jueves, 11 de octubre de 2007

La memoria histérica

Cuando se habla de historia de Cuba se dan por sentadas una serie de falsedades que muchos dan por ciertas. Son muchas y sobre todo muy extendidas incluso entre aquellos que descreen bastante del discurso oficial. En un texto que escribi hace un tiempo menciono algunas de ellas tanto sobre las guerras de independencia como sobre la insurrección contra Batista.
Entre las primeras:
“1) la afirmación de que la guerra de los diez años cesó por la traición de algunos dirigentes (desconociendo las dificilísimas condiciones en que se hallaba en aquel momento el campo insurrecto que le hicieron imposible incluso a los más decididos independentistas proseguir la guerra). Incluso se sugería en los libros de texto que después de la Protesta de Baraguá ante la negativa de las tropas españolas a pelear el general Maceo había optado por retirarse al exilio. 2) que la intervención norteamericana en la guerra en 1898 era indeseada por los cubanos que combatían a España y que no hizo más que arrebatarles un triunfo inminente y que sin lugar a dudas la explosión del acorazado Maine frente a las costas de La Habana había sido una autoprovocación urdida por el propio gobierno norteamericano. 3) que el fracaso de la república martiana se había debido a la propia intervención norteamericana en complicidad con elementos autonomistas que habían usurpado el poder legítimamente conquistado por los independentistas.”
Sobre las segundas:
“1) la dictadura de Fulgencio Batista apoyada incondicionalmente por el gobierno norteamericano había asesinado a 20 000 cubanos. 2) la revolución había triunfado tras la derrota militar del ejército batistiano a manos de guerrillas fundamentalmente campesinas dirigidas por Fidel Castro. 3) todas las fuerzas revolucionarias (reducidas por obra de la historiografía al Movimiento 26 de Julio, el Directorio Revolucionario y el Partido Socialista Popular) habían reconocido durante el enfrentamiento a Batista el liderazgo de Fidel Castro y su estrategia de la lucha guerrillera como la única verdaderamente correcta.”

A continuación en el mismo texto paso a analizar estas últimas falacias:
Sobre estas últimas la más difícil de verificar con precisión es la cantidad de asesinatos cometidos por la dictadura batistiana. La cifra de 20 000 muertos publicada por primera vez en la revista Bohemia el 11 de enero de 1959, luego aceptada como verdad universal, ha sido atribuida por unos al ex presidente Ramón Grau San Martín y por otros a Miguel Ángel Quevedo director de la revista en esa fecha. Este antes de suicidarse declaraba en su carta de despedida que tal cifra era “invención diabólica del diptómano [sic] Enrique de la Osa [editor de la revista], que sabía que Bohemia era un eco de la calle pero que también la calle se hacía eco de lo que publicaba Bohemia”(Machado.223) Lo cierto es que esta fue acogida como verdad oficial y comprobada. Sin embargo un pormenorizado estudio de Armando M. Lago al respecto ha podido establecer una cifra bastante exacta de víctimas de la dictadura batistiana que alcanza apenas el 10% de la cifra mencionada. La diferencia numérica es cualitativa: permite pasar de la descripción del régimen de Batista como una dictadura sangrienta a convertirlo en un genocida tal que cualquier violencia que empleara el nuevo régimen pareciese poca. Los juicios improvisados y sumarísimos y los fusilamientos indiscriminados que estaban teniendo lugar desde los primeros días del triunfo revolucionario tuvieron en esta cifra su legitimación universal. Otro tanto pasaría con toda la violencia revolucionaria posterior y la cifra sigue siendo usada hasta la actualidad aunque cada vez con menos convicción.
La tercera de las afirmaciones puede ser contrastada por numerosos documentos –casi imposibles de consultar dentro de la isla- que demuestran que mientras diversas fuerzas rechazaban el liderazgo de Fidel Castro, cuestionaban sus métodos y optaban por estrategias distintas a las preconizadas por Fidel Castro a posteriori. Otros documentos incluso demuestran que el propio Fidel Castro en un principio contemplaba la lucha guerrillera como alternativa secundaria al plan original de intentar derribar el régimen batistiano mediante una insurrección general urbana secundada por una huelga general. Afirmar el liderazgo indiscutido de Fidel Castro de las fuerzas antibatistianas también equivale a desconocer el papel decisivo que tuvo el Movimiento 26 de Julio en las ciudades, con amplia autonomía durante buena parte de la lucha antibatistiana, tanto en la desestabilización del régimen como en la conversión del grupo puramente anecdótico comandado por Fidel Castro en una guerrilla mínimamente operativa capaz de atraer a campesinos y a elementos de diferentes sectores cada vez en mayor escala. Desconoce asimismo tanto la progresiva retirada del apoyo a Batista por parte del gobierno norteamericano así como el apoyo creciente de la alta y pequeña burguesía y la mayoría de los llamados partidos tradicionales a la causa insurreccional que crearon un decisivo vacío político en torno al régimen. También se suelen desconocer los contactos que sostuvo el propio Fidel Castro con altos oficiales del ejército con el objetivo de acelerar la caída del régimen y propiciar la transición de poderes.
Sin dudas que desconocer todo esto era desconocer demasiado. Tanto las afirmaciones a las que hacemos referencia como aquello que debían ignorar para sustentarlas fueron objeto de un celo que sólo puede parecer exagerado si se desconoce las dimensiones de su tarea. Esta debía responder a exigencias que iban desde el orden estrictamente práctico al más puramente simbólico. Por su lado más obvio se intentaba legitimar el origen del liderazgo de Fidel Castro y rediseñar su pasado de acuerdo al modelo de revolucionario marxista que se había erigido y del que él mismo sería el arquetipo. Sus años universitarios, dominados por sus vínculos con varios de los “grupos de acción” que habían derivado hacia un abierto gansterismo político fueron totalmente extirpados de su biografía política oficial que comenzaba prácticamente con su reacción ante el golpe de estado de Batista. [nota] Siendo Fidel Castro el máximo líder de la revolución y la revolución la culminación natural y necesaria de toda la historia cubana era necesario a su vez presentarlo como poseedor absoluto del conocimiento de las leyes que regían la historia nacional. Como premio de consolación en esta reconstrucción histórica resultado del pacto desigual entre las fuerzas que compartían el poder, al Directorio Revolucionario se le perdonaba su “errónea” insistencia en el magnicidio disimulándola y en cuanto al PSP se ignoraban sus fuertes acusaciones de putchista y aventurero a Fidel Castro y sus planes insurreccionales y la escasa participación de los miembros del partido en la insurrección contra Batista. El argumento más eficaz para este consenso era el de la unidad revolucionaria. Las mismas razones que justificaban la defensa de la infalibilidad revolucionaria de Fidel Castro llevaban a insistir en el monolitismo de la revolución: si esta era la revolución que había sido esperada durante tanto tiempo, la verdadera y definitiva, la sola existencia de diferentes organizaciones ponía en cuestión su sentido único e indiscutible. De ahí que el propio Castro insistiera en la creación en 1965 del Partido Comunista de Cuba, título que borraba la alusión a la existencia de organizaciones previas como lo sugerían los nombres anteriores de Organizaciones Revolucionarias Unidas y Partido Unido de la Revolución Socialista.
Todo esto redondeaba la imagen del nuevo mito del modo siguiente: un grupo de jóvenes comandados por Fidel Castro habían decidido derrocar a una dictadura que venía a ser el resumen de los males republicanos que durante décadas generaciones de revolucionarios habían intentado destruir. El objetivo final era el socialismo pero este no había podido ser hecho público a causa de la profunda propaganda anticomunista que existía en la época. Luego del revés del Moncada Fidel Castro había descubierto que la lucha guerrillera le daría la victoria para lo cual organizó la expedición del yate Granma. Al desembarco habían sobrevivido doce hombres (como los doce apóstoles o como, según contaban los textos escolares, el número de hombres que acompañaban a Carlos Manuel de Céspedes, el iniciador de la Guerra de independencia, cuando tras el primer revés pronunció su famosa frase de que con doce hombres bastaban para hacer la independencia de Cuba). Luego el campesinado en masa junto a obreros y estudiantes se unió a la guerrilla que finalmente derrotaría al ejército batistiano.

miércoles, 10 de octubre de 2007

Otra vez Celia Cruz

El estudioso puertorriqueño Juan Carlos Quintero Herencia (autor del libro La máquina de la salsa. Tránsitos del sabor) fue en buena medida responsable de mi redescubrimiento de la vieja salsa de los setenta a otro nivel, con otra mirada y fue por ejemplo quien me puso en contacto con las colaboraciones de Celia Cruz con Willie Colón o con la Sonora Ponceña (he buscado muchísimas veces en youtube “Todos iguales” con el primero y “La Ceiba y la siguaraya” con los segundos y no aparecen por ningun lado). Ahora es el propio Juan Carlos quien me envía el enlace de este video de Celia con la Fania All Stars.

El Grito (de la Demajagua)


En el marco de las celebraciones por el Grito de Yara (o el Campanazo de la Demajagua) presentamos aquí nuestro modesto homenaje a aquél que dio el susodicho grito el sin par Carlos Manuel de Céspedes más conocido como el Padre de la Patria. (De ese día se recuerda entre otras cosas que dio la libertad a sus esclavos aunque prefiera olvidarse que dichos esclavos no eran suyos sino que los tenía en alquiler). Celebraré esta efemérides con un texto (que también aparece en Leve Historia de Cuba, libro del que he hablado aquí hasta la saciedad) que recuerda los hechos el citado prócer fue designado posteriormente como el Padre de la Patria. O sea, aquél episodio en que al ser capturado su hijo Oscar por los españoles y serle solicitado que abandonara su lucha rechazó la oferta como antes lo había hecho el héroe de la Reconquista española Guzmán el Bueno y después lo haría el general franquista José Moscardó durante la defensa del Alcázar de Toledo. Creo que hay días en que cualquier padre hubiera hecho lo mismo.

PATRIOTEST
(Sobre las posibilidades de ser padre de la patria)

“Oscar no es mi único hijo: soy el padre de todos los cubanos que han muerto por la Revolución”.
Carlos Manuel de Céspedes, mayo de 1870.

Dado el supuesto caso de que usted dirija una insurrección armada, encaminada a obtener la independencia del cien por ciento de la patria que lo vió nacer, y el enemigo capture a un hijo suyo al que fusilará si usted no depone su actitud, marque con una X su posible reacción:

a)Se hace el desentendido y le resta importancia al asunto y, si es posible, rechaza su paternidad sobre el rehén con la secreta esperanza de que, en un final, no le pase nada.

b)Le manda una carta al hijo donde le recuerda la cantidad de veces que le advirtió que se cuidara, para después reprenderlo suavemente. Luego le hace un llamado al resto de sus hijos para que vean lo que les puede pasar de no hacerle caso a su padre y, una vez fusilado el muchacho, usted reinicia la lucha con renovados bríos.
c)Dice que con tal de ver libre a su patria está dispuesto a sacrificar no sólo a ése, sino al resto de sus hijos, y para que no queden dudas envía al enemigo los nombres y las direcciones de todos ellos.

d)Le plantea a sus compañeros de armas que, después de todo, nadie le va a devolver a su hijo el día de mañana y que, bueno, si hasta ese momento habían podido vivir sin independencia, no es tan mala idea esperar a que haya mejores condiciones. Que no tiene gracia andarse jodiendo para que otros vengan atrás a vacilar.

Una buena de El País


El País ha sacado un editorial sobre la figura del Che bastante claro y terminante: para el editorialista el Che era un asesino con ideología como cualquier yidahista de los de ahora (también aparece un artículo de Jorge Castañeda crítico pero más flojo que otros que ha sacado sobre el tema). Hace unos día hablaba de lo que parecía ser una política editorial pero a juzgar por las quejas de Juan Luis Cebrián (antiguo director de El País y consejero delegado del Grupo PRISA, propietario del periódico) el asunto puede ser bastante más complicado. Cebrián habla de “las presiones a las que son sometidos los grupos de comunicación por parte de todo tipo de organizaciones políticas y sociales” a la que en vista de los resultados no escapa su periódico: los editoriales cargan la mano contra los Castro o Chávez mientras los reporteros se esfuerzan por pintarlos como modernos Robin Hoods. Por su lado Mauricio Vicent, corresponsal de ese periódico en Cuba desde hace tanto tiempo que parece haber sido puesto allí por Franco, se empeña en ver cambios en la isla donde a juzgar por su larguísima experiencia allí no debería ver más que un discreto trote en el lugar.
[La imagen con que ilustro este post fue creada hace años por Armando Tejuca y circula por ahí aunque muchas veces sin reconocerle los derechos de autor. Al menos que aquí conste como tal.]

martes, 9 de octubre de 2007

Maykel Galindo

Maykel Galindo es, con solo una temporada el futbolista cubano que más éxito haya tenido nunca en un circuito profesional (no hay mucha competencia, es cierto), en este caso la MLS norteamericana. En este campeonato ha marcado 12 goles, siendo el máximo goleador de su equipo, las Chivas USA (equipo que terminara en primer lugar de la divisojn de oeste) y el quinto de la liga. Abajo dos goles que marcó contra el Galaxy de Los Angeles

Las gracias del Che

Sería injusto negar que el Che tenía un especial sentido del humor. Prueba de esto es una anécdota que contó a BBC Mundo Félix Rodríguez, ex agente de la CIA que participó en la captura e interrogatorio del Che en Bolivia:
"Hace 20 años una mujer se acercó a mí en Paris y me contó como cuando su hijo de 15 años fue condenado a muerte por escribir en contra del gobierno de Fidel Castro", cuenta Rodríguez.
"Ella consiguió una audiencia con el Che y le rogó que lo dejara vivir. Era viernes y la ejecución estaba prevista para el lunes. Cuando el Che le preguntó el nombre del muchacho la madre creyó haber salvado la vida de su hijo. Él giró la cabeza y dirigiéndose a sus soldados gritó: 'Al hijo de esta señora fusílenlo hoy mismo para que su madre no tenga que esperar hasta el lunes".

lunes, 8 de octubre de 2007

Se acabó lo que se daba

Los Yankees quedaron eliminados al perder el cuarto juego de su serie contra los Indios de Cleveland 6-4. Para más información ver aquí.

Sólo Dios

Acá un video de Martín Valverde, músico católico mexicano donde habla y canta sobre sus experiencias en Cuba.

Leve Historia


A continuación les pongo un texto Francisco García González, coautor de Leve Historia de Cuba, escrito expresamente para ser leído durante la presentación de dicho libro el pasado 28 de septiembre en la librería Lectorum de Nueva York.



LEVE HISTORIA
Es cierto que la idea de este libro surgió a partir de una discusión sobre cómo debía escribirse un cuento de tema histórico. Es muy difícil ser amigo de Enrique del Risco y escapar a las discusiones. Al menos aquella no fue una bronca estéril, gracias a ella estamos aquí, bueno, ustedes y mis palabras. (Mis numerosos compromisos acá, las trampas burocráticas de la SINA y de sus colegas, las autoridades cubanas, me lo impedirían.) Claro, las controversias entre nosotros no siempre iban de temas tan imprecisos como el citado. Todavía me asombra que tuviera algo que decir sobre qué es o no mejor a la hora de escribir lo que fuera. Por esos años discutíamos de deporte, de música, de cine y por supuesto casi siempre de política… Era hasta más espiritual, creo. Y entre discusión y discusión fue que nos hicimos grandes amigos. Amigos de verdad, de los que no miran a la jevita del socio…
En el año 1995 Del Risco salió de Cuba vía Alemania, con destino a España, por razones muy parecidas a las mías en la actualidad: numerosos compromisos internacionales reclamaban su presencia lejos de la Patria por tiempo indefinido. No fui al aeropuerto a despedirlo, no tuve huevos. Además, ¿cómo iba a regresar después a Caimito del Guayabal, lugar donde vivía, con el transporte herido de muerte? Nuestro matrimonio artístico, o dúo ocasional, se desintegraba, para bien de la cultura cubana. Pero lo importante eran dos cosas: Enrique y Eida, su esposa, pasaban, de acuerdo al lenguaje fúnebre que define los casos en nuestro país, “a mejor vida” y en la maleta iba el original de Leve historia de Cuba.
De 1995 a 2006 el manuscrito de Leve historia... pasó por numerosas editoriales, en unas no interesaba, a pesar de las frases de aliento por nuestras grandes dotes de escritores, “sigan adelante muchachos, en otro momento, ustedes tienen para eso…” Más o menos. En otras no comprendían de qué género se trataba, ¿novela?, ¿cuento?, y eso, se sabe, suele ser fatal a la hora de hacer negocios. Para no hablar de las que lo aceptaban para luego quebrar el próximo mes. Imagino la “grave histeria” que provocaba el asunto en Del Risco. Y yo, acá, recibía una carta de negación tras otra.
Por fin, en algún momento de 2004, aparecen David Landau y Pureplay Press. No obstante seguí sospechando que Leve historia… jamás vería la luz. Tuve tres años para pensarlo. Al parecer eso que decía Eliseo Diego de que las editoriales cubanas eran las más lentas del occidente cristiano, en términos geográficos no era exactamente así… Hasta que una mañana al cabo de tres años, suena el teléfono y escucho la voz de Del Risco: aún no lo había visto, pero el libro viajaba de costa a costa. Me alegré… mucho…, sobre todo por él. Doce años de pelea pueden llegar a desmoralizar a cualquiera, yo me hubiera rendido al tercer año, pero hablo de Enrique del Risco, al que no por gusto Eida y yo llamábamos el pionerito…
Ahora solo quedaba esperar… Confieso que cuando vi la portada en Internet no me gustó mucho, ¿qué era aquel mango tocando trompeta y la rubita de la lira?, ¿aquellos globos en los que iba el título para dar idea de falta de peso? No sabía a quién culpar si a Armando Tejuca, autor del cuadro, o a Pureplay… La portada solo me remitía a una de las empresas cubanas más rentables de todos los tiempos: Frutas Selectas y Cultivos Varios.
Solo quedaba esperar… Y una noche vuelve a sonar el teléfono. En esta ocasión era Armando Tejuca. En breve él y Del Risco estarían en Radio Martí para hablar del libro. La noticia me alegró y tras muchos esfuerzos pude sintonizar dicha emisora. El caso de Radio Martí merece que nos detengamos un instante. Conocida en Cuba como Radio Pepe o Radio Casualidad (por eso de que “estaba escuchando el radio y cambié de estación y oí, de casualidad, en Radio Martí que el Duque Hernández ganó ayer.”), tiene el don el ocasionarle al sistema una especie de urticaria tan intensa que la gente está convencida de que la estación es monitoreada y, pobre del cubano que se le ocurra hablar por ella o que solo mencionen su nombre…
Y esa noche mi nombre fue pronunciado por los locutores de Radio Martí, y yo, que de casualidad la estaba escuchando, tuve conciencia entonces de que Leve historia… existía. Pasada la euforia tuve un ataque de pánico. Mi mente delirada sutiles escenas de represión… Es difícil vivir y dormir así. En la mañana salí a la calle y me paré en la primera esquina, respiré profundo, abrí un poco las piernas y cerré los ojos esperando a que ellos vinieran: los de civil y lentes tipo el agente Smith. En vano me repetía el verso de Reinaldo Arenas que dice: No van a lograr que me considere importante. El miedo era de los buenos y no se iba, hasta que el sol empezó a molestarme. El luchador social que había escrito un libro definitivo y demoledor contra el régimen imperante abrió los ojos y nada… Ni Smith, ni los negrones de guayabera… Solo un vendedor de pesos convertibles y dólares ofreciendo su mercancía. Regresé a casa, mejor desayunar que coger sol citando a Reinaldo Arenas.
Al final Leve historia… llegó a mis manos tras una riesgosa operación de infiltración que haría palidecer de envidia de cualquier agencia de inteligencia y, todas mis impresiones cambiaron. Una cosa es la Internet y otra el objeto en sí. Hasta el momento es el libro más hermoso que he tenido y el mango bien vestido con su musa de portada es el mejor de todos los cuadros que Tejuca ha pintado. Pero la verdadera sorpresa sería volver a leer el libro de un tirón. Me asombra que escribiéramos un libro así siendo tan jóvenes. Del Risco asegura que su vigencia se debe en gran medida al larguísimo desvelo del Paciente en Jefe. Yo pienso que Leve historia… todavía no acaba. Cuando el futuro sea pasado o presente, el libro seguirá creciendo más allá del “Epílogo” y la cronología final seguirá engordando con nuevos hechos. Mientras, cuando camino por la calle miro a todas partes buscando a Smith, o los negrones en guayabera, y nada. Nadie se ha enterado de que he escrito un libro demoledor y definitivo junto a un traidorzuelo neoanexionista. Debe ser que la literatura en los tiempos que corren está condenada de antemano, o como dice Reinaldo Arenas, esto es un asunto que no tiene importancia.
Muchas gracias y adquieran el producto.
Francisco García González. Bauta, 22 de septiembre de 2007. Año 49 de la Revolución.

Inquietudes

No me comprometo con nada de lo que diga si la realidad resulta ser más sutil que yo. Aquí un artículo de Rafael Alcides sobre las inquietudes actuales cubanas. Si eso también está en la calle simplemente me callo. mejor que hablen los que están allá.

Ganan los Yankees

Están contra la pared. Pierden un juego más y saldrán del campeonato pero por fin han ganado su primer juego. Cruzo los dedos a ver qué pasa.

Una anécdota

Hace unos días escribí en Encuentro en la Red sobre el nuevo proceso de quejas y sugerencias abierto por el régimen cubano. Debo advertir que mi sana desconfianza viene de mi experiencia personal. No hay nada que se atreva a decir la gente o que no se atreva a decir que ellos no sepan. Se trata como otras veces de un proceso de catarsis muy limitada, de crear la impresión de que les interesa contar con la opinión de la gente. Recuerdo que cuando el llamamiento al Cuarto Congreso del Partido yo estaba trabajando en el Cementerio de Colón. Ya yo no me creía nada (había creído un montón de cosas durante demasiado tiempo pero hasta yo tengo mis límites) pero por no quedarme callado por aquello de que tragarse las cosas hace daño al sistema cardiovascular me solté a hablar de la libertad de expresión, del muy triste papel que jugaba la prensa en Cuba etc. Se deben imaginar cómo debió haber caído eso en aquella reunión. Aparte de los sepultureros, a los que no les interesaba nada de nada, la mayor parte de la plantilla la constituían los queridos CVP’s que eran, creo que en su totalidad, miembros del Partido. En cuanto terminé de hablar sentí un rumor que un negro de la Alabama de 1930 hubiera reconocido enseguida como ese que precede a un linchamiento. Esa iba a ser la única resonancia que iban a tener mis palabras: rumores que pronto se convertirían en acusaciones –fatales- de contrarrevolucionario y agente enemigo. Sin embargo, antes que ninguno de aquellos miembros del Comité de Vigilancia y Protección dijera algo más o menos inteligible el administrador del cementerio se paró y dijo que mi preocupación ya había sido debatida en diversas ocasiones al más alto nivel y que el partido y el gobierno estaban conscientes de esa situación. En principio pensé que el administrador no había entendido nada. Estuve a punto de repetir lo que había dicho antes, algo que por supuesto no era motivo de discusión de ninguna instancia superior. Pero entonces el administrador –un tipo joven y relajado pero con bastante experiencia a sus espaldas- se sentó y se quedó mirándome fijamente como diciendo: “Cabrón, te acabo de salvar la vida así que mejor te quedas callado el resto de la reunión porque la próxima vez no te va a salvar nadie”. Y por supuesto permanecí callado. Nunca tuve oportunidad de agradecérselo en Cuba pues implicaba una complicidad que dada su posición como administrador nunca admitiría. Años después en Nueva York me lo encontré, dueño de una dulcería pequeña y acogedora de la octava avenida, y aceptó mi agradecimiento con la sonrisa del que no le puede dar mayor importancia a un asunto ya demasiado antiguo y que había despachado apenas con un gesto instintivo: el instinto de supervivencia pero de esa supervivencia colectiva que llamaría solidaridad sino fuera porque la palabra de tan maltratada ya significa bien poco.

domingo, 7 de octubre de 2007

Todas las Habanas de Cuba

Rafael Rojas ha publicado en Primera Revista Latinoamericana de Libros una especie de reseña múltiple sobre varios libros que han aparecido en los últimos tiempos sobre La Habana. No la he leído todavía pero suena interesante.

sábado, 6 de octubre de 2007

Más vivo que nunca

Así está el Ché. Su pensamiento económico será una mierda pero no hay duda que el argentino le cogió la vuelta al asunto de generar ganancias. Sólo que la solución no estaba en el trabajo voluntario sino en la imagen: ese meticuloso desaliño que cultivó durante años terminó generando amplios dividendos. Ahora el ex agente de la CIA, Gustavo Villoldo, uno de los que contribuyó su captura e incluso afirma que participó a su enterramiento quiere mojarse con las acciones en alza del guerrillero histriónico. Va a sacar a subasta un mechón de pelos y otras reliquias. Por supuesto, las protestas no se han hecho esperar por los mismos que usan camisetas con su imagen y tratan de imitar su ejemplo al menos en cuanto a los habitos de higiene. Se trata ni más ni menos de lo que el propio Che definiría como contradicciones insolubles del capitalismo.

Los play-off


Liván Hernández cierra la barrida de los Diamondbacks de Arizona contra los pobres Cubs de Chicago que no ganan una serie mundial desde antes de la primera guerra ídem. Se metió en problemas pero salió con ellos con maña y la ayuda de su equipo que fabricó cuatro dobleplays. Aquí el resumen de su actuación. Los Rockies de Colorado también barrieron a los Phillies de Filadelfia. Y los Yankees a ver si mañana se mantienen con vida.

Dos de Caetano

De los viejos tropicalistas brasileños Caetano ha sido siempre el más activo y experimental. Yo lo descubrí a través de Chico Buarque que viajaba a Cuba a cada rato, y del que habían estrenado una película allá. Aquí les pongo un dúo entre ambos en los 70's y más abajo una vieja canción de Caetano de los 80, “Haití” con un arreglo contemporáneo.



Haiti

viernes, 5 de octubre de 2007

Un recuerdito del camarada Stalin

A más de medio siglo de su muerte siguen apareciendo evidencias de los “errores” del georgiano. esta vez se trata de cadaveres de represaliados en los 30.

Magos habaneros


Esta es una de las cosas más simpáticas que he leído escritas por un español o cualquier extranjero sobre Cuba. La publicó Alfonso Ussía en el ABC el 9 de enero de 2001 con motivo de una protesta de la prensa oficial cubana por una cabalgata de Reyes Magos que organizó la embajada española en La Habana ese año.


Magos habaneros

Por Alfonso Ussía

La Embajada de España en Cuba organizó el pasado viernes su cabalgata de reyes. Tres diplomáticos se disfrazaron de Melchor, Gaspar y Baltasar, recorrieron algunas calles en sus carrozas y lanzaron caramelos a los niños que asistieron al festejo. ¿Hay algo más idiota que una cabalgata? Sí; enfadarse por una cabalgata. Y eso es lo que ha sucedido en las redacciones de la Prensa cubana. Que se han agarrado un berrinche por algo tan tonto y sencillo como una cabalgata de reyes, a la que han calificado de «espectáculo asqueroso». Tampoco es para ponerse así, porque una cabalgata no es otra cosa —en su origen—, que una manifestación cabalgada, que una reunión de muchas personas que se organiza como festejo popular. Así, que los comunistas habaneros son los más eficaces y constantes organizadores de cabalgatas. Las del pobre Eliancito, por ejemplo, el ajetreado y explotado niño balsero.
Melchor, Gaspar y Baltasar tiraron a los niños caramelos. Los periodistas de Castro se preguntan: ¿Con qué derecho humillan a nuestros niños lanzándoles caramelos al pavimento o al fango, según la puntería de los mamarrachos? ¡Hombre, camaradas, compañeros revolucionarios, no se pongan así! Los Magos tomaban en sus manos un montón de caramelos, y los lanzaban a los niños. Algunos alcanzaban su objetivo, y otros caían en el fango —¿por qué hay fango en las calles principales de La Habana?—, y en el pavimento. Entonces, los niños cubanos, sin humillarse ni nada, se agachaban y rescataban los caramelos del suelo. En los desfiles de carnaval se hace lo mismo con serpentinas, y no se ponen así los compañeros camaradas revolucionarios.
Aciertan los compañeros camaradas revolucionarios cuando llaman a Melchor, Gaspar y Baltasar «Magos de pacotilla». En efecto. Aquí la Revolución no yerra. Los Magos que cabalgaron sobre el fango de las calles de La Habana eran de pacotilla, o sea, de mentira, de inferior rango. Si hubiesen sido los de verdad estaríamos ante un milagro de los gordos. Ahí es nada, Melchor, Gaspar y Baltasar en persona perdiendo el tiempo en las calles enfangadas de La Habana. Contra eso no podría ni el compañero Fidel, que por otra parte, de niño creyó en los Reyes Magos, como tantísimos cubanos de su generación. Y ahí está, tan tranquilo y sano, matando de hambre a su país y encarcelando disidentes a su antojo, lo que demuestra que haber creído en los Reyes Magos no es inocencia reservada para los niños melindres y capitalistas, sino también para los que han estudiado las chorradas del Ché.
Al final, pierden definitivamente los papeles. Y todo por una cabalgata, que hay que ser imbécil para enfadarse con una cabalgata. Reprochan a la Embajada de España el llevar a Cuba «tradiciones que vinieron por primera vez junto a la espada y la cruz que mataron al indio Hatue». A título personal, lamento profundamente la muerte del indio Hatue, y ruego a los revolucionarios cubanos que acepten mi más sincera condolencia por el luctuoso hecho. Estuvo muy mal matar al indio Hatue o Hatuey, cacique de Maisi, capturado por las tropas españolas y condenado a morir en la hoguera... en 1511. Aquellos fueron tiempos cruentos y despiadados, también en la vieja Europa, y se terminaba en la hoguera por un quítame allá esas pajas. Además, que para mí, los que prendieron la hoguera que achicharró a Hatue o Hatuey estaban más emparentados con los actuales periodistas cubanos que yo. No obstante, y después de reconocer una vez más que los españoles podrían haberse comportado mejor con Hatuey, considero que es de justicia no mezclar a Melchor, Gaspar y Baltasar con barbaridad tan lejana en el ánimo y en el tiempo.
Señores camaradas revolucionarios: no sean dogmáticos. Una cabalgata de reyes no es más que eso. Un tostón. Pero no un tostón mayor que las cabalgatas impuestas y coactivas por el Malecón con Eliancito de coartada, o las terribles cabalgatas de cubanos agotados, marchitos, desvanecidos y espectrales arrastrando los pies tras oír un discurso de cinco horas del compañero Comandante. Que eso sí que es una cabronada, camaradas revolucionarios.

jueves, 4 de octubre de 2007

Blue Monk

Andaba buscando una versión decente de The Sidewinder de Lee Morgan pero no encontré ninguna. Aquí les pongo en cambio “Blue Monk” por el mismísimo Thelonious Monk junto a Osie Johnson en la batería y a Ahmed Abdul-Malik en el bajo.

Demagogia v.s. periodismo torpe

Rafael Correa, presidente de Ecuador fue entrevistado por Jorge Ramos. Correa se apresta a redactar una nueva constitución luego de reformar el congreso ecuatoriano a su antojo en el más puro estilo chapista con la diferencia que él acudió a las turbas para expulsar a los congresistas opositores. Jorge Ramos, locutor estrella de univisión, el principal canal hispano no destaca precisamente por su brillantez la cual trata suplir con vehemencia. Por eso en la entrevista que le hizo al mandatario ecuatoriano perdió la oportunidad única de cuestionar lo que se trae entre manos. En vez de preguntarle que haría en su país le preguntó qué copiaría de Cuba o Venezuela. “No quiero hacer una nueva Cuba sino un nuevo Ecuador” o “Imitaría sus proyectos de educación y salud” son las respuestas cantadas sin siquiera preguntarle cómo se puede copiar el programa de salud cubano sin esclavizar a los médicos. En cuanto a Evo Morales visitó el Daily Show de John Stewart y este, usualmente mordaz y agudo se dejó engatusar por las mañas de indígena sencillo y sincero de Morales. Suponerle tanta franqueza e ingenuidad a los indígenas y no verlo como en su caso como un político que se quiere salir con la suya como cualquier otro es para mí una variante no muy sutil de racismo. No sólo por suponer que un poncho es garantía de honestidad sino por asumir que un indígena es tan simple (e inferior) que todavía es incapaz de hipocresía y doble juego como cualquier otro mortal. Es entonces que tipos inteligentes bajan la guardia y uno puede asistir a espectáculos tan lamentables.

Rafael Correa entrevistado por Jorge Ramos


Evo Morales en el Daily Show