domingo, 20 de septiembre de 2009

Amor para la represión


César Reynel Aguilera

Amor para la represión

En eso quedó: Un grupo de cantantes, que van cuesta abajo, se reúnen en un polémico concierto en La Habana con la esperanza —infundada, porque el mercado es implacable— de relanzar sus carreras o, en el peor de los casos, disfrutar por última vez en sus vidas de esa dulce adicción que son los aplausos; aunque sean inmerecidos, ordenados, o pagados con botellitas de agua. Las excepciones, por mucho que a algunos nos cueste reconocerlo: Orishas y Silvio Rodríguez. El resto hace rato que saltó del acantilado.
Si algo ha mostrado Olga Tañón en este concierto, por ejemplo, es su capacidad para escoger cirujanos y bailarines acompañantes. Los Alfonsos, por su lado, pasan como número circense (la baterista tiene cuatro brazos sin músculos). Amaury Pérez quedará como el chiste de una pausa (los camarógrafos tuvieron que cambiar a lentes de ángulo ancho). Víctor Manuel se confunde con un actor americano, ¿Bill Murray?, y lo único de él que queda en los recuerdos de esta tarde es su cita del periódico Granma: La memoria es el arma más poderosa. Bosé aplasta con el insulto poético de un “ultimísimo momento” y Carlos Varela, siempre de ambiguo machismo, se aparece con una camiseta alegórica a las Damas de Blanco. Digo yo.
Mención aparte y especial merece Yerbabuena. Heroico lo que han hecho, se quedan sin “lead singer” y salen al piso de la Plaza a reclutar a la primera cubanita que se atreva a cantar; encuentran una cotorra mal alimentada, la ponen entre dos argollas bien forjadas, le enroscan una banda en el cuello —por si hace falta doblar a Xiomara— y la sueltan al ruedo de los malos chistes y la leonera. “¡En una fiesta de percheros la cuelgan en el ropero¡”, me grita un amigo por teléfono desde La Habana.
Llega Juanes, dice que no puede creer lo que está viendo, empieza a cantar y yo no puedo creer lo que estoy escuchando. Juanes no sabe que desafinar de esa forma en La Habana es delito de lesa humanidad. En esa ciudad la voz no se esfuerza para cantar, se usa, aunque sea mal, como Silvio o José Antonio Méndez, no importa, pero no hace falta gritar. A menos que uno se llame Steven Tyler o Fidel Castro.
Pero a pesar de todo eso coincido en que el concierto será histórico. El exilio cubano acaba de anotarse una victoria tan inesperada como la de la tiranía al final de la crisis de octubre. Escuchar a Silvio cantar “Ojala”, con Papito ya fallecido y Obama en el poder, fue pensar, por un simple proceso de exclusión, en la muerte del tirano; gracias Pablo.
Después de hoy el aparato represivo del castrismo tendrá mucho menos espacio para usar el amor como razón de guerra; y al exilio como blanco del odio. Gracias Juanes. Ahora nos toca a nosotros.

30 comentarios:

Anónimo dijo...

cuesta abajo con 17 Grammys? Qué va César, mira a ver qué éxitos has cosechado tu.

J.Campos dijo...

No es que importe mucho, pero si Silvio cantó "Ojalá"... Es casi como si la hubiera cantado en el programa "Mientras Tanto" por primera vez: Todo el mundo creyó entonces saber a quién iba dirigida la frase "ojalá pase algo que te borre de pronto.." pero luego taparon la bola con que "era para papito serquera" ¿no?

Es que con ese Silvio nunca se sabe, después de toda la "centrífuga" en que se ha metío. Y total, ahora que está viejo...

Lo dicho. Y no es que importe mucho.

Anónimo dijo...

que coño es un grammys?

Zoé Valdés dijo...

El concierto más aburrido de la historia de los conciertos. Estoy de acuerdo con todo en este post. En relación a los Grammys ésos, bueno Ñico Membiela nunca se ganó ninguno, y era con distancia, muchísimos mejor que todos ellos juntos. Lo de Juanes rebasó la mediocridad, no sólo desafina, ¡no sabe improvisar, compadre! Y la Cucú Diamantes, pobrecilla, fue su última experiencia. Tenía un diamante en la frente que parecía una linterna de minero.

Alen Lauzán dijo...

Enrisco, aclarame algo ¿Granmi es primo o diminutivo del Granma?

Loco por saber, saludos!

Pele dijo...

Pues Zoé si el concierto fue tan aburrido a juzgar por tu comentario parece que no te perdiste ni un segundo. Ahora resulta que los anticastristas resultaron anti Grammy, falta que no vuelvan a tomar Coca-Cola, quemen banderas de E.U. y griten Yankis go home. Como terminan algunos pareciéndose a lo que más odian.

Rubén dijo...

Patético el espectáculo; confieso que peor de lo que supuse.
Yo salvaría al piquete de Silvio, sin la flauta.
Lo peor: el bodrio de Carlos Varela...
Ojo: para la calificación no cuento con los tres pobres gallegos antimúsicos esos: Aute, Bosé y VitoManué.

Lalo Ka dijo...

ya llegaron los anonimos y los "pele" sin cara a ofender. les das un dedito y ya quieren meterse el brazo entero.
malisimo el concierto.

Anónimo dijo...

"Las excepciones, por mucho que a algunos nos cueste reconocerlo: Orishas y Silvio Rodríguez"

Realmente cuesta trabajo librarse de la adoctrinación musical y, aún más, lograr una maduración musical: Rodríguez fue en sus principios un ejemplo desplazado y reducido (lingüística y musicalmente) de los que cantaban a los veintiañeros universitarios en los sesentas, además de a la izquierda resentida y rencorosa. Cuarenta y tantos años después continúa cantando exactamente el mismo purgante a los veintiañeros universitarios (que creen que piensan al escuchar sus verdaderos ripios pero revolucionarios), además de a la izquierda resentida y rencorosa, aunque, debo reconocer, con suma honestidad y humildad, que ahora ha agregado a Cesar y ¿debo mencionarte a ti también, Enrique? (y después hablamos de sordera).

Anónimo dijo...

otro anonimo izquierdoso y rencoroso

Edy dijo...

Pienso que el concierto superó mis expectativas... nunca me imaginé que Silvio cantaría Ojalá... nunca me imaginé que Juanes pidiera por la libertad de todos los presos políticos (aunque como es lógico hiciera énfasis en Colombia, al fin y al cabo, ese es "su maletín") ni que arengara como lo hizo varias veces a un pueblo para el que la palabra CUBA LIBRE ya no significa más que una frase célebre de Elpidio Valdés. Igual que lo de UNA SOLA FAMILIA CUBANA, los que sabemos de la separación familiar somos nosotros que nos fuimos, para los de allá somos lo mismo, los familiares más importantes, y mientras haya un CUC de remesa en sus bolsillos, no sentirán dolorosa la separación.
Los artistas (hablo de los extranjeros)sí hicieron lo suyo, es mi opinión. En el otro lado, la tal Diamantes, faltando el respeto a la mujer cubana con su proyección de que lo que nos hace falta es un burrito o un avioncito, fue para mí lo peor de la tarde.
En cuanto a las banderas de Venezuela y demás países latinoamericanos adelante, previsible, la escuela de medicina en pleno..

Anónimo dijo...

Coincido con todo pero Cucu Diamantes reside aca, no es cubana mal alimentada, si es fea pero no es de Cuba, acaso las feas viven en Cuba? Es parte del grupo Yerbabuena y no la contrataron en Cuba, informate con eso, ella creo que fue una pincelada mas bien humoristica dentro de tanto patetismo

Rene dijo...
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Ernesto Menéndez-Conde dijo...

El concierto me pareció, en sentido general, muy malo. A mi juicio sólo dos figuras, Olga Tañón y Silvio Rodríguez, hicieron interpretaciones que no daban la impresión de ser improvisadas, descuidadas y mal ensayadas. El resto me resultó caótico, moroso, de deficiente calidad, y muy por debajo de mis ya bajas expectativas (nunca me interesaron Bosé, ni Aute, ni Víctor Manuel, ni Amaury Pérez, ni mucho menos Danny Rivera, músicos que ahora, además, lucían avejentados y extenuados). Juanes, por otra parte, tampoco es santo de mi devoción.
Tañón es una magnífica interprete, tiene un ángel y consiguió que el concierto arrancara con una vitalidad que se apagó en cuanto llegaron los siguientes músicos: X Alfonso, Danny Rivera, el cantante ecuatoriano, Amaury Pérez, Víctor Manuel y Jovannoti. Y la Cucu Diamantes...la verdad que Juanes, desde el renombre que tiene, pudo haber gestionado mejores músicos.

De todos modos, a pesar de la mala y aburrida música, el concierto me pareció conmovedor. La gran estrella fue el público. La multitud tenia tanto entusiasmo que sus gritos, bailes y aplausos, me emocionaban una y otra vez. Ellos hicieron el concierto. Creo que los cubanos se sentían dichosos y muy agradecidos con el gesto que tuvieron los artistas extranjeros. Ojalá que se repitan conciertos o intercambios culturales similares a este.

Rene dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Ernesto Menéndez-Conde dijo...

Por cierto, alguno de ustedes se quedo con la impresion de que existia cierta tension entre Silvio Rodriguez y Juanes? O fueron ideas mias.

Rene dijo...

Positivo el concierto de JUANES , algo de cambio lograra en algunas de las mentes retrogradas de los Cubanos que se han quedado viviendo en la decada de los 60.(ES HORA DE CAMBIAR EL ODIO POR AMOR).excepto a los culpables de tanto odio.. Fidel y Raul. de ellos para abajo a todos se les debe dar el derecho del perdon y la reconciliacion .Porque si no volteamos la pagina, tendremos otros 50 anos de odio y politicas ineficientes.Viva Cuba Libre y abajo la dictadura de Fidel y Raul Castro .
Posdata.. ahora Carlos Varela se llama Poncio Pilatos, se subio al escenario a lavarse las manos, en vez de cantar Guillermo Tell o Memorias. Por eso estamos como estamos, queremos que vengan los de afuera a resolvernos el problema, bastante dijo Juanes siendo extranjero.

Abel dijo...

Mis impresiones del concierto... Juanes salió nervioso a cantar y se le fue el tren en la primera canción, luego se acotejó, además pidió libertad y mencionó a Los Aldeanos, muy bien. Silvio con todo y lo necio me sorprendió al cantar Ojalá. Los Orishas me dejaron esperando por El Kilo, las dos veces que los he visto en vivo han dicho que esa canción es para quientusabes y no tuvieron los bemoles para cantarla o no los dejaron. Carlos Varela que no ha superado "Como los peces" me dejó esperando por Guillermo Tell o Jalisco Park, pero la autocensura parece que se aplicó. Yerbabuena sonaba demasiado coja sin Xiomara y el Chino Dreads. Del resto... a Victor Manuel y a Aute los han atropellado los años de mala manera y Jamaury sigue siendo un bofe.
Pero visto como un todo esta bien que se haya hablado tanto de Paz, ahora toca seguirles el hilo y continuar con el tema, el gobierno cubano tiene mas que perder. Esperemos que algo haya cambiado en las mentes del millón y pico de personas que fueron. Paz y Libertad para mi pueblo.

cubasno dijo...

...confieso que vi el concierto en fast forward después que se había acabado y el efecto es desvastador. me recordó aquella frase que alguien me contó de breton sobre un niño muy sucio que vio en casa de un amigo: como niño no es gran cosa, pero como asquerosidad es una maravilla. en ese sentido el concierto fue perfecto. no se ahorraron ningún efectico barato, comenzando por los palomones blancos del decorado, ninguna frasecita mierdera, ni el público se ahorró ningún entusiasmo ni brincoteo juventoso por cada ridiculez que le tiraron, como en una leonera famélica a la que tiran piltrafas. había que ver al pobre diablo de amaury perez haciendo gesticos de estrella a lo bono como los que debe ensayar frente al espejo, a los grotescoides de los orishas cantando, en cuba, aquello de "a lo cubano, chicas por doquier, fiesta en casa e guano", como si fueran proxenetas tratando de venderle dos mulatas (o tres mulatos) a un yuma; a X alfonso, que tiene bien puesto el nombre porque es la nada total, siendo tan trabajosamente insulso y nulo como siempre, acompañado por los puros que se han montado al tren de la nada pa comer, que hay que comer; a bosé haciendo gestos épicos que su barriguita y la musiquita de matraca que canta convertían en autoparodia; a yerbabuena con su cantante que es un símil inverosímil de xiomara; a olga cañón con su gordura sexy y los imitadores de stomp conque comenzó el show, que parecían salidos de un matutino de la lenin en los 80-aunque hay que reconocerle el único momento de involuntaria ironía al comenzar el concierto con aquello de "es mentiroso ese hombre, es mentiroso"; silvio con su voz que se aflauta, se pierde, se difumina, cantando profundeces como aquello de que si saber no es un derecho seguro será un izquierdo, con su mujer a la que se ve no le falta la jama, soplando a su lado mientras el combito convierte en insoportables, interminables traqueteos las ya lamentables escaramujadas. aute, más autista que nunca, varlos carela, mojannoti y danny ripiera están más allá del insulto. palabras, no puedo. lo único que sonaba normal, más o menos, eran los van van, que se tiraron con unos éxitos del ayer como reconociendo que el presente está de pinga pal perro, y todavía tuvimos que echarnos a bosé y a la nalgón bailando, y el final chanchánico (no tocaba la guantanamera, o hasta siempre comandante?) con todo el personal del "concierto del siglo" desafinando a coro, descojonando los versos sencillos cual segurosos a disidente, mientras al pobrecito público ya le cuesta horrores disimular su desesperación, o es la mía que ya comienza a manchar como un ácido verde la pantalla. pensé que si volvía a escuchar una vez más mano parriba cuba me iba a dar, y lo escuché. y me dio.
pero de todos modos, el momento cumbre del chancletismo universal no fue ninguno de los gallos que se les fueron a todos, sino un momento de relativo silencio. cuando los opichas presentaron a johns, el culombiano se tomó su tiempo para salir. él vio Nikita y sabe aquello de que hacerse esperar es hacerse desear. sobre todo cuando hay un recojonal de cubiches, con la barriga llena de soya molida y pan con pasta cárnica, bajo un solazo habanero y sin ni pinga que hacer que no sea esperar y desear. el pacificador no sale, se demora, la cámara sube, hay un ruidito de expectación, toma aérea, la gente aplaude, la gente canta, la gente grita juanes juanes juanes y johns se demora todavía un poquito, lo disfruta un poco más, el régimen se refocila mostrando lo amantes que son los cubiches de su salvador, lo obedientes que son, lo perritos de pavlov (perritos de pavo) que se han vuelto, y en eso aparece el desafine en persona, con una bandita nike en el antebrazo y una carita de comemierda útil, y los perripavlitos deliran. y yo miro desalentado y pienso, esto es más serio de lo que yo pensaba, nos jodimos, se jodieron.

Anónimo dijo...

Hay que darle la razón a ZOÉ VALDÉS en que lo de los premios no dice nada pues se los dan a gente que los merece menos que otros. Ella lo dice por experiencia propia, no olvidemos que tiene algunos...

Anónimo dijo...

Ojalá o las claves de un concierto
www.lasfabulasdeltiranicida.blogspot.com

Anónimo dijo...

La excepción de Orishas y Silvio no es como artistas, sino con respecto a ir o no ir cuesta abajo en sus carreras, que es una cosa bien distinta a cualquier juicio sobre sus respectivas calidades. Los Orishas son jóvenes, tienen talento para lo que hacen y, por tanto, todavía pueden subir o mantenerse. Silvio no depende, para mantener su carrera, de voz o presencia, con una guitarra y más de 500 canciones (la mayoría inéditas) le basta. Es a eso a lo que me refiero y creo que está claro en el texto.
En ningún lado se dice que Cucucita viva en Cuba, en la Plaza habían ayer muchas personas que no viven en Cuba. Sólo se dice que canta como cualquier cotorra. En cuanto a la desnutrición, bueno, existe la mal alimentación aguda —que sufren muchos cubanos hoy día— y la crónica, que a veces se extiende desde la infancia y tiene, entre sus signos patognomónicos el llamado “pectum gallinaceun”, una deformidad esternal que no se corrige por mucho que comamos después.
Saludos jocosos
César Reynel Aguilera

Abraham dijo...

En conclusion, el concierto fue tremenda mierda!!!

Anónimo dijo...

Dices: "salen al piso de la Plaza a reclutar a la primera cubanita que se atreva a cantar". Infórmate: Cucú estaba en Yerbabuena desde el primer álbum y canta en más canciones que Xiomara Laugart (a la que adoro, no estoy comparando) en los dos discos. No apareció el otro día. En cuanto a si canta mal o bien, si no pudiste discernir que era la cantante de YB, tu oído musical deja mucho que desear.

Anónimo dijo...

Y tu capacidad para el doble sentido deja tanto que desear como la del colon de tu adorado comandante: literal, taponeado y gravitatorio.

Anónimo dijo...

Déjalo, y decir que eso canta, o que Cucu en vivo es lo mismo que cucu digitalizada, filtrada, y remasterizada, deja mucho que desear de ese oído del que tanto alardea desde la nada. Pobrecito.

Enrique Del Risco dijo...

Ese fue el gran pecado de Yerbabuena: marginar los dos mayores talentos que tenia (Deescemer Bueno como compositor y Xiomara como cantante) en favor del ego de su director Andres Levin y el de su esposa muda, la tal Cucu Diamantes. Y lo que quedo fue esa musica en Braille que tan brillantemente interpretaron ayer.

Anónimo dijo...

De verdad que estoy fuera, me he leido todos los comentarios a fin de ponerme un poco al dia.
No vi el concierto, en verdad me interesaba muy poco y estaba muy ocupado con Monthy Pyton.
Me escribieron de La Habana y me dicen que lo disfrutaron mucho, por supuesto en el sentido de la fiesta quiero creer.
He visto en los noticieros a Juanes desafinar (alguna vez ha cantado?) y unas preguntas a modo de chisme:
Sacaron a Xiomara de Yerbabuena?
Me acabo de enterar. Una pena por Yerbabuena.
Aute cantó algo? Porque que yo sepa como cantante es un buen escritor. No sera que Sivio le cantaba Ojala a Aute, digo para evitar que cantara.
Saludos.
Peyo el afrocan.

Anónimo dijo...

Cesar, pues vuelves con más de lo mismo, veamos:

"Los Orishas son jóvenes, tienen talento para lo que hacen y, por tanto, todavía pueden subir o mantenerse. Silvio no depende, para mantener su carrera, de voz o presencia, con una guitarra y más de 500 canciones (la mayoría inéditas) le basta. Es a eso a lo que me refiero y creo que está claro en el texto."

Primero: La juventud es un argumento irrebatible sólo para los que son jóvenes (es probable que sea una expresión de la esperanza y de la necesidad de alguna ventaja). No significa absolutamente nada en ninguna disciplina, pues el que es inútil por mucho tiempo que trate sólo repetirá su inutilidad. Por el otro lado mencionas el talento, como aptitud única del individuo. Pero, en este caso, dado lo que cantan, es prácticamente imposible valorarlos sin tomar una posición apropiada o conveniente para con ellos. Para que comprendas: Chucho Valdés es un pianista talentosísimo para los que les gusta el jazz como Liberace lo era para los que amaban a los baja-teclas, pero jamás los serían para pianista de conservatorio académicos, y, por supuesto, el valor no es relativo. Y te quedaste sin argumentos en cuanto a los Orishas.

Peor va con Rodríguez; si tiene 500 o 1,000 canciones nada cambia: sólo podrán ser cantadas a un público veintiañero universitario, de muy bajos ingresos, sobre todo latinoamericano, que se emociona al escuchar Ojalá, pensando que piensa. Y no quiero entrar en que en el arte no hay carreras, aunque puede que sí necesidad de reconocimiento, y tampoco en la problemática de que los compositores viven de las canciones que les graban y los discos que se venden, y las juventudes ya no compran discos.

Pero valen unos consejos para que te superes: es imposible predecir la carrera o el futuro de nadie, son demasiados los factores que se desconocen para poder hacerlo (a no ser que seas Marx, por supuesto). Y casi siempre resulta desastroso insistir en un error, es decir, atrincherarse, y seguir dándole vueltas al pozo como el clásico burro.

Anónimo dijo...

Pobre anonimo de las 14:35

Suena malfullante en la catarsis anabólica del símbolo simbiótico, y en la cosmogonía de los analépticos. Es una sopa de ununbium.