lunes, 4 de febrero de 2008

Nace una leyenda

De los Superbowls que he visto en los diez últimos años el del pasado domingo -a pesar de su baja anotación- ha sido el más tenso, emocionante y sorprendente de todos los que recuerdo. Nadie daba dos centavos –yo incluido- por los Gigantes de Nueva York colados a última hora en la final contra los invictos Patriotas de Nueva Inglaterra. Poco importa que no fuera un partido de jugadas brillantes: ese pase de Eli Manning a David Tyree quedará como una de esos milagros que ocurren para que los borrachitos del futuro tengan algo con qué entusiasmarse cuando sus conversaciones languidezcan. (Acabo de cambiar los dos videos anteriores que lo retiraron de youtube por este otro de la jugada que comento arriba.)

4 comentarios:

garrincha dijo...

¿Y ni un piropo para las defensas?
En un final, las dos ofensivas se habían ido a comprar pan y estaban viendo el partido desde el bakery.

enrisco dijo...

si garri pero eso es lo triste. el juego lo gano la defensa pero los borrachitos del futuro cuanto mas se van a acordar de los sacks que le dieron a Brady (fueron 5?). la defensa de los Giants puso el tono y el ritmo del partido y alli se decidio todo. fue un juego mas bien feo y correoso pero exquisito en la estrategia que consistia en perder tiempo y no dejar que los Patriots se alejaran demasiado.

trucutú dijo...

Yo simpatizaba con el más débil,y no sé por qué pero la cara de macambila del viejito dirigente de los NY me inspiraba confianza.La defensa trabajó duro y fue clave,pero los dos últimos pases del triunfo contra reloj fueron espectaculares.

Anónimo dijo...

no funcionan los links...
me quedé con las ganas.
no obstante, gracias y si los encuentran cuelguenlos que yo hasta ahora no los visto.
saludos desde la fria alemania,
el güije