sábado, 1 de agosto de 2026

Diálogo papayéutico



El otro día sostuve un diálogo socrático con la jeba, o con mi señora esposa, como debe decirse en momentos tan sensibles como este. Un diálogo real, no de los que me invento a cada rato. Cualquiera que no la conozca, mujer delicada y sensible donde las haya, pensará que ella es un pretexto para ponerle en su boca palabras mías. O para el que la conozca superficialmente y la piense incapaz de abordar esos temas. Pero da igual ahora que ya nadie cree nada.

Yo: ¿Viste lo último de Luis Manuel?

Ella: No.

Yo: Hablaba de las diferencias de sabor entre las vaginas cubanas y las vaginas extranjeras. O las mismas vaginas en Cuba y en el extranjero.

Ella: ¿Y?

Yo: Que la gente está indignada.

Ella: ¿Qué gente?

Yo: La gente.

Ella: ¿La misma gente que le aplaude a la Diosa la papaya de 40 libras? 

Yo: Más o menos.

Ella: Es que los cubanos nos creemos muy relajados pero en el fondo somos muy solemnes y muy hipócritas.

Yo: Algo de eso hay.

Ella: ¿Esos son los mismos que dicen que cuando la Diosa habla de papaya es una señal de empoderamiento?

Yo: Supongo.

Ella: Allí el único problema que veo es que la Diosa acuse a Luis Manuel de plagio.

Yo: No, lo acusan de chovinismo. De andar diciendo que las vaginas cubanas saben mejor.

Ella: Pues déjenlo que lo piense. Las pobres con el calor y los apagones, de algo deberían sentirse orgullosas.

Yo: Lo que no me queda claro si es una cuestión genética o climática. Si las vaginas cubanas saben mejor por porque son así de fábrica o es una mezcla del calor con la falta de jabón.

Ella: No sé, para gustos se han hecho los sabores. Mira a Generoso.

[Se refiere a Generoso Jiménez, el trombonista de Benny Moré, famoso por sacar a sus parejas a pasear por el mediodía habanero para ponerlas en el punto que deseaba. La anécdota la cuenta muy bien Paquito D’Rivera].

Yo: Entonces ¿no te ofende el comentario vaginal de Luis Manuel?

Ella: ¿Por qué iba a ofenderme? Ya te dije, si la papaya de la Diosa fue un éxito…