que se desarrolló en Latinoamérica en el siglo XX, tradición que en España fue prácticamente nula. Prueba de esto es que casi todos los escritores latinoamericanos de primer orden, incluso aquellos conocidos mayormente por sus novelas tienen libros de cuentos. Y algunos escritores –como es el caso de Borges- se dedicaron, dentro de la narrativa, exclusivamente al cuento. El problema es básicamente comercial. Latinoamérica carece de editoriales con proyección realmente continental ya sea por posibilidades económicas o por pretensiones. En España que es el país que sigue teniendo la industria editorial más poderosa de la lengua y cuyas grandes editoriales son las que se encargan de consagrar a los escritores latinoamericanos (que de otra forma estarían condenados a ser leído sólo en sus países de orígenes) no se ha conseguido crear, por la razón que sea, un público lector de cuentos. Los españoles prefieren las novelas y novelas se ven obligados a producir escritores (españoles o no) que quizás por tradición o vocación hubiesen preferido escribir cuentos. Y eso por supuesto repercute en la creación literaria de todo el continente. En mi país Cuba, país que en las últimas décadas se destaca por sus carencias, existe en cambio una gran cantidad de cuentistas y hasta algunos de un buen nivel. Precisamente uno de ellos, Pedro Juan Gutiérrez, consiguió con su Trilogía sucia de La Habana uno de los mayores éxitos editoriales de un libro de cuentos en España en las últimas décadas.

6.- ¿Cómo ves su futuro?

Respuesta: Respecto a esta pregunta no sé si optar por el entusiasmo o el Apocalipsis. Como profeta soy demasiado tímido. Cabría pensar que el cuento encontraría un espacio en los momentos de máxima aceleración de la vida pero no ha sido así. Pienso que el cuento seguirá siendo afectado (quizás más que otros géneros) por la decadencia general del libro. Ese es mi dictamen apocalíptico. Le quedan sin embargo para sobrevivir otros medios como la internet en los cuales respecto a la novela juega, por su brevedad, con cierta ventaja. El lector y los que deben encargarse de formarlo –desde los maestros en las escuelas hasta los críticos- tendrán al final el peso decisivo. Siempre habrá necesidad de historias y si el cuento oral se vio afectado con la aparición del libro pero sin llegar a desaparecer, no debemos descartar la posibilidad de que el cuento escrito sobreviva por otros medios o por los medios de siempre porque ya sabemos que las modas no sólo se alimentan del ansia de novedad sino también de la nostalgia.

domingo, 22 de enero de 2012

El silencio de los corderos


No me sorprende que tanto seguroso con carnet de periodista o de “intelectual” ande propagando mentiras a cuál más ridícula sobre la muerte de un preso de conciencia. Despues de todo para eso les pagan, les dan acceso a internet. Lo chocante es que intelectuales, artistas, gente pública que suele cuestionarse ciertas fallas del sistema, su ridículo cotidiano, elijan callar cuando se trata de la muerte injustificable de un conciudadano. Como si pertenecieran a un mundo tan alejado del sentido común que la burocracia les resulta más intolerable que el asesinato, la ineficiencia más definitiva que la muerte. Como si la libertad por la que otros estan dispuestos a morir no fuese asunto suyo. Compárese si no el escándalo de hace unos años ante la breve presencia en televisión de inquisidores jubilados mucho tiempo atrás con el silencio de estos días. Quizás se trate de eso, de un mundo donde las ideas más simples de decencia no aplican y se confunde narcisismo con dignidad.

viernes, 20 de enero de 2012

Superándose a sí mismos

Era esperado que el gobierno cubano dijera de Wilman Villar -siguiendo una tradición celosamente conservada- que era un delincuente común. Lo realmente meritorio de esta declaración oficial es que afirme que ni siquiera estaba en huelga de hambre:

"En relación con este hecho, desde hace varios días agencias de prensa extranjeras, en particular de Miami, vienen promoviendo una intensa campaña internacional difamatoria, en contubernio con elementos contrarrevolucionarios internos, que presentan a Villar Mendoza como un supuesto “disidente” que falleció tras realizar una huelga de hambre en prisión. Al respecto se disponen de abundantes pruebas y testimonios que demuestran que no era un “disidente” ni estaba en huelga de hambre."
Curioso sobre todo teniendo en cuenta que cuando le quedaba algo de vida aunque afirmaban, como es usual, su condición de preso común todavía no se les había ocurrido decir que no estaba en huelga de hambre o que había caído preso por pegarle a la mujer. Esperemos que no nos sorprendan cuando digan del próximo opositor muerto no solo que era un delincuente común -y caníbal en su tiempo libre- sino que aparezca un médico con estetoscopio y todo tratando que demostrar que el difunto de turno, pese a lo que dice la violenta campaña mediática, goza de magnífica salud y si se murió fue en una cárcel norteamericana.

*Foto del Dr. Rolando Riera Santiesteban, encargado de dar el parte oficial tomada del blog del sin par Lagarde.

Morir por Cuba

Un buen editorial de El País que comienza así:

La muerte de Wilman Villar Mendoza tras 50 días de huelga de hambre muestra que hay disidentes cubanos dispuestos a resistir hasta el límite ante la iniquidad, pero también que el régimen castrista es incapaz de hacer concesión alguna que pueda interpretarse como debilidad. Resiste enrocado en un presente que se va eternizando, precisamente porque no tiene futuro alguno. Quien sí lo tenía y podía albergar la esperanza de llegar a vivir otra Cuba, en libertad, era Mendoza, de 31 años, padre de dos niñas. Pero sus carceleros han preferido dejarle morir.


Amnistía Internacional responsabiliza al gobierno cubano

Por la muerte de Wilman Mendoza Villar, reconocido como prisionero de conciencia  Amnistía Internacional Javier Zúñiga  de dicha institución ha declarado:
"La responsabilidad por la muerte de Wilman Mendoza Villar recae directamente sobre las autoridades cubanas que fue sumariamente juzgado y encarcelado por ejercer su derecho a expresarse libremente. [...] En su trágica muerte se destacan las profundidades de la desesperación que enfrentan los otros presos de conciencia que siguen languideciendo en las cárceles cubanas, que deben ser liberados inmediata e incondicionalmente. Las autoridades cubanas deben poner fin al hostigamiento, la persecución y el encarcelamiento de manifestantes pacíficos, así como activistas de los derechos políticos y humanos. La muerte bajo custodia de un preso de conciencia cubano después de una huelga de hambre es un recordatorio impactante de la intolerancia del gobierno de Raúl Castro para la disidencia"
En el comunicado también se recuerda que Wilman Mendoza no es el primer prisionero de conciencia cubano muerto en la cárcel y mencioann la muerte de Orlando Zapata.

H/T: Manuel Vázquez Portal

Raudel, de Escuadrón Patriota

Raudel, de Escuadrón Patriota acaba de dejar esto en facebook:

A TODOS MIS HERMANOS CUBANOS A TODOS MI HERMANOS DEL MUNDO A TODOS LOS QUE SE IDENTIFICAN CON EL MENSAJE DE PAZ Y LIBERTAD PARA TODOS LOS SERES HUMANOS DE ESTA TIERRA ACABA DE MORIR OTRO CUBANO ACABA DE MORIR UN HOMBRE EN HUELGA DE HAMBRE EN MI PAIS Y SIENTO UN DOLOR TAN PERO TAN GRANDE POR MI ISLA POR MIS HERMANOS QUE NO LO PUEDO DESCRIBIR Y PREGUNTO ESO ES LO QUE QUEREMOS PARA NUESTROS HIJOS PARA NUESTRA TIERRA? TODO ESTE SUFRIMIENTO TODA ESTA AGONIA ESO ES LO QUE QUIEREN LOS CUBANOS? ASI QUEREMOS VIVIR? QUE ENTENDEMOS POR LIBERTAD? QUE ENTENDEMOS POR DERECHOS HUMANOS? HOY DERRAMO OTRA LAGRIMA DE PESAR Y LES PROMETO QUE VOY A LUCHAR POR LA VERDADERA LIBERTAD DE MI PATRIA ASI SEA A COSTA DE MI VIDA.VIVA CUBA LIBRE. VIVA CUBA LIBRE. LIBERTAD PARA CUBA AHORA. BENDICIONES.
P.D.: "No es mi problema" de Escuadrón Patriota





P.D. 2:  Testimonio de la esposa de de Wilman.

jueves, 19 de enero de 2012

Otro muerto más

Otro muerto más. Wilman Villar Mendoza, de 31 años, tras más de 50 días de huelga de hambre. El cuarto en menos de dos años. La repetición sólo puede obedecer a un plan o al menos a una orden: intimidar por todos los medios a gente que va perdiendo el miedo. Orlando Zapata, Juan Wilfredo Soto García, Laura Pollán (ahora todo se hace más claro) y Wilman. Dirán, para ser fieles a la mentira original, que se trataba de un delincuente común, como Orlando y así intentar convencer al mundo de la extraña ética de los delincuentes comunes en Cuba que se dejan morir de hambre antes de vivir en prisión. Gente tan perversa que haría cualquier cosa por desprestigiar el sistema de salud patrio. (Quien les crea a partir de ahora no puede ser sino cómplice de mentiras obvias hasta el asco). Dirán que los que protestan por su muerte son buitres ansiosos de carroña, como si en la vida no hubiese nada mejor que hacer que protestar por muertes injustas. Como si ellos no se dieran la maña de proporcionar los cadáveres, amortajados con las mentiras correspondientes, con la infamia de sus partes médicos que convierten cada crimen de Estado en cosa natural*. El plan va más allá de la mera intimidación. Es repetir el asesinato hasta acostumbrarnos a él, hacer de su denuncia algo ridículo y aburrido. Son estos momentos en los que cada uno debe apelar a su vergüenza particular o renunciar del todo a ella.



* Nunca está de más recordar cómo el propio Fidel Castro (quien a esa altura llevaba nueve muertos en huelgas de hambre en su cuenta) se refería a la muerte de militantes del IRA y el INLA en las prisiones británicas:

Una huelga de hambre es el más emocionante gesto de sacrificio y valentía personal que pueda imaginarse… la tozudez, la intransigencia, la crueldad, la insensibilidad ante la comunidad internacional del gobierno británico, recuerda a Torquemada y la barbarie de la Inquisición en plena Edad Media ¡Tiemblen los tiranos ante hombres que son capaces de morir por su ideas! Al lado de este ejemplo ¿Qué fueron los tres días de Cristo en el Calvario, símbolo del sacrificio humano durante siglos? ¡Es hora de poner fin mediante la denuncia y la presión de la comunidad mundial a esa repugnante atrocidad!

miércoles, 18 de enero de 2012

Poder y querer

Eduardo “Las venas abiertas de América Latina” Galeano, el bolerista del ensayo latinoamericano de vez en cuando dice verdades fuertes como puños, grandes como cola para conseguir visa a los Estados Unidos. En esta ocasión ha dicho:

“La revolución cubana hizo lo que pudo y no lo que quiso"
Le faltó decir “por suerte”. Porque ¿y si la Revolución hubiera conseguido todo lo que quería? La respuesta más sobria y exacta es que Cuba sería la RPDCEEC, o sea, la República Popular Democrática de Corea en el Caribe. (Ya eso bastaría para reflexionar si el castrismo no es la Idea Zuche atenuada por la geografía). Pero soltemos las velas de la imaginación y dejémonos impulsar por el viento de la bobería. Imaginemos por un momento que dicha señora –la Revolución, digo- hubiese estado a la altura de sus deseos:

-Es eliminado el dinero, ese cáncer capitalista, hasta que medio siglo más tarde, envueltos en una nueva era de transformaciones para perfeccionar el socialismo, se redescubre el valor de las polimitas como moneda de cambio.

-Se elimina por completo la oposición, a la cual nadie echaría de menos (bajo pena de muerte) y luego a todos los que manifiesten señal de descontento o desviación. A Eusebio Leal se le fusila por pequeño burgués y aspirante a alcalde, a Silvio Rodríguez por melancólico, a Vicente Feliú (a quien desde pequeño le habían nacionalizado las cuerdas vocales) por improductivo y a Miguel Barnet, por puro placer. Concluida la labor de saneamiento público Villa Marista es convertida en el círculo infantil “Amiguitos del ICAP”.

-Todos los homosexuales salen perfectamente reeducados de las UMAP hablando de pelota y escupiendo en el piso hasta que décadas más tarde unos cuantos de ellos serán conminados a regresar a la posición anterior para que Mariela Castro tenga en qué entretenerse al frente del CENESEX.

-De acuerdo con los deseos de la Revolución, el capitalismo ha desaparecido en todo el mundo. A las buenas o a las malas. En el mejor de los casos los balseros desembarcarían en una Florida arrasada por el invierno nuclear, si es que con la victoria final del comunismo quedan cámaras de tractor con las que fabricar balsas.

-La Unión Soviética por supuesto sigue en pie, más pujante que nunca, guiada todavía con mano firme de Leonid Brezhnev, último grito de la taxidermia porque -como se sabe- en los nuevos dirigentes no se puede confiar.

-El Muro de Berlín, reliquia del pasado de enfrentamiento contra el capitalismo, ya felizmente desaparecido, se extiende hasta unirse con el malecón habanero y evitarle a los cubanos la tentación contaminarse con la fuerte radioactividad que emana de lo que antes fueron los Estados Unidos.

-En campeonatos mundiales y olímpicos en eventos que alternan su sede entre Moscú y La Habana nuestros deportistas son campeones absolutos en todas las disciplinas asignadas por el CAME. Las finales de béisbol disputadas con Albania ya no tendrán la misma emoción que los enfrentamientos con los norteamericanos pero al menos se evitarían las desagradables deserciones de los peloteros que por otro lado no se verían tentados a –con vistas a obtener ganancias adicionales- a vender sus uniformes por un montón de polimitas libremente convertibles.

-Quedan abolidos como parte del pasado burgués -junto con la explotación, la propiedad privada, el consumo de carne de res y el de mariscos- el papel sanitario, el cepillo de dientes, el transporte privado, el público, el jabón (de reconocido pasado nazi), el detergente entre otros enemigos del proletariado y de la ecología y junto a ello todas las cadenas que limitan la vida de las masas, entre ellas la cadena puerto- transporte- economía interna.

-Al desaparecer por completo engendros del imperialismo y la chabacanería como el jazz, el rock, el hip hop y el reguetón nuestro pueblo se divierte sanamente al ritmo de La Internacional y la Marcha del Pueblo Combatiente. La principal polémica musical existirá en torno a si el uso de las claves y las tumbadoras corrompe o no el carácter revolucionario de estas piezas.

–Se suprime toda religión, conocido opio de los pueblos, y el santuario de El Cobre queda transformado en Museo de la Cosmonáutica. Al compañero Jaime Ortega y Alamino, quien ha demostrado estar totalmente reeducado luego de llevar tres décadas escupiendo en el piso y apoyando al equipo Industriales, se le ofrece el puesto de jefe del Departamento de Orientación Revolucionaria (D.O.R.) en sustitución del compañero Carlos Aldana que pasará a ocupar otras funciones.

-Los artistas cubanos, ante la falta de interés de las galerías y museos capitalistas -ahora dedicados a exhibir las ventajas de la ganadería socialista (vacas fosforescentes que algunos nostálgicos de la degenerada estética burguesa consideran arte) -, se concentran en temas de consumo interno con obras de títulos tales como “Azucareros celebran el cumplimiento de la zafra de los catorce millones”, “Monumento a la recordista mundial de producción de leche” (bueno, en realidad ese monumento existe). Los artistas más contestatarios retan al establishment concentrándose en la paisajística o pintando retratos de figuras alejadas de la política como el famoso retrato de conjunto “Juan Formell y los Fueron Fueron, reyes de La Internacional nacional con un poco de tumbao” y “Luz interior: Osvaldo Rodríguez cantando boleros”.

-Internet, esa perversión imperialista para corromper a la juventud con pornografía gratis e intercambio de tonterías por twitter no es inventado y Yoani Sánchez es expulsada de la universidad al ser sorprendida pasando papelitos en clase. Como no puede ser acusada de agente del imperialismo (ya desaparecido) se demuestran sus vínculos con el planeta habitado más cercano a la Tierra del que, aunque no se haya podido determinar exactamente cuál es, se conocen sus intenciones expansionistas.

Moloch

Otra tragedia en cámara lenta parece inminente. El prisionero de conciencia Willman Villar Mendoza continúa en estado crítico dice Diario de Cuba. Los médicos le anuncian a la esposa que “no dan esperanzas”. Y encima se da la noticia de un gran operativo policial en torno al hospital santiaguero donde se encuentra tras más de cincuenta días de huelga de hambre. Un cuadro demasiado conocido como para ignorar que el desenlace está demasiado cerca. Ojalá me equivoque. Que se trate de una falsa alarma y no de un muerto más que necesita el régimen para seguir con vida. Porque no se llamen a engaño: sabe que los amagos de cambios nunca serán suficientes, que tendrá que estirar su existencia muerto a muerto.

martes, 17 de enero de 2012

Expectativas defraudadas

Carlos Eyre les propone a los yumas este ejercicio de imaginación:

Imagine this.

Thugs take over your country. Much more quickly than you ever thought possible, one megalomaniac takes control, discards the constitution, abolishes free speech, takes over all of the news media, bans all sorts of books and films, closes down all private schools, expels most of the clergy, and abolishes all private enterprise and personal property. In the wink of an eye, he also seizes all the banks, wipes out all accounts and changes the currency so no one can have more than a week’s pay in their pocket.

In the meantime, as these changes are taking place, all who oppose the new regime are imprisoned, tortured, or executed. Some simply disappear. Spy houses are set up on each city block, to watch your every move, and these very same government agents are placed in charge of herding you to public demonstrations and telling you what to shout out. In addition to assigning you all sorts of “volunteer” tasks that amount to slave labor, these meddlers are also given control of your access to medical care, of your children’s placement in school, and of the ration cards that you need in order to survive.

[...] Then, imagine that once you get out, nearly everyone in your place of exile tells you that the totalitarian nightmare you have fled is a wonderful and praiseworthy experiment in social engineering, or even an egalitarian utopia. Imagine being scolded for disagreeing with such assessments. Imagine being told by many affluent and well-educated people that you are a selfish oaf who doesn’t give a damn about justice and can’t appreciate “visionary” leaders.

Welcome to Cuba, and also to the life of a Cuban exile.
Lo anterior me hace pensar en esta frase de Jorge Luis Borges tan políticamente incorrecta:

En Estados Unidos se espera que uno sea partidario de los indios, que hable mal del país y que sea comunista. Cuando me niego a estas tonterías, a veces defraudo a los que me escuchan


lunes, 16 de enero de 2012

Desenvolviendo a Martí

"Unfolded Martí", obra del artista Geandy Pavón, parte de sus Origami Series*:



*De esta serie también son Timing Revolution y Paper Tiger.