miércoles, 13 de junio de 2007

Porno para Silvio (fe de erratas o “esto es mejor, pégate al agua Felo, pégate al agua”)

Gracias al lector Mauricio Pimienta (ver los comentarios a la “Entrevista a Silvio”) me entero que la canción “Ese hombre” que creía en la clandestinidad de alguna gaveta de Silvio Rodriguez fue desempolvada por el autor e incluida en el disco “Expedición” en el 2002. Por supuesto que entonces tuvo el cuidado de aclarar que se trataba de “una ocurrencia” y que no estaba dirigida contra su Comandante sino contra los malos dirigentes. De manera que el Silvio rebelde de los sesentas se recicla en el 2002 como un anticastrista a sotto voce como si de un tímido integrante de “Porno para Ricardo” se tratara. Gracias a esa aclaración acabo de caer en cuenta que dejé de oír a Silvio más o menos en el año 87, es decir, hace 20 años. Aquello de “hínchese la vela/ ru-ja el motor/ que sin esperanza/ donde va el amor” era demasiado para mí. Ya para entonces compartía peña en 13 y 8 (en el Vedado) con los futuros “Habana Abierta” que tenían mucho más que decir de la realidad… y hasta de la fantasía. Lo que no puedo creer es que Silvio se atreviera a decir que “Ese hombre” no estaba dedicada a Fidel Castro. ¿Existe algún dirigente en Cuba que se ajuste, según la propia mitología creada por ellos mismos, a estas líneas?: “debiera olvidar que casi iba solo/ cuando desnudó aquella emoción/ que ahora es de todos”. Humm: “casi iba sólo”. La mitología decía al principio que 12 hombres acompañaban a Esehombre (o sea, cuando todavía a Esehombre le interesaba que lo compararan con Jesucristo y se retrataba con palomas en el hombro). Pero si Silvio siguiera insistiendo en que la canción no está dedicada al Comandante sino a los malos dirigentes luego tendremos que creerle que entre esos 12 estaba Huber Matos o mejor, Lincoln Díaz Balart (ya sé que era un niño pero, eso qué importa a estas alturas?). Definitivamente hay que agradecer la falta de sutileza de Gorki Águila.
(No estaría mal llamar a una radio cubana y pedir que pusieran la canción para dedicársela al Comandante –con meter a Silvio en candela ya se estaría haciendo un bien a la humanidad-. Pero nunca mejor que una cosa que yo oí en la radio hacia el año 91.
Oyente: Llamaba para pedirles una canción de Van Van para dedicársela a nuestro Comandante en Jefe.
Locutor: Muy bien. ¿Y cuál es el título de esa canción?
Oyente: No me sé el título pero es esa que dice “candela, que le den candela”.

De más está decir que no complacieron la petición del oyente.)


ESE HOMBRE (MEMORÁNDUM)
Ese hombre que por hechos o por dichos
es respetado tanto
ese hombre que por dichos o por hechos
es festejado tanto
debiera olvidar que casi iba solo
cuando desnudó aquella emoción
que ahora es de todos
debiera olvidar que casi iba solo
cuando conquistó el cetro que hoy
le ciñen a coro

Ese hombre que por hechos o por dichos
es escuchado tanto
ese hombre que por dichos o por hechos
es contemplado tanto
recuerde por qué, por qué es que le quieren
recuerde que ha partido de sí
en pos de otros seres
recuerde por qué, por qué es que le quieren
recuerde que dar con una razón
alumbra deberes

Ese hombre que por hechos o por dichos
es amado tanto
ese hombre que por dichos o por hechos
es alabado tanto
se cuide de sí, se cuide de él sólo
porque hay un placer perverso en creer
merecerlo todo
se cuide de sí, se cuide de él sólo
porque el mismo don que lo levantó
puede ahogarlo en lodo

martes, 12 de junio de 2007

Música para el Tigre

Él sabe por qué. Es una de las canciones principales de la película Underground, de Emir Kusturica, de la que siempre he dicho que es la película que mejor habla de los problemas cubanos aunque trate sobre Yugoslavia. La música es de Goran Bregovic. También pueden ver So nevo si, aunque me gusta más la versión del disco Tales and Songs from Weddings and Funerals.

Entrevista a Silvio

Una entrevista a Silvio Rodríguez hecha por el escritor peruano Jaime Baily. Yo les confieso que no tuve gandinga para verla completa. Dicho sea de paso ¿Alguien tendrá por ahí la canción “Ese hombre” compuesta alrededor de 1970 que, por lo visto en la entrevista, vemos que ha decidido olvidar? Esa que dice; “ese hombre que por dichos o por hechos/ es escuchado tanto/, ese hombre que por dichos o por hechos/ es alabado tanto/ se cuide de sí, se cuide solo/ porque hay un placer/ perverso en creer/ merecerlo todo/ porque el mismo don/ que lo levantó/ puede ahogarlo en lodo”. Sería bueno hacer un clip con ella y colgarla en youtube. Sería un buen recordatorio para "El necio".



parte 2
parte 3
parte 4

Concurso Un mensaje para el Comandante



En el Concurso Un mensaje para el Comandante hemos tenido que lamentar hasta el momento una participación muy baja lo que contradice el interés con que nuestro pueblo se ha tomado habitualmente todo lo relacionado con su persona. Les rogamos a todos los que quieran participar envíen su mensaje a más tardar a las 12 meridiano de este viernes (hora de Nueva York o de Cuba que es lo mismo). Así mismo les pedimos que eviten usar un lenguaje soez y despiadado (como el del susodicho Tigre) y se refieran en términos cariñosos como lo hizo la Asociación Cubana de Retrasados Manteles [la errata está a la altura de la institución que representa]. Los dejo con los únicos participantes hasta el momento. El mensaje ganador se lo haremos llegar al Comandante por teléfono.

Querido Coma-andante: Le deseamos muchos años más de balbuceo y a Randy muchos años más de baboceo. Asociación Cubana de Retrasados Mentales.

Fidel....malo malo malo eres, no se engaña a quien se quiere...
Babé Alonso


Se puede ser más viejo , pero no más comemierda. El Tigre

Geandy Pavón en Milk

Geandy Pavón, uno de los pintores cubanos más interesantes que hay ahora mismo en Nueva York presentará la próxima semana, el 21 de junio en la galería Milk, en el barrio de Chelsea, en Manhattan, su exhibición “Idolatry: The Aesthetics of the Iconoclast”. Quedan todos invitados.

lunes, 11 de junio de 2007

Superavit

Creo que las primeras palabras que busqué cuando descubrí la existencia de youtube fueron “Raúl Ciro”. Raúl fue fundador junto a Alejandro Frómeta del ya disuelto grupo Superávit, (luego se les sumaría Carlitos Santos) una de las propuestas musicales más interesantes que hubo en La Habana de los 90 y participantes tanto de la peña de 13 y 8 como del disco Habana Oculta, antecedentes ambos de Habana Abierta. Pero Raúl es sobre todo un tremendo tipo y una especie de guerrillero de la cultura y la tecnología: lo mismo en La Habana que en Granada siempre se las ha ingeniado para hacer conciertos y grabaciones minuciosas y cuidadas en condiciones en las que hablar de falta de recursos es un lujo. Así que descubrir youtube y pensar en Raúl Ciro fue una misma cosa: están hechos el uno para el otro. Aquí pongo dos piezas: Bruma blanca y el primer video clip que pasaron de Superávit en la televisión cubana, Éxito.

Medeski, Martin & Wood

Uno de los trios de jazz contemporáneo que más me gustan. Los dejo con New New Orleáns. Si les gusta pueden ver también The Dropper, Big Time y Latin Shuffle + Coconut Boogaloo.

domingo, 10 de junio de 2007

Estudiantes en Venezuela

Aquí les pongo un enlace con el discurso de un representante de los estudiantes venezolanos ante la Asamblea Nacional de su país. Uno no se puede dejar de preguntar qué pensaría la gente en Cuba si tuviera la oportunidad de escuchar algo así: política sin partidismo. No es difícil imaginar cuál será el próximo renglón de exportación de Cuba hacia Venezuela: dirigentes estudiantiles pre- amaestrados. Podrán enviarles por ejemplo al actual presidente de la FEU, Carlos Lage Codorníu, fruto del la unión del vicepresidente cubano Carlos Lage con una botella de cava catalán.

Alvarez Guedes cumple 80

Alvarez Guedes, un tipo con el que aprendieron a reír a generaciones de cubanos y que al parecer tiene 7 vidas y como cuatro fechas de nacimiento diferentes ha decidido cumplir 80 años. Celebremos sus 80 años o su decisión de cumplirlos escuchando algunos de sus clásicos. Ahí tienen Una teta muy larga, ¿Qué es un pene?, El del gato y Cosas del diablo.

sábado, 9 de junio de 2007

Locos por el futbol

La noche del viernes Miami era futbolero. Socios que no ven ni el mundial ayer andaban entusiasmados viendo el juego México – Cuba. México, el equipo del “Sí se puede”, el que siempre clasifica por la CONCACAF a los mundiales, el equipo diseñado para caer heroicamente en octavos de finales (sólo ha pasado a cuartos las dos veces que fue anfitrión) en fin, el equipo con más derrotas en Copas del Mundo, contra Cuba, país que la última (y la única) vez que fue a un mundial Hitler todavía no había entrado en guerra con Polonia y que alguna vez se las arregló para perder con San Vicente y las Granadinas, un montón de islitas que juntas apenas dan para un campo de fútbol. Los cubanos empezaron ganando a México 1-0 y la euforia miamense fue general pero luego, recuperando nuestras más profundas tradiciones futboleras, Cuba perdió 2-1. Ganar es importante pero conservar las tradiciones nos fortalece aún más. La otra tradición que faltaría por honrar sería que algún jugador se quedara. (Hoy, mientras regañaba a mis niños en el subway un tipo se me acerca y me pregunta si soy cubano. A seguidas me dice que él también, que se había quedado en una competencia hacía años. Quiero saber en qué disciplina competía y me explica que en carreras para débiles visuales. Nunca se me había ocurrido que la epidemia de deserciones pudiera llegar a zonas tán recónditas del deporte revolucionario.)

Celia Cruz en Zaire

La pelea entre Muhammad Ali (Cassius Clay) y George Foreman por el título mundial superpesado en Kinshasa, Zaire fue concebida como el mayor espectáculo montado nunca alrededor de una pelea de boxeo y como un regreso a África de sus hijos pródigos de América en la forma de boxeadores y artistas triunfantes. El muy conocido documental “When we were kings” recoge muy bien el ambiente previo a la pelea y la pelea misma. Tal y como aparece en el documental el combate fue precedido por conciertos monstruosos con algunas de las mayores figuras de la musica negra norteamericana del momento como el mítico James Brown. También contó con las máximas estrellas de la Fania entre las que se encontraba Celia Cruz. Aunque los artistas latinos –muchos de ellos blancos- demostraron durante los conciertos estar mucho mejor conectados con el público africano y con sus raíces que sus colegas afroamericanos su presencia en el documental se limita a unos pocos planos.
Sin embargo existen grabaciones originales que testimonian estos conciertos de la Fania. Esta que le presentamos a continuación es la de Celia Cruz cantando su famosa Kimbara Kimbara. En esta actuación acompañan a Celia Cruz: Johnny Pacheco, Ray Barreto, Santos Colón, Cheo Feliciano, Larry Harlow, Pupi Lagarretta, Hector Lavoe, Nicky Marrero, Ismael Miranda, Ismael Quintana, Roberto Roena, Jorge Santana, Yomo Toro y Bobby Valentín.

jueves, 7 de junio de 2007

Concurso Un mensaje para el Comandante

La entrevista que le realizara a nuestro Comandante el periodista Randy Alonso le devuelve la esperanza a nuestro pueblo. Por una parte el mejorado aspecto del primero nos da confianza en su pronta recuperación. Por otra, el intenso babeo desarrollado por el segundo a la vista del Comandante puede ser una buena solución para contrarrestar la sequía que afecta a la isla. Por tanto nuestro blog se complace en anunciar el concurso Un mensaje para el Comandante destinado a estimular la creación de frases de aliento que todo nuestro pueblo quiere dedicarle al invencible Caguairán para desearle una pronta recuperación e inmediato regreso a su puesto de trabajo (y de combate). Los autores de las tres mejores frases serán premiados con un premio en papel (diploma) y un premio en metálico (medallita). A continuación aparecen los cuatro primeros concursantes. El primero fue citado por el blog “Penúltimos días”. El segundo y el tercero por “El Tono de la Voz” y el cuarto me llegó por una vía que prefiero no revelar.

Fidel, perdona que te lo diga desde aquí, pero ya es hora de volverse a poner el uniforme, es una orden. Hugo Chávez (Venezuela)

Qué alegría mi comandante, estoy muy contenta de verlo tan fuerte y saludable, estuve muy triste por su enfermedad pero siempre supe que mi caguairán era lo suficientemente fuerte para resistirlo. Le deseo mucha salud y estaré atenta para escuchar sus palabras.Mi padre Fidel, mi gran líder puede contar con mi fidelidad en todo momento, Revolucionariamente...” Mailin Dieguez Pavon (Cuba)

Estoy muy feliz, desde el sábado último en que ví a mi eterno caguairan, más fortalecido y vigoroso, estoy muy ansioso porque llegué este martes, para escucharle hablar, oir sus siempres oportunas reflexiones, espero que a partir de ahora su presencia en los medios sea más habitual para saber como sigue mi papaito Fidel. Yusdel Meriño Cuba)

Papaíto nuestro que has estado alejado por un secreto de estado que ya no es secreto de estado y por tanto no debe ser tan malo: regresa pronto. Desde que no te vemos ya el sol no calienta igual, calienta más y por eso sufrimos las afectaciones del cambio climático sobre el que usted tanto nos ha advertido. Seguimos empeñados en cumplir con las tareas pero debemos confesarle que no con el mismo entusiasmo. Regrese pronto y verá cómo se refuerzan nuestros gritos de lucha y se fortalecerán nuestras heroicas cabillas. Le deseamos lo mejor: Brigada de Respuesta Rápida “Teófilo Stevenson” Lema: “La técnica es la técnica y sin técnica no hay técnica”.

Otro que hizo época

Creo que fue en 1988 que Leo Masliah, cantautor, músico (que no es lo mismo) y dramaturgo uruguayo visitó Cuba. Se presentó en el teatro Carlos Marx (antiguo Groucho) con su humor inteligente, sutil y bastante absurdo y, como era de esperar, no le fue nada bien. A unos cuantos de nosotros nos causó una impresión aplastante. Luego hurgué más en sus cosas y me encontré de todo: desde cosas alucinantes hasta otras perfectamente intragables, eso sí, siempre marcadas por su originalidad y por la falta de una dosis adecuada de tranquilizantes. En una entrevista que aparece en su sitio web dice cosas como estas:
P - ¿Qué cualidades son las que más apreciás en una mujer?
R - La rectitud. Y la curvatura.
P - De las distintas cosas que hacés, ¿cuál preferís?
R -El sexo. Sé que eso no es común, que a la mayoría de la gente no le gusta; pero a mí sí.

Ahí se los dejo con El concierto, una de sus canciones más emblemáticas. En El Blog de Pollo pueden encontrar varios cuentos leídos por él.

Complaciendo peticiones

Alguien que parece que me conoce (o que la fama de mi cocina ha llegado hasta él) me pide mi receta de parihuela, un plato peruano exquisito a base de mariscos. El quid del asunto está en encontrar las especias peruanas (sobre todos los ajíes) y por supuesto echárselos. Ahí les dejo la receta.

Parihuela
Una cabeza de pescado o todavía más sencillo, un par de cuadritos de sopa de pescado (herejía para los puristas)
½ taza de aceite vegetal
4 dientes de ajo machacados
2 cebollas medianas picadas
3 tomates pelados, sin semillas y picados
2 cucharadas de salsa de soya
2 cucharadas de pimentón o paprika
1 cucharada de ají panca en pasta
3 cucharadas de ají mirasol
1 cucharadita de orégano
1 hoja de laurel
¾ taza de chicha de jora o vino blanco
8 filetes pequeños de pescado
16 mejillones
300 g de camarones
300 g calamares, cortados en aros
8 almejas limpias
2 cucharadas de cilantro
2 cucharadas de perejil picado
Sal
Pimienta

Hervir las cabezas y espinazos de pescado con 2 ½ litros (10 tazas) de agua con sal por ½ hora o echarle los cuadritos de pescado por 5 minutos. Agregar los mejillones bien lavados y hervir por 10 minutos más. Reservar el caldo.

Dorar en el aceite el pescado y entonces añadir los ajos y las cebollas. Cuando la cebolla esté transparente, agregar primero el calamar y luego el tomate, pimentón, ají panca molido, ají mirasol entero, sal y pimienta, hoja de laurel y orégano. Cocinar de 3 a 4 minutos, añadir el vino y continuar la cocción a fuego lento por 5 minutos más.

Agregar entonces el caldo de pescado, salsa de soya, culantro, perejil.

Al momento de servir incorporar los mariscos lavados y los mejillones cocidos dando un ligero hervor. Sazonar con sal y pimienta. Servir de inmediato con unas gotas de limón. Muy aconsejable comerlo con arroz blanco.

miércoles, 6 de junio de 2007

Escuchando a Xiomara

Anoche estuve un rato en el restaurante Oliva, en Manhattan (un sitio español de tapas situado en la esquina de Houston y la primera avenida). En un rincón del restaurante, agradándolo, cantaba Xiomara Laugart, la mejor cantante de su generación y sus alrededores, la misma que últimamente cantaba en Yerbabuena, un proyecto muy interesante que siempre tuvo entre sus mayores defectos desaprovechar el talento de esta cantante. En Oliva está todos los martes acompañada de un trío (guitarra, bajo y bongó). El guitarrista es nada menos que Octavio Kotán, quien ha tocado con medio mundo a la espera de tocar con la otra mitad y dispara unos solos endemoniados con la tranquilidad del que se corta las uñas. Todo un lujo y encima no cobran cover. Anoche pasaban por ahí otros músicos que se iban sumando a la descarga y la cosa terminó bien arriba. Algo muy disfrutable a menos que les ocurra lo mismo que el amigo que me acompañaba anoche quien, lamentablemente, es sordo. Ahí les dejo un video de la presentación del último disco de Xiomara en el Joe’s Pub de Nueva York acompañada entre otros del propio Kotán.

Arsenio Rodríguez in memoriam

Es difícil imaginar cuando se piensa en la historia de la música popular cubana una figura más influyente que la de Arsenio Rodríguez [la entrada de wikipedia sobre Arsenio tiene varios errores. En ingles es mucho mejor]. Si bien ninguna de sus más de doscientas composiciones no alcanzan la popularidad de piezas como “Lágrimas negras” de Matamoros o “Échale salsita” de Piñeiro decenas de canciones de aquél tresero conocido como “El Ciego Maravilloso” forman parte del repertorio habitual de músicos de todas partes del mundo. Por si esto fuera poco a él se debe el mayor salto en la evolución del son, el rey de los géneros populares cubanos: ese que va desde el septeto al conjunto, formato que incluía por primera vez el piano y la ampliación de la sección de metales a dos o más trompetas con el consiguiente enriquecimiento tímbrico y armónico. A eso hay que sumar el hecho de que en su conjunto se desarrollaron figuras fundamentales de la música cubana como son los casos de Miguelito Cuní, Félix Chapotín, Lilí Martínez, Chocolate Armenteros o Rubén González. La lista de sus aportes es de hecho mucho más extensa lo que hace todavía menos explicable el reconocimiento un tanto tímido recibido por Arsenio Rodríguez, timidez que se acerca a la injusticia si se lo compara con sus logros. Sin ir más lejos no he podido encontrar para ilustrar este comentario otro video más que este brevísimo que les presento. Junto a ello quiero incluir un kabiosile que le dedicó Ramón Fernández Larrea años atrás. “Kabiosile”, palabra afrocubana de origen yoruba que significa literalmente “Yo saludo a su Majestad” es el nombre que ha adoptado Fernández Larrea para una serie de homenajes poéticos a músicos cubanos entre los que para Ramón, un enamorado de la música cubana no podía faltar el de Arsenio.

Kabiosile: Arsenio Rodríguez
Por Ramón Fernández Larrea

Nos dijo que el mundo era imperfecto. Él, desde su dolida imperfección, construyó otro mundo posible con las manos. Un mundo que sólo se escucha. Un mundo de luces y sombras donde el cimbrear del tres alegre o agorero, saluda y estremece, plantea y pregunta, marca los límites del fuego y abre el sabor como una desolación que va a reverdecer. Sólo con sus manos, sólo con el ansia de luz que el mundo le negó.

Nos dijo que la soledad no era monstruosa. Que buscáramos momentos para que bailara el corazón, aunque estuviera solo, porque el goce estaba en el rapto, no en el desbordamiento. La fruta prohibida de la felicidad instantánea, esa manzana que robamos del cielo, con picardía, cuando nadie mira, lleva directamente al éxtasis. Lo dejó escrito en los muros de la eternidad con indeleble tinta de sueños, con la ferocidad del africano esclavo que le antecedió en la isla, dueño de nada, o tal vez dueño de fulgurantes momentos para arrebatarle al mundo lo negado: Ahora que mama no está aquí, dame un cachito pa´ huelé.

Todo fue un juego de espejos. El negro regordete que pulsaba el tres con una extraña sonrisa en la cara redonda, bajo las gafas ahumadas, estaba en realidad burlándose del mundo ingrato. Todavía, musicólogos y periodistas, dudan ante sus engañosas inscripciones de nacimiento. Dos fechas probables le vieron venir al mundo: el 13 de agosto de 1913 y el 30 de ese mismo mes, dos años antes, en 1911. ¿Se llamó realmente Ignacio Loyola Rodríguez o Ignacio Arsenio Travieso? Un solo dato tomo como verdad irrebatible: un hombre que haya nacido en un pueblo de nombre tan sonoro como Güira de Macurijes, tiene la misión de engrandecer los sonidos del hombre. No importa cómo se llame el personaje que invente para andar entre nosotros. No importa el santo y seña de los registros polvorientos, donde grises habitantes intentan organizar el mundo entre legados. Arsenio Rodríguez pudo llamarse Juan, o José María, o Ignacio a secas, siempre que venga detrás el inquieto relumbre de un tres tejiendo armonías como las luces de un árbol en navidad, y que nazca de la nada, cada vez que griten “¡Alambre dulce!”.

Nos enseñó que una vida es muchas vidas superpuestas, que hay que gozar el momento feliz en cada una de ellas, que la derrota es la más fácil de las muertes. Él, que volaba en la oscuridad de una magia que nos dejó como acertijo, y que habló de la vida como se habla de una mujer orgullosa que nos desdeña: Después que uno viva veinte desengaños, ¿qué importa uno más? Supo viajar con ilusión hasta el final, en un mundo que estaba hecho de infelicidades. Saltando entre las cuerdas dobles y viriles del tres, regresando sólo como un pájaro nocturno hasta sus trece años, cuando la patada de un caballo le envió a un pozo maldito, y le dejó un universo que sólo crece en las manos. Creo que buscó con ellas los caminos de los colores que recordaba, para que nos entraran misteriosos por el oído.

Para mí, gracias a él, hay un instante de plenitud, en que mi tierra se instala en el demoledor grito de mi sangre: sucede cuando Lilí Martínez se desliza por las teclas, siguiendo la queja feroz de Félix Chappottín en la trompeta burlona, y entra Arsenio terciando, con un agudo que complementa y pregunta, como si estuviera dándole pellizcos a la eternidad. Ah, el alambre dulce con que hilvana las estrofas, trucos aprendidos con el Sexteto Boston, en las madrugadas de delirio de los años treinta, en el bullicio de la Playa de Marianao y sus cuchitriles, donde los mejores músicos del mundo remataban la noche, sacándole los más plenos orgasmos. Y en el 34, con aquella escudería de matanceros irredentos que fuera el Sexteto Bellamar, imprimiéndole al son la sobriedad de su ciudad marina.

Nos puso otros acertijos en el camino, para que, levantando falsas huellas, encontráramos la ruta que le llevó a un júbilo de resignada sabiduría. Lo escucho en una de ellas, su pieza El caramelero, con la Orquesta Casino de la Playa, en 1938. Allí nacieron sus dos sobrenombres. Como un haz de luz inesperada, recordé la manera en que deambulaban los vendedores de caramelos y golosinas en La Habana de su época: sobre las pequeñas ruedas de un artefacto que remedaba un gran tablero, trenzaban unas cuerdas de fino alambre donde se endurecían al aire, colgando como los frutos, los jugosos pirulíes de reciente hechura. Así paseaban anunciando aquel aroma de azúcares profundos, y los cristalinos destellos que Arsenio adivinó en la cadencia y el olor: alambre más dulce no hay. La voz de Miguelito Valdés en ese reposado pregón, invita al tresero a sumarse a la pelea, y el Cieguito Maravilloso da una clase magistral de escasos 48 segundos, donde se concentran todos los puntos inevitables de la escala. Como una pincelada cargada de levitante intensidad, Arsenio solo, Arsenio Rodríguez en el ruedo, imagino que sonriente y seguro, abriéndose el pecho para que salgan a raudales las sangres profundas del azúcar convertidas en diamantes comestibles. Todo en 48 segundos. Comenzaba su leyenda.

1940 quedó para la isla como el año en que se hizo la primera Constitución de la República, inteligente y avanzada, la ley de un país nuevo. También nació el Conjunto de Arsenio Rodríguez, guerreros inmortales del son montuno, que iban a cantar a todos los barrios con la voz misma del barrio. Saint-Exuperi escribió que lo esencial es invisible para los ojos. Arsenio nos lo está diciendo siempre con sus pupilas llenas de penumbra, desde la esencia misma de una eternidad diaria. En el rabioso montuno de las esencias, no deja de construir la luz que me alimenta. Una isla que es un sonido lleno de países. Un sonido que es una historia que se repite. Y un hombre en el centro de toda la negrura, que sonríe con un esplendor amargo. El golpe del corazón de la vida. El paso de alguien que anuncia la golosina momentánea gritando: “¡Alambre dulce!”.

martes, 5 de junio de 2007

Sabrosura criolla

Rolando Laserie y Miguelito Valdés a sus anchas en un programa de televisión con una sabrosura inédita en el ICRT. Gente que se sabía distinguir entre desenfado y chusmería, un tema en el que gente como Hugo Chávez necesita unas clasecitas. De Laserie tambien les pongo tres boleros que un ecuatoriano colgó en youtube: Sabor a mi, Hola soledad y Flores negras. Mi agradecimiento profundo para él. Tienen una estética a lo Vicente Rojas en los 80 pero es lo único que hay. De Miguelito también les cuelgo otro programa con Pedro Flores al que se menciona en el anterior.

Otro clásico

En Cuba casi todo ha llegado de afuera y a última hora. Incluso los taínos. Casi todos los fundadores del movimiento humorístico cubano tan pujante en la segunda mitad de los 80 y principios de los 90 (hasta que fue domesticado por la televisión) coinciden en afirmar que las dos causas pricipales de este movimiento fueron: lo mala que estaba la programación televisiva y las presentaciones en Cuba del grupo humorístico argentino Les Luthiers. No creo que sea necesario poner ejemplos de lo mala que es la televisión cubana pero en cambio ver este viejo video de los argentinos les puede resultar refrescante.

Arsenio Rodríguez in memoriam

Es difícil imaginar cuando se piensa en la historia de la música popular cubana una figura más influyente que la de Arsenio Rodríguez [el artículo en español de wikipedia es muy pobre y contiene varios errores. En inglés está mucho mejor]. Si bien ninguna de sus más de doscientas composiciones no alcanzan la popularidad de piezas como “Lágrimas negras” de Matamoros o “Échale salsita” de Piñeiro decenas de canciones de aquél tresero conocido como “El Ciego Maravilloso” forman parte del repertorio habitual de músicos de todas partes del mundo. Por si esto fuera poco a él se debe el mayor salto en la evolución del son, el rey de los géneros populares cubanos: ese que va desde el septeto al conjunto, formato que incluía por primera vez el piano y la ampliación de la sección de metales a dos o más trompetas con el consiguiente enriquecimiento tímbrico y armónico. A eso hay que sumar el hecho de que en su conjunto se desarrollaron figuras fundamentales de la música cubana como son los casos de Miguelito Cuní, Félix Chapotín, Lilí Martínez, Chocolate Armenteros o Rubén González. La lista de sus aportes es de hecho mucho más extensa lo que hace todavía menos explicable el reconocimiento un tanto tímido recibido por Arsenio Rodríguez, timidez que se acerca a la injusticia si se lo compara con sus logros. Sin ir más lejos no he podido encontrar para ilustrar este comentario otro video más que este brevísimo que les presento. Junto a ello quiero incluir un kabiosile que le dedicó Ramón Fernández Larrea años atrás. “Kabiosile”, palabra afrocubana de origen yoruba que significa literalmente “Yo saludo a su Majestad” es el nombre que ha adoptado Fernández Larrea para una serie de homenajes poéticos a músicos cubanos entre los que para Ramón, un enamorado de la música cubana no podía faltar el de Arsenio.


Kabiosile: Arsenio Rodríguez
Por Ramón Fernández Larrea

Nos dijo que el mundo era imperfecto. Él, desde su dolida imperfección, construyó otro mundo posible con las manos. Un mundo que sólo se escucha. Un mundo de luces y sombras donde el cimbrear del tres alegre o agorero, saluda y estremece, plantea y pregunta, marca los límites del fuego y abre el sabor como una desolación que va a reverdecer. Sólo con sus manos, sólo con el ansia de luz que el mundo le negó.

Nos dijo que la soledad no era monstruosa. Que buscáramos momentos para que bailara el corazón, aunque estuviera solo, porque el goce estaba en el rapto, no en el desbordamiento. La fruta prohibida de la felicidad instantánea, esa manzana que robamos del cielo, con picardía, cuando nadie mira, lleva directamente al éxtasis. Lo dejó escrito en los muros de la eternidad con indeleble tinta de sueños, con la ferocidad del africano esclavo que le antecedió en la isla, dueño de nada, o tal vez dueño de fulgurantes momentos para arrebatarle al mundo lo negado: Ahora que mama no está aquí, dame un cachito pa´ huelé.

Todo fue un juego de espejos. El negro regordete que pulsaba el tres con una extraña sonrisa en la cara redonda, bajo las gafas ahumadas, estaba en realidad burlándose del mundo ingrato. Todavía, musicólogos y periodistas, dudan ante sus engañosas inscripciones de nacimiento. Dos fechas probables le vieron venir al mundo: el 13 de agosto de 1913 y el 30 de ese mismo mes, dos años antes, en 1911. ¿Se llamó realmente Ignacio Loyola Rodríguez o Ignacio Arsenio Travieso? Un solo dato tomo como verdad irrebatible: un hombre que haya nacido en un pueblo de nombre tan sonoro como Güira de Macurijes, tiene la misión de engrandecer los sonidos del hombre. No importa cómo se llame el personaje que invente para andar entre nosotros. No importa el santo y seña de los registros polvorientos, donde grises habitantes intentan organizar el mundo entre legados. Arsenio Rodríguez pudo llamarse Juan, o José María, o Ignacio a secas, siempre que venga detrás el inquieto relumbre de un tres tejiendo armonías como las luces de un árbol en navidad, y que nazca de la nada, cada vez que griten “¡Alambre dulce!”.

Nos enseñó que una vida es muchas vidas superpuestas, que hay que gozar el momento feliz en cada una de ellas, que la derrota es la más fácil de las muertes. Él, que volaba en la oscuridad de una magia que nos dejó como acertijo, y que habló de la vida como se habla de una mujer orgullosa que nos desdeña: Después que uno viva veinte desengaños, ¿qué importa uno más? Supo viajar con ilusión hasta el final, en un mundo que estaba hecho de infelicidades. Saltando entre las cuerdas dobles y viriles del tres, regresando sólo como un pájaro nocturno hasta sus trece años, cuando la patada de un caballo le envió a un pozo maldito, y le dejó un universo que sólo crece en las manos. Creo que buscó con ellas los caminos de los colores que recordaba, para que nos entraran misteriosos por el oído.

Para mí, gracias a él, hay un instante de plenitud, en que mi tierra se instala en el demoledor grito de mi sangre: sucede cuando Lilí Martínez se desliza por las teclas, siguiendo la queja feroz de Félix Chappottín en la trompeta burlona, y entra Arsenio terciando, con un agudo que complementa y pregunta, como si estuviera dándole pellizcos a la eternidad. Ah, el alambre dulce con que hilvana las estrofas, trucos aprendidos con el Sexteto Boston, en las madrugadas de delirio de los años treinta, en el bullicio de la Playa de Marianao y sus cuchitriles, donde los mejores músicos del mundo remataban la noche, sacándole los más plenos orgasmos. Y en el 34, con aquella escudería de matanceros irredentos que fuera el Sexteto Bellamar, imprimiéndole al son la sobriedad de su ciudad marina.

Nos puso otros acertijos en el camino, para que, levantando falsas huellas, encontráramos la ruta que le llevó a un júbilo de resignada sabiduría. Lo escucho en una de ellas, su pieza El caramelero, con la Orquesta Casino de la Playa, en 1938. Allí nacieron sus dos sobrenombres. Como un haz de luz inesperada, recordé la manera en que deambulaban los vendedores de caramelos y golosinas en La Habana de su época: sobre las pequeñas ruedas de un artefacto que remedaba un gran tablero, trenzaban unas cuerdas de fino alambre donde se endurecían al aire, colgando como los frutos, los jugosos pirulíes de reciente hechura. Así paseaban anunciando aquel aroma de azúcares profundos, y los cristalinos destellos que Arsenio adivinó en la cadencia y el olor: alambre más dulce no hay. La voz de Miguelito Valdés en ese reposado pregón, invita al tresero a sumarse a la pelea, y el Cieguito Maravilloso da una clase magistral de escasos 48 segundos, donde se concentran todos los puntos inevitables de la escala. Como una pincelada cargada de levitante intensidad, Arsenio solo, Arsenio Rodríguez en el ruedo, imagino que sonriente y seguro, abriéndose el pecho para que salgan a raudales las sangres profundas del azúcar convertidas en diamantes comestibles. Todo en 48 segundos. Comenzaba su leyenda.

1940 quedó para la isla como el año en que se hizo la primera Constitución de la República, inteligente y avanzada, la ley de un país nuevo. También nació el Conjunto de Arsenio Rodríguez, guerreros inmortales del son montuno, que iban a cantar a todos los barrios con la voz misma del barrio. Saint-Exuperi escribió que lo esencial es invisible para los ojos. Arsenio nos lo está diciendo siempre con sus pupilas llenas de penumbra, desde la esencia misma de una eternidad diaria. En el rabioso montuno de las esencias, no deja de construir la luz que me alimenta. Una isla que es un sonido lleno de países. Un sonido que es una historia que se repite. Y un hombre en el centro de toda la negrura, que sonríe con un esplendor amargo. El golpe del corazón de la vida. El paso de alguien que anuncia la golosina momentánea gritando: “¡Alambre dulce!”.

domingo, 3 de junio de 2007

Las vacaciones del Comandante (segunda parte)

Si uno observa la eficacia del modelo China [ver primera parte] tal y como se ha puesto en práctica en los últimos meses se pregunta por qué el Comandante no decidió tomarse sus vacaciones un poco antes. Digamos, pongamos por caso, en 1960. Ese modo discreto del Hermano en Jefe de manejar las crisis, sin discursos ni marchas del pueblo combatiente, no nos hubiera ahorrado a los cubanos sangre, sudor o lágrimas pero sí electricidad o suelas de zapatos lo cual, puestos a ver, se agradece. Que si el general Ochoa estaba demasiado zoquete. Pues se le juzga discretamente con la menor cantidad de personas presentes en el juicio (de ser posible solo el fiscal) y después de fusilado, una nota de prensa y una recogida de antenas parabólicas. Lo mismo con la crisis de los balseros, o la de los misiles, o el éxodo del Mariel, o Girón o la explosión de “La Coubre”. En fin, que con ese estilo discreto que caracteriza el modelo China quizás todavía no se hubiera declarado el carácter socialista del régimen pero al menos no quedaría ni una sola antena parabólica.
Nada, que al parecer que tras el alejamiento del Comandante de los micrófonos en lugar de crisis se ha arribado a un equilibrio perfecto. El país marcha como siempre y ahora el Comandante tiene tiempo de sobra para dedicarse al tema que más le preocupa en estos momentos que es nada menos que la salvación de la especie. Se trata de una tarea difícil pero quien la enfrenta es nada menos que el estratega del asalto al Moncada, de Alegría de Pío, del Cordón de La Habana y de la Zafra de los Diez Millones, alguien que por su currículum, su experiencia y su edad perfectamente pudo haber sido responsable de la desaparición de los dinosaurios. Todo está en que se haya propuesto multiplicarlos por diez. Así que si yo fuera parte de la especie humana (algo que suele discutírseme cuando me ven comiendo) preferiría que el Comandante hiciera planes para exterminar la humanidad y así asegurarnos la sobrevivencia. Sin embargo, se escuchan últimamente persistentes rumores de que el Comandante abandonará esa urgente tarea al regresar de sus ya largas vacaciones.
Si regresa, quién lo duda, se hablará de los exagerados partes médicos que se emitieron desde el exilio hasta convencernos que sólo trataba de una ligera indisposición estomacal que lo mantuvo casi un año fuera de servicio (o dentro, según como se le quiera mirar). Recuerdo cuando en medio de uno de sus largos discursos mi abuela se preguntaba en voz alta: “Este hombre ¿Cuándo es que va al baño?” Mi abuela no vivió para descubrir lo que ahora todos sabemos: que el Comandante va al baño cada ocho décadas pero entonces se demora por lo menos un año en salir, amenazando con agotar la REPS o Reserva Estratégica de Papel Sanitario y de paso resolverle a Cuba las necesidades de abono para la próxima década. Algunos piensan que no, que se trata de una táctica que le copió a su colega Pinochet: hacerse el enfermo para que no se metan con él porque es de mal gusto atacar a un viejito delicado de salud. Sólo que el chileno esperó a dejar el poder antes de hacerse el enfermo y lo fingió con tanta convicción que terminó muriéndose. El Comandante en cambio no se ha decidido a dejar el baño ni el poder y ahora sus médicos anuncian muy convencidos que va a vivir nada menos que hasta los 140 años. Si esto fuera cierto (y hasta ahora nada indica lo contrario) valdría la pena preguntarse si los sesenta años que le quedan va a decidir pasarlos en la estratégica posición que ahora ocupa. Entonces ¿Qué pasará con el país además de ser declarado Territorio Libre de Antenas Parabólicas (TLAP)? ¿Cómo, desde esa posición, estratégica aunque algo retirada, el Comandante hará frente a sus dos grandes enemigos del momento: el imperialismo y las hemorroides? Y una pregunta más comprometedora que las anteriores: ¿quién se atreverá a entrar en el baño para buscar las respuestas a las preguntas anteriores? Tiene la palabra el camarada Chávez.