miércoles, 18 de julio de 2007

Vilma In Memoriam II: "Pfff,jaja yo que sé"

Súmase al homenaje a la nunca bien llorada ex Primera Dama (ahora su deberá ocuparse de cumplir estas funciones) el de David Prego que hace días me envió este comentario sobre la famosa entrevista que le hicieron a Vilma en el aeropuerto JFK. Que me disculpe la demora.




Primero quiero destacar el hecho de que la señora Vilma Espín pensase que era un periodista de Cuba quien la abordaba; de ahí lo solícita que se muestra al inicio al escuchar en acento cubano y en un tono de confidencialidad ese "Vilma" a secas,o ese "¿cómo está? , o el "rapidito" (lo de los guiños del ojo derecho no se puede precisar si son "señitas" o si es un tick). Mención aparte al hecho de que no sepa con toda seguridad de quién se trataba, al ser un periodista conocido por el 99,99% (la propia Vilma es el 0,01%) de los cubanos de la Isla mientras trabajó en la televisión cubana antes de emigrar, el 100,9% de los cubanos de Estados Unidos, y por la media humanidad que vió el reportaje presentado por él en canales hispanos de Estados Unidos sobre la vida secreta de Castro (o esto habrá sido posterior?). No puedo sino preguntarme: ¿ Qué canales veía la señora Guillois, al no ser los dos canales nacionales (que no los necesitaría, ya que lo que ocupa la mayor parte de esa programación ella lo veía "en vivo", que es su cuñado hablando) ni tener, como correspondería en este caso,las mismas antenas tras de las cuáles anda su esposo confiscando, decomisando, en fin, quitando, como tarea prioritaria en su nuevo cargo? ¿Sería probablemente que de tanto trabajo que la ocupaba no veía ninguna televisión, hecho realmente envidiable, y más en Cuba?. Pero, ¿sabía la señora de Castro que existen periodistas cubanos, con su respectivo acento cubano, trabajando para otros canales que no sean el 6 y el 2 o Tele Rebelde? La tan repetida pregunta, ¿pero tú eres cubano? evidencia una franca duda de si sus oídos (entiéndase, el acento) no la engañan. Ninguna otra duda que no fuese la de los sentidos. E incluso, ¿ sabría de la compleja dialéctica de que existen cubanos fuera de Cuba que no pueden existir más en Cuba?. ¿Por cúantas entrevistas habrá pasado esta primera dama en 48 años, que no atina a leer el inmenso artefacto-microfóno con un gran 23, que no es ni un 2 ni un 6? Uno puede hasta preguntarse, al ver la explicación que necesita por parte de su amo de compañía y la actitud de recién -enterada que asume, si sabía la señora de Castro,(no Rosalía, esa sólo va de compras), que existe una cadena llamada Univisión, y que ejerce fuera de la Isla. Creo que la expresión "Mesa Redonda" alguna vez la escuchó, quizás en los preparativos del viaje a New York, a juzgar por el esfuerzo de memoria que tiene que hacer para mencionarla la primera vez y lo presta que la repite. Alguien con más sentido común que yo pudiera decir que esta mujer estaba fuera de este mundo ya antes de morir.

Ahora, ¿en qué mundo estaba, si dice "eso no es lo que se hace aquí en Cuba" ya en tierras neoyorkinas, y si le creemos cuando dice desconocer la relación entre la liberación de Vladimiro Roca y la visita de Jimmy Carter,(transcribo: pfff,jaja yo que sé) y si la pregunta hubiera venido de nada nos sorprendería que no supiera quienes eran Vladimiro Roca o Jimmy Carter.?

Tenemos que agradecerle profundamente que nos haya develado de una manera tan "diáfana y transparente" una verdad de otra manera tan dificil de demostrar. Transcribo: "Ni lo pongas...muchacho no digas eso que te botan del trabajo". Aparte de agradecer lo que cualquier mujer cubana te pudiera decir que ha hecho la FMC por ellas. Lo que más estimo del suceso, es la prontitud con la que la etérea, divina, celestial y cándida combatiente pasa de la sorpresa al asalto, digamos, al arrebato del micrófono, en una muestra más de profunda ignorancia al creer que la cinta estaba dentro del micrófono, no de la cámara. La misma prontitud con la que pasa instantes antes de la burla por lo absurdo del cuestionamiento ante un tema que no tiene ninguna importancia, al chafardeo de peluquería. Transcribo: ¿que tú decías que decía Vladimiro?

Me conduelo que le haya durado tan poco lo de ser "la mujer del presidente", pero no puedo desearle que descanse en Paz, porque no creo que ella misma quiera para sí, en la muerte, lo que tanto ha tenido en vida. La despido así, como se despide a los "contrarrevolucionarios": dos palmadas al aire girando la cabeza,y ya está. O como decían tan bien sintetizado los Van Van: chirrín-chirrán.

Vilma In Memoriam

Con algún retraso nos sumamos a la conmovida despedida que en todo el mundo se ha celebrado en honor de Vilma Espín, Primera Dama vitalicia de Cuba justo hasta que le falló la parte de la vitalidad. Contamos con la colaboración del repentista exclusivo de este blog: el sin par Maniguero Sentimental, flor nueva y pujante del decimismo patrio. Y no me carezcan que pronto volveremos con más.

Preludio ornitológico

De acuerdo a un verso de Miguel Hernández muy admirado por Giovanni Farinelli, autor entre otros libros de “Monloghi con nostri pittori castratti”, una de las funciones del poeta en tiempos difíciles es ser “ruiseñor de las desdichas”. Vilma Espín, según los testimonios de varios generales y de sus mujereses, cantaba las canciones del repertorio clásico cubano con afinada voz de pitirre sabanero. Nos la imaginamos en el Segundo Frente, entonando Longina para un coro de guerrilleros embelesados, mientras las columnas invasoras avanzaban sobre Santa Clara. O ya en los 90, en un cumpleaños de su nieto, interpretando A los héroes frente a un grupo de extáticos pioneros.
Si es cierto, como se afirma en estos días en los corrillos de la Vana, que la muerte de Vilma, o su anuncio en el Granma, que no es lo mismo, es el comienzo del efecto dominó para una generación a la que también pertenece nuestro extinto Comandante, que ya murió pero aún no ha salido en el Granma, o del Granma, entonces yo, desde mi trinchera de obrero anónimo del verso, debo erigirme miguelhernándezmente en sijú de las desgracias.
Aunque debo confesar que la perspectiva de seguir acrecentando mi colección de eregías con nuevos anuncios granmeros me tiene como plátano pa sinsonte.

Retrato con banderitas



Ay, Vilma, si tú supieras
Que anoche junto a tu tumba
Pasé bailando una rumba
Y no quise que me vieras.
Te has ido, con la cartera


Versace que te acompañó/
De la tribuna al buró/
En la ducha o en la Sierra/
Y al recibirte la tierra/
De pamelas floreció.














¡Que tu cartera haya estado
Siempre en la primera fila
En toda la retahíla
De discursos inflamados!
Ay, Vilma, que hayas callado
De esa manera ejemplar
¡Que hayas sabido esperar
El último Patria o Muerte
Sin dormirte, sin caerte,
Sin ir al baño a mear!

¡Conmovedor sacrificio!
¡Delicada flor de acero!
Decorar el agua-cero
De discursos fue tu oficio.
Tal fue tu mayor servicio
Tu legado verdadero:
Echarte Granmas enteros
Con una paciencia zen
Y de noche, a Raúl también,
Que así se templó el acero.

Ahora que nadie se crea
Que aquello fue fácil: no
A ti siempre te tocó
Guarachar con la más fea.
En la Sierra, la batea
De calzoncillos Adidas
Chispeaos por balas perdidas
O por aviones lejanos.
Ahí te acabaste las manos,
Heroína incomprendida.

Después llegó la Revolu:
Cada día un sacrifi-
Angustias de Playa Gi-
El Che y su trabajo involu-
Con tu maquillaje impolu-
Dirigiste a las muje-
Hacia aquel futuro me-
Que decía el máximo Lí...
Como con Raúl, tambí-
Allí te quedaste a me-

Lo de Celia era un jamón:
El Caballo es un machito
Que se calienta él solito
Sin tanta preparación.
El hermanito llorón
Siempre fue más complicao:
Sólo el día que ha fusilao
A tres o cuatro gusanos
Se digna meterte mano
Sin luz y de medio lao.

Así, gracias al trajín
De la heroica disidencia
Tuvo larga descendencia
La familia Castro Espín.
Los medios para tal fin
Los disfrutó Cuba entera:
Paredón y concretera
Zafra del 70, UMAP
Actos de repudio, UNEAC
Y abajo la gusanera.

Yo no soy (habitualmente)
Ni voyeur ni natillero
Pero, pero, pero, PERO,
Quiero que dé un paso al frente
Todo aquél que por la mente
No le pasó en un segundo
La idea de ver el fecundo
Momento en que Espín y Castro
Cumplían en su camastro
Con un deber tremebundo.

Vilma, ¡qué don natural
Para dirigir mujeres!
Puedes preguntar si quieres
A su guardia personal
De limpieza: cada cual
Tenía clara su función
Y hasta les dio educación:
Citan, al servir la mesa
A Maiacovsky o a Buesa
Con la misma entonación.

Si el Che creó al hombre nuevo
De su propia inspiración,
Vilma, la Federación
Creó a la mujer de Evo.
Oh nueva Eva, sin hu-Evo
Tú sabes tortilla hacer,
Y sin comida comer,
Llevas fusil, das la teta,
Cumples feliz cada meta...
¿Estás enferma, mujer?

Vilma, de acuerdo a Ramiro
Valdés, será tu ternura
Y tu innata sabrosura
La que arrancará un suspiro
Al poblano o al guajiro
Que te recuerden quizás
Cuando ya no seas más
Que una ausencia en la tribuna
Y una mirada vacuna
Desde un poster allá atrás.

Estarás, lo dijo Lage
Por siempre en nuestra memoria
Y en cada nueva victoria,
Contra el imperio salvaje.
Estarás en el peaje
Para entrar a Varadero,
Estarás en el postrero
Aliento del Comandante
Y Chávez a cada instante
Te llamará plañidero.

Estarás en la sonrisa
De los niños en la escuela,
Estarás en cada abuela
Que vive de gofio y brisa.
Estarás hasta en Ibiza
Y, en verano, en Bora Bora.
Cuando se extienda la aurora
Sobre la sierra y el llano,
Tú velarás, de la mano
De Tania la Cantimplora.

(En Bolivia murió Tania,
Ochoa murió en La Habana,
Son es música cubana
Y la salsa es de la Fania.
Heridas graznaba Annia
Y Maggie el Ave María,
Cuando el tiburón venía
El balsero se erizaba
Y Farah ni se asomaba
Al malecón ese día.)

Vilma: escuchaba a Pablito
Eternamente Yolanda
Mientras llegaban a Luanda
Soviéticos avioncitos
Cargados de cubanitos
Para la liberación.
Carne rusa de cañón
O de katiusha, o de AK,
Pongan cara de MPLA
Que esto no es una invasión.

Vilma: colando el café
(Por medio de su ayudante)
Cada vez que un comandante
Los visita en Santa Fé.
Vilma ni oye ni ve
Vilma siempre combativa,
Para qué gastar saliva
Hablando de disidentes
Con tantos logros crecientes
Que no los brinca una chiva.

Dicen que en África entera
Y en casi toda Oceanía
Hoy te lloran todavía
Federada guerrillera.
Siempre fuiste la primera
Nada en nadar el deber
Y ahora por nada no hacer
Te has muerto como si nada
Guerrillera federada,
Como era de suponer.

Me lo dijo el Abuelita[1]
Que en Nepal están de duelo
Y que por los Dardanelos
Te lloran partos y escitas.
En Bauta y en Jaimanitas
Se gime a moco tendido:
Las tojosas en su nido,
Las locas del malecón,
No encuentran consolación
Vilma, desde que te has ido.

Están de luto cerrado
Pavón, Serguera y Barnet,
Los viejos del Comité
Chivatean consternados.
Lloran los leones del Prado
Y Ubre Blanca, compungida,
Con sus hermanas heridas
En sacrificio ilegal.
Llora en su funda el tamal
Y Raúl, que no te olvida.

De hecho, al comerse un tamal
Ayer tarde, se sintió
Como Nitza sin Margó,
Como Fifo sin pañal.
El tamal le supo cual
Nueva expulsión de la OEA,
Pues sin Vilma que lo vea
Torturar no es excitante
Ni reírse del Comandante
Que al balbucear se babea.

El país no le sabe a nada
A nada le sabe el vino
A nada sabe el cochino
Asado en la parrillada.
Ahora, en la noche cerrada
Deambula Raúl sin consuelo
No quiere pintarse el pelo
Ni recibir las visitas,
Ni releer el Abuelita
Ni tomar whisky con hielo.

Mira la foto de Rocco
Siffredi[2] de su oficina
Y la carne de gallina
Se le pone poco a poco.
Cree estarse volviendo loco
Cuando ve a Rocco saltar
De la pared a jugar
Pero no, es sólo un teniente
Que se puso impertinente
Y lo traen a castigar.

Pero hoy no está para eso.
Vilma está en la tumba fría.
Vilma, cuánto la quería
Por su carita de yeso.
Los gusanos a sus huesos
Van llegando poco a poco,
No me mires así, Rocco,
Que al sentir a la pelona
Dime quién no se acojona-
¡Cárgame, que me sofoco!

Aquí habría el Comandante
-Que Mao lo tenga en la gloria-
Vuelto el revés en victoria
Con su muela enajenante.
Pero Raúl, vacilante,
No sabe hablar ni callar.
El mundo no son las FAR,
De pronto el pobre aprendiz
Heredó todo un país
-no un desfile militar.

El Comandante, aunque viejo
Sentía un amor tan sincero
Que el 14 de febrero
Le regalaba al espejo.
Le salió del entrecejo
No llegar a ciento veinte:
Se nos fue tan de repente,
Lo tuvimos por tan poco...
¿Y ahora qué me hago, Rocco?
¿Cómo le explico a la gente?

Vilma ¡qué tiempos ilusos
Cuando en tu yate privado
Comías fénix empanado

Regado con champán ruso!
Ahora todo es tan confuso
Los checos son eslovacos
Católicos los polacos
Los yugoslavos, croatas.
Brezhnev estiró la pata,
Putin no fuma tabaco.

Así en la noche infinita
Se oye la voz de Raúl
Clamando al espacio azul
Que sigue sordo a su cuita.
Con intuición exquisita
Su guardaespaldas Pepín
Le sirve un doble de gin
And tonic, con mucho hielo
Que te refresque en el cielo,
Camarada Vilma Espín.


Centauro es hombre y caballo
Sirena es pez y mujer
Felipito debe ser
Perro con cresta de gallo.
Al Comandante le hallo
De Stalin, jutía y Amín.
Vilma, no es casual que al fin
Entre tu lindo apellido
Y tu mítico marido
Compongan un puerco Espín.

Juan Almeida, que es sinsonte
Canta con voz de guanajo
Relleno. Lage es gargajo
Lanzado hacia el horizonte.
Pedro Ross, rinoceronte
Con cerebro de mosquito,
Alarcón piensa un poquito
(en lo que hoy tendrá de cena)
Hassán, pitbull sin cadena
va del escándalo al grito.

Entre esa fauna aguerrida
Vilma supo mantener
Su posición de mujer:
Retaguardia de la vida.
Ama de casa escondida
Tras la sombra cenital
Del Comandante ideal
Agonizó con mesura
Y murió humilde y oscura
Niña bien hasta el final.

En el cielo cantará
A coro con Carlos Puebla.
A veces entre la niebla
Su rastro se perderá.
Pero siempre volverá
Como vuelve lo fatal:
Mientras quiera un general
A su esposa entretener
Aunque muera una mujer
La FMC es inmortal.

NOTAS
1.- Para evitar problemas ideológicos, y por conveniencias de rima, el nombre de nuestro órgano oficial será generalmente citado en castellano.
2.- Rocco Siffredi: uno de los actores italianos más conocidos de las últimas décadas, célebre por la magnitud de su membresía, o lo que Carilda llamaría “su ingle de varón”.

martes, 17 de julio de 2007

Guapos masificados

Mi amiga Naday Balbuena me envió esta mañana este video. También se lo envió a Hernández Busto que ya lo colgó en Penúltimos Días pero que yo lo repita aquí no creo que haga daño. Toca el tema de la campaña por la masificación que está de moda en Cuba al igual que otro corto, Utopía de Arturo Infante. Así de saturados deben estar con tanta cultura.


Carta a La Jiribilla

Hace más de cinco años escribí una carta a La Jiribilla, el inefable semanario electrónico cubano. Todavía estoy esperando la respuesta.

Estimados redactores de La Jiribilla:
Permítanme ante todo felicitarlos por la rica y variada página web que nutren sus recias inteligencias. Les agradezco en primer lugar esa minuciosa colección de información sobre las plumas lacayas del imperialismo en la que nada escapa a vuestra elefantina memoria: desde las faltas de ortografía en una composición durante la estancia en la escuela secundaria del escritor en cuestion (donde ya se preveía en lo que devendrían esos fascinerosos de las letras) hasta el día en que cobardemente no supo retener sus aguas menores cuando su maestra de preescolar suspicaz le negó la autorización para ir al baño. ¡Y qué decir de ese insuperable diálogo poético entre nuestro ensayista nacional, el sin par Cintio Vitier y el compañero espía injustamente preso por dedicarse a labores propias de su profesión! ¿Dónde en este mundo se pueden leer joyas de este cariz?:
“no con venganza,
le ha sacado el vientre la impudicia
que su voraz alevosía alcanza”
o la genial respuesta del propio hombre de letras nacional:
“(la venganza) sabe con lúcida impudicia
lo que el amor a la belleza alcanza.”

Permítanme no obstante hacerles unas observaciones que no empaña mi altísima valoración de su página. La primera es sugerirles a los poetas que no desaprovechen otras rimas con impudicia tales como “inmundicia”, “milicia”, “desquicia”, “Simplicia”, “ictericia” y “envidicia” que es una mezcla de "envidia" e "infelicia". La segunda de mis observaciones es por qué dedican tanto tiempo y esfuerzos a denostar a una revistilla [Encuentro] de la que nadie ha oído hablar y a su no mejor conocido director, ese tal J.D. [Jesús Díaz] del que según ustedes mismos sugieren ni Fouché se atrevería a compartir con él siquiera el mismo código postal. Qué tal si le dedican un concurso a una personalidad realmente importante y reconocida mundialmente. Por qué no lanzar un concurso titulado “¿Quién es para usted F.C.?” Por supuesto que no me refiero a los Ferrocarriles de Cuba sino a nuestro admirado Comandante en Jefe que bien merece que lectores de todo el mundo opinen sobre él. Desde ahora pueden contar con mi desinteresada opinión.
Extiéndanles un abrazo a todos los colaboradores de un servidor, Enrisco

P.D.: Para que se eviten averiguaciones: nunca me hice pipí encima durante mi paso por preescolar cosa que sí le sucedió al Mazorca, mi condiscípulo en aquél entonces, pero hasta donde sé Mazorca no es colaborador de Encuentro.

Soneto


Ya Leve Historia de Cuba es fuente de inspiración, en este caso de un soneto. Si uno escribe para que lo quieran los amigos en el caso del narrador y poeta Alexis Romay ya estoy cumplido.







Plegaria a San Enrique y San Francisco

Cuéntame el cuento de la buena pipa
desde Hatuey hasta Elián y Pérez Roque
y la génesis del birlibirloque…
Muéstrame pata, corazón y tripa

de ese pueblo tan culto que no sabe
(o no se acuerda de) los ingredientes
del buen ajiaco o la pasta de dientes
y que nunca jamás probó el casabe.

¿Qué pasó con las páginas perdidas
de aquel diario del hombre del busto?
Cuéntalo en broma, pero con aplomo:

los desembarcos y las despedidas,
la risa y luego el llanto del Gran Susto,
la leve historia de una isla de plomo.

Alexis Romay

lunes, 16 de julio de 2007

Y ahora, la actividad cultural


A ver si elevamos el nivel de las masas que las estaba llevando por el camino de la perdición con tanta timba y reguetón. Le toca a la poesía y quería empezar con el que es para mí uno de los mejores poemarios cubanos de los últimos años: Naufragio y sedición en la isla de Juana de Jorge Salcedo. Salcedo es poeta y actualmente dirige un proyecto editorial, Ediciones de Afuera, dedicado exclusivamente a editar libros de poesía contemporánea cuyas ediciones han quedado agotadas. Ha editado muy pocos libros pero todos caben en la misma escueta categoría de “mejores poemarios cubanos de las últimas décadas”. Ahí los dejo con algunos de mis poemas favoritos del libro. (Alguna vez escribí un ensayito en el que mezclé a Salcedo con Habana Abierta y lo pueden encontrar en Cuba Nuestra.)




Ya contaron los muertos…

Ya contaron los muertos
y da una cifra torpe
da un idilio de sangre,
da otro mártir sin miedo
de estar vivo, da pena,
¡qué más da!


Todos hemos puesto nuestro grano…

Todos hemos puesto nuestro grano
en esta inmensa obra
de cobardía.
Claro que los valientes
han sido los que más
aportaron, para eso
tenían las medallas, los títulos,
las grandes oficinas.
Los otros, los valientes,
también desempeñaron su papel
difícil, decoroso.
Sin tomar parte estábamos nosotros,
los valientes.


Lo extraño todo…

Lo extraño todo, como el gran cobarde
Que soy, lo extraño todo.
Jugar al fútbol con aquellos años.
Beber y disolverme en cada noche.
Emprender un amor. Hallar un rostro amigo.
Odiar de cerca a algún tirano.
No es racional, no fueron buenos tiempos,
Pero lo extraño todo.


Poética

Cuando alguien te diga que no te ama
Créele
No escuches más allá de sus palabras.
No te entretengas en sus ojos.
Créele.


Revolución
A nuestros hijos, o los de aquellos que se atrevan, les mostraremos la ciudad extenuada y sus ya entonces antiguos retazos de coherencia. Y les daremos la clave para intentar otra barbarie.

domingo, 15 de julio de 2007

Tego Calderón

No tengo nada contra el reggaetón excepto la letra y la música. Sobre todo la música –aburridísima- porque la letra más o menos me da lo mismo excepto cuando algún "intelectual" quiere hacer “reggaetón consciente” como esta version chilena de Atrévete de Calle 13. De todos ellos al único que le reconozco talento (un talento que pudiera usar, por ejemplo, en cantar con música) es Tego Calderón : cuando uno vive rodeado de reguetoneros se ve tentado a elegir el mal menor. A petición de un socio, ahí va.

sábado, 14 de julio de 2007

Déjame Cuidarte

Esta es una pieza de Raúl Ciro, uno de los fundadores de Superávit cantada por Yalica Jo y acompañada al piano por Roberto Fonseca, uno de los mejores pianistas cubanos de las últimas generaciones (se sobreentiende que de pianistas): "Déjame Cuidarte"

Un documento histórico

La última canción del famoso concierto que le costó la suspension a la Charanga Habanera “Usa condón”. Un encargo del Ministerio de Salud Pública que se convierte en subversión sexual. La transmisión del concierto que se transmitía en vivo por televisión fue cortada, aún así la versión es tan larga que hay que ponerla en dos partes. Esto es sobre todo para la gente que ya estaba fuera de Cuba en esa época y del concierto sólo conocen el mito. Si quieren ver algo más reciente de la Charanga vean Llegaron los grandes en la que se reciclan, reggaetón mediante, en asociación con Eddy-K.



Segunda parte

viernes, 13 de julio de 2007

Señor swing

Eso es lo que tiene esta pieza de Horace Silver, “Señor Blues”. Había asimilado el swing [en el sentido que le damos los cubanos] latino en boga en la época y como ven la digestión que hace es perfecta. El resto de los miembros de su quinteto en esa época eran Blue Mitchell (trompeta), Gene Taylor (bajo), Junior Cook (saxofón tenor) y Louis Hayes (batería)

Sobre la masacre del río Canímar y la del remolcador "13 de marzo"

Esto me lo envió María Werlau, directora ejecutiva del Archivo Cuba y una de las personas más activas, si no la más, en la necesaria tarea de llevar un recuento de las víctimas mortales del castrismo.


CUBA: JULIO, MES DE ANIVERSARIO DE DOS MASACRES -IMPUNES, PERO NO OLVIDADAS.

13 de julio del 2007, Summit, New Jersey.

Entre las flagrantes atrocidades cometidas por el régimen castrista en su larga historia de abusos, se destacan dos incidentes –la Masacre del Río Canímar y la del Remolcador 13 de marzo, ambas ocurridas en el mes de julio. Estos sucesos no dejan duda sobre el profundo desprecio del liderazgo cubano por la vida humana y su cruel trasgresión al derecho de los ciudadanos a salir de su país.

El 6 de julio de 1980 tres jóvenes se apoderaron de una recién inaugurada embarcación de excursiones, el “XX Aniversario,” que navegaba a lo largo del pintoresco Rio Canímar, desembocando en la bahía de Matanzas. Los sorprendidos pasajeros gritaron de alegría cuando supieron que se dirigían a los Estados Unidos, pero el guardia de seguridad se resistió, disparándole a los jóvenes. Con pistolas obtenidas en su servicio militar obligatorio que habían traído a bordo, le hirieron. Pero, preocupados por su estado, lo enviaron a tierra junto a un pasajero que rehusaba partir.

Alertadas las autoridades, ordenaron una persecución. Lanchas de alta velocidad de la Marina cubana alcanzaron la nave y dispararon a mansalva contra los pasajeros. Al no poderla hundir, pronto apareció un avión de la Fuerza Aérea, que también abrió fuego sobre el “XX Aniversario.” Finalmente, un barco especializado en trabajos industriales pesados entró en escena, embistiendo la sólida nave hasta que se hundió. La mayoría de los pasajeros que había escapado con vida, tanto heridos y sanos, se ahogó. Aunque el barco tenía capacidad para 100 personas, sólo sobrevivieron diez. El número preciso de víctimas quedó en secreto, pero se cuentan al menos 56, incluyendo niños de 3, 9, 11, y 17 años. El gobierno no le entregó los cadáveres recuperados a las familias y prohibió los funerales comunitarios. Asimismo, declaró todo un accidente y amenazó a los sobrevivientes con prisión para exigir silencio, manteniéndolos bajo vigilancia por años.

Catorce años después, la madrugada del 13 de julio de 1994, un grupo de alrededor de 70 personas, incluyendo muchos niños, abordó el remolcador “13 de marzo” para escapar a los Estados Unidos. Cuando apenas salían del puerto de la Habana, tres remolcadores que los esperaban en la oscuridad comenzaron a perseguirlos, echándoles chorros de alta presión. Sin piedad los chorros arrancaban de los brazos de sus padres a niños que gritaban de horror, tirando a varios pasajeros a ahogarse en el mar. Finalmente, uno de los remolcadores asesinos le propinó el golpe final al “13 de marzo,” hundiéndolo. Los pasajeros que habían buscado refugio bajo cubierta se ahogaron, atrapados y dando gritos mientas propinaban desesperados golpes pidiendo ayuda.

Los sobrevivientes se aferraban a la vida en mar abierto en la oscuridad mientras los remolcadores de asalto daban vueltas en círculos a su alrededor, creando remolinos y turbulencias para ahogarlos. El ataque cesó repentinamente cuando un carguero de bandera griega se aproximó al puerto de la Habana y barcos de la Marina cubana comenzaron a rescatar a los sobrevivientes. Al llegar a tierra, las mujeres y niños fueron interrogados a pesar de su trauma y enviados a sus casas. A los hombres los mantuvieron detenidos durante meses, a veces endrogados. Ninguno de los cuerpos de las 37 víctimas, incluyendo 11 niños, fue devuelto a sus familias para un entierro. A los sobrevivientes y familiares de los muertos se les negó toda información y se les sometió a vigilancia. Muchos fueron despedidos de sus trabajos y acosados constantemente por la autoridades.

El gobierno cubano declaró que fue un accidente y culpó tanto a los que escapaban como a política de inmigración de los Estados Unidos. Más adelante se supo que hubo infiltrados en el grupo que habían ayudado a planificar la operación con el fin de dar un ejemplo al pueblo. Los reclamos en el ámbito internacional indujeron al gobierno a prometer una investigación. Pero pronto galardonaron al jefe de la operación, el piloto de remolcador Jesús González Machín, con una medalla de “Héroe de la Revolución Cubana.” Los pedidos de información y restitución por parte de organismos internacionales permanecen en el olvido.

Estas y otras tragedias en Cuba son mayormente ignoradas por los medios de prensa y la opinión pública mundiales. Peor aún, se ha pasado por alto el que durante décadas el régimen cubano haya asesinado a civiles que buscan escapar de su país. Cientos, quizás miles, han muerto a manos de las autoridades cubanas tanto en intentos de salida por mar, como buscando asilo en embajadas extranjeras o intentando entrar a la Base Naval de los Estados Unidos en Guantánamo. Hoy la afamada base permanece vedada a los cubanos por alambres de púa y minas, vigilada por guardafronteras cubanos con órdenes de disparar a matar. El Código Penal Cubano aún penaliza los intentos de salida del territorio nacional sin permiso del gobierno con veinte años de cárcel o muerte por fusilamiento. Miles han pasado por las cárceles cubanas por esos supuestos crímenes, incluyendo los presos políticos que en la actualidad sirven largas condenas.

Archivo Cuba hace un llamado a los gobiernos mundiales, a las organizaciones internacionales, y a todas las personas de buena voluntad a que hagan al gobierno cubano responsable de sus crímenes y a que exijan que se respeten los derechos fundamentales de los cubanos a la vida, a la seguridad y a la libertad de salir de su país por voluntad propia.

Para mayor información sobre los sucesos descritos arriba, ver http://www.archivocuba.org/.

El informe sobre la Masacre del Remolcador en español está disponible en el siguiente enlace: http://www.cubaarchive.org/version_espanol/articles/77/1/Masacre-del-Remolcador-"13-de-Marzo".

Los informes sobre asesinatos en intentos de salida y la Masacre del Río Canímar están disponibles en la página en inglés.

Archivo Cuba
Free Society Project Inc.
P.O. Box 529/Summit. NJ. 07902
Tel. 979.701.0520/info@CubaArchive.org
http://www.cubaarchive.org/

Se autoriza la reproducción y redistribución de este
material siempre que se cite su procedencia.

LETRAS EN LAS PAREDES

Aquí les pongo otro adelanto de Leve Historia de Cuba que le había prometido a una amiga. Es un cuento que escribí en 1993 en La Habana y ha circulado bastante desde entonces. Lo leía donde quiera que podía y un día unos decimistas villareños me hicieron esta décima a propósito del cuento:
Enrisco, si no te bañas/ va y tu mismo te sepultas/ porque tienes algo ocultas/ disidentes alimañas/ serán mil manos extrañas/ las que te echen las redes/ escápate si es que puedes/ porque sé que te vigilan/ y seguro te fusilan/ por letras en las paredes.


LETRAS EN LAS PAREDES
Una considerable minoría ha renunciado a él.
Federico Engels, 13 de septiembre de 1851.

Desde hacía ya varios meses el ascensor no funcionaba y todo el que quisiera subir al edificio debía hacerlo por las escaleras. El tránsito por ellas era bastante monótono hasta que una madrugada, en la pared de uno de sus rellanos, apareció un letrero que gritaba con fuertes trazos negros “¡Abajo el presidente!”.
Durante cuatro días no sucedió nada (en la pared) pero al quinto, tacharon con creyón rojo la palabra “Abajo” y la sustituyeron por “Viva”. Más tarde apareció escrito con pequeñas letras de lápiz “¿Cuál presidente? ¿El del consejo de vecinos?”. La respuesta fue redactada con gruesas letras negras “No, el otro, el hijo de puta”.
Al día siguiente el creyón rojo había tachado las palabras “hijo de puta”, sustituyéndolas por “nuestro gran líder” y las letras negras añadieron “es un cabrón”. Después con letras rojas apareció en tono desafiante: “Cobarde, ¿por qué no te atreves a decirlo de frente?”, a lo que el creyón negro respondió, “De frente se la metí a tu madre”.
Un poco después las letras rojas contraatacaron. “Desgraciado, con mi madre no te metas que está muerta” y, a seguidas, comentaban a lápiz “¿A metérsela a una muerta no le dicen necrofilia?”.
La respuesta escrita con letras rojas no pudo entenderse debido a la promiscuidad de inscripciones, hasta que al cabo de una semana de ofensas ilegibles fue pintada la pared con lechada blanca.
Al siguiente amanecer, escrito con trazos negros, se podía leer “¡Abajo quien ustedes se imaginan!” y, poco después, escrito a lápiz, “¿Quién es el que se supone que debamos imaginarnos?”. Al siguiente día fue transformado el primer cartel por obra del creyón rojo en la frase “¡Arriba quien ustedes se imaginan!”, la que fue alterada más tarde con trazos verdes hasta quedar así “Al lado quien ustedes se imaginan”, firmado. “Tercera opción”. Y, a seguidas, el del lápiz dejó escrito “¿Para qué lado?”.
Casi de inmediato, luego de tachar todo lo anterior, aparecía con creyón rojo el siguiente rótulo: “Presidente, contigo hasta la muerte”. Horas después se añadió con creyón negro, “Sí, parece que no hay otra opción” y, más tarde, se agregaba con letras verdes “Claro que hay otra opción, la nuestra”. Firmado: “Tercera opción”. Abajo preguntaron a lápiz “¿Y cuál es esa opción ?” pero nadie respondió.
La pared, después de esto, se mantuvo varias semanas en silencio hasta que apareció un letrero que declaró con fuertes trazos negros “Tengo hambre”. Casi enseguida, un letrerito a lápiz lo apoyó “Yo también” y, más tarde, con letras verdes “Y yo”. Firmado: “Tercera opción”.
El creyón rojo resucitó al proclamar “Todos tenemos hambre pero hay que aguan­tar”. Las letras negras respondieron “Los que aguantan son los tarrús y los maricones”. Debido a la alta densidad de trazos por centímetro cuadrado ya fue imposible distinguir el ataque en rojo, la riposta en negro, los matices en verde y las inquietudes a lápiz. Así estuvieron hasta que alguien raspó la pintura de la pared de la escalera.
Días más tarde un letrero azul quebraba el diálogo habitual. Decía solamente: “Dianulys y Yusidis”. Pronto el creyón negro convirtió la consigna intrusa en “¡Abajo Dianulys y arriba Yusidis!”. Al rojo le bastó con remplazar el “abajo” con el “arriba” y el “arriba” con el “abajo”. Poco después, las letras verdes decidían darle todo su apoyo a la conjunción “y” en detrimento de los nombres propios, en tanto el del lápiz preguntaba cuál de los dos nombres era el del varón. Sin embargo, al fin todo se ha resuelto del modo más conveniente. Para ello bastó que sobre la pared apareciera clavado un letrero que informa en gruesos trazos rojos: “En lo adelante queda destinado este espacio para expresar con toda libertad su opinión sobre nuestro presidente. Marque con una cruz en caso de que esté de acuerdo con Él por siempre jamás”. Y, hasta ahora, la única réplica ha sido la del lápiz que preguntó “¿Cuál presidente?”.

La Plus Belle Africaine

Una de mis piezas preferidas de Duke Ellington. En el disco que yo tengo sale mucho mejor pero se pueden llevar una idea.

SHORT STOP

Ayer hablaba con el el sobrino de Willie (o Willy) Miranda sobre Germán Mesa y Ozzy Smith y los dos mejores torpederos que hemos visto respectivamente. Hablamos, no discutimos, porque no había nada que discutir. En youtube Ozzy Smith gana por no presentación.

Plegaria a San Zumbado

De los textos que escribí para teatro en Cuba el más conocido fue la “Plegaria a San Zumbado”. Para un homenaje al escritor Héctor Zumbado que se le iba a ofrecer en la clausura del Primer Festival de Humor Aquelarre (1993) me pidieron que escribiera una especie de refrito de los textos más conocidos de Zumbado. Yo, que había sido admirador de Zumbado desde niño y luego amigo suyo opté por crear un texto totalmente nuevo que siguiendo el espíritu del escritor actualizara los temas por los que había sido más conocido. O sea, u texto que se refiriera al llamado Período Especial y también a una extraña nostalgia por los años ochenta que sólo se podía explicar por las alucinaciones que provocaba el hambre en la década siguiente. Como se trataba de un homenaje los organizadores no se tomaron la molestia de revisar el texto y Osvaldo Doimeadiós, director de Sala-manca se lo aprendió y lo llevó a escena en menos de 24 horas. La interpretación esa noche fue espectacular. Ya después con el aval de haber sido presentado en el Mella se siguió poniendo la Plegaria donde quiera que se presentaba el grupo. Luego supe que Carlos Ruiz de la Tejera lo había incorporado a su repertorio y que lo hacían ocasionalmente gente como Luis Alberto García. Carlos Ruiz lo grabó en disco y también para la televisión pero en este último medio suspendieron la emisión. La mejor interpretación es la de Doimeadiós, con un estilo más sobrio y compacto que el Carlos Ruiz pero la única grabación que tengo a mano es la de este último. Aquí tienen la Plegaria a San Zumbado por CRT. Cuando consiga la del Doime se la pongo.

Chick Ferrari 12


Capítulo XII

Cantando una alegre canción marinera sobre un náufrago que abrió una taberna en una isla desierta, Los Generosos Caníbales del Espacio empiezan a arrastrar hacia sí la red en la que acaban de capturar a Chick y a sus compañeros de viaje. Estos últimos se hallan en estado que se podría calificar de histeria si quisiera dársele una explicación a los continuos cabezazos que se dan contra las paredes y el techo de la nave. Esto quizás se deba a que los Generosos Caníbales del Espacio insisten en el derecho que tienen los ocupantes de la nave a escoger entre ser devorados crudos o cocinados. En el segundo caso sus captores se reservan el derecho a usar la receta que estimen conveniente.
-Eso sí, según establece nuestra cocina tradicional, en cualquier caso serán comidos vivos para asegurar que la carne se encuentre lo más fresca posible.
Ya llegan a lo que se puede considerar tierra firme o algo por el estilo. Un grupo de hombres armados entra a la nave. El que parece algo así como un teniente con deseos de ascender pregunta:
-¿Quién de ustedes es Chick Ferrari?
Chick se alegra por partida doble. Por un lado de que su fama haya llegado hasta ese rincón del universo. Por otro, de que con su actual cuerpo de señora madura sea imposible que lo reconozcan. Así es. Todos señalan para el cuerpo de Chick, poseído en ese momento por el alma de Marilyn Monroe.
-Vamos, que no queremos perder tiempo. Nuestro jefe, el temido Ford K. Brown y su hermano Ford A. Pache están ansiosos por conocerle.
El cuerpo de Chick mueve la cabeza en negativo gesto mientras de él sale la voz de la Monroe:
-Me niego a presentarme a nadie sin ver antes a mi peluquero.
-Me decepciona usted. No lo creíamos un dechado de virtudes pero nos sorprende esa dependencia de su peluquero. Pensábamos que era usted un hombre de pelo en pecho pero ya veo que si los tenía se ha hecho la permanente.
-¡Qué simpático! –exclama Chick –Monroe- Así que de pelo en pecho –dice mientras mete su mano dentro de la camisa. Peor en lugar de uno de sus inmortales pechos tropieza con una maraña de vellos. Marilyn piensa en Jack Lemmon y Tony Curtis. “Ahora han cambiado los papeles. Estamos filmando la segunda parte de Con faldas y a lo loco y me toca a mí disfrazarme de hombre. Soy tan entretenida que no me doy cuenta de nada”.
-Discúlpenme, pero es que desde que hice la película en que terminaba suicidándome con un teléfono en la mano tengo la memoria cada vez peor. –dice el falso Chick- Según el guión, ¿Qué es lo que se supone que deba decir ahora?
-¡Basta! –grita Chick desde su cuerpo de soprano venida a menos- Yo soy el verdadero Chick Ferrari y no permitiré que ese farsante eche por tierra mi prestigio:
-Mire –le dice el teniente- no sé qué decirle pero si lo que dice es verdad no creo que su prestigio quede mejor parado.
La azafata que ha encarnado en el cuerpo del Medio Lamo interviene:
-Créale. Cuando se trastocaron las almas y los cuerpos yo enseguida descubrí que él no podría ser otro que Chick. Un corazón enamorado nunca se equivoca.
-Por las dudas me los llevo a los tres a nuestro Departamento de Relaciones Públicas y allí aclararemos todo.
Si no le hubiesen advertido que se trataba del Departamento de Relaciones Públicas, Chick pensaría que se trata de un salón de torturas. Para mayor confusión le han sujetado los brazos a unas cadenas que cuelgan del techo y cada medio minuto un tipo de aspecto bastante desagradable le aplica en la piel un hierro candente mientras le pregunta que quién es en realidad. Al principio a Chick le da lo mismo que hagan lo que hagan con un cuerpo al que no le tiene demasiado aprecio. Tras comprobar que las quemaduras le duelen lo mismo que si fuese su cuerpo de toda la vida, decide complacer al encargado de Relaciones Públicas. Sucesivamente confiesa ser Monserrat Caballé, Rocío Jurado y Celia Cruz aunque su disposición a cambiar de identidad no consigue disminuir la frecuencia con que es atormentado.
A unos metros de Chick su cuerpo original no lo está pasando mucho mejor. Su actual ocupante, Marilyn Monroe, quizás recordando a Jack Lemmon no para de gritar: “Soy un hombre, soy un hombre” mientras piensa que en Hollywood están exagerando en la búsqueda de realismo. La puerta se abre y por ella entra el que no hay que ser exageradamente intuitivo para suponer que se trata del mismísimo Ford K. Brown, el jefe máximo. Incluso encima de sus cejas lleva escritas con diamantes las palabras “jefe máximo”. El que en cualquier otra circunstancia pudiera ser definido como un torturador le informa:
-Teníamos dudas de que esta señora fuese Chick Ferrari. No obstante, luego de una sesión de trabajo hemos conseguido que negase que es Chick Ferrari. Por tanto podemos decir ahora con pleno convencimiento que efectivamente se trata de Chick Ferrari.
-Escúchame Chick, que no me gusta perder el tiempo. Quiero hacerte una proposición: si traicionas a tus compañeros y vienes con nosotros podrás salvar tu vida.
Chick escupe la cara del jefe máximo. No es que no desee traicionar a sus compañeros. Incluso lo haría por puro placer. Sólo que no recuerda ninguna película en la que en esa situación el que está amarrado no responda a una proposición de ese tipo con un escupitajo. El jefe máximo en cambio no ha visto nunca una película y en vez de darle una bofetada y ordenar que reanuden las torturas le lanza a su vez una escupida. Chick cree entender el juego y se la devuelve. El jefe máximo lo toma como un desafío a su capacidad de lanzar escupitajos y le propina otro. Así están durante media hora, sólo interrumpidos por algún que otro alto que el jefe hace para tomar agua. Chick protesta y le llama tramposo pero el jefe máximo no se inmuta y continua así hasta que se detiene y dice:
-Bien, ahora que ha quedado clara mi superioridad te ofrezco una última oportunidad –haciendo caso omiso a las protestas de Chick diciendo que él ha sido el ganador lo escupe y prosigue. –te daré una oportunidad para que se salven tú y tu gente. Ya que está visto que no eres un rival de mi talla deberás vencer a un contrario que he elegido para ti. Si vences serás libre. Si pierdes prefiero dejar a tu imaginación lo que te va a suceder aunque dudo que seas tan imaginativo.
-¿Y cuál es ese rival? –pregunta Chick.
-¿Qué te parece el mismísimo MAL en persona? Hasta ahora nunca ha sido derrotado. Es un buen rival pero no se lo digas porque le ofende que le digan bueno…

jueves, 12 de julio de 2007

Gol de Messi ayer

Este muchacho no para de asombrarme. Ahí está el segundo gol contra México.

Mark Twain


Como andamos por el tema de las relaciones entre el humor y la Historia se impone un poco de Mark Twain. Les presento una muy breve e interrumpida de biografía de Mark Twain sobre George Washington que desgraciadamente no he podido encontrar en español. A Mark Twain le reventaba que en las escuelas norteamericanas se dijese que Washington era tan honesto que simplemente no sabía mentir e hizo numerosos chistes sobre el tema. Pero la irreverencia de Twain no se limitaba a los próceres. A Fenimore Cooper, considerado uno de los padres de la literatura norteamericana lo destroza en uno de los textos más divertidos que se hayan escrito nunca “Las ofensas literarias de Fenimore Cooper” [en inglés]


A NEW BIOGRAPHY OF WASHINGTON By Mark Twain
This day, many years ago precisely, George Washington was born. How full of significance the thought! Especially to those among us who have had a similar experience, though subsequently; and still more especially to the young, who should take him for a model and faithfully try to be like him, undeterred by the frequency with which the same thing has been attempted by American youths before them and not satisfactorily accomplished. George Washington was the youngest of nine children, eight of whom were the offspring of his uncle and his aunt. As a boy he gave no promise of the greatness he was one day to achieve. He was ignorant of the commonest accomplishments of youth. He could not even lie. But then he never had any of those precious advantages which are within the reach of the humblest of the boys of the present day. Any boy can lie, now. I could lie before I could stand - yet this sort of sprightliness was so common in our family that little notice was taken of it. Young George appears to have had no sagacity whatever. It is related of him that he once chopped down his father's favorite cherry tree, and then didn't know enough to keep dark about it. He came near going to sea, once, as a midshipman; but when his mother represented to him that he must necessarily be absent when he was away from home, and that this must continue to be the case until he got back, the sad truth struck him so forcibly that he ordered his trunk ashore, and quietly but firmly refused to serve in the navy and fight the battles of his king so long as the effect of it would be to discommode his mother. The great rule of his life was, that procrastination was the thief of time, and that we should always do unto others. This is the golden rule. Therefore, he would never discommode his mother.
Young George Washington was actuated in all things, by the highest and purest principles of morality, justice and right. He was a model in every way worthy of the emulation of youth. Young George was always prompt and faithful in the discharge of every duty. It has been said of him, by the historian, that he was always on hand, like a thousand of brick. And well deserved was this noble compliment. The aggregate of the building material specified might have been largely increased - might have been doubled - even without doing full justice to these high qualities in the subject of this sketch. Indeed, it would hardly be possible to express in bricks the exceeding promptness and fidelity of young George Washington. His was a soul whose manifold excellencies were beyond the ken and computation of mathematics, and bricks are, at the least, but an inadequate vehicle for the conveyance of a comprehension of the moral sublimity of a nature so pure as his.
Young George W. was a surveyor in early life - a surveyor of an inland port - a sort of county surveyor; and under a commission from Gov. Dinwiddie, he set out to survey his way four hundred miles through a trackless forest, infested with Indians, to procure the liberation of some English prisoners. The historian says the Indians were the most depraved of their species, and did nothing but lay for white men, whom they killed for the sake of robbing them. Considering that white men only traveled through their country at the rate of one a year, they were probably unable to do what might be termed a land-office business in their line. They did not rob young G. W.; one savage made the attempt, but failed; he fired at the subject of this sketch from behind a tree, but the subject of this sketch immediately snaked him out from behind the tree and took him prisoner.
The long journey failed of success; the French would not give up the prisoners, and Wash went sadly back home again. A regiment was raised to go and make a rescue, and he took command of it. He caught the French out in the rain and tackled them with great intrepidity. He defeated them in ten minutes, and their commander handed in his checks. This was the battle of Great Meadows.
After this, a good while, George Washington became Commander-in-Chief of the American armies, and had an exceedingly dusty time of it all through the Revolution. But every now and then he turned a jack from the bottom and surprised the enemy. He kept up his lick for seven long years, and hazed the British from Harrisburg to Halifax - and America was free! He served two terms as President, and would have been President yet if he had lived - even so did the people honor the Father of his Country. Let the youth of America take his incomparable character for a model and try it one jolt, anyhow. Success is possible - let them remember that - success is possible, though there are chances against it.
I could continue this biography, with profit to the rising generation, but I shall have to drop the subject at present, because of other matters which must be attended to.

miércoles, 11 de julio de 2007

La leve historia se hace pesada

Jorge Ferrer en El Tono de la Voz tuvo la generosidad de poner un fragmento de Leve Historia de Cuba, el libro que acabo de sacar. Por supuesto no se hicieron esperar los comentarios. De todos me quedo con este: "Ya no compro el libro. Hay que cerrar filas para salirle al paso a los irrespetuosos de Martí, onda que propagan los intelectuales de nueva factura que abandonaron a Cuba para siempre y tambien a su pueblo. Sigan extranjeros y dándoselas de sabiondos". Ese es un modo de pensar que basta para justificar este libro. Con los martianos pasa lo mismo que con los beatlerianos: no importa cuanto te gusten Martí o los Beatles porque cuando te encuentras con uno de ellos llegas a la conclusión de que nunca vas a querer lo suficiente a George, a John, a Paul, a Ringo y a Pepe. En comparación con ellos más bien los odias.
Volviendo al libro, a continuación las opiniones de algunos escritores que alcanzaron a leer el manuscrito:

“Leve Historia de Cuba es el tratado definitivo que explica a propios y ajenos por qué la susodicha isla no se ha hundido en el mar, como dice el himno. Con un método científico único (...) sus autores prueban en cada capítulo que si esto no ha sucedido, ello se debe a la existencia de una misteriosa fuerza más que hace más leve el peso constante de la isla, y que en términos vulgares se conoce como buen humor.”
Emilio García Montiel

“Si todo el mundo fuese Cuba, Caída y decadencia de casi todo el mundo... Si el universo se redujese a isla, Historia universal de la infamia... Un conjunto de excelentes narraciones donde el humor brinda claves para la historia de un país. Donde un país lanza su S.O.S.”
Antonio José Ponte

“La isla puerto, la del contrabando y la finta existencial, es pródiga en el engendro de peloteros, músicos y políticos, tres índoles de la extroversión. Y lo es también produciendo cómicos, y aun más, chistosos. Pero humoristas da pocos. El humor exige separación, distancia, abismo. Los "trigres" de Cabrera Infante eran tristes. Eran tristes los tres. Tigres sentidotes, ajenos al desparpajo y al descaro. La intensidad intelectual de Enrique Del Risco, y la sabiduría melancólica de Francisco García, les avalan para mirar la historia con humor. Ellos nos hablan de lo que saben. Y sonríen sobre lo que hablan. Es un libro que anuncia el advenimiento de una nueva etapa en la literatura cubana. Desde aquí la veo.”
Emilio Ichikawa

“Tal vez nuestras futuras lecciones de historia tengan menos que ver con el voluntarismo trágico que con ese riquísimo espectro sentimental que va de la sonrisa a la carcajada. Si es cierto aquello de que el país más sabio es el que aprende a reírse de sí mismo, esta Historia leve bien puede ocupar el lugar de nuestros definitivos anales.”
Ernesto Hernández Busto

Los traumas por no poder cambiar el mundo han enriquecido a muchos siquiatras. La historia provoca ciertas impotencias, pues cada hombre se siente capaz de haber hecho las cosas de distinto modo a como sucedieron. Este libro no arruinará a los doctores en Siquiatría, pero les va a preocupar. El humor es la alternativa. Si uno no puede trastocar los sucesos, puede, al menos, inventarse cómo habrían sido, cómo pudieron ser en realidad, o cómo nos hubiera convenido que ocurrieran. En el fondo no cambia nada, pero nos da la alegría y la tranquilidad de la risa. Nos hace cómplices de fundación: podemos cambiar el mundo, el país, y lo que somos hoy, simplemente con imaginarlo un poco en broma. Desde niño esperé siempre un libro así, que recogiera la Historia de Cuba de una manera menos aburrida. Luego el gobierno de mi país se empeñó en dos cosas: en sacralizar la historia tomando lo que más le convenía y obligándome a dejar la infancia. El resultado no pudo ser peor: la historia verdadera continuaba existiendo debajo del maquillaje y yo me alejé de la isla para continuar ejerciendo mi larga y feliz infancia. Hoy encuentro el libro que esperaba. Una visión que sabotea la imagen que tenemos los cubanos de nosotros mismos, escrito mediante el sencillo método de imaginar, con gracia y vitriolo, la parte que nunca nos contaron de la Historia. Es decir, contando los sucesos que nadie recogió, con el vuelo de la imaginación humorística, y dejando a un lado los resultados solemnes. Soy ahora un niño feliz y agradecido, y la historia de mi país está mejor.
Ramón Fernández-Larrea

El concierto


El concierto de Femi Kuti estuvo muy bien. Llovía a cántaros pero cuando empezaron a tocar escampó como por ensalmo. Luego pusieron un documental sobre su padre, Fela Kuti, personaje sobre el cual volveré próximamente. Aquí les pongo el documental.