domingo, 29 de julio de 2007

Antologia para la BBG

Se me ocurre ahora que se pudiera conformar una antología latinoamericana del cuento gusano (antitotalitario sería más elegante pero aquí no se trata de elegancia) para la cual tengo varios candidatos: “El prodigioso miligramo” de Juan José Arreola, “Con legítimo orgullo” de Julio Cortázar, “Aquella noche salieron los muertos” de Lino Novás Calvo, “Otra vez Luis Catorce” de Virgilio Piñera. De Borges, curiosamente, no me viene a la mente ninguno. ¿Se les ocurre otras propuestas?

8 comentarios:

Duanel Díaz Infante dijo...

Oye, ahora sí me dejaste botao, no me acuerdo muy bien de ese cuento de Novás Calvo, pero ¿qué tiene de "gusano"? ahí también estaría "El muñeco", de Piñera, no? De Cortázar me acuerdo más bien de algunos cuentos que irían a la Biblioteca Antigusana: "Reunión", "Apocalipsis en Solentiname".

Anónimo dijo...

No sé si vendra al caso pero pondria tambien "Las iniciales de la tierra" de Jesus Diaz. Recuerdo que en su momento fue un libro trangresor en el sentido de decir cosas que no eran las habituales, o que no estabamos habituados a leer.

Anónimo dijo...

De Borges se podran publicar muchos en esa antologia, empezando por Tlon, Uqbar, Orbis Tertius, siguiendo por El Congreso, Deustche Requiem, La biblioteca total, El jardin de senderos que se bifurcan, El milagro secreto, y un laaargo etcetera, porque en realidad el totalitarismo, en distintas claves, fue uno de los temas basicos de Borges, que no por casualidad fue contemporaneo del nacimiento del nazismo, el fascismo italiano, el comunismo y el peronismo, a los que enfrento con diferentes grados de lucidez y sutileza. Tambien muchos de sus ensayos tienen un subtexto antitotalitario bastante obvio. Su visita a Pinochet y otras meteduras de pata por el estilo tambien nos demuestran lo cerca que pueden estar los extremos, y que el pobre Georgie no siempre veia claro, no pun intended.

Garrincha dijo...

brother, si de gusanadas tratamos, hay dos títulos de una gusanería algo sutil que se publicaron en el cayo cuando aquella borrachera efímera con perestroika.
dos libros alemanes: "el aula magana" y "dos sillas vacías".
en el contexto germánico de los libros hay muchas similitudes con barrabasadas criollas y perreticas del patio.
digo yo.

Anónimo dijo...

¿Cortázar? ¿Nobás Valvo? ¿Arreola? Por favor que alguien me explique quienes son estos autores, para yo poder entender mejor esa biblioteca básica del gusano y, si es posible, irmela hasiendo poco a poco. Desen cuenta que todos los gusanos no tenemos el mismo nibel cultural.

Anónimo dijo...

El Siglo de las Luces, de aquel gourmet suizo de Maloja Street.
George, boxeur francais

Enrisco dijo...

Disculpen por la demora en responder peo andaba sin conección, Duanel, aunque tienes todo el derecho a ser suspicaz con Cortázar “Con legítimo orgullo”, un cuento de “La vuelta al día en 80 mundos” es una de las mejores descripciones (en clave fantástica) que se puedan encontrar del absurdo de las típicas campañas movilizativas del castrismo como el cordón de La Habana o la zafra de los 10 millones. Y no creo que sea simple coincidencia. Cortazar sospecho que se creía aquello mucho menos de lo que solía reconocer. Su posición como el escritor oficial latinoamericano de izquierda en París no le permitía ciertas veleidades, al menos abiertamente. El otoño del patriarca es otro casi de gusanería involuntaria o vergonzante. “La noche en que salieron los muertos” de Novás Calvo es una antiutopía situada en un cayo al norte de Cuba que funciona como fábula del funcionamiento de una dictadura brutal como la de Machado –y de las revoluciones en su contra- con alusiones directas a hechos como el atentado de Vázquez Bello lo que sitúa la escritura del cuento entre octubre y noviembre de 1932 porque salió publicado primeramente en la Revista de Occidente en diciembre de ese año. “Las iniciales de la tierra” a pesar de lo escandalosa que pudo parecer en su época se aparta muy poco de aquello que llamaban crítica constructiva. El mayor cuestionamiento del sistema aparece en la dificultad de integrar el individuo en el retrato épico políticamente correcto que también aparece en la novela que sin embargo trata una y otra vez de conciliar. En ese sentido es mucho más cuestionadora del hecho revolucionario “El siglo de las luces” de Carpentier a pesar del final flojito y panfletario. A Borges nunca lo leí en clave gusana y ahora me parece un poco tarde.

Duanel Díaz Infante dijo...

Pues voy a buscar ese cuento de Cortázar, Enrisco, porque lo que recuerdo de él donde toca la zafra es por el contrario apologético: "policrítica en la hora de los chacales", aquel poema risible en que, en medio del caso Padilla, volvía al redil. "Buenos días, Haydée / Buenos días, mi casa". En cuanto a Las iniciales de la tierra, creo lo mismo que tú: de gusana tiene muy poco, de roja mucho.