martes, 8 de septiembre de 2015

W.H. Auden y los críticos

W.H. Auden sobre los críticos:
“Dios sabe que los escritores pueden ser bastante estúpidos, pero no tanto como parecen creer algunos críticos. Me refiero a la clase de críticos que al condenar cierta obra o pasaje, no vislumbran jamás la posibilidad de que el autor haya previsto exactamente lo que están a punto de decir"
"Lo que, enfáticamente, no le pido a un crítico es que me diga lo que tengo que aprobar o desaprobar. No tengo objeción en que me revele qué autores le gustan o le disgustan; de hecho me resulta útil saberlo, porque, teniédolo en cuentacon respecto de los libros que he leído, me prevengo de asentir o disentir de sus veredictos sobre los libros que no he leído aún. Pero que no busque imponerme su ley. La responsabilidad de lo que escojo leer es mía y nadie en el mundo puede escoger por mí"
"El arte malo es omnipresente, pero las obras de peor calidad suelen ser fugaces, puesto que siempre se ven superadas por otras aún más malas. Por tanto, resulta innecesario atacarlas, porque perecerán de todos modos"
"El único procedimiento sensato para un crítico es permanecer en silencio frente a obras que considera francamente malas mientras al mismo tiempo difunde su entusiasmo a favor de aquellas que considera buenas; especialmente si son ignoradas o subestimadas por el público. Hay libros que son injustamente olvidados; ninguno es injustamente recordado"
"No se educa el paladar de una persona diciéndole que su dieta habitual —col blanda y demasiado hervida, digamos— es asquerosa, sino persuadiéndola de que pruebe un plato de verduras correctamente preparado"
"Atacar los libros malos no solo supone una pérdida de tiempo, sino que es malo para el carácter"
"Una de las razones que hacen a los buenos críticos más escasos que los buenos novelistas o poetas es la naturaleza del egoísmo humano. El poeta o el novelista debe aprender a ser humilde frente a su tema, que es la vida en general. Pero el tema del crítico, aquel frente al cual debe aprender a ser humilde, se compone de autores, es decir de seres humanos; y este tipo de humildad es mucho menos frecuente: Es más fácil decir “la vida es más importante que lo que yo pueda decir sobre ella” que decir “La obra de señor A es más importante que lo que yo pueda decir sobre ella"

Post data:
Quería añadir que Auden también escribió sobre ese otro tipo de críticos (y de poetas) que son los tiranos.

Epitaph on a Tyrant

 Perfection, of a kind, was what he was after,
And the poetry he invented was easy to understand;
He knew human folly like the back of his hand,
And was greatly interested in armies and fleets;
When he laughed, respectable senators burst with laughter,
And when he cried the little children died in the streets.

[Epitafio para un tirano

Andaba tras cierta forma de perfección
y la poesía que inventaba era fácil de entender;
conocía la tontería humana como a la palma de su mano,
y estaba muy interesado en flotas y en armadas;
cuando se reía, reventaban de risa los respetables senadores,
y cuando lloraba, los niñitos se morían en las calles]