domingo, 20 de septiembre de 2015

Costumbrismo papal

Con la llegada del Papa a Cuba:

-Se elevan plegarias a la espera de milagros.

-Se inicia una nueva temporada de captura del disidente.

-Se inicia una campaña de lectura e interpretación sobre lo que dijo y lo que no dijo.

-Se anuncia la acostumbrada visita del Papa a especies en peligro de extinción.

-En cambio se advierte que el Papa no visitará a los disidentes, lo cual es perfectamente comprensible. Dadas las condiciones favorables para su reproducción se espera que no se extingan nunca.

-Muchos cubanos sacarán a pasear el fervor católico que tenían guardado desde la visita del Papa anterior.

-El gobierno se apresta a celebrar otra victoria en el área de las relaciones celestiales.

-Algún despistado se dirá: “La verdad que con cada visita del Papa le va mejorando el español”.

-Al despedirse el Papa entre discusiones en todos los sentidos  se elevará la voz de aquel que dirá: “Ustedes verán que con el próximo Papa sí que sí”.

Post Data:

El fervor católico del pueblo cubano sigue intacto. Y no es para menos: solo lo han usado tres veces en diecisiete años!

Seguir la misa desde la Plaza de la Revolución en vivo tiene su gracia -con perdón- con los comentaristas de la misa hablando como si narraran un deporte exótico, nunca antes visto en la isla.
("Los cirios están encendidos" dice intrigada la narradora. Y no se refiere al conflicto en el Medio Oriente, ni a la consecuente estampida migratoria)