viernes, 22 de septiembre de 2017

Palladium Ballroom


El Palladium Ballroom tiene un bien ganado reconocimiento en la difusión de los ritmos afrocubanos primero en Nueva York y luego en el resto del mundo hacia mediados del siglo pasado. No es que fuera ni el primero ni el único de los clubes que abrieron su escenario en la ciudad a dichos ritmos y sus más importantes cultivadores. Otros como La Conga, The China Doll, The Park Palace y The Park Plaza existían desde antes en el barrio conocido como Spanish Harlem. Incluso hacia finales de 1946 La Conga se trasladó a Broadway y la calle 52. Pero fue el Palladium, con su ubicación estratégica en pleno corazón de Manhattan y su exquisita cartelera de estrellas de la música del momento el que permitió integrar diferentes personas de todas las clases sociales y grupos étnicos (sobre todo caribeños, afroamericanos, italoamericanos y judíos) de la ciudad atraídos por la música y el baile para convertirse en epicentro de lo que luego se conocería como la mambo craze o la fiebre del mambo, una fiebre que arrastraba lo mismo a bailadores que a músicos de la talla de Erroll Garner, Count Basie o Charlie Parker. Y a través de la música y el baile el Palladium se convirtió, sin pretenderlo demasiado, en festivo -y efímero- modelo de integración social y racial.
Muchos factores confluyeron en este fenómeno que van desde el final de la Segunda Guerra Mundial, la decadencia del jazz –ya lanzado en las experimentaciones del bebop- como género bailable, el nuevo impulso de la emigración puertorriqueña la ciudad y el éxito súbito y arrollador del mambo primero y luego del cha cha cha. La conversión del Palladium como centro de ese fenómeno se asocia con el promotor musical boricua Federico Pagani quien en 1948 convenció al dueño del Palladium, Max Hyman y a su esposa Ann, -heredera de la fortuna de los fabricantes de elevadores Otis- de que dedicara una matiné dominical a la música latina. (En cambio el venezolano César Miguel Rondón ofrece en The Book of Salsa una versión algo distinta: en 1947 el Palladium estaba en decadencia y su manager contactó a Pagani para que lo ayudara a atraer nuevos bailadores al salón, sobre todo latinos aunque dicho manager temiera “un problema diferente “que los negros también vinieran a Broadway con, pensaba ‘el, todos sus malos hábitos, cuchillos e impulsos incontrolados” (Rondón.1)

Los primeros en debutar fueron los integrantes del experimentado Machito & his Afrocubans y el resultado fue arrollador. Ante el éxito de aquella primera matiné las orquestas dedicadas a los nuevos ritmos afrocubanos progresivamente pasaron a invadir el resto de la programación del Palladium. El principal atractivo del salón de baile, sus orquestas más constantes, además de Machito & his Afrocubans y las de los boricuas Tito Rodríguez y Tito Puente conocidas en su conjunto como “Los Tres Grandes” (The Big Three). Pero no se limitaba a ellas. Usualmente cada noche tocaban dos orquestas. Por el escenario del Palladium pasaron las orquestas y conjuntos más importantes de la música bailable de la época como los boricuas Daniel Santos, Cortijo, Ismael Rivera, Tommy Olivencia, Eddie y Charlie Palmieri, César Concepción y Noro Morales, el dominicano Joseíto Mateo, el catalán Xavier Cugat o los cubanos Celia Cruz, La Sonora Matancera, Beny Moré, Arsenio Rodríguez, José Fajardo, la Orquesta Aragón, Dámaso Pérez Prado, La Lupe, José Curbelo, Desi Arnaz, Miguelito Valdés, Rolando Laserie y Vicentico Valdés.  
La presencia de tales músicos y el ambiente frenéticamente festivo del lugar atraían a muchas de las estrellas más importantes del mundo del espectáculo. Entre los habituales del Palladium se encontraban Marlon Brando, Bob Hope, Lena Horne, Duke Ellington, Henry Fonda, George Hamilton, Sammy Davis, Jr. y Frank Sinatra.

Pero el éxito del Palladium también se debe en gran medida a la afluencia de los mejores bailarines profesionales de la ciudad y al entusiasmo de los aficionados al baile. Bailarines como el legendario Pedro “Cuban Pete” Aguilar, Millie Donay, Augie y Margo Rodríguez, Charlie Arroyo compartían cartel con las más afamadas orquestas y fijó un modo de disfrutar aquellos ritmos. 
Millie Donay y Pedro “Cuban Pete” Aguilar

Otro bailador, José Torres, describe el ambiente del club así:
“Nuestro Palladium tenía una inmensa pista de baile con un escenario bajo y una larga barra. Seis columnas de madera sostenían el techo evitando que saliera volando hasta Broadway cuando aquellas orquestas de mambo empezaban a sonar. […] El público nunca era exclusivamente latino. Pronto se estableció un patrón de asistencia. Los miércoles por la noche cuando “Killer Joe” Piro daba lecciones de baile el público era judío e italiano. El viernes era para los puertorriqueños. El sábado para los hispanos de todos los orígenes y el domingo para los negros americanos” (Boggs.129)
William Klein: Crowd, Palladium Ballroom, New York, 1956
 El Palladium se encontraba en un -hoy inexistente- edificio de la esquina noreste de 53 y Broadway. Su dirección exacta era 1698 Broadway en el segundo piso de un edificio ocupado en su planta baja por una droguería de la cadena Rexall. Durante los años cincuenta del pasado siglo fue una referencia tanto para la difusión de ritmos bailables como el mambo y el cha cha cha como para la noche neoyorquina en general. Al punto que era común que en las películas de la época se asociara una noche de placer en Nueva York con la visita a alguno de los salones de baile de música latina. Porque el éxito del Palladium impulsó la aparición de otros centros nocturnos asociados a la música latina o a que otros clubes ya existentes abrieran sus puertas a los nuevos ritmos. A unas decenas de metros del Palladium aparecieron el hoy extinto club Chateau Havana-Madrid Club, en 1650 Broadway y el principal referente de la gastronomía cubana en Manhattan Victor’s Café.
El cantante Tito Rodríguez actuando en el Palladium
Sin embargo a mediados a mediados de la década de 1960 los gustos habían cambiado y las nuevas dinámicas del mundo del entretenimiento hicieron impacto en el Palladium. A eso se añadieron los efectos de la pérdida de la licencia para expender licores a raíz de un allanamiento policial en 1961. Esas circunstancias fueron decisivas en la progresiva decadencia del lugar. Con el tiempo su dueño Max Hyman decidió cerrar el Palladium, hecho que finalmente ocurrió el primero de mayo de 1966 (aunque otras fuentes sitúan el cierre, unas semanas antes, el 13 de abril) y vender su propiedad. El cierre del Palladium significó una gran pérdida para los bailadores de la ciudad y al coincidir con el cierre del primer Birland y otros clubes (The Onyx, Cubop City) de la calle 52 según afirma Vernon Boggs en su libro “Salsiology: Afro-Cuban Music and the Evolution of Salsa in New York City” marcó –al menos momentáneamente- un declive para el jazz y la música latina en Nueva York. En los setentas una nueva locura, la de la salsa, partiría en todas direcciones para contagiar a los bailadores con sus ritmos pero incluso entonces la capital del mundo no volvería a vibrar al unísono como los hizo en los años en los que el Palladium reinaba sobre la noche neoyorquina.

Imagen reciente de la esquina de Broadway y la 53, donde antes estuvo el Palladium Ballroom

Bibliografía
Boggs, Vernon. Salsiology: Afro-Cuban Music and the Evolution of Salsa in New York City. Westport, CT, Greewood Press, 1992.
Rondón, César Miguel Rondón. The Book of Salsa: A Chronicle of Urban Music from the Caribbean to New York City. Chapel Hill, The University of North Carolina Press, 2008.

5 comentarios:

Anónimo dijo...

Deberias publicar estas bellas cronicas sobre diferentes aspectos de la historia de New York.

Un abrazote, Yoyi

Anónimo dijo...

Que epoca para la musica cubana! Excelente post y gracias por todos los nombres de artistas que mencionas, algunos no los conocia y fui directamente a youtube a buscar.
(solo como comentario, a los cubanos que no vivimos en EEUU, nos resulta rara la expresion "los setentas", no se ha dicho de toda la vida "los (an~os) setenta" ?)

Richie Blondet dijo...

Como usted expreso, el salon Palladium no fue ni el primero, ni el unico salon de baile en los Nueva Yores. Pienso que el comentario que expresaste: "...el éxito del Palladium impulsó la aparición de otros centros nocturnos asociados a la música latina o a que otros clubes ya existentes abrieran sus puertas a los nuevos ritmos," es conflictivo hacia la realidad. Permitame a explicar. Si uno investiga la historia de los salones de baile en Nueva York, el Palladium fue responsable, junto a Roseland y el Manhattan Center (<~en mi opinion, el centro de baile mas importante durante la epoca de los 1950s por su tamano, la cantidad y variedad de artistas que promotores contrataban en una noche individual), el Palladium surgio en un momento que los "ballrooms," o los salones grandes de baile, estuvieron en su decadencia en la ciudad de Nueva York. La epoca del "Swing" fue suplantado por el genero del Bop, y las orquestas grandes de Jazz se reducieron a sextetos, quintetos, quartetos y trios. El exito del Mambo y el Merengue simultaneamente, y luego la fiebre del Cha-Cha-Cha, le dio vida a el negocio del Palladium. Y con eso las orquestas Afro-Antillanas pudieron mantener las agregaciones musicales con mas de 10 piezas. Razones economicos tambien contribuyeron. La mayoria de las orquestas Latinas en EE.UU. no comando tanto dinero como otras orquestas mas famosas. Las bandas o artistas generalmente contratados para tocar en el Palladium eran conjuntos de "clase trabajadora." Los bailarines quienes visitaban el Palladium nunca llego a bailar a la musica de Xavier Cugat, o Stan Kenton. Eran artistas que se le tenian que pagar bastante. El presupuesto para el Palladium simplemente no era manejable para acomodar tal arte.

Richie Blondet dijo...

Quisiera aclarar tambien que la Havana Madrid en la 1650 Broadway (calle 51) paro de existir en en el 1951 o inicios del '52. El Chateau Madrid, su dueno siendo el mismo del Havana Madrid, el senor Angel Lopez, se establecio a los finales de los 1950s en la calle 48 y Avenida Lexington. Victor's Cafe no se lanza en la called 52 entre la octava y Broadway hasta los 1990s. Anteriormente estaban en la calle 70 y Avenida Columbus. Lo que estuvo alrededor del Palladium durante su existencia fue un lugar llamado "La Bamba" [1680 Broadway] quedando al lado izquierdo de donde se encontraba Birdland [1678 Broadway de la calle 52) y donde se inicio el conjunto dirigida por Hector Pellot [Ases del Ritmo] con Moncho Lena [timbalero] y el cantante Mon Rivera, antes de ellos ser contratado en el Palladium. Y el unico otro "ballroom" que quedaba al lado sur-este de la calle 53 y Broadway (directamente al lado del Palladium) que se llamaba "Arcadia Ballroom." Este lugar luego cambia de dueno y se convierte a el "Riviera Terrace" en donde debuto Eddie Palmieri y La Perfecta en la avenida Broadway (antes de ser contratado en el Palladium). Por alrededor de Junio del 1966, otro cambio de dueno se realiza y se convierte a ser una discoteca llamada "The Cheetah." La primera noche contrataron a la orquesta de Machito. Los duenos pensaron que ya que el Palladium (que actualmente cierra definitivamente en el primero de Junio del 1966. La fecha lo encontre en el "lease" del Palladium que se puede encontrar por medio de los documentos que guarda la ciudad de todo negocio que tuvo licensia de cabaret. Pero ya antes de Junio, los bailes con las orquestas se habian terminado. Todavia estaban rentando el espacio a organizaciones laborales para tener sus conferencias en el Palladium. El Palladium rentaba su espacio a varias entidades para el proposito de ensayos, sesiones de fotografia, conferencias, eventos privados, etc., durante su existencia).

Richie Blondet dijo...

Otra clarificacion es que Max Hyman, el dueno del Palladium, era solamente dueno de el negocio. El propio salon de baile. El no era el dueno del edificio o propiedad donde se encontraba el salon Palladium. El no tuvo que ver nada con vender el negocio. Ese senor llego a expresar a los medios de prensa durante el 1965, que estaba buscando, con la ayuda de un senor quien contrato, un lugar para poder relocalizar sus operaciones. El dueno de la propiedad, la cual estrechaba entre el 1690 hasta el 1698 Broadway, fue quien tomo la iniciativa de vender la propriedad (para convertirla en un edificio grande de oficinas) y retirarse. Ya el dueno le habia dado la noticia a Max Hyman que los dias del Palladium en la 53 y Broadway iba a terminar al concluir el alquiler. La cual fue por 20 anos (1946-66; Hyman heredo el alquiler o "lease" de 2 abogados y la esposa de uno de los abogados).

Uno de los lugares que Hyman considero fue el "Palm Gardens." Otro "ballroom" que quedaba afuera de Broadway de la 52 y Octava Avenida. El intencion de el era alquilar el Palm Gardens y renombrarlo como "Palladium." Lamentablemente, no lo logro. La policia estaban investigando al Palladium por casi 5 anos, despues de una redada policial que sucedio en el 1961, donde arrestaron a Rolando LaSerie y 12 mas por posesion de drogas. (<~Otra razon porque el Palladium tuvo exito). Desde el entonces, las autoridades lanzaron una operacion de vigilancia hacia las operaciones, y los otros "socios silencioses" del salon Palladium. Encontraron durante una conversacion telefonica que se estaba grabando y la policia oyendo todo, que uno de los operativos del Palladium atento a sobornar al jefe de la Autoridad de Licor del Estado quien, hasta recientemente, era la entidad en el estado de Nueva York responsable por autorizar las licencias de vender licor. Este investigacion en particular no se encuentra en ningun libro de historia, sino aparecio en la prensa diaria en la ciudad de Nueva York en el '68. Ademas so puede encontrar en un reporte titulada: "United States Supreme Court Reports - Volume 18 - Page 1074," donde indica que un senor llamado Harry Neyer, pidio $30,000 para garantizar una licencia de licor para el salon Palladium. La policia le impuso cargos y se formo tremendo escandolo publizada por la prensa. Aunque no se si es cierto, tengo sospecha que la publicidad obtenida de la investigación puede haber influido en el propietario del Palladium (Max Hyman) para olvidarse de lanzar un nuevo lugar. No hizo ninguna diferencia porque el senor Hyman murio al inicio de loa 1970s.

Saludos!