viernes, 29 de junio de 2007

Una tarea para los psicólogos

Duanel Díaz establece con Pedro Marqués de Armas un interesante diálogo sobre el suicidio en Cuba. Las cifras que maneja Pedro son muy interesantes. En muchos casos se pueden relacionar con crisis económicas o factores políticos. Por ejemplo en 1921 hay un alza en la tasa de suicidios que puede atribuirse directamente a la llamada época de las Vacas Flacas que siguió a la Danza de los Millones en que ante el boom azucarero la gente invirtió en base a futuras ganancias que nunca se produjeron y llevó a la ruina a muchos empresarios desatando una epidemia de suicidios que por ejemplo menciona Miguel de Marcos en su “Papaíto Mayarí” (la literatura como siempre dando cuenta de lo que se les escapa a los historiadores). Lo que más me llama la atención de todo son los dos países que se esfuerzan en superar a Cuba una y otra vez en las estadísticas: Austria y Hungría. ¿Fuimos cabeza de un imperio desmembrado y no nos dimos cuenta? O en serio: ¿qué fenómeno equivalente pudo colocar a Cuba al nivel de ellos? Bueno, sencillamente es un llamado a los camaradas psicólogos para que metan la cuchareta en el asunto a partir de los datos que cita parcialmente Pedro y las conclusiones que saca. A ver si así aprendemos todos un poco.

jueves, 28 de junio de 2007

Solución Final


Últimamente cada vez que el Comandante pasa más de una semana sin salir en la television los expertos se hacen la misma pregunta: una vez que el Comandante desaparezca definitivamente de la programación en vivo ¿cómo podrán resolverse los problemas de Cuba? Las respuestas a esa pregunta son básicamente dos: 1) muerto el Comandante todos los problemas quedarán automáticamente resueltos (Carlos Alberto Montaner) y entonces se multiplicarán los panes y las guaguas, los baches se cerrarán sobre sí mismos, Alamar se convertirá en un sitio habitable y los segurosos y chivatos se dedicarán a la pintura o el tejido de macramés. 2) los problemas de Cuba no tienen solución (Jorge Salcedo) y primero pasará un camello (Santiago de las Vegas- Parque Central) por el ojo de una aguja antes que ese pueblo abandone su propensión a la envidia, la chivatería y a obedecer a su gobierno en todo lo que le pida mientras prepara su salida del país. Hay una respuesta intermedia (Vicente Echerri) que se resume en que efectivamente los problemas de Cuba tendrían solución si hace cuatro décadas alguien hubiera tenido la precaución de haberle servido como postre al Comandante una pastilla de cianuro. La primera respuesta tiene el inconveniente de que nadie tiene la seguridad de que, tras el anuncio de que la esperanza de vida del Comandante se cifra en los 140 años, para el 2067 no estemos gobernados, por ejemplo, por su vesícula, su corazón artificial o un trozo de su intestino plástico que, en plenitud de facultades, serán órganos más que suficientes para mantener el país –y los baches- bajo su control. Para llevar a cabo la solución Echerri necesitaríamos tener la capacidad tecnológica suficiente para enviar a Terminador I al pasado a liquidar al Comandante en una de sus visitas a la ostionera de Infanta y San Lázaro. O si queremos ser más radicales podríamos enviar a Terminador 5, un ginecólogo –con la apariencia o no de Vicente Echerri- que iría directamente a practicarle un par de abortos a Lina Ruz. Ya sé que de momento estas soluciones son un poco difíciles de llevar a cabo por lo que propongo que para resolver los problemas de Cuba adoptemos la audaz y radical solución que en su momento pusieron en práctica los soviéticos: cambiarle el nombre al país. Podrá decirse lo que se quiera de la actual situación en Rusia pero lo cierto es que los grandes problemas de la Unión Soviética hace tiempo que son historia. Y en lo del cambio de nombre creo que debemos seguir hasta las últimas consecuencias la exitosa experiencia soviética y cambiarle a Cuba su actual nombre por el de Rusia, (algo con lo que mi amigo, el escritor José Manuel Prieto, estará plenamente de acuerdo). De esa manera no sólo podremos achacarles los problemas de la isla a un país con tanta o más tradición de desastres históricos que el nuestro sino que con los problemas que ya tienen apenas los van a notar. Yo por supuesto que no pretendo imponerles esta solución al pueblo cubano (o más bien ruso si mi propuesta es por fin adoptada) por lo que me gustaría que me sugirieran otros nombres que les parezcan más apropiados. Por ejemplo, ahora mismo se me ocurre que Nuevo Haití o Nueva Ruanda no estarían del todo mal.

Duda

A los socios les pido (pienso sobre todo en el hugonote) que me contesten una duda que tengo: ¿Soy yo o esto sigue siendo buena música? Me refiero a Kansas, uno de los grupos favoritos de mi adolescencia. Uno ve ahora los videos de esos guajiros que harían parecer a los tipos de “Palmas y cañas” modelos de Prada y piensa en lo distinto que se los imaginaba cuando sólo disponía de ellos un cassette sin siquiera los títulos de las canciones pero cuando su música empieza a sonar se reconcilia con ellos. Les repito la pregunta: ¿les parecen realmente buenos o es una de esas trampas de la nostalgia? Para hacer el experimento un poco más honesto no pongo de las más conocidas, esas que no hay dios que las saque de la corteza cerebral. Abajo está “Journey from Mariabronn”. Otras dos por el estilo serían Icarus y Can I Tell You.

miércoles, 27 de junio de 2007

Chick Ferrari 9


El alien obedece las ordenes de Chick y entra en la pecera. Chick con la pecera bajo el brazo se dirige a las afueras de la estación de bombeo donde lo espera un grupo de pasajeros de la nave y les explica la situación. No todos están de acuerdo en viajar con un alien pero al final aceptan, unos conmovidos con su tierna figura y otros con la pistola de Chick. Luego se dirigen a las bodegas del J&B lunar y cargan con todo su contenido hacia el avión. Con el capitán preocupado por el exceso de peso la nave parte finalmente hacia Santa Rita del Valle, el planeta donde los espera la felicidad eterna.
Luego de dos horas de vuelo un señor comienza a mirar insistentemente por la ventanilla que le corresponde. Grita.
-¡Es Él ,es Él! ¡Dios esta allá afuera!
-¿Qué pasa hombre? ¿Has visto un tipo grande de barba blanca flotando en el espacio? –pregunta Chick.
-Sí, sí -dice el viejo terriblemente excitado.
-Pues seguro que se trata de alguna publicidad de las Navidades de Júpiter y ese que estás viendo es Papá Noel.
-¿Como piensas que puedo confundir un vulgar anuncio con la imagen del Señor? Si digo que es Él, pues es Él.
Todos en la nave se lanzan hacia las ventanillas de estribor con lo que esta se inclina un poco hacia ese lado. Chick aparta de un empujón a una viejecilla que miraba por la ventana y, efectivamente, se encuentra con la luminosa imagen del creador.
-Pidámosle un deseo -grita un integrante del comando Atlántida Helada e Independiente.
-Idiota- le replica su jefe- ¡es el Todopoderoso, no una estrella fugaz! Somos afortunados con sólo contemplar Su imagen.
Casi todos en la nave sucumben a un ataque de misticismo. Sólo Chick, el alien, un coreano que filma la escena con una cámara de vídeo y uno que no ha dejado de dormir, parecen conservar la calma.
Una mujer se ha hincado de rodillas en el pasillo de la nave y no para de decir:
-¡Dios mío, Dios mío, Dios mío!
-Discúlpenla -suplica el marido- ...ella siempre ha sido bastante posesiva.
Chick en cambio piensa que le gustaría hacerle unas cuantas preguntas al Omnisapiente. Por ejemplo:
-¡¿Dónde esta mi papá?! -grita a voz en cuello.
Al momento todos empiezan a preguntarle a gritos al Señor sobre algo que perdieron. Una azafata pregunta por una tortuguita que perdió cuando niña, otra por su virginidad y una vieja pregunta por un billete de lotería premiado que extravió hace cinco años.
-¡Y el anillo que perdí en las vacaciones del 2053! -reclama la señora que lleva el zorro vivo en el cuello. El zorro en cambio permanece en silencio sin apartar la vista de Dios.
-¡A callar idiotas! -ruge el capitán de la nave.- ¡Paren de una vez de hacer estupideces! ¿No se dan cuenta que el Señor nos está hablando? ¿No comprenden que hemos sido elegidos para escuchar Su mensaje?
Efectivamente, Aquél está moviendo los labios, sólo que el hermetismo de la nave impide escucharlo. Una angustia suprema se apodera de todos: ¿es que las divinas palabras serán perdidas para siempre?
-¡Ya lo tengo! –dice el capitán de la nave- Ese que duerme está sordo pero sabe leer los labios.
En segundos lo despiertan y le explican la situación. El sordo accede a traducir el movimiento de los labios de Dios.
-Eso sí, que quede claro que además de sordo, soy ateo.
Ya frente a la ventanilla todos están pendientes de su traducción.
-¿Que dice? -lo apremia el capitán.
- Ahora está pasando la publicidad.
- ¿Coca cola?.
- No, está recitando el inicio del Génesis. Parece que piensa que con ese tamaño uno tiene que creer todo lo que diga.
-¡Basta de herejías y limítese a traducir!
El sordo sigue observando atentamente. De pronto palidece y mientras la imagen del Creador se va disolviendo le gritan.
- ¿Qué dijo?
-Que...-traga en seco y sigue- en cinco segundos ... chocaremos con un meteorito.

martes, 26 de junio de 2007

Chick Ferrari 8


Para salir de dudas, Chick saca su pistola y dispara tres veces al estómago del gerente. Este ni siquiera pestañea. Chick, que se ha inclinado hacia el boquete que han dejado las balas, justo encima del ombligo, da un salto hacia atrás. Algo se está moviendo allí. Finalmente ese algo dice :
- Por favor, no vuelva a disparar. Prometo portarme bien...
Más que las palabras, el tono con que estas han sido pronunciadas han tranquilizado a Chick. De cualquier modo sigue apuntando hacia el orificio del que ha salido la voz. Siempre que puede Chick prefiere evitar sorpresas.
- Está bien.- dice - Sal despacio y con las manos en alto. Si llegas a hacer algo extraño no dudaré en volarte la tapa de los sesos o cualquier cosa que tengas en su lugar.
Del estómago del gerente muerto (sí, no hay que hacerse ilusiones, el gerente hace horas que es cadáver) salen lentamente dos chorritos gelatinosos y detrás de estos una figura informe y viscosa. Chick no es novato en lo que a aliens respecta pero, ciertamente, nunca ha visto ninguno tan pequeño. El equivalente a un niño de cuatro o cinco años, calcula. El pequeño alien salta de la barriga del gerente al escritorio y desde allí le dedica a Chick una graciosa reverencia. Luego dice :
-Le agradezco señor que no se haya apresurado a hacerme saltar en pedazos. Si todos en este universo fuesen como usted, este mundo funcionaría mucho mejor.
-Ahórrate los halagos, mequetrefe, y no te hagas ilusiones. Si te he dejado salir vivo es porque me pica la curiosidad de saber quién eres y qué hacías dentro de ese pobre tipo- a Chick le pasa por la cabeza que sólo la fuerza de la costumbre puede hacer que se refiera al detestable gerente como “pobre tipo”. Rápidamente se sacude la idea de la cabeza. No quiere exponerse a un derrame cerebral abusando de sus neuronas- Explícate rápido o de tí va a quedar menos de lo que eras cuando tus padres no se conocían.
El pequeño alien cuenta entonces cómo su profesora de astronomía lo había llevado a él y a toda su clase a que conocieran la luna de cerca. Después del recorrido didáctico llegó la hora de jugar a los escondidos. El decidió esconderse en una alcantarilla y estuvo avanzando por ella a oscuras hasta que sin darse cuenta ya estuvo metido en las tripas del gerente. Chick, al ver la puerta del servicio abierta y una larga estela de papel higiénico que llegaba hasta el asiento del gerente, comprendió todo.
-Por cierto- añade el alien- ¡Qué mal huelen los humanos!
-Mirá nene- responde Chick- puede que tengas razón, aunque también te digo que tenemos mejores facetas que la que has conocido. De todas maneras, eso no te da derecho a haber matado a ese pobre tipo.
-Juro que fue sin intención. Encerrado allá adentro empecé a sudar y el sudor nuestro es bastante corrosivo.
-Está bien pero en lo adelante ten más cuidado donde te escondes. Ahora te dejo que tengo cosas importantes que hacer. Chao bambino- se despide mientras gira en dirección a la puerta. Sin embargo lo retiene su perra Mercedes por el viejo método de morderle los pantalones. Chick se vuelve para encontrarse con la enternecedora imagen de un alien llorando.
-¿Qué pasa pibe? ¿Te parece tan fea mi espalda?
-No.- dice el alien sollozando mientras sus lágrimas empiezan a taladrar el escritorio de madera - No quiero que me dejes solo. Por favor, ayúdame a encontrar a mis padres .
Chick, que sabe por experiencia propia lo duro que resulta perder a un padre, se siente conmovido. Por una vez obedece a sus impulsos y toma una pequeña pecera que adorna la oficina y la vacía en el inodoro.
-¿No querían libertad? pues ya la tienen - le grita a los peces mientras descarga .
Luego se dirige hasta el pequeño alien y le dice.
-Salta dentro antes de que me arrepienta.

Lucha tu yuca

La canción que dio vueltas por Internet ahora –gracias, como casi siempre, a youtube- tiene cara, la de su autor. Jorge Ferrer la puso en su blog en estos días pero nunca está de más darle toda la difusión que se pueda. Ahí está:

La frivolidad la la la...


Cameron Díaz tuvo que discuparse en Perú por andarse paseando por Machu Pichu con un bolso maoísta. Aunque al viejo Mao se le suelen achacar entre 60 y 80 millones de muertos propios a nadie se le había ocurrido criticarla antes por el bolsito pero resulta que en Perú los maoístas de Sendero Luminoso a unos 65 mil nativos que encontraron especialmente difíciles de convencer sobre la grandeza de su ideario decidieron pasarlos a mejor vida. Mala suerte para Cameron que se le ocurriera pasear con su bolso por un país donde el legado de Mao –gracias a los muertos- está más vivo que nunca. Si su bolsa verde olivo tuviera una imagen del Che (a quien cuanto más sólo se le puede culpar de unas dos mil muertes en el paredón de la Cabaña) no tendría mayores complicaciones siempre que evite pasear por Miami donde todavía quizás le queden parientes de su abuelo cubano. ¿Moraleja? No se trata de una cuestión moral. La clave de todo –como podría decir cualquier agente de bienes raíces- está en tres cosas: “location, location and location”.

Orgullo Gay

Con un poco de retraso celebremos el día del Orgullo Gay. No se me ocurre nada mejor que esta imitación de La Lupe por la travesti Perfidia en 1990 en Nueva York. Yo que no me siento especialmente atraído por los boleros tardé bastante en dejarme ganar por la magia de La Lupe hasta que pude escuchar otras cosas de ella hará como diez años atrás y fue todo un descubrimiento. “Fever” es una de sus versiones que más me gustan pero no pude encontrar sino esta imitación. Ahí les dejo a la original (en todos los sentidos) cantando en el Parque Central de Nueva York, suelta y sin vacunar. Y este otro video en vivo cantando “Pastorita” de Los Van Van y “That was yesterday” de Foreigner.

domingo, 24 de junio de 2007

Chick Ferrari 7


Chick hace una pausa hasta que por fin le hace al capitán la pregunta que lo agobiaba:
-¿Allá todos los hombres son iguales?
-Bueno iguales lo que se dice iguales, no, pero se parecen bastante. Aunque las mujeres de allá dicen que sí, que todos los hombres son iguales.
-No, me refiero a que si hay justicia social y esas cosas- dice Chick, mientras aprieta con fuerza su amuleto, el ladrillo del muro de Berlín.
-Ya... pues en realidad en aquel planeta no hay mucha gente que quiera ser igual a nadie. Más bien quieren ser mejores. El país se ha dividido en dos grandes grupos de acuerdo al orden alfabético de los apellidos. De las cuatro semanas del mes, en las dos primeras los dos grupos se alternan en ser de la clase superior o inferior. En la tercera semana todos son iguales.
-¿Y en la cuarta ?- chilló la vieja que estaba llevando la cuenta.
-Pues en la cuarta todos son peores.
-Y en el caso de que a alguien no le guste ese ritmo de vida - pregunta uno de los de Atlántida, Helada e Independiente (AHI).
-Sucede que allí la gente sólo hace lo que le gusta y por consiguiente les gusta lo que hacen.... eso no falla ¿Más preguntas?
-Sí - dijo uno de los ladrones de joyas- ¿Hay policías?
-Su trabajo consiste en explicar a la gente cómo se llega a algún lugar y en soplar cuando alguien quiera encender un cigarro.
-¿Y no te persigue si has hecho algo malo? -pregunta el ladrón algo desencantado.
-Sólo en el caso que lo desees.
-¿Y qué se hace en el tiempo libre? -pregunta un azafata.
-Últimamente está muy de moda una droga alucinógena que reproduce en la mente los mejores momentos de la vida sexual de cada cual.
-Y si digamos uno no está muy conforme con su vida sexual- pregunta un monje budista. Tiene motivos para preocuparse. Su única experiencia sexual la tuvo un día al caer en el foso de los gorilas del zoológico de Manila: poco pudieron hacer los animales cuando los empleados del zoológico con el pretexto de rescatarlo empezaron a abusar del monje.
-No, no se preocupe -dijo comprensivo el capitán después de haber hurgado telepáticamente en los recuerdos del monje- puede optar también por las experiencias sexuales de un conocido o de algún personaje famoso. Eso sí, en ese caso le aconsejo prudencia, pues puede llevarse una sorpresa.
-Una duda que tengo.-habla Chick -¿Hay whisky?
Esta vez el capitán tuvo que bajar la cabeza y reconocer que en Santa Rita del Valle se desconocen las bebidas alcohólicas. En al aire huele a motín. Chick interviene.
-Eso no es problema. Tengo un conocido en la estación de bombeo de J&B de la luna que me debe un buen favor. Pasamos, nos aprovisionamos y seguimos camino.
Todos lo apoyan entusiasmados y sin tener muy claro por qué, empiezan a entonar el himno del planeta Saturno. Sin embargo, cuando van por la segunda estrofa recuerdan a coro que el himno de Saturno no tiene letra y se callan de repente. Para devolverles el ánimo Chick anuncia que, por fin, va a bañarse. Hay aplausos agradecidos. Al rato sale de las duchas con una toalla al cuello silbando el Himno de la alegría, que sí tiene letra, pero no se la sabe. Todos observan admirados como su habitual piel morena ha dado paso a una más sonrosada. Ferrari sostiene incómodo las miradas. Va a preguntar si nunca han visto a nadie acabado de bañar. Por suerte la nave inicia su alunizaje y los pasajeros se entretienen con sus cinturones de seguridad.
Cuando Chick desembarca en la extractora de J&B, percibe algo extraño, como si la realidad que lo rodea estuviese ligeramente mal sintonizada. Va directamente a la oficina del gerente de la estación y ya frente a él le espeta.
-¿Qué pasa? ¿No me esperaba tan pronto amigo?
- Por favor. Si pudiera hablar más alto que no le oigo bien.
Chick no le prestaría demasiada atención a la frase si no fuese porque el gerente está exageradamente pálido y las palabras que acaba de pronunciar no parecen salidas de sus labios perfectamente cerrados, sino de más abajo. Para Chick la cosa está clara. O el gerente es ventrílocuo¸ o tiene un alien alojado en el estómago, que le habla desde ahí.

Las Noticias del Guiñol

Este era uno de mis programas favoritos cuando vivía en España. Títeres representando a políticos comentando las noticias de actualidad. El único defecto apreciable es que es un humor demasiado circunstancial que obliga a estar muy al tanto con la realidad española y sus protagonistas. Este episodio que empieza comentando la derrota de España en el pasado mundial creo que es de los más fáciles de entender.

sábado, 23 de junio de 2007

Furia del discurso humano


Aquí les p(rop)ongo un fragmento de la novela Furia del discurso humano que ya les anuncié con anterioridad. Su autor es el escritor Miguel Correa, maestro del sarcasmo, la ironía y lo grotesco que siempre trata de demostrar que lo terrible puede ser divertido y viceversa.


Julio Cortázar ha venido a vernos, a visitarnos, a decirnos cómo deberá escribirse el cuento, a explicarnos cuáles son sus técnicas más renovadoras, sus sutilezas y estructuras, su nueva sintaxis y sus exponentes máximos... Ha venido desde París en un Boeing 727, first class, a estrujarnos en nuestra propia cara qué cosa es el cuento. Si no fuera porque lo estoy viendo, no podría creer que hubiera venido a explicarnos (a nosotros precisamente) lo que él cree que el cuento es... Desde mi butaca lo veo como se empina y dice. El cuento es un genero muy difícil, dice mirando unos papeles amarillos a través de sus espejuelos dorados. El cuento es un género muy intrincado, dice y enseña su boleto de avión de regreso a Francia. El cuento, dice, es un mundo esferoide y cíclico. Como éste, como este mundo mío es el cuento, esferoide y cíclico, redondo, sin comienzo y sin fin, sigue, sigue... El cuento es el caos ordenado... ¿Ves? Yo soy el cuento del que tú hablas y todos estos seres son los personajes de ese cuento que tal vez nunca se escriba... El escritor no podrá conformarse con la concepción tradicional del cuento, dice desfachatadamente. El escritor no podrá conformarse, pero los personajes si tendrán que hacerlo... Cómo se le puede explicar a las reses el método idóneo para su descuartizamiento... Y el hombre sigue diciendo, emitiendo juicios y definiciones radicales. El cuento ha sufrido muchas variaciones, dice todavía. ¡Pero qué cuento nos podrá hacer este señor de hermoso culo plateado de lo que es el cuento! Si se callara y nos enseñara una vez más los botines de piel de delfín... Sigue diciendo y mientras dice, su asiento en el Boeing 727 sigue reservado... El tiene que darse cuenta de la crueldad que encierra el hablarnos de ese modo. Y ya él debe estarse imaginando cuánto van a aplaudir los títeres cuando se termine la función. Y ya debe estar ensayando los ademanes conque recibirá los halagos, los títulos, las invitaciones y las proposiciones mas inverosímiles. Y su asiento seguirá reservado no sólo en el Boeing 727, first class, sino en nuestra memoria... Porque él, sí, él, ha podido venir a decirnos lo que a él se le ocurra del cuento y saldrá disparado de regreso para poder seguir diciéndolo... Esta visión dolorosa de un hombre diciendo lo que le venga en ganas decir tendrá que examinarse cuando se investiguen los orígenes de nuestro trauma... Nadie está prestando atención a lo que él dice, sino a lo que no dice, a lo que sabemos que hizo posible su existencia y su desenfado. Es un hombre libre, voluntariamente exiliado (pues nadie en la Argentina le hace el menor caso). ¿Ya habrán limpiado la Gran Planta Procesadora de Tusas de Jagüey Grande que le van a mostrar apenas termine su discurso? Y el tomará fotos incesantemente. Y, de regreso a Francia, mostrará a sus amigos las imágenes; hablará sobre la belleza del atardecer tropical enredándose en el monte. Así mismo dirá, con esas mismas palabras. Y las fotos no podrán revelar esa melancolía y esa desesperación de grillos y pantanos. Nadie ni nada hablará de la fatiga conque parece descender la tarde ni de la asfixia que impone el hecho de saber que esos pantanos son los confines del mundo. Y él: miren esta mata en esta foto. Y ellos: qué linda mata. Y él: de estropajos. Y ellos: no lo podemos creer. Y él: un país maravilloso. Y ellos: cuéntanos. Y él: un paraíso. Y nada podrá revelar que la mata lo que echa son unas vainas que nosotros utilizamos como estropajos porque ni estropajos nos quedan... Y así seguirá diciendo, confundiendo, trastocándolo todo. Y escribirá innumerables artículos alabando nuestra suerte, nuestros éxitos en las distintas esferas, nuestra infinita confianza en el futuro... Y él dirá todas estas cosas, todas estas boberías, todas esas mentiras, sin que su país adoptivo se las cuestione, sin que nadie venga a comprobarlas, y lo más increíble, sin que a nadie le importe un bledo. Dirá, como está diciendo aquí, todo lo que parezca. Incluso dirá que él sueña conque el resto del globo copie nuestro modelo (qué horror que alguien se crea la eficacia de nuestro modelo) y agregará que él sólo respira corrupción y decadencia en su inocente patria adoptiva. Y por esas palabras tal vez lo galardonen con la Orden de Plata de la República... pero lo que él no se imagina es que yo si sé de la grandeza de esa nación que tolera, respeta y protege su derecho a destruirla...

viernes, 22 de junio de 2007

Chick Ferrari, detective espacial 6


Capítulo VI
-Ahorita que los veo tan indecisos sobre el rumbo del avión quisiera proponerles, si me disculpan la intromisión, el mejor destino que se pueda imaginar. Les hablo de Santa Rita del Valle, un planeta que queda saliendo del sistema solar a mano izquierda. Por cierto. ¿Queda algún secuestro por hacer?
-¡Así no vale! ¡Luego se pierde el factor sorpresa!- grita uno.
-Por favor, si yo sólo trato de ponerme de acuerdo con ustedes y para eso necesito saber. A ver levanten la mano quienes, por alguna razón, estaban pensando en desviar el avión de su rumbo original.
Todos en la nave levantan la mano. Al parecer, incluso los que han participado en los secuestros anteriores están esperando una segunda oportunidad. Sólo falta Chick.
-¿Qué pasa guey? ¡No me diga que ahorita quiere hacerse el buenote! No se me achicopale y reconozca que no quiere volver a ver ese pinche planeta.
Chick se siente como cuando niño reconocía ser el único en la clase que no había hecho los deberes. ¿Cómo explicarle los íntimos lazos que lo unen a su madre, su portalito, su bombilla de mate y a los niños jugando fútbol en la calle? El capitán de la nave tomó de nuevo la palabra.
-Pues no tiene que explicarse guey. Soy telépata. Parece que hace mucho que usted no pasa por la Tierra. Desde el mes pasado está prohibido tomar mate y jugar fútbol fuera de los estadios, so pena de recibir nosecuantos latigazos en las plantas de los pies.
- De acuerdo, pero quiero saber otra cosa ¿de qué parte de México es usted?
- De ninguna. Soy noruego pero como siempre quise ser brasileño me inscribí en un curso de adopción cultural y fui el mejor de mi graduación. ¿Quiere que le cante un corrido?
-Amigo, créame. -dice Chick casi paternal. -O se confundió usted o lo han estafado. Entre México y Brasil hay ciertas diferencias... Pero no se ponga así que los machos no lloran.
-Pues eso mismito me decían en el curso -dice el frustrado carioca mientras se enjuga las lágrimas.
-No pasa nada. -dice Chick- ¿Y qué hay de ese planeta maravilloso?- pregunta para levantarle el ánimo
El rostro del capitán de la nave se ilumina y comienza a decir :
-Pues el planeta Santa Rita del Valle que es como se llama, fue descubierto por un náufrago español de la famosa expedición que dio la vuelta al sistema solar para demostrar que éste era redondo y no cuadrado como alguna gente pensaba. Me lo encontré una vez que recalamos en Neptuno y él estaba por allá de paseo. En aquellos tiempos yo viajaba en una canoa espacial para demostrar que unas huellas encontradas en ese planeta no era obra de extraterrestres sino de indios baruyo. Pues ese señor me condujo hasta Santa Rita del Valle y quedé totalmente deslumbrado. Allí abunda todo lo que se pueda desear: oro, plata, piedras preciosas, uranio, manganeso, árboles de caucho natural y de caucho artificial.
-¿Hay queso parmesano?- pregunta un señor de patillas grises mientras juguetea con su corbata.
-Hay inmensos yacimientos de queso parmesano a cielo abierto...
-¿Y jamón de bellota?
-Cada primavera los árboles se pueblan de racimos de jamones de bellota, chorizos, salchichones, arenques ahumados...
-¡Puaf ! Detesto los arenques ahumados.- dice un gordo que intenta recolectar la cera de su oreja derecha con el dedo índice.
-Hay también inmensos pantanos llenos de caviar- dice el capitán.
-Justo lo que menos me gusta.- declara el gordo mientras se chupa el índice.
-También hay telenovelas.....
-¿Sí? -pregunta una vieja que lleva enrollado en el cuello un zorro vivo para que nadie piense que es una imitación.
-Las mejores de este lado de la galaxia. La última vez que estuve pasaban Paula Amalia, la hija de la parafernalia.
-¿Y ya terminó ?- pregunta la vieja.
- No, todavía debe estar por el capítulo 6500.
-Como quien dice está empezando. Justo ahora Paula Amalia descubre que su madre biológica le ha estado ocultando cuál es su madre física, la química y la psicológica.
-¿Vamos hombre ! ¿a qué esperas? ¡vámonos a Santa Rita!- rugen todos los pasajeros.
-No tan de prisa –dice Chick dirigiéndose al capitán- Todavía hay una cosa importante que quiero aclarar.
[continuara]

La revolución


Les presento a Slawomir Mrozek, un escritor y dramaturgo polaco cuyo libro El elefante fue todo un clásico clandestino entre los amigos en la universidad. Podía haberles puesto una foto más reciente pero preferí esta por el parecido razonable (y posiblemente intencionado) que tiene con Groucho Marx. Este cuentecillo pertenece al libro La vida difícil y como los buenos cuentos habla por sí sólo.

La revolución
En mi habitación la cama estaba aquí, el armario allá y en medio la mesa. Hasta que esto me aburrió. Puse entonces la cama allá y el armario aquí.

Durante un tiempo me sentí animado por la novedad. Pero el aburrimiento acabó por volver. Llegue a la conclusión de que el origen del aburrimiento era la mesa, o mejor dicho, su situación central e inmutable. Trasladé la mesa allá y la cama en medio. El resultado fue inconformista.

La novedad volvió a animarme y mientras duró me conforme con la incomodidad inconformista que había causado. Pues sucedió que no pdía dormir con la cara vuelta a la pared, la que siempre había sido mi posición preferida.

Pero al cabo de cierto tiempo la novedad dejó de ser tal y no quedó mas que la incomodidad. Así que puse la cama aquí y el armario en medio. Esta vez el cambio fue radical. Ya que un armario en medio de una habitación es más que inconformista. Es vanguardista.

Pero al cabo de cierto tiempo...

Ah, si no fuera por ese "cierto tiempo"...

Para ser breve el armario dejó de parecerme algo nuevo y extraordinario. Era necesario llevar a cabo una ruptura, tomar una decisión terminante. Si dentro de unos límites determinados no es posible ningún cambio verdadero, entonces hay que transpasar esos límites. Cuando el inconformismo no es suficiente, cuando la vanguardia es ineficas, hay que hacer una revolución.

Decidí dormir en el armario. Cualquiera que haya intentado dormir en un armario, de pie, sabrá que semejante incomomdidad no permite dormir en absoluto, por no hablar de inchazón de pie y dolores de columna. Sí, esa era la decisión correcta. Un éxito, una victoria total.Ya que esta vez "cierto tiempo" también se mostró impotente.

Al cabo de cierto tiempo, pues, no solo no llegué a acostumbrarme al cambio -es decir, el cambio seguía siendo cambio-, sino que, al contrario, cada vez era mas conciente de ese cambio, pues el dolor aumentaba a medida que pasaba el tiempo.

De modo que todo habría ido perfectamente a no ser por mi capacidad de resistencia física, que resultó tener sus límites. Una noche no aguanté mas. Salí del armario y me metí en la cama.

Dormí tres días y tres noches de un tirón. Después puse el armario contra la pared y la mesa en medio porque el armario me molestaba.

Ahora la cama está de nuevo aquí el armario allá y la mesa en medio. Y cuando me consume el aburrimiento, recuerdo los tiempos en que fuí revolucionario."

jueves, 21 de junio de 2007

La década más larga


Un comentario de Ernesto Hernández Busto en su blog me recordó un tema del que quería hablar desde hace un tiempo. En su comentario Ernesto dice que “A principios de los años 60, gracias a los hermanos Camejo, Pepe Carril, Xiomara Palacio, Armando Morales o Ulises García, el teatro cubano de títeres tenía un nivel y un público poco comunes para un país latinoamericano. El ejemplo de los checos, sobre todo de Josef Svoboda y su teatro de marionetas Laterna Magika, que creo que estuvo esa época en La Habana y dio unas clases magistrales, inspiró un esplendor que duró poco”. Siento en ese comentario un síntoma más del desconocimiento colectivo –del que no estoy exento- sobre la vida cultural de las dos décadas anteriores, un desconocimiento alentado por el castrismo para presentar como logros propios lo que en realidad fue la puesta en escena, subvencionada a manos llenas, de un proceso previo de acumulación cultural. Los tiempos que antecedieron a la Revolución (o sucedieron a la Segunda Guerra Mundial) fueron años en los que la cultura cubana se fue desprovincianizando –palabra feísima pero creo que necesaria- e iba actualizándose poco a poco. La tan mentada explosión cultural de los años sesenta fue el equivalente en la cultura a la redistribución “revolucionaria” del botín republicano en lo económico: se repartió lo que ya había hasta que se acabó. Lo que hoy nos presentan como “década prodigiosa” es en realidad el resultado de casi tres décadas. Son muy pocos los protagonistas de aquella que no estaban creando en las anteriores. (También, por cierto, se ha silenciado la interesada subvención de proyectos culturales por parte del batistato entre los que estaba, por ejemplo, el Ballet Nacional de Cuba que tal como lo presentan hoy parece la consecuencia natural de la entrada de Fidel Castro en La Habana a lomos de un tanque.) Conseguir tanto olvido fue menos difícil de lo que se piensa: parte de los protagonistas de ese proceso se exiliaron y automáticamente fueron borrados de la cultura nacional. Los que se quedaron se veían forzados a obviar aquella parte de su propia historia a favor de las dificultades (reales) que habían tenido para crear cultura. Esa amnesia forzada permite por ejemplo a Leonardo Padura en un libro de entrevistas a personalidades cubanas referirse al “vacío cultural de los años 50” sin sonrojarse (evítense por favor los chistes raciales sobre la capacidad para el sonrojo de Padura). Lo que en realidad existió y existe es un vacío de la memoria cultural de esos años, vacío que varios libros aparecidos en los últimos tiempos empiezan a enmendar. Pienso ahora mismo en dos: Elapso Tempore, las memorias del pintor Hugo Consuegra y Por amor al arte: memorias de un teatrista cubano (1940-1970) del director teatral Francisco Morín. Ambas nos hablan de un mundo creativo cosmopolita, vital e intenso en los años cincuenta cuestionando la presunción de que en aquellos días La Habana sólo estremecía con las tumbadoras del Chori o los bombazos de Fontán. Al libro de Morín me aproximé porque sabía que él había sido el primero en llevar a escena varias de las más importantes obras de Piñera. Descubrí en cambio un movimiento teatral que con dificultades pero al mismo con mucho entusiasmo y profesionalismo y un nivel de información y actualidad que ahora mismo parece impensable comenzó a principios de los años 40 y alcanzó su mejor momento en los 50 y del que el castrismo se sirvió profusamente. De allí salieron los Revuelta, los Rentería, Reinaldo Miravalles, Aseneth Rodríguez, Verónica Lynn o el inefable Sergio Corrieri y los profesores de la primera generación “revolucionaria”. Eso por no hablar de los que prefirieron marchar al exilio. Ese movimiento puso en escena obras como “Las criadas” de Genet o “Calígula” de Camus que en La Habana amnésica de los 90 volvían a ser la novedad del momento. De allí salieron también los hermanos Camejo que empezaron a hacer guiñol en la década del 40 y quienes con otros ya habían fundado hacia 1955 una agrupación nacional de guiñol. La visita de Svoboda Morín la consigna como significativa y estimulante pero estuvo lejos de tener el carácter fundacional de un movimiento que existía desde hacía años. La desmitificación de nuestra es todavía una tarea larguísima y pienso que esas memorias –y otras que deberán ser escritas- tienen mucho que enseñarnos en ese sentido.

Chick Ferrari, detective espacial 5


Capítulo 5
-¡Papá!- repite Chick avanzando hacia el secuestrador.- Dime si eres tú.
-¡Cabrón, siéntate si no quieres que terminemos convertidos en meteoritos!
Chick regresa a su asiento. No porque tema a la amenaza de su secuestrador. Gracias a su potente visión ya ha comprobado que en el ADN del viejo gritón no hay rastros de su propio código genético. Siempre le sucede igual. En todos los piratas aéreos cree ver el rostro de su padre. Eso tiene su explicación: Chick fue concebido durante un secuestro aéreo. Hace muchos años cuatro terroristas irrumpieron en un vuelo Buenos Aires -Katmandú. Enloquecidos por un alucinógeno experimental, habían decidido montar una orgía en pleno secuestro. Recuperados de sus respectivas violaciones habían caído en cuenta que bajo ellos había una única mujer, una tuerta, que sus alucinaciones respectivas habían multiplicado por cuatro.
- Ya decía yo que me sentía demasiado incómodo- decía uno de ellos mientras ponía su bragueta en orden.
El problema siguiente fue librarse de la tuerta que se abrazaba a las ocho piernas de los terroristas invocando la regla del Islam que autoriza la poligamia. Los integrantes del comando, islámicos por pura vocación pues lo integraban desde un chino hasta un irlandés, dudaron por un instante. El jefe del comando sacó sus cuentas y luego concluyó que Alá no había dicho nada de contentarse con un 25 % de mujer. Se libraron de ella por el disuasorio procedimiento de asestarle un puñetazo en la nariz. La futura madre del no menos futuro detective quedó cegada puesto que el golpe le había desviado el tabique nasal hasta obstruirle el único ojo sano y así lograron escapar. Ella juró que se vengaría aunque nadie se explicaba por qué al niño que nació nueve meses después le dio en apellido la marca del coche en que habían huído los secuestradores una vez llegados a tierra. La razón de aquello se la dio a Chick cuando hubo alcanzado la mayoría de edad.
-Para que tengas alguna pista el día que decidas vengarme.
Desde entonces Chick Ferrari juró que su vida se consagraría a dos objetivos. 1) Reunir dinero suficiente para devolver la nariz de su madre a su lugar de origen y así pudiera recuperar la vista. 2) Encontrar a su padre. Lo que haría entonces prefería decidirlo cuando llegase el momento que ahora por desgracia aún se encuentra lejos. De regreso a su asiento Chick le pide a la azafata un café con una pizca de cognac.
-He dicho que nadie se mueva ¿o es que todavía no se me entiende ?
Chick estira entonces su mano hasta su maletín. No es que allí esté su pistola que en realidad viaja en la barriga del avión junto a su perra Mercedes. En momentos así el contacto con su amuleto, un ladrillo del muro de Berlín, le devuelve la calma. Ya está casi relajado. Una azafata le pregunta entonces al secuestrador que a dónde desea que se desvíe el vuelo. Antes que éste le pueda contestar, tres mujeres saltan sobre él y comienzan a acariciarlo, lamerle la oreja y aflojarle las ropas.
-Síndrome de Estocolmo agudo. - dice en tono profesional un médico que se sienta cerca de Chick.- La conocida compenetración que sienten los secuestrados por sus secuestradores, pero mucho más violento. En los últimos tiempos se han dado casos...
Chick no sigue escuchando. Ha notado que la granada ha rodado de la mano del secuestrador. Con calma y seguridad la recoge y se dirige hasta el baño de caballeros. Una vez dentro echa el artefacto al retrete y tira de la cadena. Instantes después se escucha en el exterior de la nave una explosión. En la Luna alguien la confunde con una estrella fugaz y pide un deseo. Cuando Chick regresa a su asiento comprende que algo ha cambiado. El avión ha vuelto a ser secuestrado, esta vez por un comando más numeroso y armado con ametralladoras de mano. Chick reconoce entre ellos al médico experto en el síndrome de Estocolmo. A duras penas contiene el deseo de abrazarlos a todos gritando “¡Papá!” y entonces dedica unos segundos a observarlos detenidamente. “Estos tampoco” se dice y le pregunta a la azafata que le trae el café.
--¿Y estos quiénes son?
-Son de ahí. - le responde la chica con una sonrisa que se transforma en mueca cuando el detective le vierte encima el café. Si algo Chick no soporta son las respuestas estúpidas e imprecisas. “Así que son de ahí ” masculla. Ahora se fija en la bandera que despliegan los terroristas y reconoce en ella el símbolo de AHI (Antártida Helada e Independiente): un iceberg que empieza a derretirse. Chick empieza a consolar a la ofendida azafata mientras el comando lanza consignas en contra del calentamiento del planeta y la presencia de científicos en la Antártida. Están exigiendo como medida educativa para los secuestrados (“cómplices todos del calentamiento del planeta”- declaran) que el vuelo se desvíe hacia el sol para que vean lo que es calentamiento. Ante el brusco cambio del rumbo del avión todos sus ocupantes ruedan por el piso. Si de caer se trata Chick prefiere hacerlo sobre la azafata a la que estaba consolando. Cuando todos empiezan a levantarse Chick prefiere mantenerse donde está. No obstante la azafata le dice que prefiere que se dé una vuelta por las duchas del avión. Pero Chick no llega a levantarse.
-¡Quédense en el suelo!- gritan par de tipos armados con lanzacohetes. - Esto es un secuestro.
-Ya lo sabemos- gritan a coro los pasajeros del avión.
- Rectificamos- dicen los chicos de los lanzacohetes-- ¡esto es otro secuestro!
Esta vez Chick no se hace ilusiones de que alguno de ellos sea su padre. A pesar de todo les echa una ojeada. No lo son. Se presentan como ladrones de joyas fugitivos. La azafata jefa les pregunta sobre el destino del secuestro. Discuten. Uno quiere ir lo más lejos posible. “Plutón o un poco más allá.” El otro prefiere Saturno, el paraíso de los ladrones de joyas por aquello de los anillos. Siguen discutiendo y mientras, Chick pregunta si le permiten ir a ducharse. Antes que le respondan, el capitán de la nave ha asomado la cabeza por la puerta de la cabina.
-Señores- dice en voz alta y acento mexicano que contrasta con su aspecto nórdico- si no les molesta tengo una proposición que no podrán rechazar.
- ¿Qué? ¿El Caribe? - pregunta una vieja de las primeras filas.
- No, algo muchísimo mejor- dice el capitán en tono seductoramente misterioso.

Chick Ferrari 4

Capítulo II
-¡Papá!- repite Chick avanzando hacia el secuestrador.- Dime si eres tú.
-¡Cabrón, siéntate si no quieres que terminemos convertidos en meteoritos!
Chick regresa a su asiento. No porque tema a la amenaza de su secuestrador. Gracias a su potente visión ya ha comprobado que en el ADN del viejo gritón no hay rastros de su propio código genético. Siempre le sucede igual. En todos los piratas aéreos cree ver el rostro de su padre. Eso tiene su explicación: Chick fue concebido durante un secuestro aéreo. Hace muchos años cuatro terroristas irrumpieron en un vuelo Buenos Aires -Katmandú. Enloquecidos por un alucinógeno experimental, habían decidido montar una orgía en pleno secuestro. Recuperados de sus respectivas violaciones habían caído en cuenta que bajo ellos había una única mujer, una tuerta, que sus alucinaciones respectivas habían multiplicado por cuatro.
- Ya decía yo que me sentía demasiado incómodo- decía uno de ellos mientras ponía su bragueta en orden.
El problema siguiente fue librarse de la tuerta que se abrazaba a las ocho piernas de los terroristas invocando la regla del Islam que autoriza la poligamia. Los integrantes del comando, islámicos por pura vocación pues lo integraban desde un chino hasta un irlandés, dudaron por un instante. El jefe del comando sacó sus cuentas y luego concluyó que Alá no había dicho nada de contentarse con un 25 % de mujer. Se libraron de ella por el disuasorio procedimiento de asestarle un puñetazo en la nariz. La futura madre del no menos futuro detective quedó cegada puesto que el golpe le había desviado el tabique nasal hasta obstruirle el único ojo sano y así lograron escapar. Ella juró que se vengaría aunque nadie se explicaba por qué al niño que nació nueve meses después le dio en apellido la marca del coche en que habían huído los secuestradores una vez llegados a tierra. La razón de aquello se la dio a Chick cuando hubo alcanzado la mayoría de edad.
-Para que tengas alguna pista el día que decidas vengarme.
Desde entonces Chick Ferrari juró que su vida se consagraría a dos objetivos. 1) Reunir dinero suficiente para devolver la nariz de su madre a su lugar de origen y así pudiera recuperar la vista. 2) Encontrar a su padre. Lo que haría entonces prefería decidirlo cuando llegase el momento que ahora por desgracia aún se encuentra lejos. De regreso a su asiento Chick le pide a la azafata un café con una pizca de cognac.
-He dicho que nadie se mueva ¿o es que todavía no se me entiende ?
Chick estira entonces su mano hasta su maletín. No es que allí esté su pistola que en realidad viaja en la barriga del avión junto a su perra Mercedes. En momentos así el contacto con su amuleto, un ladrillo del muro de Berlín, le devuelve la calma. Ya está casi relajado. Una azafata le pregunta entonces al secuestrador que a dónde desea que se desvíe el vuelo. Antes que éste le pueda contestar, tres mujeres saltan sobre él y comienzan a acariciarlo, lamerle la oreja y aflojarle las ropas.
-Síndrome de Estocolmo agudo. - dice en tono profesional un médico que se sienta cerca de Chick.- La conocida compenetración que sienten los secuestrados por sus secuestradores, pero mucho más violento. En los últimos tiempos se han dado casos...
Chick no sigue escuchando. Ha notado que la granada ha rodado de la mano del secuestrador. Con calma y seguridad la recoge y se dirige hasta el baño de caballeros. Una vez dentro echa el artefacto al retrete y tira de la cadena. Instantes después se escucha en el exterior de la nave una explosión. En la Luna alguien la confunde con una estrella fugaz y pide un deseo. Cuando Chick regresa a su asiento comprende que algo ha cambiado. El avión ha vuelto a ser secuestrado, esta vez por un comando más numeroso y armado con ametralladoras de mano. Chick reconoce entre ellos al médico experto en el síndrome de Estocolmo. A duras penas contiene el deseo de abrazarlos a todos gritando “¡Papá!” y entonces dedica unos segundos a observarlos detenidamente. “Estos tampoco” se dice y le pregunta a la azafata que le trae el café.
--¿Y estos quiénes son?
-Son de ahí. - le responde la chica con una sonrisa que se transforma en mueca cuando el detective le vierte encima el café. Si algo Chick no soporta son las respuestas estúpidas e imprecisas. “Así que son de ahí ” masculla. Ahora se fija en la bandera que despliegan los terroristas y reconoce en ella el símbolo de AHI (Antártida Helada e Independiente): un iceberg que empieza a derretirse. Chick empieza a consolar a la ofendida azafata mientras el comando lanza consignas en contra del calentamiento del planeta y la presencia de científicos en la Antártida. Están exigiendo como medida educativa para los secuestrados (“cómplices todos del calentamiento del planeta”- declaran) que el vuelo se desvíe hacia el sol para que vean lo que es calentamiento. Ante el brusco cambio del rumbo del avión todos sus ocupantes ruedan por el piso. Si de caer se trata Chick prefiere hacerlo sobre la azafata a la que estaba consolando. Cuando todos empiezan a levantarse Chick prefiere mantenerse donde está. No obstante la azafata le dice que prefiere que se dé una vuelta por las duchas del avión. Pero Chick no llega a levantarse.
-¡Quédense en el suelo!- gritan par de tipos armados con lanzacohetes. - Esto es un secuestro.
-Ya lo sabemos- gritan a coro los pasajeros del avión.
- Rectificamos- dicen los chicos de los lanzacohetes-- ¡esto es otro secuestro!
Esta vez Chick no se hace ilusiones de que alguno de ellos sea su padre. A pesar de todo les echa una ojeada. No lo son. Se presentan como ladrones de joyas fugitivos. La azafata jefa les pregunta sobre el destino del secuestro. Discuten. Uno quiere ir lo más lejos posible. “Plutón o un poco más allá.” El otro prefiere Saturno, el paraíso de los ladrones de joyas por aquello de los anillos. Siguen discutiendo y mientras, Chick pregunta si le permiten ir a ducharse. Antes que le respondan, el capitán de la nave ha asomado la cabeza por la puerta de la cabina.
-Señores- dice en voz alta y acento mexicano que contrasta con su aspecto nórdico- si no les molesta tengo una proposición que no podrán rechazar.
- ¿Qué? ¿El Caribe? - pregunta una vieja de las primeras filas.
- No, algo muchísimo mejor- dice el capitán en tono seductoramente misterioso.

Chick Ferrari 3

Capítulo III
-¡Papá!- repite Chick avanzando hacia el secuestrador.- Dime si eres tú.
-¡Cabrón, siéntate si no quieres que terminemos convertidos en meteoritos!
Chick regresa a su asiento. No porque tema a la amenaza de su secuestrador. Gracias a su potente visión ya ha comprobado que en el ADN del viejo gritón no hay rastros de su propio código genético. Siempre le sucede igual. En todos los piratas aéreos cree ver el rostro de su padre. Eso tiene su explicación: Chick fue concebido durante un secuestro aéreo. Hace muchos años cuatro terroristas irrumpieron en un vuelo Buenos Aires -Katmandú. Enloquecidos por un alucinógeno experimental, habían decidido montar una orgía en pleno secuestro. Recuperados de sus respectivas violaciones habían caído en cuenta que bajo ellos había una única mujer, una tuerta, que sus alucinaciones respectivas habían multiplicado por cuatro.
- Ya decía yo que me sentía demasiado incómodo- decía uno de ellos mientras ponía su bragueta en orden.
El problema siguiente fue librarse de la tuerta que se abrazaba a las ocho piernas de los terroristas invocando la regla del Islam que autoriza la poligamia. Los integrantes del comando, islámicos por pura vocación pues lo integraban desde un chino hasta un irlandés, dudaron por un instante. El jefe del comando sacó sus cuentas y luego concluyó que Alá no había dicho nada de contentarse con un 25 % de mujer. Se libraron de ella por el disuasorio procedimiento de asestarle un puñetazo en la nariz. La futura madre del no menos futuro detective quedó cegada puesto que el golpe le había desviado el tabique nasal hasta obstruirle el único ojo sano y así lograron escapar. Ella juró que se vengaría aunque nadie se explicaba por qué al niño que nació nueve meses después le dio en apellido la marca del coche en que habían huído los secuestradores una vez llegados a tierra. La razón de aquello se la dio a Chick cuando hubo alcanzado la mayoría de edad.
-Para que tengas alguna pista el día que decidas vengarme.
Desde entonces Chick Ferrari juró que su vida se consagraría a dos objetivos. 1) Reunir dinero suficiente para devolver la nariz de su madre a su lugar de origen y así pudiera recuperar la vista. 2) Encontrar a su padre. Lo que haría entonces prefería decidirlo cuando llegase el momento que ahora por desgracia aún se encuentra lejos. De regreso a su asiento Chick le pide a la azafata un café con una pizca de cognac.
-He dicho que nadie se mueva ¿o es que todavía no se me entiende ?
Chick estira entonces su mano hasta su maletín. No es que allí esté su pistola que en realidad viaja en la barriga del avión junto a su perra Mercedes. En momentos así el contacto con su amuleto, un ladrillo del muro de Berlín, le devuelve la calma. Ya está casi relajado. Una azafata le pregunta entonces al secuestrador que a dónde desea que se desvíe el vuelo. Antes que éste le pueda contestar, tres mujeres saltan sobre él y comienzan a acariciarlo, lamerle la oreja y aflojarle las ropas.
-Síndrome de Estocolmo agudo. - dice en tono profesional un médico que se sienta cerca de Chick.- La conocida compenetración que sienten los secuestrados por sus secuestradores, pero mucho más violento. En los últimos tiempos se han dado casos...
Chick no sigue escuchando. Ha notado que la granada ha rodado de la mano del secuestrador. Con calma y seguridad la recoge y se dirige hasta el baño de caballeros. Una vez dentro echa el artefacto al retrete y tira de la cadena. Instantes después se escucha en el exterior de la nave una explosión. En la Luna alguien la confunde con una estrella fugaz y pide un deseo. Cuando Chick regresa a su asiento comprende que algo ha cambiado. El avión ha vuelto a ser secuestrado, esta vez por un comando más numeroso y armado con ametralladoras de mano. Chick reconoce entre ellos al médico experto en el síndrome de Estocolmo. A duras penas contiene el deseo de abrazarlos a todos gritando “¡Papá!” y entonces dedica unos segundos a observarlos detenidamente. “Estos tampoco” se dice y le pregunta a la azafata que le trae el café.
--¿Y estos quiénes son?
-Son de ahí. - le responde la chica con una sonrisa que se transforma en mueca cuando el detective le vierte encima el café. Si algo Chick no soporta son las respuestas estúpidas e imprecisas. “Así que son de ahí ” masculla. Ahora se fija en la bandera que despliegan los terroristas y reconoce en ella el símbolo de AHI (Antártida Helada e Independiente): un iceberg que empieza a derretirse. Chick empieza a consolar a la ofendida azafata mientras el comando lanza consignas en contra del calentamiento del planeta y la presencia de científicos en la Antártida. Están exigiendo como medida educativa para los secuestrados (“cómplices todos del calentamiento del planeta”- declaran) que el vuelo se desvíe hacia el sol para que vean lo que es calentamiento. Ante el brusco cambio del rumbo del avión todos sus ocupantes ruedan por el piso. Si de caer se trata Chick prefiere hacerlo sobre la azafata a la que estaba consolando. Cuando todos empiezan a levantarse Chick prefiere mantenerse donde está. No obstante la azafata le dice que prefiere que se dé una vuelta por las duchas del avión. Pero Chick no llega a levantarse.
-¡Quédense en el suelo!- gritan par de tipos armados con lanzacohetes. - Esto es un secuestro.
-Ya lo sabemos- gritan a coro los pasajeros del avión.
- Rectificamos- dicen los chicos de los lanzacohetes-- ¡esto es otro secuestro!
Esta vez Chick no se hace ilusiones de que alguno de ellos sea su padre. A pesar de todo les echa una ojeada. No lo son. Se presentan como ladrones de joyas fugitivos. La azafata jefa les pregunta sobre el destino del secuestro. Discuten. Uno quiere ir lo más lejos posible. “Plutón o un poco más allá.” El otro prefiere Saturno, el paraíso de los ladrones de joyas por aquello de los anillos. Siguen discutiendo y mientras, Chick pregunta si le permiten ir a ducharse. Antes que le respondan, el capitán de la nave ha asomado la cabeza por la puerta de la cabina.
-Señores- dice en voz alta y acento mexicano que contrasta con su aspecto nórdico- si no les molesta tengo una proposición que no podrán rechazar.
- ¿Qué? ¿El Caribe? - pregunta una vieja de las primeras filas.
- No, algo muchísimo mejor- dice el capitán en tono seductoramente misterioso.

Chris Rock y las elecciones


Aquí les pongo un monólogo de Chris Rock sobre las elecciones del 2008. Las elecciones en sí pueden ser una mierda pero que alguien pueda decir algo así en la televisión nacional un sábado por la noche y nadie caiga preso ni lo boten del trabajo –o que te esperen unos tipos que tú no conoces en la esquina de tu casa y te inviten sonrientes a entrar en su carro diciéndote “Sube, sube, que esto no es Argentina” implicando que no te van a desaparecer pero que en el fondo tienen el poder para hacerlo- bueno, sólo por eso vale la pena vivir en democracia.

Chris Rock: Good evening! Good evening, good evening! [ the applause dies down ] Now, in six-hundred and seventy-four days, we're gonna have a new Presient. And the field is just SO crowded. On the Republican side, there's McCain and Guiliani. Now, is it me, or was McCain too old eight years ago? And then we have Guiliani. Now, Guiliani's great. He's great -- in a crisis. But, uh, in real life, Guiliani's kind of like a pit bull. He's great when you have a burglar - but, if you don't, he just might eat your kids.

Then, we have the Democrats. And everybody's saying the same thing: "Hillary or Obama?" A black man, or a white woman. It's so HARD to make up my mind! You know, as if it was a SUFFERING contest! And, even if it was, how can you compare the suffering of a white woman to the suffering of a black man?! It's not even CLOSE! I mean, white women burned their bras; black men were burned alive! I mean, sure, white women couldn't vote for an a minute, so they'd march, and protest. You know? And when they had to get on the BUS to go to a protest, who do think gave up their seats? You know how much better Seabiscuit's life was than my grandfather's? You see, when a horse can't run any more, they put him out to stud; when a black man can't run any more, he gets shot fifty times! I mean, how can you compare the pain of a white woman to the pain of a black man? They used to hang black men just for looking at white women! I mean, nobody ever lynched a white woman! No white woman's ever been assassinated! Everybody looooves white women! White men love white women; black men reallllly love white women! I mean, did you see Anna Nicole Smith's funeral? She had SIX black men pallbearers! I thought Farrakhan died!

Everybody loves white women.. except white women! White women are the majority of the country, and they've had the right to vote for almost a hundred years, and still they've never elected a white women President! What are you bitches waiting for?! If black people were the majority of this country, there'd be a different Black President every day! Okay? Every year, a new Black person would get a term to be President! Obama would be President; Oprah'd be President; O.J.'d be President; Flavor Flav, Halle Berry'd be President for half-a-term! And for that very reason, that's why I predict Oback Barama will not only be the Democratic nominee for President, Oback Barama will be the NEXT President of the United States! Okay?

And for those doubters out there who keep asking the question, "Is American ready for a black President?" I say, "Why not? We just had a retarded one!"

miércoles, 20 de junio de 2007

¡TODOS A LA PLAZA!




Sólo recordarles a los socios de por acá que nos vemos a las 6 pm en la galería Milk (450 W 15th street entre 9th y 10th en Chelsea, Manhattan) en la inauguración de la exposición del pintor Geandy Pavón “Idolatry: the Aesthetics of the Iconoclast”. Hoy sale en Encuentro en la Red una entrevista con el pintor. También allí han puesto una galería virtual con imágenes de las piezas pero créanme, esas cosas hay que verlas de cerca y, si se puede, tocarlas.

Chick Ferrari, capítulo 2


-¿Está seguro? –preguntó el hombre cuando Chick lo acusó del asesinato de su jefe.
-Amigo, no me gusta hablar por gusto. –dijo Chick apuntándole con la pistola. No es que sienta amenazado pero no puede quitarse la costumbre de explicar la solución de un caso con la pistola en la mano cuando su interlocutor es el culpable- Es obvio que mató a su jefe en la oficina o al menos en un lugar con oxígeno. Este tabaco lo delata. Luego al ver su rostro reflejado en esa calva resplandeciente no resistió la tentación de peinarse frente a ella. Ahí tiene un pelo suyo. Puede quedarse con él.
Mientras el subdirector recupera su cabello Chick concluye su exposición.
-Por cierto también se exprimió una espinilla.
-Genial. Yo desconfiaba de su talento pero ahora no tengo ninguna duda. Mis amigos me decían que si yo mataba a alguien usted me descubriría en menos de media hora. Así que hicimos una apuesta y lo demás puede imaginárselo.
A Chick le pasó como un relámpago por la cabeza la pregunta de por qué había escogido justamente a su jefe para la apuesta. Sin embargo prefirió ir a lo suyo.
- Y bien: mis honorarios...
-¡Oh sí!. Sólo que no podrá ser en yenes. Ya sabe, aquí en la luna nos pagan en rupias.
-¡Oh mierda! -exclama Chick y lanza un escupitajo con el que derriba una cucaracha lunar que pasa volando. Cuando llega al suelo la cucaracha ya es fósil. Mientras, Chick piensa que lo más seguro es que tras dos horas de viaje a la tierra las cotizaciones varíen y pierda un montón de dinero en el cambio. Entonces lo más conveniente será cambiar las rupias por pesos mejicanos y luego estos por yuanes chinos para después con los yuanes ir a Angola a comprar kuanzas. Kuanzas en mano iría a Colombia y compraría aguacates para finalmente venderlos en Reikjavik por yenes. Sólo así podrá evitar la devaluación de sus honorarios e incluso obtener alguna ganancia. Sin embargo eso equivale a pasarse el día dando viajes y alejarse otra vez de su portalito y su mate.
-¿Me puede decir como descubrió que el pelo y la espinilla eran míos?.
-Nada especial. Sé distinguir el ADN a simple vista. Me bastó comparar el del cabello que encontré en la cabeza de tu jefe con su información genética.
-Eso no es justo.
-Justicia. Esa palabra no tiene cabida en esta tierra -y añade señalando a su planeta natal - ni en aquella. Lo de detectar el ADN a simple vista es un don con el que nací y no puedo renunciar a él sólo por que un asesino me lo pida. Así que guárdeme el secreto y yo no le comentaré a nadie el asunto de la apuesta. Por cierto, ¿en qué consistía la apuesta?
-Nada complicado. Una cena para mis amigos incluido el whisky de reserva de la compañía. Muy fácil de cumplir ahora que soy jefe. Usted me entiende. El dinero manda.
-No se equivoque amigo. Esto lo hago para poder pagar una operación para que mi madre recupere la vista.
-¿Es ciega su madre?
-Sólo tuerta, pero sucede que tiene la nariz tan larga y desviada que le tapa el ojo bueno. Así que bastará con que le enderecen el tabique nasal.
-Debe ser duro eso. Espero que tenga suerte y todo salga bien.
Eso también espera Chick. De regreso a la Tierra, en su asiento de avión piensa en el momento en que su madrecita pueda verlo de nuevo. Una aeromoza se le acerca y le ofrece un trago.
-Un whisky cualquiera menos J&B por favor.
La aeromoza le sonríe mientras le sirve el trago, pero antes de que nada más ocurra, en el pasillo del avión se ha parado un tipo y ha empezado a gritar.
-¡Oigan bien, tengo una granada! ¡Si no hacen lo que les digo la haré estallar!
A Chick se le ha iluminado el rostro y exclama.
-¡Papá! ¿Eres tú?
(Continúa en el siguiente capítulo)

CHICK FERRARI, DETECTIVE ESPACIAL.

Corría el año 1996 del nacimiento de nuestro Señor y yo era un indocumentado más en el reino de España. Después de pasar por los trabajos más peregrinos finalmente encontré un puesto de editor en una revista que recién se fundaba: La Tribuna Hispana. El dueño era un personaje siniestro que manejaba una agencia de envío de dinero y que un día había tenido la feliz idea de ahorrarse el dinero que gastaba en publicidad publicando una revista consagrada a ensalzar las virtudes de su empresa y vender anuncios a otros interesados. Lo que gastaba en la imprenta se lo ahorraba, por supuesto, en los empleados. Las 60 páginas de la revista las armábamos entre Otto Treto, ex diseñador de Alma Mater con un talento increíble y yo (por cierto, si alguien sabe de Otto hágamelo saber que hace tiempo que perdimos contacto). Para llenar esas 60 páginas, además de algunas colaboraciones, tuve que desdoblarme en cinco o seis autores (ni Fernando Pessoa llegó tan lejos con sus heterónimos) que lo mismo hacían críticas de cine, hablaban de política internacional o describían países que nunca había visitado. Uno de esos autores era Enrisco que para divertirse ideó a “Chick Ferrari” una noveleta por entregas en once capítulos (a uno por mes) que contaba las aventuras de un detective espacial. Como de esta historia apenas saben una decena de amigos que visitaban mi sitio anterior he decidido presentarla aquí. Los once capítulos los dividiré por la mitad (enteros serían demasiado extensos para un blog e iré publicándolos más o menos a diario hasta que se acaben. Sin más los dejo con el primer capítulo.



Capítulo I: De la Luna a la Tierra.

-¡Carajo que te calles, que no me dejas pensar!- le grita Chick Ferrari a Mercedes, su perra, pero no obstante esta no deja de ladrar. Es lógico que Mercedes no le haga caso sobre todo si Chick tiene la escafandra herméticamente cerrada y los gritos rebotan en el cristal del casco. Si algo le revienta al detective de venir a la luna es que por culpa de la escafandra no puede fumar. Mercedes sigue ladrando. El subdirector de la estación de bombeo se le acerca y le dice por el intercomunicador personal.
-Ya encontraron la rodilla derecha pero la cabeza sigue sin aparecer.
Chick Ferrari patea el suelo impaciente. Lo han contratado para investigar la desaparición del director de la estación de bombeo de whisky natural más importante de la luna (J&B lunar) un yacimiento con sólo 10 años de explotación y hasta ahora han encontrado pedazos del director enterrados por todas partes. Ya falta muy poco para completarlo.
-¡Esa cabeza tiene que aparecer!- dice Chick y da un paseillo.
-¿La cabeza es la clave del crimen?- pregunta el subdirector.
-No, pero odio tener que investigar algo por partes- y mirando que la perra escarba en el sitio que acaba de abandonar - ¡Mercedes!, ¿se puede saber qué haces?
La perra sigue hasta dar con lo que a todas luces y sobre todo a la de la linterna de Chick es una cabeza humana.
-¡El jefe!- se apresura a decir su ex-segundo con esforzada aflicción.
Chick aparta de un puntapié a Mercedes y se ocupa personalmente de exhumar la cabeza.
- Si la dejo es capaz de comérsela y dejarme sin qué trabajar- explica mientras sacude el polvo lunar del cráneo del que fuera el director de la estación de bombeo. Una cabeza espléndidamente calva que entre los dientes aún sujetaba un costoso habano.
-Ser o no ser. He aquí el dilema - dice sin soltar la cabeza - En la escuela hicimos Hamlet pero nunca pudimos conseguir una calavera decente.
-¿Tiene ya alguna sospecha?
-Si, suicidio.
-¿Está seguro?.
-Más bien estoy apurado. Hace tres horas estaba por fin a punto de hacer lo que deseaba desde hace años: sentarme en mi portalito con mi bombilla de mate y ver a los pibes jugar un picadito en medio de la calle. Entonces recibo la llamada de vos. Los enamorados pueden opinar lo contrario pero yo no soporto esta luna de mierda. Así que lo mejor para todos es que haya sido suicidio. Me pagan y santas pascuas.
-Lo siento pero el suicidio no lo pagamos. Sólo verá el dinero si nos entrega al asesino. Oiga ¿qué es lo que está haciendo?
-¿No lo ve? Me estoy quitando este casco estúpido.
- Pero es que la atmósfera de aquí...
-No creo que esté peor que mis pulmones y además tengo ganas de fumar. -dice Chick al tiempo que arranca el habano de los dientes de la víctima. Lo enciende con gesto firme y ensayado y mientras lanza la primera bocanada examina detenidamente la cabeza. Instantes más tarde sus ojos se clavan en el rostro del director.
-¿Insiste en que le diga quién es el asesino?.
-Por supuesto ¿para qué si no lo he traído desde la Tierra?
-Eso mismo digo yo: para qué carajo me trajo hasta aquí. Sobre todo si debe saber muy bien que el asesino es usted mismo…
[continuará]

martes, 19 de junio de 2007

Richard Rorty


Por El Tono de la Voz me entero que murió Richard Rorty, uno de esos filósofos uno lo siente como de la familia cuando lo lee y cuando muere también. Muy recomendable. Concuerdo con Ferrer en la recomendación de empezar a leerlo por “Contingencia, ironía y solidaridad” aunque también podría empezarse por un libro de entrevistas, “Cuidar la libertad”, cuyo título completo es toda una declaración de principios (filosóficos): “Cuiden la libertad y la verdad se cuidará a sí misma”.

lunes, 18 de junio de 2007

Programación de verano

Estoy como la televisión cubana: repitiéndome. Ahí les pongo una reposición de un texto que saqué hace unos días. Lo pongo porque se trata de una versión bastante arreglada y cambiada que mejora bastante el original. Sobre todo pienso en los que no lo leyeron la primera vez.

El regreso del Comandante
Por Enrisco
Hay que reconocerlo: pese a los negros presagios que anunciaba la desaparición del Comandante de las pantallas nacionales, el país marcha mejor que nunca. Tan bien anda todo por la isla que uno se pregunta por qué al Comandante no se le ocurrió enfermarse antes, a ver la historia clínica que le hacían. Por un lado, siguiendo la sabia tendencia establecida por el propio Comandante tiempo atrás este año el país ha producido menos azúcar que Alaska. Por otro, todo el mundo, desde los congresistas norteamericanos hasta los ministros españoles, quiere sentarse con cualquier representante del gobierno cubano para tomar mojitos y hablar de petróleo o de los avances en los centros de reeducación cubanos (no confundir con las universidades populares), esos sitios que los retrógrados de toda la vida se empeñan en llamarles “cárceles”. Como mismo esos reaccionarios se empeñan en hablar de “presos” cuando lo correcto sería referirse a los albergados en estos centros como “reestudiantes”. (Seguramente esos reaccionarios andan molestos de que a las cárceles les llamen centros de reeducación porque en el caso (hipotético) de que llegaran al poder no podrían convertir las cárceles en escuelas como indica una vieja tradición nacional). Lo único que echarán en falta los congresistas norteamericanos y los ministros españoles serán aquellas divertidas visitas a hospitales y vaquerías del brazo del Comandante, de ahí los mojitos para ayudarlos a digerir tanto malestar.
Hace diez meses, cuando se anunció la enfermedad del Comandante parecía que se iba a acabar el mundo. Todo el país se paralizó. En el aire se quedaron congelados los martillos que le daban los toques finales a las balsas que participarían en las tradicionales regatas veraniegas de 90 millas (dirección norte). En el aire también quedaron las bofetadas reeducadoras dirigidas contra algún reestudiante duro de entendederas no fuera ser que el susodicho terminara siendo designado director de esa misma prisión. Luego la vida, junto con las balsas y las bofetadas siguieron su curso habitual y todo siguió su curso apacible y sereno, con el pueblo esperanzado en un futuro mejor… en cualquier tierra que reclamara el concurso de sus modestos esfuerzos. Al principio se especuló mucho sobre si el Hermano en Jefe se sentiría atraído por lo que los expertos conocen como el “modelo chino”. Para los que lo único que conocen de China son los restaurantes que pululan por el Primer Mundo debo aclararles que “modelo chino” no significa trabajar hasta bien tarde en la noche y reciclar la comida. El modelo chino implica, en pocas palabras, libertad económica y represión política. O sea, lo que en otros lugares –cosa curiosa- se conoce como “dictadura de derechas”. Lo que a la larga se ha impuesto es el “modelo China” bautizado así en honor a ciertas interioridades del hermano del Comandante que no vienen al caso. Este modelo prioriza ante todo la calma y tranquilidad ciudadanas. Todo el mundo quieto y si puede aguantar la respiración, mejor. Y es que el Hermano en Jefe, como dice el argot popular, “las mata callando”. El problema es que el Hermano en Jefe, hombre práctico, se toma la expresión con demasiada literalidad.
Ya se van notando algunos cambios en este nuevo estilo de gobernar. Hace poco unos soldados intentaron llevarse un avión en la misma dirección que las regatas, en un claro intento de llegar antes que las balsas, acto censurable donde los haya por la obvia falta de deportividad. Encima, en medio de su empeño de aventajar a las balsas, le quitaron la vida a un teniente coronel y hasta donde sabemos no se la han devuelto. No es difícil imaginarse lo que el Comandante, en uso de las facultades que le están conferidas (me refiero a los micrófonos en primer lugar) hubiera hecho en este caso: habría paseado al teniente coronel fiambre por todo el territorio nacional, puesto al país en pie de guerra y organizado una marcha tras otra frente a la Oficina de Intereses de los Estados Unidos que es precisamente el final del recorrido de las regatas (el país, no la oficina) y habría anunciado que esa afrenta sería cobrada “ojo por ojo”, algo que, dicho sea de paso, hubiera enorgullecido a Polifemo que nunca pudo vengarse de lo que le hizo Ulises, el pobre. Pero de acuerdo al “modelo China” las cosas funcionan de manera muy distinta. Sacan en la prensa una breve nota informativa y luego, en represalia, se mandan a recoger más antenas parabólicas. Los soldados causantes del estropicio serán guardados hasta que se decida que hacer con ellos que por supuesto no será agradable pero al menos será en silencio, esa condición que tanto apreciaba Martí cuando no andaba dando discursos.
Si uno observa la eficacia del “modelo China” tal y como se ha puesto en práctica en los últimos meses se pregunta por qué el Comandante no decidió tomarse sus vacaciones un poco antes. Digamos, es sólo un ejemplo, en 1960. Ese modo discreto del Hermano en Jefe de manejar las crisis, sin discursos ni marchas del pueblo combatiente, no nos hubiera ahorrado a los cubanos sangre, sudor o lágrimas aunque sí electricidad o suelas de zapatos lo cual, puestos a ver, se agradece. Que si el general Ochoa está demasiado zoquete. Pues se le hace un juicio discreto, casi íntimo que requiera apenas la asistencia del fiscal y el acusado y después de pasar al general por las armas o más exactamente por las balas, se publica una nota de prensa informando de la muerte un tanto abrupta del general por causas ajenas a su voluntad y se emprende recogida de antenas parabólicas. Lo mismo con la crisis de los balseros, o la de los misiles, o el éxodo del Mariel, o Girón o la explosión de “La Coubre”. En fin, que con ese estilo discreto que caracteriza el “modelo China” quizás todavía no se hubiera declarado el carácter socialista del régimen pero al menos no quedaría ni una sola antena parabólica.
Nada, que al parecer, tras el alejamiento del Comandante de los micrófonos, en lugar de caer en crisis se ha arribado a un equilibrio perfecto. El país marcha como siempre y ahora el Comandante tiene tiempo de sobra para dedicarse al tema que más le preocupa en estos momentos que es nada menos que la salvación de la especie. Se trata de una tarea difícil pero quien la enfrenta es nada menos que el estratega del asalto al Moncada, de Alegría de Pío, del Cordón de La Habana y de la Zafra de los Diez Millones, alguien que por su currículum, su experiencia y su edad perfectamente pudo haber sido responsable de la desaparición de los dinosaurios. Todo está en que se haya propuesto multiplicar el número de dinosaurios y crear especies más resistentes mediante audaces cruces genéticos. Así que si yo fuera parte de la especie humana (algo que pondrá en duda cualquiera que me vea comiendo) preferiría que el Comandante hiciera planes para exterminar la humanidad y así asegurarnos la sobrevivencia. Sin embargo, se escuchan últimamente persistentes rumores de que el Comandante abandonará esa urgente tarea para regresar de sus ya largas vacaciones, rumores que se han convertido en videos del Comandante en mono deportivo hablando de lo inteligentes que son los vietnamitas. Ese video, que recogía una entrevista que le hizo el periodista Randy Alonso además de la buena nueva del regreso del Comandante trajo otra magnífica noticia. Si el tral Randy Alonso sigue babeándose tal y como lo hizo en presencia de su adorado Comandante gracias a su secreción de saliva pronto Cuba tendrá resueltos los problemas ocasionados por la persistente sequía.
Cuando regrese el Comandante, quién lo duda, en la mesa redonda se hablará de lo exagerados que fueron los partes médicos que se emitieron desde el exilio para luego convencernos que sólo trataba de una ligera indisposición estomacal que lo mantuvo casi un año fuera de servicio (o dentro de este, según como se le quiera mirar). Recuerdo cuando en medio de uno de sus largos discursos mi abuela se preguntaba en voz alta: “Este hombre ¿Cuándo es que va al baño?” Mi abuela no vivió para descubrir lo que ahora todos sabemos: que el Comandante va al baño cada ocho décadas pero una vez allí se demora por lo menos un año en salir, amenazando con agotar la REPS (Reserva Estratégica de Papel Sanitario) y de paso resolverle a Cuba las necesidades de abono para la próxima década. Algunos piensan que no, que se trata de una táctica que le copió a su colega Pinochet: hacerse el enfermo para que no se metan con él porque es de mal gusto atacar a un viejito delicado de salud. Sólo que el chileno esperó a dejar el poder antes de hacerse el enfermo y lo fingió con tanta convicción que terminó muriéndose. El Comandante en cambio no se ha decidido a dejar el baño ni el poder y ahora sus médicos anuncian muy convencidos que va a vivir nada menos que hasta los 140 años. Si esto fuera cierto (y hasta ahora nada ha podido demostrar lo contrario) valdría la pena preguntarse si los sesenta años que le quedan va pasarlos en la estratégica posición que ahora ocupa a la que evidentemente le ha cogido cariño. (También es obvio que se ha encariñado con su mono deportivo adidas al punto que muchos se preguntan si cuando regrese del baño pasará a dirigir el país completo o sólo al equipo de pelota). Si el Comandante decide no regresar a su antigua posición (erecta, detrás de los micrófonos) ¿Qué pasará con el país además de ser declarado Territorio Libre de Antenas Parabólicas (TLAP)? ¿Cómo, desde esa posición, estratégica aunque algo alejada de los centros de poder, el Comandante hará frente a sus dos grandes enemigos del momento: el imperialismo y las hemorroides? Y una pregunta más comprometedora que las anteriores: ¿quién se atreverá a entrar en el baño para buscar las respuestas a las preguntas anteriores? Tiene la palabra el camarada Chávez.

domingo, 17 de junio de 2007

Hasta siempre (y más pa'lante)

Advertencia: si tiene alguna afección en el hígado evite todo contacto con el material que les presento en esta sección. Está relacionado con el Che Guevara o según Cabrera Infante, de acuerdo a como lo pronunciaban los izquierdistas angloparlantes: Que Güevera. Hace unos días habría cumplido 79 años pero gracias a las camisetas luce bastante más joven. Les propongo un homenaje que le hizo la cantante francesa Natalie Cardone (de ascendencia española e italiana). Si no padece afecciones hepáticas disfrutará mucho el clip. Es una versión tecnoflamenca del viejo clásico “Hasta siempre”. No tienen desperdicio la interacción entre la cantante y el guerrillero fiambre de cuerpo presente, el chamaco en funciones de chaleco antibalas o La Danza del Fango. La escena final de la liberación de los miserables pobladores de Trinidad o Santi Spíritus, no sé bien, hace pensar que bien necesitaban una revolución aunque uno se pregunta si están caracterizados como pobres del tiempo de Batista (o Weyler) o simplemente les dijeron que se vistieran con su ropa habitual. También les pongo un fragmento de un discurso de Güevera que refuerza el misterio del mito guevarista: uno no deja de preguntarse cómo es posible que un tipo con tan poca gracia haya llegado a tanto. Con el enemigo acabaría a tiro limpio pero sus compañeros no tenían tanta suerte: a esos los mataba de aburrimiento que es una muerte mucho más lenta y cruel.

sábado, 16 de junio de 2007

Y hablando de Brasil y versiones

Aquí les pongo un par de versiones de canciones en inglés cantadas por brasileños: Three little birds de Bob Marley cantada por Gilberto Gil y Come as you are de Nirvana cantada por Caetano Veloso. Y de plato fuerte Lenine (a quien les recomiendo encarecidamente) hace una versión acústica de una canción suya: "Jack Soul Brasileiro"

Versiones

Aquí les pongo tres versiones de “Smell like teen spirit” el clásico de Nirvana. Una espectacularmente ridícula de Paul Anka, una de la rockera brasileña Cassia Eller (ya murió) más berreada que la original y esta sinfónica. Definitivamente cuando hay versiones sinfónicas de cosas con las que hemos bailado significa que nos hemos puesto definitivamente viejos.

Música para el Gordo

Stanley Jordan tocando “Stairway to heaven”. Disfrútalo Gordo. Poniendo cosas asi me siento un poco Juanito Camacho.

viernes, 15 de junio de 2007

Debate televisivo sobre el humor en Cuba (el debate fue en Miami, por supuesto) Segunda tanda.

Recomiendo especialmente la parte 6 donde sale un monólogo sobre La Habana grabado allá. ¿Alguien me puede decir el nombre del que lo hace?

Parte 5



Parte 6

Parte 7

Parte 8

Fallen Art

Un corto muy bueno, “Fallen Art”, de Tomek Baginski que ha ganado varios premios muy importantes en animación por computadoras. Si nos ponemos provincianos (¿acaso hay algo más provinciano que un blog sobre Cuba?) se puede ver como una buena metáfora de las relaciones entre los intelectuales y el poder en Cuba (o del poder irreal de un Aldana o un Robaina con el poder real). Si tienen niños no se los recomiendo para ellos. Es un poco macabro.

jueves, 14 de junio de 2007

Miguel Correa: Al norte del infierno



Miguel Correa, escritor miembro de la generación de Mariel, ha producido dos de los libros más terribles y divertidos que ha producido el exilio cubano: Al norte del infierno y Furia del discurso humano. De ambos libros - aunque escritos en fechas distantes- existen ediciones recientes. Haré algo más convincente que elogiarlos: presentarles un fragmento. Del primero les presento un adelanto ahora. Del segundo se lo pondré la próxima semana.


DISCUR-S-O-S

Distinguido camarada Leonid Brézhnev:

Delegados de los Partidos que nos visitan:

Invitados de honor:

Compañeras y compañeros:

Hoy (aplausos) conmemoramos un aniversario más (aplausos) del (aplausos prolongados) asalto al Cuartel Moncada (aplausos incesantes, jadeos, silbidos, chirridos metálicos). Y hoy (¡¡viva viva!!) nos reunimos una vez más en esta histórica plaza de la revolución (abejorreos, un humo) para honrar (ay, qué sol) la memoria (ay, voy a coger un tabardillo) de los mártires caídos en el asalto (¡que vivan que vivan!) (¿no ve que ya están caídos, señora?) al glorioso (ay, qué calor) al gloriosísimo (ay, me achicharro) al archigloriosísimo (ay, pinga) Cuartel Moncada (ay, si pudiera coger una sombra en ese cuartel). Un día como hoy (¡¡sí, el día era como el de hoy!!) pero de 1953 (¡viva viva!) un intrépido grupo de jóvenes intrépidos (in-tré-pi-dos-in-tré-pi-dos-in-tré) tomó sorpresivamente (ni agua hay por todo esto) el Cuartel Moncada. Todos sabemos (¡¡todos todos!!) que esa fecha (a Bejucal tengo que ir yo apenas se termine esto) marcó el inicio (a forrajear) del final (sí, al final de esto es que voy a Bejucal) de la dictadura batistiana (¡¡Fidel fidel fi fi fi fidel!!). Y hoy (ovación, se levantan consignas, un escarceo en la cola del agua) tenemos a esos mártires aquí con nosotros (¡¡a los yanquis dale duro!!) en esta misma plaza (¿trajeron a los mártires?) porque ellos (¡sí, aquí mismo están!) viven en el corazón (ay, qué peste) de todo nuestro pueblo (viva la amistad cubano-sueca, dice un cartel). Y no sólo (¡¡no no sólo!!) los honramos aquí en esta histórica plaza (¡no no no no no!) sino también (¡en el corte en el corte!) sino también (¡en la fábrica en la fábrica!) sino también (un murmullo de desconcierto) (un silencio) sino-también-en-otros-países-que-han-solicitado-nuestra-ayuda-desinteresada (lloriqueos, gestos de disculpa, arrepentimiento). Y así es como se honra a un mártir en nuestra patria socialista (¡¡¡sí, así!!!) siendo mejores cada día (Yeya, yo estaba aquí desde que esto empezó) en el trabajo (lo que estaba por allí cogiendo una sombrita) en los estudios (póngame la asistencia) en la defensa (¡en la defensa!) y en nuestros deberes internacionalistas (vítores, matracas, gritos de “a los yanquis dale duro”). Y las estadísticas revelan que hemos honrado a nuestros mártires (¡vivan las estadísticas!), que somos un pueblo austero (ay, mira qué aurero). Aquí tengo las cifras (yo me voy a sentar aquí mismo) que son las que mejor hablan (ay, no puedo más) y que son a las que más temen nuestros enemigos (avísame cuando haya que aplaudir). En los meses de mayo a octubre (¿de dónde saldrá esa peste?) la producción de leche (disculpe, señora, le quiero hacer una pregunta) se triplicó en un 25 por ciento (¿usted no sabe dónde yo podré conseguir una taza de inodoro?) en comparación con el año pasado (¿nueva?) o sea que nuestros niños podrán tomar más leche que el año pasado (con que descargue basta). La producción de plátanos se duplicó casi en un 100 por ciento (se salvaron los rusos) y la de cebollas (ay, qué bueno, cebollas, porque yo no veo una cebolla desde 1970) alcanzó la cifra de 50 mil arrobas (¿y cree que las verá ahora?) o sea 49 mil arrobas más que el año pasado, o sea cinco veces más cebollas que las que teníamos en el pasado quinquenio (eso significa que las verá cinco veces menos). La producción de huevos (¿usted cree?) aumentó en un 50 por ciento en comparación con el semestre pasado (ay, huevos) y la de troncho ascendió en un 80 por ciento (¿será el troncho sin peste?). O sea que los compromisos del Congreso se han cumplido al pie de la letra (¡¡al pie al pie al pie!!) y las metas que nos fijamos se han sobrecumplido con amplio margen (ay, qué bueno, no ha mencionado la macarela; seguro que no lograron capturar tanta cantidad). Y la macarela (un murmullo, vómitos), sí, la macarela, porque nuestro pueblo se siente orgulloso de comer macarela (aplausos) ¿no está orgulloso nuestro pueblo de comer macarela? (ay, sí, tan rica) pues la producción de macarela se ha incrementado en un 150 por ciento (¡¡más macarela más macarela más, Fidel!!) o sea que nuestros estudiantes y todo nuestro pueblo comerá mucho más macarela que el año pasado (hablando de macarela y yo con la jaba llena) y la podrá obtener por la libre (qué casualidad, tengo este cartucho lleno de macarela). Porque la macarela es un producto muy alimenticio (ay, la peste) y además, viene de nuestros mares (no sé si la huelo o si la siento). La producción de papas alcanzó las 500 mil arrobas (ay, la peste viene de los baños públicos) o sea tres veces superior a la del año pasado (o de esta macarela que se me está pudriendo). Estas cifras indican (un molote se forma frente a los baños públicos) que nuestros obreros (¡¡viva viva!!) han trabajado con tesón y con una alta conciencia (el molote se ha hecho mayor frente a los baños públicos). Ese tesón conque nuestros obreros han trabajado revela que nuestros obreros han cambiado aquella mentalidad de consumidores por una mentalidad nueva (¡que viva nuestra nueva mentalidad!), por una mentalidad de productores (una gran agitación en los baños públicos). Y así también honramos a nuestros mártires, elevando nuestra base económica (levantan al fondo una enorme pancarta que dice “seremos como el Che”) deteriorada por una secuela de gobernantes entreguistas (el molote frente a los baños públicos ha tomado dimensiones masivas). Conocemos nuestras deficiencias (el molote ha sacado de los baños públicos a un joven de la raza negra) y luchamos por erradicarlas, porque si no luchamos por erradicar esas deficiencias de hoy (el joven negro es trasladado en hombros por toda la plaza) no llegaremos jamás a la sociedad comunista a la que aspiramos (el joven negro está siendo apaleado en medio de la plaza) y a la que sin duda llegaremos en un futuro no muy lejano (gritos del joven negro que está siendo apaleado). Y no crean los imperialistas (¡ni matándolo paga este cabrón lo que ha hecho!, se oye) que nos van a intimidar con sus campañitas contra la revolución (¡maricón!) porque la revolución es ahora más fuerte (¡ni meándolo paga!) y más internacionalista (en vez de estar oyendo el discurso, se oye) y más hermosa (te mereces que te mate, so puta) y más revolucionaria (porque tú has ofendido al pueblo entero) y más marxista-leninista (para que respetes a los hombres) y más, más cómo diríamos, más linda (¡descarada!) y más varonil, más regia, más rígida, más rara (¡cállate!) y más desenvuelta (¡déjate de puterías!) y más pop (¡al rabo se me tiró en los baños públicos!) y más abnegada de abnegada tú no tienes nada y más quisquillosa y rubia yo estaba orinando en una esquina y este diablo velándome el sable (seamos más materialistas) y yo lo dejé a ver si se tiraba (más lánguida) y empezó a recular hasta que lo cogió (una revolución más ingrávida, más civilizada) y también cogió la trompada (yo diría ahora que nuestros niños sean como los pepillos del Vedado) espera que la policía llegue (y hasta más dichosa) que yo te voy a hacer un cuento (más saltarina) que nos has vendido a todos como pescado en lata (más tolerante y tórrida) pajarona (sobre todo más africana) como están las mujeres aquí que se regalan (y más pura) ¡y más nada! Ya has hablado demasiado (llega la policía) (¡y más luminosa! grita) (¡y más lubricada! grita) (la conducen hasta la perseguidora) (¡y más emborricada! grita) (un desorden general reina en la plaza) (¡y más pintorreteada! se oye desde lejos). (La plaza empieza a quedarse vacía.)