domingo, 13 de septiembre de 2009

Como si

¿La Historia absolverá al castrismo? ¿Hacia qué lado de la balanza se inclinará? ¿Pesarán más los casi 10 mil asesinados o el bajo índice de mortalidad infantil? ¿Las decenas de miles ahogados en el mar o las victoriosas campañas africanas? ¿La exquisita destrucción de la economía o el honor de ser Territorio Libre de McDonalds? ¿La exhaustiva represión política y de cualquier otro tipo o la mera supervivencia del régimen durante más de medio siglo? ¿La sistemática separación familiar o la Nueva Trova? (En este último caso reconozco mi parcialidad dándole a la Historia escoger entre dos horrores). No sé. Todo dependerá más de lo que tiendan a apreciar los historiadores del futuro que las personas del presente: con el porvenir nunca se sabe y pudiera ser que el mayor crédito de la Revolución Cubana lo tenga por el poblamiento de Miami. Lo que sí es seguro es que desde la generosa distancia de la Historia los dolores serán menos agudos, los enconos contarán bastante menos y la miseria del hombre común quedará reducida a estadística.

No sé qué pensará la Historia y la verdad es que la opinión de esa señora me da lo mismo. Lo que me parece absurdo es que nos refiramos al sistema imperante en Cuba como si se hubiera extinguido hace mucho tiempo, como si no nos afectara de uno u otro modo, como si la imposibilidad de vivir en la isla* (o de volver a residir en ella) no fuera con nosotros. Como si nosotros fuéramos la Historia, esa dama tan poco dada a conmoverse con la nimiedad de una vida cualquiera.

*Me refiero a vivir, claro, no a la mera supervivencia. O sea, a ese concepto de vincula la vida humana a la libertad y que considera que estar sujeto –por ejemplo- a permisos para entrar y salir de tu propio país o para alquilar tu propia casa "es vivir en afrenta y oprobio sumidos”.

6 comentarios:

apenao dijo...

Con el tiempo se olvidan las memorias Enrisco. La historia se siempre se ha escribe desde el frio de la distancia. Si quien la escribe no es un "nativo" pues se tiende a ser mas imparcial. Pero que me dices de personajes contemporaneos que todavia alaban y siguen el "modelo cubano". Hay algunos que incluso rezan por la buena salud del dictador.Es de infarto brother!
Nada que solamente un cubano entiende a otro cubano.
Tener un dictador es malo. Lo peor es que el nuestro es "socio de sus socios", parlanchin e ilustrado. Que desgracia la nuestra compadre!

Omar dijo...

A mi este me parece fundamental. Poniendo el Yo, con esta vidita unica y finita, en el centro de todas las cosas.

Anónimo dijo...

Vamos Enrisco que no es mas que una islita de cagarruta, de Il Duce nadie se acuerda ya y si le preguntas a cualquiera de menos de 20 sobre Hitler o Stalin la respuesta es Who?", asi que quien se acordara de El Coma y su cochambroso legado de jineteras y sablistas de el Medicare? mira aqui te pongo lo que quedara de eso: *, si un insignificante asterisco, dime quien se acuerda de Chapita hoy en dia?.

Anónimo dijo...

Si se sienten mal del estomago vayan en FaceBook a este grupo:

http://www.facebook.com/home.php#/presidenteraulcastro?ref=pymk

Les garantizo un vomito seguro.

apenao dijo...

Se me ocurre una reflexion(tan de moda la palabrita ahora)y es la siguiente: el cagandante no lo hizo mal del todo. Si se divide la mision en dos partes, debaratar todo lo que el capitalismo habia construido primero y construir el socialismo despues, no hay dudas que la primera parte de la mision se cumplio a cabalidad. Donde el comandante y su revolucion no pasan el test es en en construir el socialismo. Nadie sabe como se construye eso...

Almachete dijo...

Si, es seguro que el olvido sera el camarero y la historia la que corta la carne. Pero de algo podemos estar seguro,: las generaciones que vendrar se tomaran un trago y se llenaran la panza sin tener en cuenta la alergia al pasado. Pobrecitos. Filoso balance, brother.