viernes, 24 de octubre de 2014

Ranfis Suárez: El recolector de datos ridículos

La obra del artista plástico Ranfis Suárez hace de la irreverencia y el juego una profesión de estilo. Cuando todo eso se mezcla con la Historia y sus próceres y gestas en un país tan hipócritamente idólatra como Cuba se adquiere de manera automática fama de escandaloso.

Tómese por ejemplo la pieza "Pinky Arrow" de la serie "Muela bizca" donde con una flecha rosada señala la aparición de una mosca en una foto icónica de José Martí.


Detalle:



O esta medicinal de Canabis terapéutico que sale a la venta con el nombre comercial de Alegría de Pío:


O esta del guerrillero asmático que lleva como título "Salbutamol" que como podemos ver también es un arma de la Revolución.


Pues ahora Ranfis Suárez amenaza con irrumpir en nuestras pantallas (de computadoras, teléfonos celulares etc) con su nuevo avatar El Recolector de datos ridículos que presenta este video como avance:


miércoles, 22 de octubre de 2014

"Limonov" in New York


La presentación ayer del libro “Limónov” por su autor Emmanuel Carrere en la librería “192 Books” de Nueva York fue apacible si se compara con su libro. Ayudó quizás que el autor, bastante conocido en su país y el resto de Europa reciba una atención más bien discreta por acá. Llegó puntual (para los que gusten de las modas de escritores franceses: gabardina crema, como las de los inspectores de policía de películas de Truffaut, chaqueta azul Prusia elegante y sobria, jeans y zapatos de cuero negro muy gastados, sonrisa abierta y ojos cercanos entre sí). Sin demasiadas ceremonias por su parte explicó que no se trataría de una lectura como se había anunciado sino que debido a su pobre inglés prefería hacer una presentación general del libro y que luego el público lo ayudara con preguntas. Habló entonces del libro o más bien resumió lo que puso en sus primeras páginas: cómo había conocido a Limonov, cómo se había reencontrado con él y por qué se había lanzado a la aventura de escribir un libro sobre él. (Su inglés, el de Carrere, no es malo, todo lo contrario: tiene un acento francés denso y chirriante pero su gramática es impecable y su vocabulario lo suficientemente amplio para hablar con la precisión del que tiene palabras suficientes para escoger).

Respondió sonriente todas las preguntas que se le hicieron de quienes se veía que conocían bastante bien la obra. No faltó la pincelada pintoresca del americano que se lamenta de lo poco que conocen sus compatriotas el resto del mundo y en especial el Oriente aunque Rusia no entrara de lleno en esta categoría. A la pregunta sobre si su madre –famosa historiadora especialista en temas rusos- tendría la razón al decir que a la vuelta de unas cuantas generaciones Rusia tendría más o menos la misma prosperidad y libertades que los Estados Unidos Carrere admitió que la predicción de esta –tenida como una suerte de oráculo desde que predijo la disolución del imperio soviético a principios de los 80- pecaba de optimista. Dijo por otra parte que la reacción de Limónov hacia el libro no había sido especialmente entusiasta aunque creía que en el fondo le regocijaba que estuviera dando vueltas una biografía sobre sí mismo. Sobre su reincidencia en la no ficción dijo no tener una política predeterminada: los temas de alguna manera habían salido a su encuentro más que ser el resultado de una búsqueda más o menos persistente.


Cuando le pregunté cómo había conseguido ese raro equilibrio entre la seducción que puede representar un personaje como Limónov y los prejuicios de la sociedad de la que proviene –más preocupada en dejar clara su propia inclinación ideológica que entender fenómenos que le son ajenos- respondió sin parecer entender del todo lo que le preguntaba. Y es que en el libro, con todas sus virtudes, están omnipresentes las etiquetas con las que al parecer los intelectuales parisinos clasifican cualquier realidad que le sale al paso: aquél es un socialdemócrata, este es otro es un fascista un poco más a la derecha de los Le Pen etc, algo en lo que insistió a lo largo de su presentación: que Limónov y él estaban en las antípodas ideológicas. Y si un mérito del libro resalta entre muchos es el de superar esas etiquetas y humanizar a su protagonista sin caer por otro lado en la veneración. Un señor ya mayor, al parecer con mi misma impresión de que el escritor no entendía del todo la pregunta, levantó la voz desde la segunda fila para exponer su incomodidad de que siga preocupándonos menos entender la realidad que dividirla en un asunto entre buenos y malos. O, añadiría yo, que sólo consigamos superar ese binarismo tonto con un relativismo igual de torpe. No sé cuán bien entienda este dilema Carriere pero al menos su libro sí lo entiende a la perfección y lo resuelve con brillantez. 

martes, 21 de octubre de 2014

Cogiéndole el tumbao (al New York Times)

-The New York Times detecta ciertos cambios en la política cubana y en un editorial invita a Obama a levantar el embargo (porque acelerará dichos cambios).

-El gobierno cubano envía centenares de médicos a África a enfrentarse al ébola y The New York Times lo ve como otra señal que ya ha llegado la hora de levantar el embargo (porque demuestra la inclinación del gobierno cubano a hacer el bien).

No es difícil detectar el patrón que marcará próximos editoriales de The New York Times sobre Cuba.

-José Dariel Abreu gana el título de novato del año en la Liga Americana y The New York Times publica un editorial declarándolo como otra señal  que ya ha llegado la hora de levantar el embargo (porque Cuba puede ser un buen mercado de talento deportivo).

-Bajan las temperaturas en la ciudad de Nueva York y The New York Times lo ve como otra señal  que ya ha llegado la hora de levantar el embargo (porque Cuba puede ser un destino turístico).


-Las autoridades cubanas apalean y encarcelan a opositores y The New York Times en un editorial invita a Obama a levantar el embargo (porque puede servirle de ejemplo de cómo tratar a la oposición republicana).

domingo, 19 de octubre de 2014

Hoy habla Néstor (a la tribu)

Hoy Diario de Cuba publica el texto que leí el pasado viernes en la presentación de Néstor Díaz de Villegas de su poemario bilingue español/ portugués "Palabras a la tribu"/ Palavras a tribo" en New York University:
Néstor Díaz de Villegas es un caso extraño en la literatura cubana: recuerda a demasiada gente y sin embargo solo se parece a sí mismo. (Lo más común es encontrarse poetas que no te recuerdan a nadie para al final parecerse a todo el mundo.) Alguna vez —cuando aquello no nos habíamos visto nunca y eso me daba ciertas libertades asociativas— lo intenté comparar con Martí. Dije que "sus textos contienen esa intensidad pasada de moda, anacrónica pero no obsoleta, en su intento desesperanzado por inscribir la ligereza cubana en la pesadez del mundo". 
Como ocurre con Martí, quien lea cualquier texto de Néstor —da igual que sea un poema o una reseña de cine— puede presentir en cualquier línea un consistente universo ético y —lo que lo hace más raro— estético. Como Martí, fue también encarcelado en la adolescencia por un delito letrado: si el llamado Apóstol de la independencia cubana fue a prisión por la famosa carta en que llamaba traidor a un condiscípulo por ingresar como voluntario en el ejército de la metrópoli, Néstor lo fue por escribir un poema en el que se "burlaba del cambio de nombre de la avenida Carlos III por el de Salvador Allende".
[Seguir aquí]

viernes, 17 de octubre de 2014

George Romero

De la espléndida presentación ayer de Néstor Díaz de Villegas de su poemario "Palabras a la tribu" en NYU comparto con ustedes el poema dedicado a George Romero, maestro del cine de horror a quien se le considera a partir de su película "La noche de los muertos vivientes" como fundador del subgénero de las películas de zombis. De Romero también se puede decir, como recordara Nestor ayer y sin ánimo de ofenderlo, que tiene ascendencia cubana. (Incidentalmente: para la lectura de las traducciones de sus poemas al portugués contó con la lectura del profesor Carlos Veloso).



(A falta de las primeras lineas que no pude grabar les transcribo el poema completo):

George Romero
Era un pueblo sencillo, de casas normalonas
y jardines cerrados, aunque comunicantes,
los parques y las rosas descendían de Marte,
distópicas auroras y atormentados ámbitos.
Cada cual en su sombra comía de las sobras
dejadas sin reservas por los fantaseadores.
En la selva había negros y en la sierra tractores
y abuelas sin cerebro y abuelos senadores.
Pero un día de otoño, al caer de una hoja,
apareció en el pueblo un muñeco de carne.
Tenía las uñas flojas y la boca de sangre.
Los ojos eran huecos rellenos de desastre.
¡Era el zombi a las puertas! ¡La Kristallnacht soñada
llegaba sin decirlo a rastrear el aroma
de los vivos! La muerte era su comadrona
y daba a luz carroña, procaz, procreadora.
El zombi comía mierda, carátulas de obras,
y todo lo que, helado, diera muestras de miedo.
El zombi era la muerte como místico enredo.
La carne sabía a gloria, y las tripas a Jell-O.
Cansado de ser gente decidió ser un perro,
y masticar cabezas. El sucio cementerio
era ahora su cueva por detrás del Imperio.
Cerramos las ventanas, nos roímos por dentro,
porque, afuera, la luna nos reía los huesos.
Salvajes en ayunas, cadáveres silentes
que supimos callarnos desde el hueco a la cuna.
¡Oh, nosotros, los muertos cansados e impacientes,
seguidores del zombi, sin voz ni voto, alzamos
los pies! (Los brazos iban al frente). Autómatas
en un pueblo sencillo, de casas normalonas,
rompíamos los huertos, causábamos estragos. . .
(Dicen que nuestra raza de asesinos a sueldo
salió de las cloacas de Santiago de Cuba:
Romero es más cubano que la carne con papas
cuando el meat and potatos es un caldo de bruja.)

jueves, 16 de octubre de 2014

Realidades comparadas

Masoquismo aparte, leer sobre Rusia desde una perspectiva cubana equivale a tropezarse con una realidad paralela. Y cuando digo paralela entiéndame del modo más literal posible: replica paso a paso la realidad cubana aunque a una escala mayor y con varios años de adelanto. Salvando esas distancias las equivalencias son alucinantes. Véase por ejemplo estos detalles de la vida cotidiana que aparecen en “Limónov” el multipremiado libro de Emmanuel Carrere sobre el escritor y aventurero político ruso Eduard Limónov como la confección de ropa artesanal o las cartas de los restaurantes.




Pero no es todo. También un libro como "Limónov" puede servir para anticipar el futuro inmediato o más bien el presente, como si fuera necesario. Sobre todo fíjense en esa frase dedicada a los activistas de derecho humanos: "Libraban un combate perdido de antemano en un país que se preocupa poco por las libertades formales, con tal de que cada cual tenga derecho a enriquecerse"



También leer libros como "Limónov" puede ser el sustituto más creíble a husmear en los archivos oficiales del gobierno cubano. Y ver cómo transcurre la reunión en la que se decide expulsar del país a un famoso escritor disidente tras la publicación de un libro incendiario (en este caso se trata de "Archipiélago Gulag" de Solzhenitsyn):



O sobre los literatos oficiales en la fase rococó del socialismo:




O véase este caso de los intelectuales conflictivos pero "dentro de..."



Les recuerdo que...


El Departamento de Español y Portugués de la Universidad de Nueva York presenta el libro Palabras a la tribu (Lumme Editor, Sao Paulo, 2014) del poeta Néstor Díaz de Villegas, este jueves 16 de octubre a las 6:30 pm, en el 19 University Pl, Room 102. 
El volumen, en edición bilingüe español/portugués con traducción de Idalia Morejón y Tatiana Faria, será presentado por el escritor Enrique del Risco, con la presencia del autor, quien leerá también poemas de sus libros Che en Miami (Aduana Vieja, Valencia, 2012) y Cuna del pintor desconocido (Aduana Vieja, Valencia, 2011).
Néstor Díaz de Villegas (Cumanayagua, 1956) es poeta, ensayista y performer. Estudió pintura en la Academia San Alejandro. En 1974 fue condenado a 6 años de cárcel por un poema contrarrevolucionario. Desde 1979 reside en Estados Unidos. Ninguno de sus libros ha sido publicado en la Isla.
Ha publicado varios libros, entre ellos Por el camino de Sade (Pure Press, Los Ángeles, 2002); Héroes (Dylemma Colección, Miami, 1998); Confesiones del estrangulador de Flagler Street (Edtions Deleatur, Francia, 1998); Vicio de Miami (Schwarz, Miami, 1997), yAnarquía en Disneylandia (Editions Deleatur, Francia, 1997).
En 1998, Díaz de Villegas, en colaboración con Pedro Damián, creó la editorial Dylemma, que publicó la obra del poeta Eduardo Campa.
Asimismo, dirigió el filme documental, Conozca Flagler primero, y fundó en 2001, junto a Esther María Hernández, el Festival Internacional de Teatro Latino de Los Ángeles (FITLA).
Sus ensayos han aparecido en Letras LibresLichtungenQuimeraLateral y DIARIO DE CUBA. Fue editor la revista Cubista y el creador del Cabaret Neuralgia, en la Pequeña Habana. 
El evento será este jueves 16 de octubre, a las 6:30 pm, en el Departamento de Español y Portugués de la Universidad de Nueva York (19 University Pl, Room 102). Para más información, visite nddv.wordpress.com.

miércoles, 15 de octubre de 2014

Palo!


Después de pasarme años teniendo que contentarme con el primer disco del grupo Palo! me empato de un golpe con concierto en vivo y nuevo disco el pasado domingo en Gonzalez y Gonzalez. Timba con funk, letras sencillas pero con la gracia de antaño: la fórmula es sencilla pero tremendamente refrescante y todo arropado por la voz de Leslie Cartaya. La cantante de Palo! en sus registros más agudos recuerda nada menos que a La Lupe pero siempre ofrece una dicción clara, elegante y sabrosísima. Un producto elaborado con la maña de Steve Roitstein quien le saca toda la música que puede a los cuatro instrumentistas de la banda: Ed Calle en el saxo tenor, Raymer Olalde en los timbales, Philbert Armenteros en las congas y el propio Roitstein en los teclados. Una buena noticia para la música y los bailadores en general y para los miamenses en particular: pronto la banda comenzará a ocupar plaza fija todos los sábados en el restaurant Yuca de Lincoln Road.