martes, 7 de julio de 2026

De entre los muertos

 


Se enfrentaban el vigente campeón mundial y uno de los dos sobrevivientes africanos. (Solo quedaban en el torneo dos equipos africanos y dos sudamericanos. Ninguno de Asia o de la Concacaf. O sea, los cuartos de final serán una Eurocopa con invitados). Pues sin detenerse en las presentaciones Egipto empezó atacando el arco argentino y ya a los diez minutos había marcado un gol. Luego los egipcios se replegaron y al rato Argentina consiguió un penalti. Ya los locutores hablaban de a cuánto se elevaría el récord de Messi en goles en los mundiales tras cobrar el penal cuando Messi, a quien nadie le discute el turno para tirar cobrar cualquier tipo de faltas, incluidas las de ortografía, aumentó su récord en penaltis fallados en los mundiales.

Argentina seguía dominando el balón pero ese dominio no se traducía en goles. O ni siquiera en disparos decentes a puerta. Existe la idea bastante arraigada de quien domina el balón merece ganar que es como pensar que porque pagas la cuenta en el restaurante mereces que te inviten a subir a la casa. Pues Argentina se cansaba de pagar cuentas de restaurantes pero al llegar a la puerta (de Egipto) todo se trababa. 

A poco de empezar el segundo tiempo Egipto armó un ataque relámpago que remató Ziko para el 2-0 a favor de los faraones. Pero apareció el VAR para chivatear un pisotón egipcio en el otro extremo del campo y anular el gol. Así que ya saben, si antes de tomar el avión para el mundial dejaron el carro mal parqueado en el aeropuerto puede que les anulen un gol anotado tres semanas después.

A los egipcios no pareció importarles mucho porque en el minuto 66 el mismo Mostafa Ziko anotó un clon del gol anulado anteriormente, esta vez sin ningún roce previo detectable por el VAR. Luego pasaron doce minutos más en los que Argentina se veía muerta clínicamente con la película de su vida pasándole por los ojos mientras los egipcios la embalsamaban, que en eso tienen experiencia. Pero en el 78, sin apenas aviso, un centro de Messi colgado al área chica fue cabeceado sin contratiempo por Cuti Romero para el 2 a 1 de la ilusión. Y cuatro minutos después nuevo centro de Messi al área, un par de rebotes y el propio Messi que toma cartas en el asunto para empatar el partido de un zapatazo.

¿Completaría Argentina la remontada? ¿Respondería Egipto? ¿Se irían a los tiempos extras? ¿El Messías tendría que hacer todo? Pero ya por el minuto 921 un contraataque argentino llevó la pelota hasta el área egipcia para que finalmente Enzo Fernández cabeceara la pelota al fondo de la red. Fue entonces que los egipcios se indignaron porque al inicio de la jugada par de compatriotas habían caído en el área contraria y Dibu Martínez había dejado el carro mal parqueado en el aeropuerto. Penalti a favor y anulación del gol argentino pedían los egipcios pero esta vez el VAR, tan hablantín durante el partido hizo silencio. El berrinche faraónico subía de tono cuando por fin sonó el silbatazo final que determinaba el regreso oficial de Argentina del reino de los muertos.

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