domingo, 27 de septiembre de 2015

Una historia mínima

Y hoy parece que estamos de reseñas. Diario de Cuba publica hoy un texto mío sobre "Historia mínima de la Revolución Cubana" de Rafael Rojas, un tanto extensa para una historia que se reconoce mínima, pero creo que el libro y el tema se lo merece. Les adelanto dos de los párrafos que, sospecho, pueden ser polémicos:


Pero mucho más importante que todo lo anterior es la ausencia del que posiblemente sea el factor más importante en la historia cubana de las últimas seis décadas: la infatigable voluntad de (adquirir y retener) poder de los hermanos Castro. Sin abordar y entender dicho factor, buena parte de esa historia reciente es un amasijo de hechos incomprensibles, sin mucha relación entre sí: desde la ruptura, bajo los pretextos más peregrinos, de pactos con el resto de las organizaciones opuestas a Batista hasta los cíclicos ascensos y destituciones de figuras supuestamente llamadas a tomar el relevo de los Castro.[...]
...todavía más llamativa es la ausencia de dos palabras sin las que, desde mi punto de vista, es imposible entender la historia cubana reciente: estos son conceptos tan elementales como dictadura y totalitarismo. Bueno, debo rectificar. El de dictadura se emplea ampliamente en el libro, pero solo para designar a regímenes como el de Batista, Duvalier, Somoza, Rojas Pinilla o Marcos Pérez Jiménez pero nunca para el liderado por Fidel Castro o por su hermano y sucesor. Y no porque Rojas le tuviera reservado un concepto más preciso como el de totalitarismo, a pesar de que el propio Rojas reconoce en diferentes momentos del libro que la Revolución cubana dio origen a "un Estado con gran capacidad de intervención en la vida cotidiana" (pág. 15), a "un acelerado proceso de militarización de las masas" y a una creciente "segregación social y represión política" (pág.125), a un total "control del Estado sobre la economía" (pág.158), a un proceso de "sovietización de la cultura" (pág. 171) y a diversas maneras de censura y control ideológico de un gobierno dedicado a "combatir la tendencia a la autonomía de los artistas e intelectuales" (pág. 175).

Para leer el texto completo pinchar aquí

7 comentarios:

Anónimo dijo...

El libro de rojas deberia llamarse antologia mínima del eufemismo kagebetico.
hay toda uma escuela online apoyando al castrismo, este libro es una buena antologia de estos ejemplos.nos asaltan lo mismo em diario de cuba,que en cubaencuentro, en la mayoria de las paginas web sobre cuba.el mas lindo de todos, el que esta dando la hora em estos tiempos es aquel que reza : los activistas fulano y mengano. o sea ,en cuba amigos mios, no hay opositores.
esa es la intencion y con los dias y las paginas lo van logrando.

Nausea dijo...

Oye Enrisco, te felicito por tu elegancia y todo, pero si Rojas o el que sea me viene con ese tipo de rodeo a estas alturas, sin tener ni siquiera la excusa de ser un extranjero ajeno al asunto, sencillamente lo descarto de inmediato--o mejor dicho, lo mando pal carajo, que no es elegante pero viene más al caso.

Jorge Brioso dijo...

No me he leido el libro pero si la resenna de Enrisco con mucho cuidado. Creo que no se deben perder las proporciones. Acusar a diestra y a siniestra de agentes del castrismo a todo el mundo que no coincide con nuestro punto de vista me parece un gesto de intolerancia equivalente a los que se cometen en la isla dia a dia. Esto lo digo por el comentario que leo aqui y no por el texto de Enrique que en ningun momento llega a decir eso. He ordenado el libro y lo leere y luego dare una opinion mas informada. Por ahora, solo queria sennalar ese gesto tan comun en los comentarios anonimos de los blogs sobre Cuba.

Un abrazo para ti Enrique, El yo-yo

Nausea dijo...

Yo no he dicho que Rojas es un "agente del castrismo," palabras que han sido puestas en mi boca indebidamente. Se puede mandar pal carajo a mucha gente por muchas cosas sin que sean agentes del castrismo, y si creo que lo merecen, lo hago. Sencillamente, a estas alturas, no le acepto a nadie, sobre todo a un cubano, que soslaye o suavize de modo alguno la pura y dura naturaleza del castrismo, y no me importa si lo hace por ser castrista, por miedo a desentonar con la moda vigente en la academia, o por ser comemierda. Rojas proviene de una familia seriamente contaminada, por decirlo de esa forma, y hay que tener eso muy presente y en cuenta con respecto a todo lo que diga o escriba sobre Cuba, pues por supuesto viene o bien puede venir al caso. Repito, ni doy por sentado ni en definitiva me interesa que el tipo sea "agente" o no; lo que me interesa es lo que dice o deja de decir, aunque lo haga de buena fe, pues desgraciadamente se puede actuar muy mal de buena fe. Miren al papa, por ejemplo, que aunque tenga las mejores intenciones (que no me consta) se ha comportado de forma atroz con Cuba, y al mismo papa lo mando pal carajo.

Enrisco dijo...

Nausea, se esta hablando de las reacciones en Diario de Cuba, no aqui.

Nausea dijo...

Esto me recuerda un incidente en Miami, creo que por el 2007, durante un debate oficial y público sobre la política americana hacia Cuba. Uno de los panelistas, el entonces profesor de FIU (Florida International University) Lisandro Pérez, al ser precisado por un concurrente, se negó a admitir o reconocer que el gobierno castrista era una dictadura. Aunque no se hubiera sabido de antemano de que pata el sujeto cojeaba, tal gesto era suficiente para descartarlo por completo, y el que considere eso intolerancia, pues bienvenido sea.

Eusebio Leal dijo...

No se desanime, usted tambien puede contribuir a la restauracion del edifício sede de Villa Marista, Compre el libro de Rojas.