domingo, 27 de septiembre de 2015

Un tesoro de Nueva York

Sale el sexto número de la revista "Identidades" y con este un artículo mío sobre el excelente documental de Arístides Falcón Paradí "Rumba en clave blen, blen, blen" que les recomiendo enfáticamente (el documental digo, no el artículo). Trata sobre la cultura de la rumba que durante tantos años han mantenido viva en Nueva York rumberos cubanos, boricuas y de otros lugares. Un fenómeno impresionante persistencia cultural que Falcón Paradí recoge con sensibilidad especial.

Aquí un adelanto del documental:

Rumba Clave Blen Blen Blen | Teaser from colorbox on Vimeo.


Y aquí el principio del artículo:
La rumba secreta
Por Enrique Del Risco
“¿Cómo hablar de un secreto sin referirse a la manera como nos fue descubierto, y más todavía, a la manera como sigue permaneciéndonos secreto?”
María Zambrano “La Cuba secreta”

1. Fue en mi primer verano en Nueva York. Debe de haber sido julio o agosto de 1997. Cada domingo mi mujer y yo cruzábamos el Lincoln Tunnel desde Nueva Jersey para desembarcar en Manhattan, ansiosos por tropezarnos con uno de los tantos sitios míticos que posee la ciudad, empezando por los que más atraen a todos los inmigrantes recién llegados: los más baratos o de ser posible, gratuitos como el Parque Central, Times Square, el Museo Metropolitano, el de Historia Natural, el MoMA, la estación de Grand Central. Una tarde nos llegamos al edificio Dakota, a ver el sitio donde Mark Chapman le había pegado cuatro tiros al Beatle John Lennon. Esperaba encontrarme, al menos, con una tarja. Algo con lo que satisfacer mi fetichismo adolescente (hacía rato había dejado de ser adolescente pero, ya se sabe, ciertos instintos siguen vivos por mucho tiempo) pero para mi decepción no encontré nada a lo que agarrarme hasta que al fin el portero del edificio se apiadó de nuestro fervor turístico y nos dijo que cruzando la calle, en el Central Park había una suerte de monumento. “Strawberry Field” se llamaba el rinconcito del parque donde Yoko Ono había esparcido las cenizas del difunto. Por supuesto, esa es la canción que uno se pone a tararear nada más que ve el cartelito que lo anuncia hasta que se encuentra que todo lo que hay en memoria del muerto —aparte de las manadas de turistas y de hippies con guitarras casi tan viejas como ellos— es un mosaico en el piso que dice simplemente “Imagine” y es el momento en que uno cambia de melodía en el tarareo. Pero no pudimos hacerlo por mucho tiempo, porque entre las notas lánguidas de las guitarras de los hippies fósiles de repente se abrió camino la insistente percusión de unos tambores que -pese a mi adolescencia de cuando el rock andaba por prohibido me era irresistible- ejercieron sobre mí una fuerza de atracción que ya quisiera el planeta Júpiter para sí. Y en la otra punta del sonido nos encontramos el borde de un laguito donde entre vendedores más o menos clandestinos de cervezas y tamales reinaban unos rumberos machacando los parches de sus tumbadoras. Yo —que en Cuba nunca estuve en un bembé ni fui al turístico Sábado de la Rumba— quedé embelesado como si viera a Cristo haciendo joggin sobre las aguas del lago. Pero no, me dicen. Es toda una tradición. Todos los domingos del verano desde hace décadas en ese sitio se reúnen a tocar rumba principalmente cubanos y boricuas con una espontaneidad y una constancia que nunca conocí en La Habana. Detrás de eso seguro había una historia, debí haber pensado, pero no me detuve a averiguarla. Cuando la vida te depara sorpresas así es mejor no hacer preguntas y disfrutarlas.

2. Cuando María Zambrano, deslumbrada por la poesía de Lezama y de la generación de Orígenes, habló de una Cuba secreta no pareció necesitar hacer referencia a la otra Cuba, la pública, tan obvia le parecía. La Cuba asociada a los emblemas más claros de su presencia planetaria o, dicho de otro modo, de sus atractivos turísticos. El tabaco, el azúcar, las playas, la música popular. Aunque lo cierto es que esta última es mencionada indirectamente al referirse al poeta Nicolás Guillén “con su ritmo imborrable”. Esa Cuba secreta no es “la imagen, no la viviente abstracción de la palma y su contorno, ni el modo de estar en el espacio de las personas y las cosas sino su sombra, su peso secreto, su cifra de realidad”. Una lectura demasiado literal de ese razonamiento u otros parecidos —cuando no variantes sofisticadas o no de racismo— ha ido creando un vacío creciente sobre esa Cuba tan obvia, tan sobada por el turismo que a menudo se la confunde con su paisaje hasta el punto de que, como en el famoso cuento de Poe, dicha obviedad la va haciendo invisible. De resultas que hoy estamos en las antípodas de aquellos secretos anunciados por la Zambrano y por cada proyecto más o menos serio asociado a la rumba hay tres o cuatro dedicados a escrutar algún rincón de ese fenómeno tan minoritario que fue Orígenes. Lo realmente triste, por improductivo, es que se insista en oponerlos, como si no fueran iluminaciones igualmente esenciales de una misma realidad.    
[Leer artículo completp aquí]

sábado, 26 de septiembre de 2015

Sobre aquello

Puede que ya te canse hablar mal de Aquello
Que Aquello te revuelva las tripas al punto que intentes borrarlo de tu vida
Puede que los oprimidos por Aquello  te parezcan casi tan ridículos o ladinos como sus opresores
Puede que no le veas sentido a hacer nada por cambiarlo
Que te convenzas, objetivamente, que a Aquello nada lo podrá cambiar
Que intentarlo es una pérdida de tiempo que puede usarse en asuntos mucho más útiles y factibles
Puede que la vida te mejore si te desentiendes de Aquello, o si te refieres a Aquello con distancia y un cuidado respeto
O que te convenzas de que la opinión que tienes de Aquello no merece que se dificulten tus relaciones con tu país, tu familia, tus amigos de toda la vida
Puede que hayas descubierto una manera elegante o rentable de vivir al margen de Aquello
O puede incluso que de repente Aquello te permita vivir de una manera rentable o elegante

Pero si no nos queda otro remedio que hablar de Aquello no nos engañemos: Aquello sigue siendo tremenda perra mierda

Por El Sexto

Quizás otra cosa no podamos hacer desde acá afuera pero esto definitivamente si está a nuestro alcance y vale la pena:


POR LA VIDA DE EL SEXTO EN CUBA. DIFUNDE Y ACTÚA AHORA!!! TODOS A ESCRIBIR A NUESTROS ALCALDES DE CADA CIUDAD, POR FAVOR. YA ESTÁ HECHA LA CARTA! SI LA MANDAN ONLINE Y POR TELÉFONO SÓLO LES TOMARÁ 5 MINUTOS, A VER SI ENTRE TODOS SACAMOS LIBRE A Danilo Maldonado Machado.
_______________________________________________
The Honorable Mayor __FULL_NAME__,Mayor of _______CITY_NAME________.City HallADDRESS: ________________________.TELEPHONE: ______________________.

Dear Mayor _____LAST_NAME________:
My name is __YOUR_FULL_NAME__ and I am a __YOUR_PROFESSION__ from ___YOUR_COUNTRY___ living in __CITY_NAME__.
Danilo Maldonado Machado, a Cuban street artist world-known as “El Sexto” has been imprisoned since 25 December 2014 for attempting to perform a public artistic action in Havana Central Park. He has been jailed for 9 months in Valle Grande prison, apparently to be charged with the crime of contempt, but without any hope for a judicial process or a defense lawyer of his choice. In a legal limbo, sadly similar to the detainees by the US government at Guantanamo Bay in Cuba.
Since 8 September 2015 Maldonado Machado is on hunger strike for his elementary rights as a prisoner. He claims he is innocent. The Cuban authorities has reacted by isolating him in a punishment cell, but he is resolute not to live anymore under conditions that deprive him not only of the due process of law, but also of his human dignity.
We fear the worst, as through the years many Cuban prisoners have been left to die under the Castro administration, as it was the case of the peaceful social activist Orlando Zapata Tamayo in February 2010.
Before his incarceration, Maldonado Machado was a censored artist in Cuba, and he suffered police harassment, arbitrary arrests, detentions, searches of his home, confiscation of his artworks and working materials, and political pressure upon his family. His mother María Victoria Machado is desperate and she asks for international solidarity, since in Cuba all official NGOs are not willing to pay attention to her situation (+53-58453016).
Please, we kindly request for all the possible help that you can provide in order to contact the Cuban authorities and avoid a tragic outcome in this humanitarian case.
Thank you very much for you attention,
Very respectfully,

__________________________________________NAME:ADDRESS:E-MAIL:TELEPHONE:





Raúl Modesto Castro Ruz President of the Republic of Cuba Havana, Cuba E-mail .: f_castro@cuba.gov.cu cuba@un.int (c / o Mission of Cuba to the UN) Fax: +53 33 085 July 83 (via Ministry of Foreign Affairs) Salutation: Your Excellency
General Abelardo Colome Ibarra Minister of the Interior and PrisonsMinistry of Interior, Plaza de la Revolution, Havana, Cuba Fax: +537 85 56 621 (pressed "send" when you hear the voice in Spanish) Email .: correominint@mn.mn.co.cu Salutation: Your Excellency
Dr. Dario Delgado Cura Attorney General of the RepublicAttorney General's Office, Amistad 552, e/ Monte and Estrella, Centro Habana, Havana, CubaFax: + 537 669485 / + 537 333164Salutation: Dear Attorney General
Maria Esther Reus González Minister of JusticeSalutation: Ms. Minister of Justice
Hon. Mr. Alejandro Gonzalez GALEANO Ambassador Extraordinary and Plenipotentiary Paseo. de la Habana, 194, 28036 - MADRID Phone: 91 359 25 00 Fax: 91 359 61 45 E-mail: secreembajada@ecubamad.com www.emba.cubaminrex.cu/espana
Permanent Mission of the Republic of Cuba to the United Nations Office at Geneva 100 chemin de Valérie, Chambésy 1292 Fax: +41 22 758 9431 Email: embacubaginebra@missioncuba.ch
Diplomatic Mission of the Republic of Cuba in Brussels 77 rue Roberts Jones 1180 Uccle, Belgium Fax: + 32 2 344 9661 Email: mision@embacuba.be

jueves, 24 de septiembre de 2015

Que siga la tradición

Un amigo me envía una invitación que recibió para celebrar un nuevo aniversario de los CDR con caldosa y todo... en Ontario, Canada "como en los buenos viejos tiempos" (y te puedes llevar el jarrito para la casa). Pronto tendremos Domingos Rojos en Estocolmo y Asambleas de Efectos Eletrodomésticos en Barcelona:

THIS SUNDAY SEPTEMBER 27, WE WILL BE CELEBRATING THE CDR DAY AT CAFE HAVANA.
WE WILL HAVE 'CALDOSA' (CUBAN AJIACO SOUP) SERVED IN 'JARRITOS' (ALUMINUM MUGS), LIKE IN CUBA; WE WILL BE CELEBRATING LIKE IN THE GOOD OLD DAYS.
WE WILL ALSO HAVE CAKE, MUSIC AND GOOD FOOD.
YOU CAN TAKE THE 'JARRITOS'  WITH YOU!

Afinidades

No sé por qué los cubanos criticamos tanto al Papa si se parece tanto a nosotros. Le basta con salir de Cuba para ponerse a hablar de política... sobre todo si se trata de explicarle a los Estados Unidos cómo deben resolver sus problemas.

martes, 22 de septiembre de 2015

Reencuentro con Pilatos

-¿Poncio? ¿Te acuerdas de mí?
-¡¿Tú?!
-Sí, yo. El camino, la verdad, la vida…
-¡Qué susto me has dado! ¿No estabas muerto?
-No hay que ponerse dramáticos. Deberías saber que esos asuntos terrenales no me afectan tanto como a otros.
-Entonces… ¿borrón y cuenta nueva?
-Paz y reconciliación.
-Es lo que yo digo, no hay que estar pensando todo el tiempo en el pasado. Hay que mirar hacia adelante y llegar a acuerdos sólidos que nos permita avanzar sin enfrentamientos.
-Sí, al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios.
-Eso lo he oído antes…
-Fui yo mismo. La otra vez. Y ahora te lo confirmo.
-Disculpa. Es que tengo tantos asuntos que atender a diario …
-Tantas ejecuciones que firmar…
-Es que, me tienes que disculpar, pero tu pueblo, los judíos, siempre está dando dolores de cabeza. Y a veces a uno no le queda otro remedio.
-No, a esos cabrones que los jodan. ¿Quién los mandó a preferir a indultar a un asesino antes que a mí? ¿A burlarse de mí cuando estaba a las puertas de la muerte?
-No hay que ponerse dramáticos. Si al final resucitaste y hasta se te ve de lo más bien.
-Sí, pero lo que importa es la intención. Pensaban que mi muerte sería definitiva y así y todo confirmaron mi condena y celebraron mi humillación.
-Pero ¿Tú no fuiste quien dijiste “perdónalos Padre, que no saben lo que hacen”?
-Era la emoción del momento pero visto ahora, desde la distancia, está claro que sabían muy bien lo que hacían. No, en esa gentuza no se puede confiar.
-Yo en cambio…
-…te limitaste a cumplir con tu deber.
-Pues si estamos de acuerdo en lo básico no veo por qué vayamos a tener problemas.
-Sí. Esto puede ser el principio de una bella amistad.
-¿Eso no lo he oído antes?
-No, lo dirán dentro de mucho tiempo. Pero no tienes que preocuparte por ser original. No hay nada nuevo bajo el sol.
-Eso también me suena.
-Tienes razón. No debería repetirme tanto.

lunes, 21 de septiembre de 2015

El regalo

Si aquel crucifijo en forma de hoz y martillo que le regaló Evo Morales era el colmo del mal gusto el gesto de Raúl Castro de regalar al Papa una crucifixion sobre remos es sencillamente abominable habida cuenta la responsabilidad del castrismo en la muerte de tantos balseros a los que aluden esos remos en cruz. Por una vez mi repertorio de ironías se queda seco ante tanto cinismo, tanta desfachatez, tanta profanación del sufrimiento ajeno por parte de los mismos que lo han causado.



domingo, 20 de septiembre de 2015

Costumbrismo papal

Con la llegada del Papa a Cuba:

-Se elevan plegarias a la espera de milagros.

-Se inicia una nueva temporada de captura del disidente.

-Se inicia una campaña de lectura e interpretación sobre lo que dijo y lo que no dijo.

-Se anuncia la acostumbrada visita del Papa a especies en peligro de extinción.

-En cambio se advierte que el Papa no visitará a los disidentes, lo cual es perfectamente comprensible. Dadas las condiciones favorables para su reproducción se espera que no se extingan nunca.

-Muchos cubanos sacarán a pasear el fervor católico que tenían guardado desde la visita del Papa anterior.

-El gobierno se apresta a celebrar otra victoria en el área de las relaciones celestiales.

-Algún despistado se dirá: “La verdad que con cada visita del Papa le va mejorando el español”.

-Al despedirse el Papa entre discusiones en todos los sentidos  se elevará la voz de aquel que dirá: “Ustedes verán que con el próximo Papa sí que sí”.

Post Data:

El fervor católico del pueblo cubano sigue intacto. Y no es para menos: solo lo han usado tres veces en diecisiete años!

Seguir la misa desde la Plaza de la Revolución en vivo tiene su gracia -con perdón- con los comentaristas de la misa hablando como si narraran un deporte exótico, nunca antes visto en la isla.
("Los cirios están encendidos" dice intrigada la narradora. Y no se refiere al conflicto en el Medio Oriente, ni a la consecuente estampida migratoria)

jueves, 17 de septiembre de 2015

Alberto Rodríguez Tosca (1962-2015)

Me acabo de enterar de la noticia de la muerte del poeta Alberto Rodríguez Tosca. "Habana", "cáncer", "53 años" son los únicos detalles que me llegan y son suficientes. Y poeta, claro. De los buenos. Como para dar idea de la pérdida y la tristeza que supone. Alguna vez compartí en este blog un poema suyo, feliz de reencontrarme con el poeta aunque fuera en las páginas de una revista. Ahora Felix Luis Viera lo despide y Manuel Díaz Martínez nos recuerda estos otros versos que incluyó en la antología "Poemas cubanos del siglo XX" (Madrid, Hiperión, 2002):

ERAN LABIOS OSCUROS Y PALABRAS OSCURAS
Eran labios oscuros y palabras oscuras.
Inventarios dormidos y balanzas de dudoso equilibrio.
Eran pasos cruzados y sueños y vigilias. Y vigilias
perdidas y sueños restaurados. Eran mapas y mapas.
Ciudades y secretos. Un forastero hablando de la vida.
Era la vida. Una guerra mundial en un retrato
en que mi madre está triste y yo estoy muerto.
Era un caballo blanco y un número infinito.
El juicio de la noción y de la máscara.
Noción del cielo máscara de un dado.
Era un hermano que me iba a perdonar
pero no entonces sino un día.

Control y fe

Interesante el artículo Iglesia y estado: paradojas de la Cuba actual de Austen lvereigh, corresponsal de la publicación católica de Nueva York "Nuestra Voz" sobre la situación de la iglesia en Cuba. Comienza así:
"Entre las tantas paradojas de la Cuba actual en transición está la actitud oficial hacia la Iglesia. El gobierno no logra decidir si la Iglesia es una entidad ideológica no estatal que hace falta restringir, o un colega con un papel importante en la construcción del futuro del país.
La Iglesia sigue estando muy controlada, al igual que la sociedad cubana en general. No tiene acceso a los medios, tiene que solicitar permisos para casi todo, y los sacerdotes y las órdenes religiosas están estrechamente vigiladas. Gente de la Iglesia aquí cuenta historias de seminaristas que en vísperas de su ordenación han confesado ser militares y, en un caso, de una informante a quien sus jefes ordenaron entrar en una orden religiosa femenina y que al final decidió hacerse monja y ahora vive en un convento en España"
Interesante que sea un escritor de una publicación católica y biógrafo oficioso del Papa quien reconozca que (luego de tantos años de colaboracionismo intenso del cardenal Jaime Ortega con la dictadura) la Iglesia ha obtenido tan poco hasta ahora y que encima dicha dictadura siga desconfiando de ella. Y que todavía espere que la iglesia le sirva para reconducir el rebaño y se convierta en "agente moralizador del estado". Llamativo lo mucho que ha ascendido el cardenal dentro de la jerarquía católica en contraste con lo poco que ha podido avanzar la iglesia en Cuba.

P.S.:
En un segundo artículo, La revolución que Cuba necesita, a Ivereigh le bastan unos días en La Habana para darse cuenta de cosas que otros corresponsales no consiguen tras años en la isla. Luego de describir las enormes dificultades y carestía para acceder a internet en Cuba llega a las siguientes conclusiones:
"La enorme pena de esto es que en Cuba hay tanta gente capaz y bien formada —fruto de la gran inversión que ha hecho la Revolución en educación gratuita— que si hubiera acceso masivo al internet, el país rápidamente despegaría, aun sin el levantamiento del bloqueo.No es cuestión de falta de recursos. En países latinoamericanos más pobres que Cuba, el internet es mucho más barato y accesible. Y no hablemos de lo que invierte Cuba en deportes tan criollos como bádminton o hockey sobre césped, con el fin de aumentar su prestigio internacional.La razón es obvia. Por la propia naturaleza pesimista del marxismo hay un terror a la pérdida de control. Y no hay nada más incontrolable que el acceso generalizado y masivo a la red"
Pero incluso a un biógrafo del Papa lo persiguen ciertas limitaciones terrenales como la de creer que al régimen de La Habana le interesa realmente que el país “siga adelante”. O que las limitaciones que le impone a la vida de los cubanos son por puro nerviosismo, ataquitos de inseguridad que la presencia del Santo Padre va a poder aliviar:
"Pero para seguir adelante hace falta otra revolución: invertir lo que el estado se gasta en vigilancia para crear una estructura viable de acceso masivo y barato al internet. Para llegar a eso Cuba necesita sentirse segura. En eso la visita del papa Francisco, amigo tanto de Cuba como de los Estados Unidos, puede ayudar"

Está claro que es demasiado pedirle a un recién llegado que entienda lo que a otros les ha costado una vida entender. Como que el diferendo con Estados Unidos es pura cortina de humo frente a la tarea mucho más real de controlar a un pueblo. O que el poder absoluto es por naturaleza paranoico y no hay enviado de Dios que atenúe su locura. O que ese poder absoluto después de medio siglo no es un estado de ánimo sino segunda naturaleza, puro vicio al que nunca podrán renunciar los que lo han practicado por tanto tiempo. 

miércoles, 16 de septiembre de 2015

Bolaño distante

La revista mexicana "Variopinto" acaba de publicar (entre otras cosas bastante más interesantes) la primera parte de mi ensayo "Bolaño distante" (la segunda parte apareceráen el próximo número) del que les adelanto un breve fragmento:
"No fue difícil ver entonces en la figura de Carlos Wieder, poeta-asesino al servicio del régimen de Pinochet una condensación de los rasgos que comparten los radicalismos de izquierda y de derecha, sus instintos comunes: el ansia de absoluto –social o espiritual–, el desprecio por la vida humana y una intensa estilización de la violencia que convierte a las revoluciones en la encarnación de la poesía en la historia y determina que las guitarras se toquen con las mismas manos de matar. [...]
"El Carlos Weider de Estrella distante es la encarnación del principio en el que se fundan las vanguardias políticas y estéticas más radicales: eliminar, junto a todo lastre del pasado, cualquier diferencia entre vida y poesía. Hacer de ambas una y la misma mientras se desprecian los reclamos vulgares de la realidad"

martes, 8 de septiembre de 2015

W.H. Auden y los críticos

W.H. Auden sobre los críticos:
“Dios sabe que los escritores pueden ser bastante estúpidos, pero no tanto como parecen creer algunos críticos. Me refiero a la clase de críticos que al condenar cierta obra o pasaje, no vislumbran jamás la posibilidad de que el autor haya previsto exactamente lo que están a punto de decir"
"Lo que, enfáticamente, no le pido a un crítico es que me diga lo que tengo que aprobar o desaprobar. No tengo objeción en que me revele qué autores le gustan o le disgustan; de hecho me resulta útil saberlo, porque, teniédolo en cuentacon respecto de los libros que he leído, me prevengo de asentir o disentir de sus veredictos sobre los libros que no he leído aún. Pero que no busque imponerme su ley. La responsabilidad de lo que escojo leer es mía y nadie en el mundo puede escoger por mí"
"El arte malo es omnipresente, pero las obras de peor calidad suelen ser fugaces, puesto que siempre se ven superadas por otras aún más malas. Por tanto, resulta innecesario atacarlas, porque perecerán de todos modos"
"El único procedimiento sensato para un crítico es permanecer en silencio frente a obras que considera francamente malas mientras al mismo tiempo difunde su entusiasmo a favor de aquellas que considera buenas; especialmente si son ignoradas o subestimadas por el público. Hay libros que son injustamente olvidados; ninguno es injustamente recordado"
"No se educa el paladar de una persona diciéndole que su dieta habitual —col blanda y demasiado hervida, digamos— es asquerosa, sino persuadiéndola de que pruebe un plato de verduras correctamente preparado"
"Atacar los libros malos no solo supone una pérdida de tiempo, sino que es malo para el carácter"
"Una de las razones que hacen a los buenos críticos más escasos que los buenos novelistas o poetas es la naturaleza del egoísmo humano. El poeta o el novelista debe aprender a ser humilde frente a su tema, que es la vida en general. Pero el tema del crítico, aquel frente al cual debe aprender a ser humilde, se compone de autores, es decir de seres humanos; y este tipo de humildad es mucho menos frecuente: Es más fácil decir “la vida es más importante que lo que yo pueda decir sobre ella” que decir “La obra de señor A es más importante que lo que yo pueda decir sobre ella"

Post data:
Quería añadir que Auden también escribió sobre ese otro tipo de críticos (y de poetas) que son los tiranos.

Epitaph on a Tyrant

 Perfection, of a kind, was what he was after,
And the poetry he invented was easy to understand;
He knew human folly like the back of his hand,
And was greatly interested in armies and fleets;
When he laughed, respectable senators burst with laughter,
And when he cried the little children died in the streets.

[Epitafio para un tirano

Andaba tras cierta forma de perfección
y la poesía que inventaba era fácil de entender;
conocía la tontería humana como a la palma de su mano,
y estaba muy interesado en flotas y en armadas;
cuando se reía, reventaban de risa los respetables senadores,
y cuando lloraba, los niñitos se morían en las calles] 

Círculos

En cada elección presidencial norteamericana hay un par de candidatos, a razón de uno por partido, que intenta sobrepasar a sus competidores por sus respectivos extremos. Cada cual a su modo promete cambiar la política tal y como la conocemos, lo mismo, dicho sea de paso que prometían en su momento fascistas y comunistas. Siempre ocurre que los más aguerridos se entusiasman con uno u otro en su intento -sospecho- de demostrar cuán consecuentes son con sus respectivos credos -conservador o progre, según el caso. Sucede siempre que tales candidatos luego de entretener sus discusiones durante unos meses se van desinflando para favorecer candidatos más moderados, o sea, que igualmente prometen cambiarlo todo de una vez y por todas pero un par de tonos más bajos.
Sucede que aunque repetido, este ciclo les parece atractivo a muchos pero una vez que es perfectamente predecible pierde toda gracia.
Eso apartando la alerta que se me dispara cuando alguien promete cambiar de una vez y por todas este juego tan humano de apostar tus esperanzas al mesias de la boleta electoral de turno.
Por mi parte hasta trato de evitar aprenderme el nombre de alguien que perderá toda relevancia en menos de un año.

(Si voy a emplear mi tiempo y entusismo en discutir sobre algo repetitivo e inútil prefiero que sea el fútbol, por ejemplo)

martes, 1 de septiembre de 2015

Cambios

No estoy de acuerdo con que hayan cambiado el nombre de Mount McKinley por el de Denali. Lo que deberían haber hecho es cambiarlo por el de Mount Obama, que después de todo es lo más grande que le ha pasado a este país desde la cuarta glaciación. Pero claro, su humildad no le permite reconocerlo.
En serio: con el problema que ya tienen los estudiantes norteamericanos con nombrar los puntos geograficos ya existentes la medida por si misma raya en la crueldad. Si a eso hay que añadirle que no se trata de cualquier punto del pais sino el más alto ampararse en una inocua tradición presidencial (que establece que un presidente en el último año de su mandato puede rebautizar un sitio no menos inocuo) subraya todavía más su abuso de autoridad. No llega a la grosería de un Trujillo de nombrar el pico más alto del país con su apellido pero sus pretensiones de cambiar su geografía y su historia no parecen menores.
Encima el cambio va en linea con la corrección política (trocar el nombres de los conquistadores por el de los de los conquistados) que vale lo mismo que decir con el populismo y la demagogia. Esto abre el camino de una reconquista simbólica que podría -por poner un ejemplo- reclamar su derecho a renombrar Washington DC como Nacotchtank siguiendo idéntica lógica. Esperemos, no obstante, que tenga el mismo éxito de cuando a la calle Carlos III decidieron cambiarle el nombre por el de Salvador Allende.

viernes, 28 de agosto de 2015

Raza, lengua, nación

Cuenta Fernando Figueredo Socarrás, uno de los principales cronistas de la Guerra de los Diez Años, sobre los días en que se discutía el Pacto del Zanjón y Maceo con su tropa era de los pocos que todavía combatía:
"Le ordené se quedara á mi lado mientras los exploradores García y Gutiérrez marchaban á reconocer las estancias de Solís. Les advertí se aproximaran cuanto pudieran, y que no permitieran que nadie los viera: que trataran de ver la gente, y si eran blancos no esperaran más detalles y vinieran á incorporárseme, pues era la fuerza [española] de Holguín ojeando la montaña y recogiendo las familias; y. si por el contrario, eran negros, se aproximaran hasta oírlos hablar y si hablaban en francés, entrasen sin desconfianza, que era la tropa de Maceo. ¡A tal extremo habíamos llegado en aquel paréntesis de la Revolución, que el patriotismo se medía por el color de la piel!”
Este fragmento es revelador por muchas razones y no es la menor de ellas la obvia y amplia presencia haitiana entre la tropa de Maceo al punto que el que hablaran en francés fuera su seña de identidad. Y todo es más curioso porque dicha presencia haitiana apenas es mencionada por la historiografía oficial siempre tan interesada en internacionalizar el relato fundacional independentista cuando se trata de reforzar las relaciones con algún país o grupo étnico. Si se trata de puertorriqueños siempre se saca al general Juan Rius Rivera, si de alguna brigada solidaria norteamericana se echaba mano a Henry Reeve. Si los chinos deciden enviar arroz o autobuses pues entonces aparecen mambises chinos por todas partes. El general más polifacético ha resultado ser Carlos Roloff que lo mismo servía en su momento como estandarte de los comités de amistad Cuba-Polonia que más recientemente como comodín entre el gobierno y la Comunidad Hebrea de Cuba. Y sin embargo pese a los apellidos franceses de unos cuantos oficiales del ejército libertador de ascendencia haitiana como Crombet, Lacret o Ivonnet aquellos soldados que con su lengua dominaban la comunicación en el campamento del más aguerrido de los generales cubanos hoy parecen invisibles para la historiografía cubana.
La otra reflexión a la que invita este fragmento es de naturaleza más abstracta. Esa exclamación final de Figueredo es hija del desconcierto del que hasta ese momento ha tenido muy clara -o muy difusa- su idea de la identidad nacional cuando de pronto esta se presenta en otro color y otra lengua. El hijo de rico hacendado blanco, alzado contra España desde 1868 tras casi una década de guerra descubre en sus propias instrucciones que el núcleo más irreductible del patriotismo ha mudado de color de piel y de lengua. O peor: que de pronto su color de piel y su lengua es la del enemigo. ¡Cuánta sorpresa real hay en esos signos de exclamación! ¡Qué lección a los que creen tener una idea demasiado clara de lo que es la patria la de esos días en los que todo lo que quedaba de la patria era un campamento de negros que hablaban francés!      

lunes, 24 de agosto de 2015

Comunismo y nación (notas sobre una polémica II y final)

"Lo finito confunde siempre lo estable con lo infinito" dice Brodsky en su ensayo "Altera ego" sobre la actitud de los poetas hacia sus amores terrenales y algo similar se puede decir de la relación entre los oprimidos y sus opresores más estables. “Cada pueblo tiene el gobierno que se merece” es el extracto de sabiduría con el que se intenta explicar (y cancelar) la persistencia de un régimen haciendo énfasis tanto en el carácter de un pueblo determinado como el merecimiento del régimen en cuestión. Y no parece importar que en el caso del comunismo, como señalara Brodsky, este floreciera “con igual intensidad en latitudes y culturas extremadamente distintas”. Tanto las diferentes circunstancias en que se ha impuesto el comunismo como la similitud de resultados que consigue en sociedades totalmente extrañas entre sí bastaría para anular el argumento esencialista pero entonces entra a jugar esa necesidad sociológica y hasta psíquica que encarna el verbo “merecer”. Porque, puestos a considerar las causas de la instauración y persistencia de un sistema tan adaptable no es difícil dar con culpas nacionales para las cuales el comunismo suponga un merecido castigo. Sucede, a niveles sociales, lo mismo que según Brodsky le ocurre a los individuos frente al poder:
"¿no abrigamos todos un cierto sentimiento de culpa, sin relación alguna con el poder, desde luego, pero claramente perceptible? Por ello, cuando el brazo del poder nos alcanza, en cierto modo lo consideramos un justo castigo, un instrumento contundente, y a la vez esperado, de la Providencia. […] Uno puede estar del todo convencido de que el poder se equivoca, pero pocas veces está uno seguro de su propia virtud"
Esta aceptación de la culpa propia, individual y colectiva, en lugar de generar un saludable análisis autocrítico a menudo no ha hecho más que acentuar la profunda impotencia que de por sí engendran los regímenes totalitarios y estimular el improductivo ejercicio del autodesprecio y el masoquismo. Los tiranos correspondientes -a diferencia de aquellos déspotas tradicionales por la gracia de Dios o de alguna psicopatía- quedarían reducidos apenas a la condición de administradores de dicho castigo. De ahí que intelectuales como Havel insistan en ver el comunismo como imposición y así mantener separados esos entes elusivos pero simbólicamente poderosos como son el Mal y el alma del pueblo: modo elemental pero efectivo no sólo de sacudirse la impotencia que engendra la opresión sino también de exorcizarla mediante el viejo recurso de convertirla en aberración antinatural para (nótese la paradoja) el espíritu humano.  
La razón por la cual ni Havel ni Brodsky conseguían ponerse de acuerdo en este punto rebasa la cuestión nacional. Y es que para encontrarse con un régimen que engendrara en sus oprimidos tanta impotencia y abyección, un grado tan alto de descomposición de lo que nos regodeamos en llamar “el espíritu humano”, habría que acudir a la esclavitud en cuyo caso la imposición nunca podrá acusársela de ser un mito. Porque para entender al comunismo y regímenes similares hay que asumir al mismo tiempo que dichas impotencia y abyección vienen precedidas, si no acompañadas durante largos trechos, por cantidades similares de esperanza, entusiasmo y fervor. Cuando Brodsky propone a Havel renunciar al concepto del comunismo y pensarlo simplemente como una variante más del Mal humano parecer contradecirse y desconocer la especificidad de un mal que él mismo ha adscrito a dimensiones y circunstancias relativamente nuevas en la historia de la humanidad. Y lo distingue cuando habla de él como el “primer grito de la sociedad de masas”, “proveniente del futuro del mundo”. Ni el comunismo ni cualquier otra forma de totalitarismo inventaron el Mal pero lo han organizado a un nivel desconocido hasta el momento. Y si sospecho que no puede tratarse del viejo Mal del cual prevenían los libros sagrados es porque en la sociedad de masas Dios no tiene mucho que hacer ni como adversario ni como frontera del mal.
En el proceso de laicización del mundo por el que ha atravesado la humanidad durante más de dos siglos la muerte de Dios o al menos la expulsión de Dios de los asuntos humanos ha dado a la humanidad, además de la posibilidad de substituir a Dios como encarnación de lo Absoluto –y la ilusión de ser la máxima responsable de su destino- la obligación de internalizar el Mal absoluto. 
Para los asuntos humanos, al menos en Occidente, no sólo ha muerto Dios sino también el Diablo y con ellos la cómoda distinción que trazaban y la relativa irresponsabilidad que la humanidad podía permitirse. En este sentido Havel tiene toda la razón al singularizar al comunismo como variante novedosa y distintiva del Mal. Según el intelectual checo el
"comunismo estuvo lejos de ser simplemente la dictadura de un grupo sobre otro. Fue un sistema genuinamente totalitario. Esto es, que penetraba cada aspecto de la vida y deformaba todo lo que tocaba, incluidos todos los modos naturales de desarrollar la vida en conjunto. Este afectaba profundamente todas las formas de conducta humana. Por años, una estructura específica de valores fue deliberadamente creada en la conciencia de la sociedad. Era una estructura perversa que iba contra todas las tendencias naturales de la vida pero las sociedades sin embargo la internalizaron o más bien fueron compelidas a internalizarlas"
Más adelante Havel dice en su discurso que otro de los efectos del comunismo era su tendencia intrínseca a “convertir todo en lo mismo”, a uniformizar la vida de los pueblos en los cuales se instaló, con independencia de cuán distintas fueran sus culturas y su pasado histórico. Junto a una descripción de los efectos del comunismo que Brodsky difícilmente objetaría –la ubicuidad de su influencia y su tendencia a uniformizar las sociedades al nivel más basto y elemental- el checo insiste en definirlo como aberración antinatural y como imposición. De ahí que Brodsky persevere en la necesidad de crear un “orden social menos sustentado en la autocomplacencia” que significa partir de “la premisa, aún prestigiosa, de la bondad humana”. De ahí que le pareciera un facilismo y, en el caso de Havel, una irresponsabilidad, apelar a la bondad humana tanto para conducir la evolución poscomunista de su país como para apelar a la comprensión de Occidente.
Pasados veinte años de aquella disputa dialéctica los dos escritores, sentados en alguna esquina de la gloria, podrían repartirse honores en este juego profético. Al checo le darán la razón las diferencias, al menos a mediano plazo, que marcan el destino postcomunista de sus respectivos países. Ya sea debido al mito –intensamente representado- del comunismo como imposición, y el de la bondad original del pueblo checo, o gracias a sus diferencias culturales, la república Checa presenta una evolución democrática muy distinta de las pataletas autocráticas y neoimperialistas rusas. A Brodsky en cambio deberá reconocérsele que tenía la razón en el debate en un sentido más amplio y duradero: reducir el Mal manifestado en ciertas partes del planeta a la palabra comunismo, o incluso totalitarismo, (términos que por estos tiempos ya resultan demasiado ridículos o pintorescos) disimula su perversa universalidad.   
"Quizá ha llegado la hora –para nosotros y para el mundo en general, democrático o no- de suprimir el término comunismo dela realidad humana de Europa del Este, a fin de que uno pueda reconocer esa realidad como lo que fue y lo que es: un espejo"

Un espejo dirá Brodsky del “potencial negativo del ser humano”, de lo que puede llegar a ser cualquier sociedad cuando se entrega –preferiblemente en situaciones de crisis- a una idea que pase a ocupar el sitio donde antes se ubicaba a Dios. Y lo que ha demostrado el tiempo transcurrido desde aquella polémica es que el Mal moderno de la sociedad de masas siempre tendrá posibilidades de triunfar  mientras invoque objetivos lo suficientemente atractivos como para deponer nuestro espíritu crítico, nuestra capacidad de equilibrar ilusión y cordura. Los conceptos que se invoquen siempre serán bellos -o al menos razonablemente atractivos- como la libertad, la igualdad, la justicia social pero también la tolerancia, la seguridad, el equilibrio ecológico, la salud pública, la protección de los niños, los valores familiares, los estéticos, el peso corporal adecuado o el confort físico o mental. La manera inequívoca de detectar sus ambiciones totalitarias será menos el objetivo en el que concentren sus esfuerzos que su promesa de resolverlo –y presten atención, pues esta es la frase que delata su falacia y su descaro- “de una vez y por todas”. Y es difícil imaginar la nación o sociedad que desde ahora se encuentre a salvo de la tentación de lo absoluto.  

domingo, 23 de agosto de 2015

Comunismo y nación (notas sobre un debate I)

Por vacuo y oportunista que parezca intervenir en una polémica de hace más de veinte años cuyos dos protagonistas están entregados al más definitivo de los silencios (a excepción, claro, de lo que han dejado escrito o de algún manuscrito perdido que pueda aparecer) creo que vale la pena asomarse al intercambio epistolar que sostuvieron el escritor Joseph Brodsky y el dramaturgo-presidente Vaclav Havel en 1994. Este se produjo tras la publicación en la revista de New York Review of Books de un discurso pronunciado por el checo bajo el título de “La pesadilla postcomunista” y a la que Brodsky replicó con una carta en la misma revista y Havel cerró con una breve y amistosa respuesta.
En apariencia lo que le recrimina el escritor ruso al checo es el no ser lo suficientemente sutil al describir tanto el comunismo como el postcomunismo. Lo acusa en fin, con todo el cariño y la suavidad –y la malicia- de que era capaz Brodsky cuando algo le incomodaba mucho, de que al escribir su discurso Havel se comportara más como político que como escritor. Es por eso que al comenzar la carta le recuerda que “tenemos algo en común: ambos somos escritores. En este tipo de trabajo uno mide sus palabras con más cuidado que en otros antes de entregarlas al papel o, dado el caso, al micrófono”. Brodsky alaba la cortesía del presidente checo (“su célebre cortesía” dice) pero luego le sugiere que “quizá la verdadera cortesía, señor Presidente, consista en no crear falsas ilusiones”.
Si se quiere determinar la probable razón del texto de Brodsky, su rabia fundacional digamos, no es demasiado difícil encontrarla pues se trata ni más ni menos que de patriotismo herido. Las puyas nacionalistas atraviesan el texto de Brodsky desde el principio cuando al comparar los retorcidos resortes pedagógicos puestos en juego en sus respectivas prisiones sugiere que 
“la desesperanza de un hoyo de cemento, colmado de la peste de orines en las entrañas de Rusia lo hace uno cobrar conciencia de la arbitrariedad de la existencia más rápidamente de lo que vislumbré alguna vez como un aislamiento penal limpio y cubierto de estuco en la Praga civilizada”. 
No poco le debe de haber molestado al ruso que el checo insistiera en que, a diferencia “de algunos otros países de la región”, la república Checa “el más occidental de los países postcomunistas” disfrutaba de “tradiciones democráticas previas y de un clima intelectual único”. Aunque claro, lo que está en juego no es solo el prestigio nacional sino la autoridad desde la que Brodsky habla a Occidente en las páginas de sus principales revistas intelectuales sobre comunismo y postcomunismo frente a los discursos del presidente checo. Sin embargo, cuando ruso ve en la descripción que del comunismo hace el checo un retrato robot del imperio soviético no es únicamente el prestigio de Rusia o el suyo como su interlocutor ante Occidente lo que ve en peligro. Brodsky advierte que la conveniencia política del reducir el comunismo a un asunto “oriental” cerraba la posibilidad de entenderlo en toda su complejidad y su peligro:
“Es conveniente tratar estos asuntos como un error, como una horrenda aberración política, quizá impuesta a los seres humanos desde algún lugar anónimo. Es aún más conveniente si ese lugar tiene un nombre geográfico exacto o que suene extranjero, cuya ortografía oculte su naturaleza absolutamente”
Pero siendo Brodsky uno de los intelectuales más serios y agudos del pasado medio siglo le preocupaba que el sufrimiento causado por uno de los sistemas más devastadores que ha conocido la historia de la humanidad terminara en mero malentendido cultural. Que tanto sufrimiento no sirviera siquiera para sacar las lecciones apropiadas como asunto humano y universal en lugar de cierto atavismo oriental y tercermundista. Es por ello le recuerda al presidente checo que el origen teórico del comunismo no se encuentra en el Oriente sino en el corazón de Occidente (¿o es que existe algo más Occidental que los escritos redactados por un judío alemán en la British Library?) y que, por tanto, desde ese punto de vista los rusos pueden reclamarlo como una imposición
Cierto, nuestros ‘ismo’ particular no fue concebido a orillas del Volga o del Moldava y el hecho de que floreciera allí no indica la fertilidad excepcional de nuestra tierra pues floreció con igual intensidad en latitudes y culturas extremadamente distintas. Este hecho no sugiere tanto una imposición como el origen orgánico –por no decir universal- de nuestro ismo.
Para Brodsky queda claro que “orientalizar” el comunismo, insistir en su otredad, racializarlo incluso es privar a la humanidad –y a Occidente democrático en concreto que tantas veces se atribuye la representación de toda la humanidad- de una de las lecciones más importantes de los últimos dos siglos de historia universal, lección que entraña la necesidad de reconocer que 
“la catástrofe que ocurrió en nuestra parte del mundo fue el primer grito de la sociedad de masas: un grito, por decirlo así, proveniente del futuro del mundo, y reconocerlo no como un ismo sino como un abismo que se abre de repente en el corazón humano para tragarse la honestidad, la compasión, la cortesía, la justicia”.
[Continuará]

miércoles, 19 de agosto de 2015

Ni muslo, ni pechuga ni patria...

Uno de los regalos de mi viaje a Europa Central fue "Sobresalto al vacío" de Maria Elena Blanco, libro que abrí, como si estuviera esperando, por esta página con un poema chino-cubano-neoyorquino.


viernes, 14 de agosto de 2015

El que no salte es...

La cubana no será la primera dictadura con la que los Estados Unidos tengan relaciones pero los cubanos son los únicos súbditos de los que se espera que salten de alegría por ello.


En la inauguración de la embajada norteamericana en Cuba no faltó un representante de la Internacional Daltónica:

Símbolos y prioridades

Ya sé que invitar a la disidencia a la apertura de la embajada norteamericana en Cuba es apenas un gesto simbólico, simbolismo que el gobierno norteamericano ha preferido evitar. No obstante, si pensamos que todo lo que puede hacer dicho gobierno por la disidencia se reduce a puro simbolismo y si los símbolos son ya lo único que se interpone entre la porra de los policías y las cabezas de los disidentes la ausencia de los disidentes en la apertura de la embajada es de por sí una invitación. Una invitación a los policías a que continúen su trabajo con renovados bríos.

Y sin embargo el secretario de estado, John Kerry, insiste en que que 'los derechos humanos estarán en lo más alto' de su agenda en la relación con La Habana"


El chiste debe perminar así: "estarán en lo más alto para cuando los dejemos caer sufran menos"