miércoles, 27 de abril de 2016

Pequeña necedad diurna

Resulta lógico que tras años de reflexiones alucinógenas el Comandante haya creado escuela. La escuela del surrealismo socialista (también conocida como incoherentismo radical). Ahora vemos cómo se suma a ella Silvio Rodríguez
"EE UU quiere crear una clase media en Cuba lo suficientemente poderosa como para ser influyente en las decisiones políticas. Hay sectores ortodoxos cubanos que se oponen diametralmente. Pero, en medio de eso, hay mucha gente que cree que se puede ser amigo dulcificando la intervención de EE UU. Y no olvidemos lo que le conviene al pueblo. Creo que cada vez el pueblo debe tener más participación en las grandes decisiones"
Traducción simultánea: "La clase media cubana es una aspiración norteamericana. O más exactamente, un proyecto imperialista que hay que frustrar manteniendo a la gente en la pobreza. O no, porque eso es cosa de ortodoxos y yo soy un tipo con swing. Aunque no tanto como para estar de acuerdo con los Estados Unidos y su abyecto plan de crear una clase media en nuestra patria. O sea, que en ese caso lo mejor sería satisfacer los intereses del pueblo. Pero hace mucho tiempo que el pueblo perdió la costumbre de decir lo que piensa. Entonces lo mejor es decir que hay que darle más participación al pueblo en las grandes decisiones... siempre que la opinión del pueblo no coincida con la del imperialismo, claro. O sea, que hay que hacerle caso al pueblo cuando su opinión coincida con la de nosotros. Pero, entonces, ¿para qué preguntarle al pueblo si piensa lo mismo que nosotros?"

martes, 26 de abril de 2016

El racismo "revolucionario" en acción

Uno de los momentos que han quedado registrado del racismo revolucionario fue durante los interrogatorios televisados a los integrantes de la brigada invasora 2506 luego de su derrota en la bahía de Cochinos. Fidel Castro se dirige a uno de los prisioneros negros (se trata de Tomás Cruz, aunque el libro "Playa Giron: derrota del imperialismo" no consigna su nombre) y este comprende sus intenciones "Yo sé que usted pregunta 'y tú, qué haces aquí', refiriéndose quizás al color, ya que en el transcurso desde que caí prisionero, ése ha sido casi siempre uno de los reproches que se me ha venido a inculpar". Fidel Castro lo lleva entonces a su tema favorito en aquellos días. El de la discriminación racial que se practicaba anteriormente en los clubes sociales.

Dr. Castro: Entonces usted sí podía juntarse para combatir a la Revolución, con aquel señor, pero para irse a bañar a la playa no podía juntarse; para desembarcar en Playa Girón sí, a combatir contra la Revolución, pero para ir allí a divertirse no podía ir. Y usted vino, sin embargo, con aquel señor, que nunca se preocupó de que  austed lo dejaran bañarse en aquel Club, como si las aguas del mar se fuesen a teñir con su color.
Prisionero: Bueno, yo no vine a Cuba en razón de que me pudiera bañar o no bañar en una playa...
Dr. Castro: ¿Usted se bañó en el mar de Girón?
Prisionero: No señor, porque yo vine en paracaídas.
Dr. Castro: ¿No se enfangó tampoco en la Ciénaga?
Prisionero: Sí señor, estuve cuatro días en la Ciénaga.
Dr. Castro: ¿En el pantano?
Prisionero: Sí señor.
Dr. Castro: Entonces te bañaste.

jueves, 21 de abril de 2016

Hoy, documentales cubanos en Nueva York

The New York City premiere of three shorts by young Cuban filmmaker Eliecer Jiménez Almeida.Under the umbrella of Trilogía del agua, these 2012 films—La faz de las aguasVerdadero Beach (a nod to Almendros), and Malyebao—are all suffused with the symbolism of water as the potential for man’s transcendence and purification, where the mediocrity and oppression of daily life are reflected, as if on a mirror, yet where they can also be drowned. As Jiménez Almeida points out: “For me, water travels from the imagination to the image, from mere appearance to actual existence, from the eye to poetry. Water in my films is not only a depository of reflections and forms, but of substance. Scientists and religious figures have met and shook hands with water as their common element; it is the only substance in human history able to bridge science and faith. For both, water is the source of all life. And that is the takeoff point of my documentaries… until I sink into reality.”
Malyebao poster
This one-night-only screening of the
three shorts will be followed by a
Q&A with the filmmaker, moderated
by Prof. Perla Rozencvaig,
director of our Cinema Program.
Poster design by
Angelica Marrero Loucraft.
THE DIANA CENTERBarnard College ~ Room LL1043009 Broadway (& 117th St.), NYC
SPACE IS LIMITED
RSVP: cccofny@aol.com
FREE ADMISSIONSpace is VERY limited
To RSVP, write to: cccofny@aol.com

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Eliecer Jiménez Almeida,
is regarded as one of the most daring
and independent voices in Cuban
cinema today. Born in Camagüey
in 1983, he has also excelled as director, screenwriter, and film critic. Among his most
notable works to date are the short
Para un príncipe enano, and the
documentaries Reportaje and the
award-winning Usufructo and Persona.
This event is co-sponsored by the Hispanic Scholarship Fund of Columbia University
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miércoles, 20 de abril de 2016

Fábula con final feliz y moraleja

A un famoso músico -digamos que se llama Paquito D'Rivera- lo seleccionan para tocar en un concierto en la Casa Blanca. Días después recibe la noticia de que ha sido excluido del proyecto inicial. Así, sin más explicaciones. El músico por más que piensa la única razón que se le ocurre para que lo pudieran excluir es política. De modo que se le ocurre escribirle al cabeza de familia de la Casa Blanca que casualmente es el presidente del país. Esta es la carta:
Presidente Barack ObamaThe White House,Washington, DCEstimado señor Presidente:
Hace un tiempo atrás, desde las oficinas del prestigioso Thelonious Monk Institute me comunicaron que me habían propuesto para participar en la celebración del “Internacional Jazz Day”, en un concierto organizado por la UNESCO el 30 de abril en la Casa Blanca y que contará con usted Sr. presidente y con la primera dama Michelle Obama como anfitriones. En dicho concierto, participarán grandes artistas del género, como Chick Corea, Aretha Franklin, Jimmy Heath, Dave Holland, Al Jarreau, Diana Krall, Christian McBride, John McLaughlin, Pat Metheny, Danilo Pérez, Wayne Shorter, Esperanza Spalding, Sting y el mismísimo Chucho Valdés, entre otros.
Yo tomé la noticia como un reconocimiento a mi contribución a la cultura americana, contribución que me ha merecido un nombramiento como NEA Jazz Master, doctorados honorarios de Berklee School of Music y la Universidad de Pennsylvania y la Presidential Medal of the Arts, entre tantos otros. Sin embargo, cuál sería mi sorpresa cuando hace unos pocos días recibí una llamada del Monk Institute informándome sin más detalles que mi propuesta había sido “vetada” por quienes organizan el espectáculo.
Si lo que estuviera en discusión fuera mi aporte artístico a la cultura americana y al jazz no me tomaría el trabajo de escribirle esta carta, Sr. Presidente. Sin embargo, mucho me temo que este “veto” obedezca a mi posición mantenida durante años en contra de la dictadura que oprime a Cuba, mi país de origen, y a favor del respeto a los derechos humanos y de los valores democráticos que tan bien usted defendió hace unos días en La Habana. No sería la primera vez que soy víctima de discriminación por mis convicciones democráticas a instancias de la dictadura cubana, incluso en este país. Y sin embargo este caso se me hace particularmente preocupante por tratarse de un evento del cual usted será su anfitrión. Usted, que apenas hace unos días defendiera en mi país de origen el principio de que “citizens should be free to speak their mind without fear. To organize and to criticize their government and to protest peacefully” y exaltara los logros de un exilio del que orgullosamente formo parte.
Sr. Presidente, le escribo porque me preocupa que sus gestos de buena voluntad hacia el pueblo cubano sean entendidos como un llamado a ser complacientes con las exigencias de la dictadura que lo oprime. Que sean tomados como pretexto para marginar en los propios Estados Unidos a tantos que en el exilio hemos defendido el derecho del pueblo cubano a expresarse libremente y decidir su destino en democracia. Me preocupa que este acto de discriminación política se produzca en un evento en su casa que es la casa de todos los americanos por lo que tiene de simbólico y también de ejemplar. Y me preocupa porque me es más fácil soportar –por dolorosa y humillante que sea– la discriminación individual a mi persona que la idea de que en nombre de la convivencia con otros gobiernos, independientemente de su carácter opresivo, se desprecien principios de convivencia básicos por los que tantas generaciones de americanos han luchado durante siglos y que son modelo y esperanza de convivencia para buena parte de la humanidad.
Supongo que la decisión de vetar mi presencia fue tomada a sus espaldas, pero mi exclusión del evento se hará a plena luz pública. Apenas cumplo con mi deber ciudadano de advertirle que incluso un evento que celebra un género musical que encarna la aspiración de libertad de tantos seres humanos puede ser usado en sentido contrario a la propia idea de libertad. Por el respeto que le tengo –acrecentado por su reciente actuación en mi país de origen– creo que es mi deber informarle de que su condición de anfitrión está siendo manipulada por aquellos que niegan los mismos principios que le permitieron a usted acceder a la presidencia de este país y a mí a dirigirme al hombre más poderoso del planeta con entera libertad y sin miedo a represalias.
Sinceramente:
Paquito D’Rivera
Pasa una semana. El músico no recibe respuesta. Se impacienta. Finalmente decide enviarle la carta a El Nuevo Herald. Apenas dos horas después de aparecida la carta en la edición digital del periódico Paquito recibe la re-confirmación para participar en el concierto del que inicialmente había sido excluido.
Moraleja: digámosla a la manera de Paquito. "Niño que no llora, cuchillo de palo"

lunes, 18 de abril de 2016

Dentro de la economía, todo

Hace años, seis para ser exactos (16 de abril de 2010), compartía acá las notas de una amiga sobre una conferencia de dos economistas oficialistas cubanos en el centro para estudios graduados de CUNY en la ciudad de Nueva York. Los economistas, sobre todo uno de ellos, sorprendían por su franqueza. Tal parecía que la buena nueva de que empezaban a respirarse aires en los cuales tales diagnósticos eran no solo posibles sino hasta bienvenidos por un Estado necesitado de cambios.

Finalmente la realidad ha dado lo mejor de sí y la lógica de las circunstancias (o cabría decir, el absurdo) se ha impuesto. El más atrevido de los economistas que expuso aquel día acaba de ser expulsado del puesto que ocupaba en la Universidad de La Habana por "hablar con la prensa extranjera, dar algunas conferencias o participar en encuentros con personas y haber aceptado remuneración, lo cual es totalmente falso". Y eso a pesar de que según él mismo declara todo lo que ha dicho lo "reconoce todo el mundo" y lo que afirmaba fue siempre "dentro del proceso", "dentro de los parámetros permitidos" y que según sus propias declaraciones no ha tenido "una posición contraria" y lo que ha dicho "es para mejorar la economía cubana". 

"Nunca me he salido de una crítica en el área de la economía cubana, que ha sido mi objeto de análisis, nunca he hablado de otro tipo de indicadores políticos. He dicho lo que pienso de la economía, que hay que avanzar más rápido, que la inversión es lenta, ese tipo de cosas".

"He dicho lo que pienso", dice. Y le parece poco.

miércoles, 13 de abril de 2016

El individuo, un arma de la contrarrevolución

Buscando otra cosa doy de casualidad en medio de un discurso de Fidel Castro del 20 de diciembre de 1959 a los empleados de comercio con un caso del que no había oído hablar antes. Alguien interrumpe su discurso para plantearle un problema y Fidel Castro le responde. Lo curioso no es que el orador trate de desembarazarse de un asistente más o menos incómodo, algo bastante común. Lo interesante es su razonamiento: él es el pueblo así que su interlocutor -alguien que ha intentado abrir una barbería y percibe que hay una ofensiva contra los negocios privados- está interrumpiendo al pueblo y sin darse cuenta hace "una tarea contrarrevolucionaria" porque "hay personas que sin darse cuenta confunden, se dejan confundir, se preocupan por sus cosas personales". Quizás haya ejemplos más antiguos pero este debe ser uno de los más nítidos y tempranos sobre cómo lo personal empezó a ser considerado contrarrevolucionario.
CMDTE. FIDEL CASTRO: Bueno, si ese es un señor que tiene algún problema y lo quiere discutir, que venga aquí a discutirlo (ABUCHEOS).  Yo ignoro qué problema tiene ese señor, yo lo ignoro, pero si tiene algún problema y quiere discutirlo lo discutimos aquí, lo que no tiene derecho es a estar interrumpiendo aquí este acto (ABUCHEOS).
Barbero: Muy buenas noches, señoras y señores (ABUCHEOS).
CMDTE. FIDEL CASTRO.-  Vamos a ahorrar trabajo.  ¿Cuál es tu problema?
BarberoBueno, el problema mío es un problema de trabajo en el giro.
CMDTE. FIDEL CASTRO.­-  ¿Y cuál es el giro tuyo aquí?

Barbero:  Bueno, tengo una barbería que la abrí por el Gobierno Revolucionario, bajo una ley del Gobierno Revolucionario...  (ABUCHEOS)...  en mi derecho de subsistir como trabajador que soy, que me han explotado toda la vida los dueños de la barbería...

CMDTE. FIDEL CASTRO.­-  Tú abriste una barbería, ¿y qué problemas tienes con la barbería?

Peticionario: Bueno, que no hay...  para poderla abrir... (ABUCHEOS).

CMDTE. FIDEL CASTRO.­-  Bueno, está bien.  Considerando todo el derecho que tú puedas tener a abrir una barbería, a resolver el problema, yo te voy a hacer una pregunta que es lo que yo quiero que tú me contestes.  ¿Tú estabas oyendo lo que yo estaba hablando?  ¿Tú me estabas oyendo?
Barbero: No, yo estaba hablando.

CMDTE. FIDEL CASTRO.- Tú no me estabas oyendo, ¿verdad?  (EXCLAMACIONES.)  Yo te voy a hacer una pregunta.  ¿Tú crees que es correcto, que tú, como ciudadano, que debes tener las mismas preocupaciones que tiene todo el pueblo por su destino, por su patria, por los grandes problemas que tienen en estos momentos, tú debes interrumpir el acto, dime, para venir aquí a plantear tu problema particular?  ¿Tú no crees que debías haber ido al sindicato?  (ABUCHEOS.) Si tú no estabas oyendo, como has reconocido aquí, tú no tienes derecho a venir a interrumpir aquí al pueblo, en primer lugar; y, en segundo lugar, a un miembro del Gobierno que le está hablando al pueblo (ABUCHEOS).  Ve al Ministerio del Trabajo, ve al Ministerio de Comercio, ve al sindicato y resuelve allí tu problema, no interrumpas el acto de un domingo, que hoy todo el mundo dejó de ir al cine, dejó de ir a la playa, para efectuar este acto (EXCLAMACIONES DE:  “¡Que se vaya, que se vaya!”)
Barbero:  Le pido disculpas al pueblo de Cuba, porque abrí mi barbería por las leyes fundamentales de la Revolución, que me dan todo derecho a abrir la barbería, ¿comprenden?, y están combatiendo a los dueños de las barberías; le pido perdón al pueblo este porque yo estaba...  (ABUCHEOS EXCLAMACIONES DE:  “¡Que se vaya!”)
CMDTE. FIDEL CASTRO.- Cuando uno ve estos casos, no le queda más remedio que meditar sobre los problemas de los pueblos; no le queda más remedio que meditar en los infinitos obstáculos que un pueblo tiene que vencer para marchar adelante, porque hay personas que hasta sin darse cuenta hacen daño; hay personas que hasta sin darse cuenta hacen una tarea contrarrevolucionaria, hay personas que sin darse cuenta confunden, se dejan confundir, se preocupan por sus cosas personales.  Comprendo que todo el mundo tiene problemas personales y comprendo que todo el mundo tiene sus grandes preocupaciones, pero creo que los cubanos debemos olvidarnos un poco más de nuestros problemas exclusivamente personales (EXCLAMACIONES), porque hay un refrán que dice, que una golondrina no compone verano, y los individuos no podrán resolver nunca por sí mismos sus problemas; la fuerza de los individuos está en el pueblo, en la agrupación; está en la fuerza de todos.


martes, 12 de abril de 2016

Chuck Norris vs Communism

Gracias a la recomendación de Emilio García Montiel acabo de ver en Netflix "Chuck Norris vs Communism", un documental sobre cómo en Rumania se extendió la práctica -clandestina- de ver videos en las casas. Un cubano notará varias diferencias importantes con el caso cubano: en Rumania las películas estaban virtualmente prohibidas, la programación televisiva se reducía a dos horas por un solo canal, las películas eran dobladas al rumano en la voz de un traductores único que hacía todas las voces "encima" de las voces originales y hasta donde conozco nadie cobraba por dejarte ver una película en su casa (salvo en las salas de videos oficiales que fueron apareciendo a finales de los 80). Coinciden la sordidez de la programación oficial, la ausencia de tiendas leales donde se vendieran reproductoras de videos o películas, un catálogo donde predominaban las películas de acción y horror, el ambiente a un tiempo colectivo y semisecreto y un mercado subterráneo por el que circulaba todo no se dabe si con la anuencia o hasta la colaboración de las mismas autoridades. Una dinámica, la rumana, que sospecho tiene mucho en común incluso a como se ha desarrollado en Cuba ese invento para el intercambio de información que es el famoso "paquete". Recomendable en fin aunque muchas de las explicaciones o reconstrucciones no logran ser del todo convincentes: