sábado, 21 de junio de 2014

Alemania 2, Ghana, the same


Este Mundial se está pareciendo cada vez más al método Stanislavski, ese que los actores usan para meterse profundamente en la piel de los personajes y en una dramática escena en el funeral de su abuela consiguen llorar pensando en el día en que en su vida real la grúa le llevó el carro que estaba mal parqueado. Uno se encuentra en la calle a Al Pacino y si no te saluda no es por maleducado sino porque ahora le toca hacer un papel de ciego o de mudo o de tortuga Galápago y no consigue salir de él tan fácilmente.

De manera que los que pensábamos ver Alemania en el mismo papel de Terminator con el que liquidó a Portugal 4 a 0 en el juego anterior de pronto nos sorprendió que esta vez le tocara interpretar al autista de “Rain Man”. Lo mismo se deja meter un gol en rapto de pánico que en un arranque de genialidad te mete dos. Frente a ella tenía Ghana que venía de hacer del inspector Clouseau de “La Pantera Rosa” en el partido contra Estados Unidos donde se dejó meter el gol más rápido en lo que va de Copa. Ahora encarnaba a otro policía pero esta vez no era un francés distraído y bobalicón sino John McClane, el de “Duro de matar”.  Tan bien se metieron en el papel que por más que se vaticinaba otra goleada sobre Ghana como la del Portugal terminaron empatados a dos.


Al menos con este empate la esperada película “El grupo de la muerte” va a tener un final tan intenso como se anunciaba.