jueves, 12 de junio de 2014

Comienza el Mundial


Con una colorida ceremonia inaugural se ha dado inicio oficialmente a la Copa del Mundo 2014. La ceremonia sirvió para que todo el planeta conociera de primera mano las ricas tradiciones de la gran nación sudamericana como esos indígenas que se trasladan en canoas cargadas por tipos vestidos de azul o esos árboles que se mueven por todas partes como en una representación de Macbeth o sus reconocidos cantantes como Jennifer López y Pitbull. No, era una broma. Ya sé que ellos no son ni brasileños ni cantantes. De todas maneras se agradece que Cuba y Puerto Rico –las dos alas del pájaro- tengan al menos algún representante en la Copa, algo que no ocurría desde 1938 en el caso de Cuba y en el caso de Puerto Rico desde que Ricky Martin cantó aquello de"1, 2, 3 oé, oé, oé".


En cuanto al fútbol en sí –porque lo que nunca se va a entender es para qué se gasta dinero en una ceremonia inaugural en eventos deportivos que interesan a la gente- todos coinciden en señalar a Brasil, España, Alemania y Argentina como los favoritos a ganar la Copa. Pero incluso los favoritos no las tienen todas consigo. Argentina por su defensa más o menos paleolítica, su medio campo incierto y su dependencia de un Messi que en los últimos meses se ha vuelto bastante impredecible; Brasil porque a la presión excesiva y el fantasma del Maracanazo se suma el detalle de que tiene la peor selección más o menos desde que se empezó a jugar fútbol por allá; España porque cuatro años no han pasado por gusto y Alemania porque su selección ha perdido la costumbre de ganar. A estas como al resto de las selecciones europeas, además de los rivales que les toquen en suerte tendrán que superar el sortilegio que ha impedido a los equipos del Viejo Continente coronarse en tierras americanas: desde 1930 han aparecido y desaparecido naciones, levantado y caído imperios, forjado y roto alianzas pero nunca se ha conseguido superar el embrujo. 

De cualquier manera: que gane el mejor (y que para ser el mejor haga falta anotar más de un gol por partido).