Blog personal y casi tan íntimo como una enfermedad venérea pensado también para liberar al pueblo cubano, aunque sea del aburrimiento. Contribuyentes: Enrisco (autor de “Obras encogidas” y “El Comandante ya tiene quien le escriba”), su alter ego, la joven promesa de más de cincuenta años, Enrique Del Risco. Espacio para compartir cosas, mías y ajenas, aunque prefiero que sean ajenas. Quedan invitados a hacer sus contribuciones, y si son en efectivo, pues mejor.
domingo, 19 de julio de 2026
Tarde extraña en Miami
En el pronóstico que hice antes de terminar la fase de grupos acerté de lleno en cuales serían los 4 semifinalistas (Inglaterra, Francia Argentina y España) pero erré un 100% con los finalistas. Ayer se enfrentaban Inglaterra y Francia en el partido de consuelo por el tercer lugar si es que hay algún consuelo en pelearse por la fea que nadie quiere cuando la fiesta de verdad es al día siguiente. Aun así hubo debate de por qué efectuar un partido cuya única intención era darle una oportunidad más a Mbappe de adelantarse a Messi en la pelea por el goleador del campeonato.
En principio el partido se desarrolló como un encuentro amistoso entre Inglaterra y el equipo fantasmal que había caído frente a España. Desde el minuto dos Declan Rice abrió el marcador para los ingleses mientras los franceses mostraban la misma desconexión que una termoeléctrica cubana. Ante la falta de resistencia Inglaterra, con Bellingham y Kane en calidad de observadores desde el banco, ampliaron la ventaja a 4 a 0 mientras se preguntaban si serían legales goles en aquel juego al solitario.
No fue hasta el segundo tiempo que los franceses se dignaron a aparecer en el partido aunque sin exagerar. Olise tuvo oportunidades el solo para convertir todos los goles que no había marcado en el resto del campeonato pero fue desechando una a una todas las oportunidades que tuvo. En cambio Mbappé de pronto pareció acordarse para qué estaba en aquel estadio en Miami bajo un sol criminal y a los dos minutos del segundo tiempo ya había tomado la punta como goleador del campeonato y empatado con Messi en mayor cantidad de goles acumulados en la historia de los mundiales. Seis minutos después Barcola marcaba el 4 a 2 y justo antes de la pausa de hidratación o Beckham Time Mbappé puso el juego 4 a 3 para dar la ilusión momentánea de que Francia podría pelear por la segunda más fea o la medalla de bronce, como prefieran llamarla. Emoción real no había mucha pero al menos el gol estaba sato en la cancha mayamesa.
El entrenador de Inglaterra, Tuchel, que ya bastante había tenido con someter a su equipo al tiroteo argentino en semifinales metió entonces en el juego a Bellingham. En el minuto 84 un penalti a favor de los ingleses fue cobrado por Saka haciéndolo acreedor de un hat trick y alejando las ilusiones francesas de empatar un partido que cada vez importaba menos. En el minuto 95 Dembelé todavía puso el partido 5 a 4, dando la impresión de que aunque se jugara con los pies aquello era más bien un marcador de béisbol. Pero para rematar cualquier esperanza francesa y con el juego a punto de terminar Bellingham anotó un gol conduciendo el balón desde mitad de cancha y reforzando la sensación de que esa tarde Inglaterra había ganado pero en un deporte diferente al fútbol, más animado pero con la misma emoción de un espectáculo con delfines amaestrados. Si de buscar emociones esa tarde en Miami se trataba era mejor llegarse al aeropuerto a presenciar la llegada al exilio del artista Luis Manuel Otero Alcántara
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