viernes, 9 de enero de 2009

Disculpas

La verdad es que no sé por qué la tengo cogida con un tipo al que toda la humanidad lo ha admirado, desde Franco hasta la Bachelet pasando por las palomas*, y la Historia, en vez de darle cadena perpetua, nos la pone a nosotros. Disculpe Comandante por no haber comprendido su grandeza y no aceptar sentirme honrado simplemente por compartir lugar de nacimiento (es un decir, yo nací en Hijas de Galicia y usted es hijo de un gallego). Tenga en cuenta que lo admiré durante mis primeros 17 o 18 años pero uno es humano y efímero y no le queda otra opción de cambiar todo, desde los dientes de leche hasta el color del pelo. Todo excepto el equipo de pelota. Y no le digo que se pudra porque usted es muy suyo y ya lo está haciendo sin que se lo pidan.


*Un artículo que trae hoy el Granma desliza este detalle: “Tres palomas de una casa cercana despertaron por la algarabía y los aplausos del pueblo. Atraídas por la luz de los reflectores que iluminaban fuertemente a Fidel comenzaron a revolotear alrededor de él. Una de ellas se posó en su hombro izquierdo mientras que las otras dos caminaban por el borde del podio”. Si las palomas venían de una casa cercana en medio de Columbia sólo podía tratarse de palomas batistianas. Granma dice que “Para los creyentes era una bendición de Dios, un milagro. Para otros simbolizaba la paz. Pero la mayoría sabía que era un capricho de la naturaleza y presagiaba el destino de la Revolución y de Fidel: construir una sociedad culta, saludable, justa, libre y soberana, digna de aquella merecida demostración de confianza y cariño que le había dado el pueblo”. Ni milagro ni presagio (que no suena muy matarialista dialéctico que digamos), las palomas querían congraciarse para que no las acusaran de complicidad con el Indio. Que en esos días el palito de la Cabaña estaba encendío.

11 comentarios:

Omar Santana dijo...

Se equivocó la paloma.
Se equivocaba.

Anónimo dijo...

Hay rumores de que lo que atrajo a las palomas fueron los piojos en las cabezas rebeldes.

Anonimo 2 dijo...

Las palomas eran tres: la trinidad divina.

Divina fue la mierda que vino despues.

Anónimo dijo...

Yo vivia cerca de Columbia, ahora Ciudad Libertad. Recientemente estuve alli. Te puedo garantizar que ya la prioridad no es la educacion. Aquello esta destruido. Es una pena. Si quieres, te mando fotos para que hagas un post. Es una pena que hayan dejado destruir esa escuela asi.

enrisco dijo...

mandame fotos, te lo voy a agradecer. envialas a: enrisco@aol.com
yo estudie en ciudad libertad por tres años, de cuarto a sexto.

Anónimo dijo...

Ya mande las fotos

Michell Pérez Acosta dijo...

culta,digna,saludable,libre??..ya lo dije antes, q la terminología linguística ¿revolucionaria?, es cosa seria,caso d estudio con detenimiento..tautología d la decadencia .
Aquella paloma "defecó" en el hombro sagrado del "intocable",y desde ese momento comenzó a cumplirse la profecia d los libros apócrifos sobre la maldición d la cagada d la paloma ..

Güicho dijo...

Lo que pasa es que no fotografiaron aquel lugar a la mañana siguiente. Habían tres auras tiñosas posadas en el podio comiéndose a una paloma muerta.

el jabao de atarés dijo...

Enrisco
avisame cuando salga la entrevista de las federadas palomas donde narran como se despertaron por la algarabia rebelde.

Anónimo dijo...

Gran consternacion hoy respecto a el misterioso paradero y estado secreto de salud de El Maximo Lider Indiscutible de Todos Los Progresistas de Este Mundo (claro que no me refiero a Pinochet que todos sabemos donde esta), mi opinion es que hace rato esta empujando margaritas amarillas lo si no se es por latitud y longitud en donde voy ha hacer pipi sobre la tumba De El Coma si me dan el deseo de que no io incineren, puede que el Burro Chavez sepa.

Anónimo dijo...

¿Y si le preguntamos a las palomas por el Comediante? Recuerdo que vi una disecada en el Instituto de Salud Animal, en San José de las Lajas, justo al lado de Ubre Blanca (está visto que la blancura, lo albo, está condenado a muerte). Yo no sé si sería la misma que se posó en la hombreras del naciente Comediante en Jefe. Pero recuerdo con claridad, cuando me acerqué a ver el trabajo de vivisección, y esto era mucho antes de que existiera siquiera Chávez, vocinglero oficial de la Descojonación Cubana, la paloma, al disimulo, me contó que en ciertas tardes, muy de vez en cuando, un anciano medio decrépito, vestido de verdeolivo y rodeado de gorilotes enguayaberados, rememora bajo los árboles de Ciudad Libertad, aquella deliciosa sopa de paloma que allá, en 1959, le dio la primera indigestión de soberbia de la cual ahora paga la consecuencias con la putrefacción interna que lo corroe.