miércoles, 1 de octubre de 2014

“¿La Habana hoy? Más vale que no hable de ella”

Como complemento a estas declaraciones sobre el acoso cederista a Dulce María durante décadas se puede ver este fragmento del legendario documental de Jana Bokova “Havana” (1990) que recoge un segmento de la realidad ya demasiado habitual pero toda una rareza en la época que se filmó a lo largo de los años ochenta. (Para ver el documental completo seguir las catorce partes en que está dividido a partir de aquí). 


En este fragmento se pueden ver la entrevista a un hijo del pintor Fidelio Ponce de León y al escritor Carlos Victoria:


Y en los siguientes dos fragmentos la entrevista a Reinaldo Arenas que el actor Javier Bardém reprodujera con tanta fidelidad en la película “Before Night Falls”:




Hablando del ébola

"Raúl Castro y Obiang conversan sobre el ébola" dice el titular y no es difícil imaginarse el diálogo:

-E bolá Raúl.

-E bolá aserecó.

-Tú tiene ébola.

-Na, yo estoy entero. ¿Y tú Obiang?

-Hecho un toro.

-To ta matao entonce.

-To matao.

-Lo que vamo a hacer aquí es sacar un letrero que diga "Señor ébola, no le tenemos absolutamente ningún miedo".

-Yo iba a poner un chivo muerto y un racimo e plátano en una ceiba pero eso del letrero me gusta má. Tu ere un badbaro Raúl.

-Se hace lo que se puede Obiang.

miércoles, 24 de septiembre de 2014

Trascendencias

Roberto González Echevarría eminente profesor y crítico literario cubanoamericano de la universidad de Yale publica libro con una editorial provincial en Cuba (Capiro, de Santa Clara) con una humildad digna de imitarse. Recibe Premio Nacional de la Crítica por dicho libro y no cabe otra cosa que felicitarlo incluso cuando se trate de un premio menor entre otros galardones más vistosos que ha recibido el crítico. En cambio su declaración de que la decisión del jurado “revela que hay gente que se da cuenta de que mi trabajo trasciende la política” sorprende –por ingenua- precisamente en alguien cuya profesión se basa en la lectura e interpretación de textos. Cualquiera sabe que en un país que ha definido una y otra vez su política cultural por lo que esté “dentro de la Revolución” no puede existir nada capaz de trascender la política.


Post Data:


Por otro lado el escritor español Javier Marías se cree bastante menos trascendente. En estos días afirmó una vez más que no estaría dispuesto a recibir el premio Cervantes. “Cuando rechacé el Premio nacional de Narrativa ya dije que no aceptaría ningún galardón, ni invitación del Gobierno. ¿Quién paga el Cervantes? Pues ya tiene su respuesta"

lunes, 22 de septiembre de 2014

"Como el Verbo, en un principio fue Enrisco"

Ya salió en Suburbano, revista literaria digital una versión abreviada de la entrevista que me hiciera hace unas semanas el escritor argentino Hernán Vera Alvarez que pueden leerla aquí. Si (algo que no les recomiendo) prefieren leer la entrevista íntegra aquí la tienen. 

P: ¿Cómo surgió la idea del libro? 
R: Lo primero que debo aclarar es que Enrisco no quiso venir a hacer la entrevista así que seré yo, Enrique Del Risco, quien se hará cargo. Tuvimos la idea de hacer este libro hace años, luego de la publicación de “El Comandante ya tiene quien le escriba” en el 2003 con la desaparecida Ediciones Universal. Un libro que recogiera lo mejor de los textos esencialmente humorísticos que Enrisco ha publicado a lo largo de los años en diferentes publicaciones, algunas de las cuales ya han desaparecido. Ya desde entonces el título lo tenía claro: “Enrisco para presidente”. Luego con los años siguieron acumulándose textos y con una editorial como Sudaquia apareció la oportunidad de llevar adelante el proyecto. Ello conllevó un proceso arduo de selección en el que hubo que reducir unas seiscientas páginas de textos más o menos a la mitad. Luego hubo que crear una estructura en la que artículos escritos en diferentes épocas encontraran un nuevo sentido que es –y ahora es que me doy cuenta- el de explicar lo que ha pasado en los últimos años y no inducir al lector a cortarse las venas sino a, después de todo, seguir encontrando motivos para reír. El libro incluye también un prólogo y un glosario explicativo escritos ex profeso para el libro y que al compañero Enrisco –debo reconocerlo- no le han quedado nada mal.     
P: Mientras comenta su plataforma de gobierno analiza los últimos diez años de la vida cubana. Por lo que veo en las redes sociales, su plataforma seduce. Ahora bien, si tuviera la posibilidad, a quién elegiría en su gabinete de, pienso, Cultura?
 R: Señor periodista, si insinúa que le seduce ocupar el ministerio de cultura en mi futuro gabinete le aconsejo que vaya haciendo la cola, que es larga. Lo que de verdad necesito es un buen ministro del interior para repartir palos a los descontentos que, según sospecho, serán muchísimos. 
P: Salvo en el Glosario, que sirve para aquellos que no están muy al corriente de la situación en Cuba, en ningún momento lo nombra a Fidel Castro. Aquí, entre otros adjetivos, es el Comandante. ¿Lo hizo adrede? 
R: Nada en ese libro es accidental. Ni siquiera las erratas. En el caso del Comandante sucede que a Fidel o a Castro todo el mundo los acusa (con razón) de los más variados crímenes mientras que el Comandante se ha mantenido increíblemente a salvo de tales acusaciones. Pues alguien tenía que ocuparse de rellenar ese vacío y le ha tocado precisamente al compañero Enrisco.
 P: En muchísimas páginas hay lugar para el humor, la ironía. En “La carta a Juanes” parece que se ha puesto un poco más serio. Sin embargo, mucho de lo que dice en la carta era lo que muchos pensaban. (Qué opina al respecto?) 
R: No creo que haya una línea en todo el libro en la que Enrisco haya intentado escribir en serio como tampoco creo que no hay una línea en la que de alguna forma no haya dicho lo que pensaba, aunque fuera de la manera un tanto enrevesada de que se vale la ironía. La carta a Juanes sí la publiqué en su momento pensando en que si llegaba a su destinatario cumpliera su función comunicativa: o sea, que chistes aparte se enterara de lo que le estaba diciendo. En ese sentido es lo más serio que contiene el libro pero tampoco hay que exagerar. 
P: En otro de los artistas, esta vez, sí que vuelca el humor: Silvio Rodriguez. ¿Es porque, entre otras cosas,  él es una cara del régimen castrista? 
R: Silvio, en tanto crítico inicial del castrismo y defensor acérrimo luego es la encarnación-para muchos- del héroe y el traidor de varias generaciones que no es poca cosa. Luego hace declaraciones que son muy generosas con los humoristas porque cuando no tienen nada que decir siempre pueden echar mano a lo último que dijo Silvio. Y más allá o más acá de la política Silvio, al margen de que ha compuesto muchas canciones bellas, es a su vez una de las máximas encarnaciones del kitsch latinoamericano de izquierdas, ese que criticaba al kitsch más tradicional para caer de inmediato en cursilerías y ridiculeces más penosas aún. Mucha gente no me va a perdonar que diga esto pero el “problema” de Silvio, más que político, es estético. Tiene canciones muy buenas pero su poética es tan llorona y enfermiza que se ha convertido en patente de corso para decir y -lo que es peor- hacer cualquier barbaridad. Vaticino que en un futuro, cuando el castrismo no sea más que un mal recuerdo el silvismo –o sea, el lado más cursi y plañidero de las canciones de Silvio- seguirá causando estragos. Los hombres mueren pero el mal gusto es inmortal.    
P: ¿Se exilió en los Estados Unidos en 1995 por problemas políticos? 
R: No, Enrisco y yo pedimos asilo político en 1995 en España y no llegamos a Estados Unidos hasta 1997 pero eso está contado en mi libro anterior “Siempre nos quedará Madrid” y usted -como todo futuro miembro de mi consejo de ministros- tiene el deber de comprárselo y aprendérselo de memoria.  
P: ¿Cómo recuerda que era su vida en Cuba, la de los últimos años? 
R: Un horror absoluto atenuado por la amistad y la juventud que hace que cualquier circunstancia, por terrible que sea, parezca mucho más divertida. Fueron años de mucha indignación ante la realidad que no te daba tregua en casi ningún espacio de tu vida pero, al mismo tiempo, muy vitales y creativos. De creación y colaboración porque debe de ser la época de mi vida en la que más he colaborado con otras personas. Con Francisco García González para escribir “Leve Historia de Cuba” (otra lectura obligada de mi futuro gabinete); con Daniel Díaz Torres y Eduardo del Llano en el cine; con este último y otros humoristas en la que fue la revista “Aquelarre” de cortísima duración; con grupos como Nos-Y-Otros, Sala-manca, La Oveja Negra y Los Hepáticos en proyectos teatrales y con Jesús Castillo, Ernesto Hernández y Armando Tejuca en exposiciones de un cierto humorismo plástico-conceptual muy locas y que nos divirtieron mucho pero de la que apenas queda documentación. Para más información consultar “Siempre nos quedará Madrid” que como ya le dije será de lectura obligada en el gabinete y las escuelas de mi futura república. 
P: Tiene un blog que informa mucho de lo que sucede en Cuba. De alguna manera es estar cerca de su tierra, pero también de que otros compatriotas y otros que desean saber la situación de Cuba se informen. ¿Cómo se lleva con las exigencias de tener un blog y actualizarlo? 
R: No pretendemos informar. De eso se encargan otros. Lo que tratamos de hacer con la información que nos proporcionan otros medios y la experiencia acumulada tras 28 años de vivir allá es darle algún sentido a toda la información que produce la isla que puede marear a cualquiera que no se haya acostumbrado a navegar en las turbulentas aguas del absurdo cubano o el que ha perdido la costumbre.
 P: Muchas veces firma como Enrisco, una suerte de Otro Yo lisérgicamente complementario. ¿Puede explicar cómo surgió y por qué lo de Enrisco? 
R: Como el Verbo, en un principio fue Enrisco. Empecé publicando artículos humorísticos cuando todavía no había cumplido veinte años  y a esas alturas firmarlos como “Enrique Del Risco Arrocha” con toda aquella acumulación de erres hubiera espantado a cualquiera así que decidí que “Enrisco” como contracción del nombre y primer apellido era una opción mucho más económica. Luego hemos decidido que todo lo demás que no sea expresamente humorístico lo firmara Enrique Del Risco, un tipo pretencioso que hasta ha publicado una tesis de doctorado con un título tan largo que cuando lo terminas de leer se te olvidó qué decía al principio. 
P: ¿Qué significa para usted publicar por Sudaquia? 
R: En muy poco tiempo Sudaquia se ha convertido en la principal referencia editorial en español en una ciudad como Nueva York y eso no es poca cosa. Haber participado en sus inicios con “Siempre nos quedará Madrid” (libro de lectura obligatoria en el gabinete, escuela y asilos de ancianos en mi Cuba del futuro) es una satisfacción para mí. Y ahora con “Enrisco para presidente” será la primera vez que publico más de un libro (el noveno en mi lista) con el mismo sello y supongo que eso, en un nómada editorial como siempre he sido, también signifique bastante. 
P: En la presentación estará  Ramón Fernández-Larrea. (¿Lo ha elegido por alguna razón en particular?) 
R: Ramón es uno de los humoristas cubanos que más respeto y a pesar de que nos separan muy pocos años de edad lo he visto siempre como un maestro. Encima de eso somos compinches desde hace miles de años y tiene una soltura en público absolutamente envidiable. Mejor hubiera sido que encima de eso fuera él quien hubiese escrito el libro pero no me atreví a pedírselo, algo que los lectores seguramente lamentarán.
 P: Vive en New York. ¿Tiene pensado vivir en Miami?
R: Debo aclarar que no vivo en Nueva York, sino en West New York, New Jersey lo que en términos habaneros equivale a vivir en Regla (una población al otro lado de la bahía de La Habana) aunque sí trabajo en Nueva York, (o la Poma Yuma, como diría un oriental). Para mí Miami es la patria y eso significa que con ella me tomo la libertad de visitarla, quererla, criticarla y hasta reírme de ella pero sobre todo de vivir lejos de ella porque con las patrias, como con las madres, llega un momento en que es necesario establecer cierta distancia. No demasiada pero al menos la suficiente para que te deje respirar. No obstante nunca descartamos vivir alguna vez allí aunque solo sea porque tanto Enrisco como yo hemos llegado a una edad en que se aprende que nada puede ser descartado del todo.
 P: ¿Por qué cree que la comunidad cubana de Miami muchas veces ha sido atacada por los intelectuales y escritores de América Latina y EEUU?
R: Porque es muy fácil. Y no sólo porque todavía es una ciudad a medio hacer y es fácil burlarse de ella como de cualquier cosa a medias, algo que todavía no se sabe lo que terminará siendo. El caso es que es la única ciudad importante de Estados Unidos en que los latinos son el Poder, con mayúsculas, y sin embargo le permite a los intelectuales norteamericanos manifestar su desprecio por los latinos sin parecer racistas, como si fuera una pura cuestión ideológica. Y a los latinoamericanos les permite despreciarse a sí mismos (y sobre todo a la gente que en sus sociedades estaría condenada a ser sus sirvientes y aquí encuentran otras oportunidades) y que parezca que le están haciendo un servicio a la humanidad.
 P: Ha publicado libros de cuentos y antologías. ¿Qué lugar ocupa este libro dentro de su obra? 
R: El noveno. Ni más ni menos. No debe pedírsele a los escritores que comparen sus libros con los otros como no se le pregunta a un padre a qué hijo quiere más. Lo que sí te puedo decir (en nombre mío y en el de Enrisco) que reúne lo mejorcito de más de diez años de trabajo y si comparado con la cultura y la historia de la humanidad no es absolutamente nada en relación conmigo es muchísimo.
 P: ¿Qué aprendió de la sociedad norteamericana en estos años? (si es que aprendió algo, claro). 
R: Yo soy bastante lento así que todavía estoy en pleno proceso de aprendizaje. Si algo he aprendido es que el respeto por tus derechos empieza por el respeto al derecho de los demás. Ya lo sabía pero no es lo mismo saberlo que vivirlo. Ese ABC de vivir en libertad aquí se aprende no como teoría sino como normas de convivencias muy concretas que llevan al respeto tanto del espacio como del tiempo ajenos. (Empiezo a pensar que esa falta absoluta de respeto por el tiempo ajeno es uno de los síntomas, si no la causa, de la propensión de ciertas sociedades al autoritarismo). Y entender que el respeto al derecho ajeno no significa que cada cosa que diga el otro sea automáticamente respetable o que debamos inhibirnos de decir que tal o más cual cosa nos parece una idiotez. También he aprendido que es muy difícil despojarnos de los lastres autoritarios en los que hemos sido educados pero no es imposible: eso depende de que no confundamos toda esa rémora totalitaria que arrastramos con nuestra propia identidad. Porque si algo hace una sociedad como esta es enfrentarte contigo mismo, obligarte a ver lo que eres y hay mucha gente a la que su imagen no le satisface mucho y en esos casos la nostalgia por los valores de la tribu que dejamos atrás se hace muy tentadora. 

Vocabularios

Impresionante el vocabulario "democrático" que usan los censores en Cuba:

"Con ello ejerzo el derecho institucional a tomar las decisiones que estimemos pertinentes en la implementación de la política cultural, en la búsqueda de favorecer un clima propicio para la socialización y democratización de lo mejor de la creatividad visual contemporánea y de ampliar cada vez más los márgenes de la recepción y de la asunción de los contenidos más disímiles"

Pero más impresionante es ver cómo el censurado no se atreve a usar palabras como "derechos" o "democratización" que tan festinadamente usa su censor. 

viernes, 19 de septiembre de 2014

Ochas

Anoche tuve la suerte de ver "Ochas", el concierto con que Wynton Marsalis decidió iniciar la temporada del jazz en el Lincoln Center una suerte de diálogo musical entre la música sacra afrocubana y el jazz de Nueva Orleans. Para ello se valió de su propia big band y de los percusionistas cubanos Pedrito Martínez, Román Díaz y Clemente Medina y el pianista Chucho Valdés como invitado de lujo (aunque segón el cartel del concierto él era el artista principal). Aquí una reseña del concierto.

Abajo una grabación mía muy defectuosa  de la pieza "Obbatalá" que incluye  atodos los antes mencionados para que se lleven una idea aproximada de lo que ocurrió anoche.



Y un video muy breve del concierto aparecido hoy:

miércoles, 17 de septiembre de 2014

La memoria, desmemoriada

Hoy chateaba con un viejo amigo, el diseñador Jorge Hernández a quien conocí hace un cuarto de siglo, cuando empezaba a colaborar con la revista Alma Mater, una de las publicaciones con que colaboraba en esos años. Le hablé del momento en que el Siempre nos quedará Madrid hice alusión a aquella revista y a su consejo de redacción por lo que me parecía de ilustrativo que ocurrió con toda nuestra generación. A seguidas el fragmento a que me refería:

"Al llegar, con alivio, reconozco a Otto. El nombre corresponde con la cara que recordaba vagamente cuando me lo mencionaron. Diseñador de la revista de los universitarios en Cuba, una que anunciaba como fecha de fundación 1922 (“La revista joven más antigua de Cuba”, era su lema) y cuyas páginas estaban destinadas a las mismas rutinas propagandísticas del resto de las publicaciones cubanas: o sea, a la exaltación fervorosa de la Nada. Si por algo destacaba era precisamente por el diseño. Por algunas de esas raras casualidades que se daban en Cuba de tanto en tanto en la revista se había reunido un grupo de diseñadores jóvenes con una concepción de la imagen gráfica forjada en el trasiego de revistas extranjeras y el deseo de darle sentido a su talento más allá de la chapucería ambiente. Una revista que daba ganas de abrirla aunque luego esos deseos se apagaran con la lectura de los primeros párrafos"


"Luego se atrevieron a algo más: a cambiar el formato de la revista, a buscar nuevos colaboradores, tocar temas prohibidos. Eran tiempos propicios para la audacia. Con la perestroika en marcha en la Unión Soviética, los censores locales andaban desorientados y esa circunstancia la aprovecharon todos los que en la isla soñaban con cosas distintas a las que ofrecía el escaso repertorio de la realidad local. Con hacer algo. Junto con el cambio de formato aparecieron nuevas secciones y se invitó a colaboradores con la misma urticaria creativa. Como sucedió en ciertas publicaciones, estaciones de radio, instituciones culturales o grupos que se iban organizando informalmente en aquellos días, el impulso inicial chocó enseguida con la resistencia sedimentada por décadas de obediencia y sospecha. Cuando el bloque soviético pasó de experimentar con las reformas a disolverse, los censores nativos recuperaron su brújula que esta vez ya no apuntaba a Moscú sino se alineaba estrictamente con sus urgencias locales para no correr la misma suerte que su antiguo modelo. Si durante unos meses permitieron excentricidades como la aparición en portada de Karl Marx sentado en un pupitre escolar o la simple mención de escritores prohibidos durante décadas, ya no quedaban excusas para tanta tolerancia. Y ahora está frente a mí Otto, uno de los tantos que terminó chamuscado en medio del experimento, con su figura de galán a escala reducida y su sonrisa pícara"

Ahora al enviarle el fragmento de Siempre nos quedará Madrid Jorge me aclara que para el momento del cambio de formato ya Otto Treto se había ido. Que para el tiempo en que Alma Mater adopta el formato tipo sábana el director era Armando Fraga, entre los redactores estaban José León y Joaquín Borges Triana, el realizador era Dani Sibianu y el diseñador era el propio Jorge Hernández. Y estas precisiones van más allá de la corrección de una impresión errónea que pudiera dar mi libro sino porque me parece de elemental justicia reconocer los nombres de las personas que estaban detrás de una de las publicaciones más atrevidas desde todo punto de vista en la época. Aquellos esfuerzos podrían parecernos ingenuos en estos tiempos pero si se le contrasta con lo que arriesgaban entonces desde una publicación oficial no puede menos que agradecerse y admirarse, como mismo sus lectores agradecíamos y admirábamos cada número que salía a la calle. Y si uno se asoma a la revista actual y ve que sus páginas están en buena medida dedicadas a la campaña por la libertad de Los Cinco (que Son Tres) el asombro ante lo que alguna vez fue aquella revista es mayor aún.  



lunes, 15 de septiembre de 2014

Enrisco para presidente ya está en Amazon.

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Post data: Y en su primer día de ventas termina en el noveno puesto entre los libros de humor en Amazon.


viernes, 12 de septiembre de 2014

NI UN SÍ NI UN NO, SINO TODO LO CONTRARIO

El texto de la presentación que me hiciera anoche Ramón Fernández-Larrea en el lanzamiento de mi libro: "Enrisco para presidente":

NI UN SÍ NI UN NO, SINO TODO LO CONTRARIO
(Presentación del libro Enrisco para presidente. Notas de las que un día me arrepentiré)

Había jurado no presentar jamás a un político. Prometí, con lágrimas en los ojos que nunca hablaría de uno de ellos en favor ni en contra, sino todo lo contrario. Pero era muy feo hacerle un feo al primer cubano que enarbola como programa de gobierno El proyecto Trespatines, el más preclaro, el más lúcido, el más realista y divertido de todos los cubanos.

Me estoy refiriendo a José Candelario Trespatines, un hombre que conserva su completa vigencia. Un cubano que bien pudiera ser el único  ejemplar del hombre nuevo, con su visión abierta, jocosa y contradictoria de la vida que sirve de apoyo a otro cubano visionario y enloquecido que aspira a ser presidente de Cuba en algún momento entre el 2018 y la eternidad.

Ese otro cubano lúdico y lucido al que aludo, que como todo cubano que se respete, vive en West New York, New Jersey o Miami, está hoy entre nosotros y responde, cuando le da la gana y lo oye, al cubanísimo nombre de Enrisco.

Enrisco toma su nombre y su esencia, y reúne en este libro todos los Enriscos múltiples que conforman su osadía y su valía como candidato único a la presidencia de Cuba en el cercano año del 2018. Encontraran en este libro-plataforma, sobre todo, su constante preocupación respecto a lo que tiene que hacer el comandante, y, sobre todo, qué hacer con el comandante.

En esta compilación demuestra, de ñapa, que es un cubano nato, un cubano reyoyo y natural, que opina de casi cualquier cosa sin habérsele preguntado.

Creo que tener alguna vez en nuestra triste isla, después del paso de tanto general y tanto doctor a un hombre desprovisto de títulos, imbecilidad y charreteras, sería un logro inconmensurable.

Que por fin nos dirija con sano desparpajo alguien con sentido del humor, será un profundo alivio, después de tanto pesao jorobando nuestros destinos.
Enrisco es un ser ácido, vitriólico, recio, pero a la vez un amigo fiel, un jodedor reflexivo, y un hombre discreto, capaz de no revelar durante muchísimos años que la causa verdadera de la muerte del General Arnaldo Ochoa fue una anemia aguda, como consta en el certificado de defunción que él tuvo entre sus manos cuando fuera historiador de la Necrópolis de Colón, que Dios tenga en su santa gloria a ver si la repara alguna vez.

Aspirar a presidente de una isla como Cuba, que ha sido colonia y república, y que ha tenido, incluso, gobiernos dentro y fuera simultáneamente, y que ha sabido ser colonia sin quererlo, y república también sin quererlo, es tarea de titanes. Y qué digo de titanes, de Tintanes y mucho más de Cantinflas. Sobre todo yendo a contracorriente de aquellas sabias y cada vez más preclaras palabras de Francisco de Arango y Parreño en su Discurso sobre la Agricultura.

Lo digo con conocimiento de causa. Durante el tiempo que viví en el país que pretende gobernar mi amigo Enrisco, comprobé que:
a. cualquiera lo gobierna
b. es prácticamente ingobernable
c. no vale la pena hacerlo.
Marque con una cruz la opción deseada.

A través de esos años, en los que siempre me acompañó la agradable sensación de estar en el sitio incorrecto en el momento equivocado, tuve constantemente estados anímicos diversos: euforia, tristeza, alegría inexplicable, entusiasmo revolucionario, desesperación, serenidad frente al enemigo, júbilo y muchos deseos de convertir el revés en victoria. Con todo eso, así mezclado, sin orden ni concierto, cualquier siquiatra de tercera, recomendaría una larga temporada de internamiento. Todavía, en ocasiones, sobre todo en las noches de luna llena, siento que soy un hueso duro de roer.

Blandir el Proyecto Trespatines como plataforma política, no es solamente un suicidio, ni una feroz automutilación. Va más allá. ¿A dónde? Nadie sabe. Pero es también un acto valiente declarar que luchará con todas nuestras fuerzas hasta dejarnos exhaustos, cosa que es buena, y es también una de las virtudes que el cubano actual ha alcanzado gracias a los esfuerzos de la revolución: no tiene que esforzarse para nada.
A su vez, Enrisco centra sus esfuerzos mayores en luchar contra el Imperialismo, una de las empresas más lucrativas, atractivas y confusas de los últimos cien años, y promete solemnemente no dejar que el papel sanitario caiga en manos de cualquiera, así como apoyar, sostener y respetar instituciones culturales ya folclóricas como son la chivatería y las colas.

No habla, en esa idea grandiosa que él llama socialismo del siglo XXII, de elecciones generales, ni de cambio. Mucho menos aparece en parte alguna de su plataforma casi insular la idea de alimentar nada ni a nadie, porque alimentar es un verbo que pudiera abrirle el apetito a más de uno, y en muchos sentidos.

En fin, el candidato manifiesta su sana intención de descojonarnos totalmente, sin exigirnos a cambio la alegría hipócrita del apoyo o las concentraciones populares. Es probable que durante su gestión presidencial la familia de Descemer Bueno pueda por fin conseguir algún que otro jugo de frutas.

Sé que lo logrará. O al menos, quedará sobre nuestras conciencias que lo logre o no. Sólo digo que para mí, solamente un hijo de la revolución, desencantado con la revolución, puede hacer la revolución. O no… Porque hemos logrado la libertad de hacer lo que nos venga en gana y la posibilidad de no hacerlo.

Si Enrisco lograra colarse en la presidencia de nuestra isla, espero que recuerde el apoyo que hoy le doy, y me toque con algún consulado, cancillería o embajada bien lejos de La Habana, que es como mejor se disfrutan las dictaduras.

No digo más. De algunos hombres que tienen en la frente la marca indeleble de su destino no se puede decir más sin caer en la vulgaridad de la ofensa.

Aquí está nuestro candidato lleno de futuro y pastelitos de guayaba. Aquí están sus ideas, tan grandes que son casi ideotas.

Lean, valoren, y después decidan. Lean y bótenlo, así con be de burro.


Ramón Fernández-Larrea, Miami Beach, septiembre 11 del 2018