lunes, 28 de febrero de 2011

Teoría del alzamiento

Luis Hartmann (Guicho Crónico) ha publicado un artículo muy interesante sobre un par de teóricos de las insurrecciones populares como las que están ocurriendo en estos día. Ahí les dejo un fragmento pero les recomiendo leerlo completo y asomarse al PDF del libro de Gene Sharp From dictatorship to democracy: A conceptual framework for liberation:

Tullock demuestra -digámoslo sin rodeos- que entre más inteligente es el pueblo menos rápido se acaba la dictadura. Dentro de esa lógica la tiranía no se tambalea mientras la necedad popular no alcanza un peso crítico, que en el actual caso árabe ha llegado con la temeridad juvenil de la mitad de la población. En todo caso, cuán terribles sean la pobreza y la opresión no juega ningún papel para el estallido social.
Dando por sentado el descontento general, la ecuación de Tullock es de una evidencia elemental. Para el éxito de una revuelta popular son necesarios cientos de miles o millones de personas. Si se llegan a reunir tantos, no tiene peso que yo participe o no. En cambio, si participo pero no llegamos a ser suficientes -con el consecuente descalabro-, entonces sufriré severas consecuencias. Luego, es obvio que la única elección inteligente para mí es no participar.
Por suerte, en esa fórmula hay una variable atenuante de la irracionalidad revolucionaria: la convicción de que lo pagaré caro si fracasamos. Es decir, si en el pueblo no abundan los necios, la única forma de estimular la dinámica subversiva es alterando esa variable. Hay que rebajar la expectativa de castigo.
Veámoslo más de cerca. La expectativa se compone de dos factores: la severidad del castigo y la probabilidad de recibirlo. La severidad suele ser casi constante. No puede disminuir de otra forma que por decreto del propio régimen, o sea, mediante una inopinada gorbacheada. La probabilidad, por su parte, es muy difícil de calcular. Es, además, una cuestión altamente subjetiva. De hecho, no se trata tanto de que sea menos alta o más baja, sino de que sea calculable de alguna manera. Entre más incierta, tanto más tremenda y aterrorizante. De ahí que las dictaduras de milicos sean tan frágiles y las dictaduras de chivatos sean tan sólidas. El número de uniformes, toletes y pistolas se puede contar. Empero, el número de lenguas denunciantes es incalculable, tiende paranoicamente al infinito, y en la práctica convierte a la expectativa de castigo en un valor fijo mayor.
Cada dictadura que pretenda durar está obligada a reclutar el máximo de chivatos.
Lo repito: la red de vigilancia en esencia lo que hace es impedir que el sujeto con potencial disidente pueda definir su expectativa de castigo. Así el individuo razonablemente prudente no se mueve. No obstante, hay una forma de contrarrestar ese efecto: el tumulto. Aquí entra a colación la sicología de las proporciones, un tema que se ha estudiado muy bien en los estadios de fútbol. Si se juntan 100 chivatos con 10 opositores en un ambiente caldeado, habrá una golpiza garantizada para los segundos. Si los disidentes son 1.000, entonces los 100 chivatos se limitarán a tomar nota. Si son 10.000 los opositores, los 100 chivatos se concentrarán en no hacerse notar. Si los disidentes son 100.000, una parte de los chivatos gritarán contra la dictadura.

Para ver el libro de Gene Sharp pinche aquí.

15 comentarios:

Cheito dijo...

Exelente.
Donde consigo ese PDF ???

Anónimo dijo...

Muy buen artículo, y necesario. Bien por el Guicho , esos son los trabajos que hacen falta. Intenté dejar comentario en la Gaceta y no me los aceptó, dice que tengo que escribir entre 3 y 20 caracteres. Imposible. Abrazo.
César Reynel Aguilera.

Enrisco dijo...

entra al alrticulo y una vez allí pincha en el título del libro.

Enrisco dijo...

ya le puse links en el titulo y al final de la cita.

Cheito dijo...

Muchas gracias Enrisco.!!!!

Cheito dijo...

Enrisco,disculpe la molestia nuevamente pero...los links no funcionan. Curiosamente tampoco funciona el link en el articulo original de Hartmann.
Si puedes darme un "Norte" de como obtener el PDF te lo agradezco de antemano.
Gracias.

Cheito dijo...

Lo encontre aqui:

http://books.google.com/books?hl=en&lr=&id=9ThfnNG68vMC&oi=fnd&pg=PR8&dq=from+dictatorship+to+democracy:+a+conceptual+framework+for+liberation:&ots=uM_Lm0giGB&sig=VmbJ5LSWDWyBntFfiIzPiiWLIkE#v=onepage&q&f=false


Gracias por todo.

Anónimo dijo...

Este es el Dilema del Prisionero aplicado a las revueltas populares. Cooperar o no cooperar, that's the question.

Miguel Iturralde dijo...

Cheíto,

Si le das clic con el botón derecho del mouse a los enlaces que pone Enrique, y seleccionas Save Link As..., puedes bajar el documneto en formato PDF (se llama FDTD.pdf). Saludos.

MI

Anónimo dijo...

El toque maestro de los Castro es hacernos creer que cualquier persona cercana a uno puede ser ese chivato. En fin, "divide y vencerás".

PolO dijo...

Vayan al Einsten Institution y allí encontrarán los trabajos de Mr. Sharp -y otros- en español y otros idiomas:
http://www.aeinstein.org/

Anónimo dijo...

Del carajo, tremendo libro, los Castro lo leyeron hace rato... Traduje a la carrera un pedazo pa que se animen a leerlo...

Entre las debilidades de una dictadura se cuentan las siguientes:

1.La cooperación entre grupos de personas, multitudes e instituciones que el sistema necesita para operar pudiera ser suspendida o eliminada. Sería el caso en que los cubanos dejan de “militar” en las organizaciones de masas.

2.Los requerimientos y efectos de las políticas pasadas del régimen limitan de cierto modo la habilidad presente para adoptar e implementar políticas contradictorias.

3.El sistema se torna rutinario en sus operaciones lo que le impide adaptarse rápidamente a nuevas situaciones.


4. Personas y recursos asignados a tareas existentes no estarán disponibles para nuevas necesidades lo suficientemente rápido.

5. Los insubordinados temerosos de sus superiores no reportarán información veraz y completa para que los dictadores tomen las decisiones correctas.

6. La ideología se erosiona, mitos y símbolos del sistema son inestables.

7. Si está presente una ideología fuerte que influencia la percepción de la realidad, la adhesión a ella causa desatención a las necesidades y condiciones reales.

8. Las políticas y operación del sistema se vuelve ineficiente por los controles y regulaciones excesivas.

9. Conflictos dentro de las instituciones y rivalidades personales pueden interferir el buen funcionamiento de la dictadura.

10. Intelectuales y estudiantes se tornan agitados en respuesta a restricciones, adoctrinamiento y represión.

11. El público en general se torna apático, escéptico y hostil al régimen.

12. Diferencias regionales, de clase, culturales o de nación pueden recrudecerse.

13. El poder jerárquico del dictador es siempre inestable en cierto grado, extremos a veces. Los individuos ascienden, descienden o son reemplazados totalmente por nuevas personas.

14. Sectores de la policía o las fuerzas militares pueden intentar alcanzar sus propios objetivos, aún contra la voluntad del dictador, incluyendo golpes de estado.

15. Un dictador nuevo necesita tiempo para establecerse.

16. Muchas decisiones son tomadas por un reducido grupo de personas, errores de juicio, políticas o acciones pueden ocurrir.

17. Si el régimen intenta evitar estos riesgos y descentraliza los controles y la toma de decisiones, el poder central se debilita más.

Anónimo dijo...

http://www.aeinstein.org/organizations/org/DelaDict.pdf

Aqui esta en español! No publiques el post anterior. Gracias!

Güicho dijo...

Tigre, gracias. CRAck, lo del comentario debe ser para símbolos chinos. Abrazos.

Anónimo que lo encontraste en español, gracias, lo colgaré en el post.

Laz Red dijo...

ya entendi porque somos los mejores en todo.