lunes, 21 de septiembre de 2020

Todo es bueno

 


Autor: Pedro Lorenzo

Texto original de 1992, corregido y aumentado en 2020, porque, como dijera Julio Iglesias: La Vida Sigue Igual… y lo sabes…






Todo es bueno.

Todo es bueno.

Todo es bueno.

El enemigo acecha.

Todo es bueno.

Todo es bueno.

El enemigo acecha buscando un resquicio.

Una brecha

Todo es bueno.

El enemigo no es bueno, claro está.

El enemigo es malo.

Maaaalo.

Hablo de nosotros, de lo nuestro.

El enemigo es malo.

Nosotros somos buenos.

Somos un bloque.

Somos un bloque monolítico.                                       

Somos un bloque monolítico contra el que se ha estrellado, se estrella y se estrellará el enemigo.

El malvado enemigo.

Con su garra asesina, su lengua traidora y su oreja peluda.                                  

Todo es bueno.

Aunque pensándolo bien, todo, absolutamente todo lo nuestro no es todo lo absolutamente bueno que debiera ser.

Y todo lo del enemigo…

¡No, por el amor de Dios ©, qué estoy diciendo!

© Fundado en 1994, todos los derechos a hablar en Su Nombre reservados por el CC del PCC y el Gobierno de la República de Cuba.

¡Todo lo del enemigo es malo!

¡Todo lo del enemigo es malo!

Y todo lo nuestro es bueno.

Bastante bueno.

Suficientemente bueno.

No tan bueno como desearíamos, pero, bueno, aceptablemente bueno.

Tan bueno como ha sido humanamente posible.

Aunque todo es perfectible.

Todo excepto Corea del Norte y El Jardín del Edén, pero a saber cuál de los dos estará más lejos.

Así que vamos a ver cómo lo hacemos.

Como enfrentamos esta batalla.

Este reto.

Me encanta esa palabra.

Reto.

Reeeeeeto… eeeto …eto…

Me encanta.

El reto de decir que algo de lo que ya es bueno puede aún ser más bueno sin que el enemigo se ponga contento.

Sin hacerle el juego al enemigo.

Con su garra traidora, su lengua asesina y su oreja peluda.

Se me ocurre, se me ocurre… decir que no vivo en una sociedad perfecta.

Muy bien, suena bien, cualquier día de estos va y hasta música le pongo…

Pero si no vivo en una sociedad perfecta, entonces tengo imperfecciones.

Mencionemos una imperfección.

Una solita.

Shhhh… que se entera el enemigo.

¡Eh, y qué! Si no vivo en una sociedad perfecta… que se entere, eh…

El enemigo, como siempre, tan imperfecto…

Allá va una… las guaguas, como ustedes saben, no son perfectas, pero se trabaja en esa dirección con la ayuda del Gigante Asiático, que es como se le llama ahora para no confundirse con la China aquella de Mao y los gorriones…

Allá va otra: La cadena puerto-transporte-economía interna tampoco es perfecta, pero ya se van dando pasos en ese sentido… sin pausa, pero sin prisa y con la ayuda de Rusia, que es como se le dice ahora para no confundirla con la Ex – Unión Soviética de Yeltsin, ni con la URSS de Lenin-Stalin- Jrushchov – Brézhnev – Andrópov – Chernenko – Gromyko – y el de la manchita en la calva cuyo nombre no debe mencionarse.

 Y allá les va la tercera: Lamentablemente, El Hombre del Siglo XXI no nos quedó tan bueno como esperábamos, pero dejen que vean como nos va quedando el del Siglo XXII… y La Mujer, claro, que las redes sociales están que cortan…

Y ya, que el enemigo se va a poner contento.

Y si se pone contento es porque piensa que encontró su resquicio.

Su brecha.

Ese tantico así que jamás debe dársele al enemigo.

Y se van a pensar los que me escuchan que soy un francotirador, que sea lo que sea que signifique, por los contextos y los tonos en que se dice no parece ser nada bueno.

Y eso no es bueno.

Porque el enemigo es el malo, no yo.

Yo soy bueno, se los juro que yo soy bueno.

Me puedo haber dejado llevar por mi celo de combatir al enemigo, pero se los juro que soy bueno.

Y me autocritico y esto no es autocensura porque la censura no existe, mi amor.

El enemigo es el malo.

Con su garra traidora, su lengua peluda y su oreja asesina.

Y les vuelvo a pedir disculpas, porque yo soy bueno.

Y lo nuestro es bueno.

Todo lo nuestro es bueno.

Todo es bueno.

Todo es bueno.

Todo es bueno.

FIN

2 comentarios:

Realpolitik dijo...

Por mucho humor que se emplee, y por muy bien empleado que sea, solamente se puede amortiguar un poco y hasta cierto punto nuestro fracaso y nuestro bochorno. Claro, para muchos el asunto no importa o no viene al caso, al menos a su caso, y no requiere ni siquiera risa amarga--y eso es parte de nuestro problema, que no empezó ni terminará con la "revolución."

Anónimo dijo...

Las Brigadas de Respuesta Rapida de Trump no van a salir con cabillas, van a salir con AK