sábado, 25 de julio de 2009

El caso Marquitos (I)

Uno de los grandes misterios del último medio siglo de historia cubana es el “caso Marquitos”. Marcos Rodríguez, miembro del Partido Socialista Popular fue enjuiciado en marzo de 1964 acusado de delatar a los llamados mártires de Humboldt 7, dirigentes del Directorio Revolucionario asesinados en La Habana el 20 de abril de 1957 por las fuerzas del coronel de la policía batistiana Esteban Ventura. Misterio aunque la inmensa mayoría de los cubanos siempre ha considerado a Marquitos (un diminutivo que siempre lo persiguió con saña) culpable de la delación.
(Hay dos salvedades notorias: la de un fundador del Directorio y amigo del acusado conocedor de las circunstancias que rodearon al crimen y del propio Ventura. Ambos apuntaban en otra dirección: según ellos el responsable de la delación sería su beneficiario directo, Faure Chomón Mediavilla que a partir de la masacre se convertiría en el jefe máximo del Directorio. En el caso de Ventura afirmaría que Chomón fue quien personalmente acudió a delatar a sus compañeros, afirmación hecha en sus memorias publicadas en enero de 1961 y luego reiteradas en diversas entrevistas.)
La duda que alimenta el misterio no se centraría en la culpabilidad o no de Marcos Rodríguez sino en sus motivaciones: el dilema está en aceptar la versión oficial de que actuó por propia convicción o si la delación fue ordenada por la directiva del Partido Socialista Popular (comunista). Un misterio que resultaría una versión cubana de las teorías que rodean al asesinato de Kennedy: fue obra de un francotirador (Lee Harvey Oswald) o de una conspiración. El equivalente a las conclusiones de la comisión Warren fue, en el caso cubano, el discurso que dio Fidel Castro durante el juicio. Además de expresar su convicción de la absoluta culpabilidad de Marquitos estableció que sus motivaciones no eran políticas sino estrictamente personales, descartando cualquier intervención del Partido Socialista Popular. El único involucrado del PSP en sus conclusiones –las que le valieron una prisión domiciliaria hasta el fin de sus días- fue el dirigente de dicho partido y viceministro de las FAR Joaquín Ordoqui a quien se le acusó públicamente de conocer la culpabilidad de Marquitos y de haberlo protegido a posteriori. Vuelvo a este tema porque más que establecer un veredicto me interesa repasar lo más seguro que tenemos a mano para valorar estos acontecimientos. Me refiero a la cronología ampliada de los hechos. A saber:
-1954. Joaquín Ordoqui sale al exilio del cual no regresará hasta principios de 1959. En dicho lapso residirá en México, Checoslovaquia, Francia y nuevamente desde principios de 1958, México.
-20 de abril de 1957. Son asesinados en Humboldt 7 Fructuoso Rodríguez, Joe Westbrook, Juan Pedro Carbó Serviá y José Machado.
-finales de abril de 1957. Marcos Rodríguez se asila en la embajada de Brasil de donde saldrá hacia Costa Rica residiendo en ese país, Argentina y México hasta el triunfo de la Revolución de 1959. En la capital mexicana coincidirá con Ordoqui y su esposa Edith García Buchaca con los que desarrollará una estrecha amistad.
-Principios de 1959. Marcos Rodríguez regresa a Cuba donde se le investiga por las sospechas que recaían sobre él sobre el caso de Humboldt 7. Es liberado por falta de evidencias. La posibilidad de un careo con los subordinados de Ventura se frustra ante el fusilamiento un tanto apresurado de los principales testigos de la delación.
-mediados de 1959. Rodríguez sale para Checoslovaquia con una beca de estudios conseguida por el miembro del PSP y fundador del ICAIC Alfredo Guevara. En los meses siguientes terminará trabajando como funcionario de la embajada cubana en dicho país.
-Mayo de 1960. Faure Chomón designado embajador de Cuba en la URSS.
-Enero de 1961. Aparecen publicadas las memorias de Esteban Ventura.
-10 de enero de 1961. Es detenido en Praga Marcos Rodríguez bajo confusas acusaciones de espionaje.
-10 de septiembre de 1962. Desde la prisión Marcos Rodríguez envía una carta a Joaquín Ordoqui solitando su intervención en su defensa.
-Octubre de 1962. Crisis de los misiles uno de cuyos resultados más notorios es un distanciamiento temporal en las relaciones Cuba- URSS.
-Diciembre de 1962. A Joaquín Ordoqui le es otorgado el grado de comandante y el puesto de viceministro de las FAR.
-Septiembre de 1963. Copias de la carta de Marcos a Ordoqui son enviadas a algunas de las principales figuras del gobierno. Entre ellas Fidel Castro y Faure Chomón.
-13 de marzo de 1964. Se inicia el juicio contra Marcos Rodríguez.
-23 de marzo de 1964. Ante el escándalo producido en el juicio en el cual miembros del Directorio aprovecharon la oportunidad para acusar al PSP de cómplices del crimen de Humboldt 7 se inicia la segunda vista del juicio. En esta se intentó controlar los daños que la primera había producido en la imagen pública del PSP. En dicho juicio todo el vínculo de Marcos al PSP (al que había estado conectado informalmente al menos desde 1954 y como miembro oficial desde 1958) se circunscribe a Joaquín Ordoqui.
-19 de abril de 1964. Marcos Rodríguez es fusilado.

A estas fechas me gustaría añadir un par más. Abril de 1963, fecha en que Fidel Castro viaja por primera vez a la Unión Soviética y enero del año siguiente en que en una vista sorpresiva a Moscú firma importantes acuerdos económicos con el gobierno soviético. Estas fechas y los más de tres años transcurridos entre la detención de Marcos Rodríguez y su enjuiciamiento son indicios suficientes de que en ningún caso el proceso al supuesto delator se trató de aplicación de la justicia. No se usó ese tiempo para acumular pruebas ya que la única evidencia presentada de peso presentada contra Marcos fue su propia confesión obtenida unos cuantos meses después de ser detenido. El resto de las evidencias eran las mismas que se habían presentado contra Marcos Rodríguez en 1959 y no habían servido siquiera para llevarlo a juicio. Parece bastante obvio que la única razón que llevó a procesar a Rodríguez fueron oscuras maquinaciones vinculadas a la lucha por el poder entre las diferentes facciones “revolucionarias” y las entonces cambiantes relaciones con la URSS. Un modus operandis que si se sustituyen los nombres de algunos de los implicados –o de los países privilegiados por el gobierno cubano en sus relaciones exteriores- se ha venido repitiendo en las diferentes purgas cubanas hasta el día de hoy.

13 comentarios:

Anónimo dijo...

Muy interesante Enrique. Tenía unos 10 años de edad cuando transmitieron el juicio por la televisión cubana, y aunque entendía muy poco de lo que estaba sucediendo, sí recuerdo a Marquitos sentado en el juzgado, cabizbajo, vestido de traje y corbata, su expresión oculta tras unas gafas oscuras.

Este es uno de esos eventos que quedarán en una nebulosa y no se sabrá que pasó en realidad. Si esta persona, Marquitos, tenía algo de culpabilidad o sencillamente fue una peón desechable.

Saludos,

MI

Anónimo dijo...

Quise decir: un peón desechable.

MI

Anónimo dijo...

Querido Enrique, quieres buscar información sobre el caso?, muy fácil, dile a tu amiguito con apellido japonés que le pregunte a su socito Sunshine sobre el caso, él(el socio del pichón de japonés) junto a marquitos fueron los 2 primeros estudiantes en Praga después de la toma de poder que todavía subsiste en tu país de nacimiento.

Anónimo dijo...

Querido Enrique, pues parece que un tal Asdrubal Cano sabe "mucho" del tema que estás manejando, quizá él te pueda aconsejar,no obstante, espero que seas objetivo y profesional en tu próxima arremetida.

Anónimo dijo...

Ultima Hora!!!El blog de Varela se fue de el aire. Que alivio.

adrian meshad dijo...

Enrique: Aqui hay una guia hacia el libro que me mencionaste:

http://openlibrary.org/b/OL5556308M/Utiles-despue%CC%81s-de-muertos

Güicho dijo...

Muy elocuente, Tigre. Con esa cronología basta.

MVP*: "...se frustra ante el fusilamiento un tanto apresurado de los principales testigos..." (!!!)

* Phrase, not Player

Anónimo dijo...

Enrique,

en el momento de la supuesta delación Marquito no era miembro de la Juventud Socialista, que era lo que le tocaba por su edad (no el partido), pidió su entrada y le fue denegada, por homosexual y "raro". Su militancia, si alguna vez existió, se la dieron ya en Méjico. Me gustaría leer la autobiografía de Ventura, ¿la tienes?, ¿me la prestas?, ¿sabes dónde puedo encontrarla?

Abrazo

César Reyenl Aguilera

Enrique Del Risco dijo...

Cesar: los que sustentan la teoria de Marquitos como "topo" del PSP dentro del Directorio argumentan justamente que no lo habian hecho miembro antes para no levantar sospechas dentro del Directorio, grupo con el que tenia contactos estrechos a traves de Jorge Valls (fundador del Directorio) y Joe Westbrook. No obstante en 1958 el PSP en La Habana aprueba su ingreso en el partido a peticion de Ordoqui, quien en esos momentos estaba en Mexico, al ihgual que Marcos. Lo que si esta mas que demostrado son los vinculos de Marcos con buena parte de los miembros de la cupula del PSP y de la Juventud Socialista desde antes de la matanza de Humboldt 7 tanto dentro de la Universidad como en la sociedad Nuestro Tiempo, donde trabajaba como conserje.

Ariel Batres V. dijo...

Anónimo escribió "Marquitos, tenía algo de culpabilidad o sencillamente fue un peón desechable."
Tanto él como miles de cubanos han sido desechables desde que Castro llegó al poder en Cuba en enero de 1959: pobres los cubanos, qué aguante hacia una dictadura; se quedaron atrás los novelistas como Miguel Ángel Asturias (El Señor Presidente), Alejo Carpentier (El siglo de las luces), Augusto Roa Bastos (Yo, el supremo) y otros que nos hablan de dictadores, pues ninguno llegó a los 50 años de "gobernar" un país.

Si de peones desechables se trata, recomiendo leer "Útiles después de muertos" (1966) del guatemalteco Carlos Manuel Pellecer.

Ahí se relata no sólo el caso Marquitos, sino desde el primer capítulo las cochinadas del alto "dirigente" Carlos Rafael Rodríguez, que después de aceptar que su esposa Edith Buchaca lo había engañado con su profesor Joaquín Ordoqui, también miembro del Directorio, atiendo el "consejo" de entender que ambos se casen y los expulsen a Praga, y él se casa nuevamente con una joven de 20 años.
Los Ordoqui vivieron un largo exilio en Praga, la ciudad-prisión dice el autor, y después regresaron a Cuba en 1959, pero solo para ser acusados de nuevo en 1964 como espías de la CIA, condenados a vivir prisioneros en su propia casa de la cual Joaquín saldrá "libre" once años después, pero muerto. Esto ya no lo relata el autor.
En fin, para quienes quieran seguir siendo útiles pero cuando ya estén muertos, o bien saberse servilmente que son peones desechables, pues mejor lean a Carlos Manuel Pellecer, un comunista que renunció a dicha ideología no en 1989 cuando cayó el Muro de Berlín, sino después de 1954, pero esa es otra historia.

Y por cierto, felicitaciones al autor de "El caso Marquitos (I)". Logró mantener cierta imparcialidad en su análisis.

Con aprecio para todos, y no soy "Anónimo",

Ariel Batres V.
Guatemala

Anónimo dijo...

Saludos. Siento haber visto este articulo casi siete años despues. Les recomiendo leer el libro Un Asunto Sensible. Esta muy bien informado y redactado de forma amena. Por cierto, si mal no me recuerdo Pellecer no sale muy bien parado en el mismo.

Jean-Louis Laylle dijo...

Carlos Manuel Pellecer fue un agente de la CIA infiltrado en el ya desaparecido PGT (Partido Guatemalteco del Trabajo), era un individuo provocador, lo recuerdo bien cuando la reforma agraria, aquí en Guatemala (1952), instigaba a los campesinos a tomar las tierras sin haberles sido repartidas, y de esa forma socavar el prestigio del gobierno de Jacobo Árbenz, yo aunque apenas era adolescente y ya sabía entonces dominar un poco el español (soy francés radicado en Guatemala desde 1946) lo recuerdo bien. Por ahí por 1956 con los "liberacionistas" en el poder se quita la careta, y años después en 1975 se descubre por medio del ex miembro de la CIA Philip Agee en su libro "Inside The Company" que en efecto era agente de penetración de la CIA, Agee revela incluso el criptónimo que tenía Pellecer el cual era INLUCK o (LINLUCK) según el libro, él se encargó de vigilar al depuesto presidente Árbenz por todos los sitios donde buscaba asilo político, y dar información a la CIA. Como repito vi a Pellecer solo una vez en un mitin, allá por 1952 yo por esa época tenía 13 años, y me pareció que era un tipo despreciable.

Ariel Batres V. dijo...

Cuánta razón tiene Jean-Louis Laylle en su comentario del 19 de abril de 2017. Aunque él haya sido un niño de diez años cuando vio a Pellecer, obviamente que sus recuerdos revivieron al leer la historia de Guatemala.
Pellecer fue a su vez -como su libro- un tonto útil pero de los gringos y de la CIA; sirvió a sus intereses y aún así se vistió de niño de primera comunión para decir en varios de sus libros posteriores a 1964 que él quería mucho a Guatemala y que por ello sus actividades encubiertas durante la primavera democrática del país, permitieron la captura de varios de sus amigos a quienes solo por desear un país mejor les llamaba comunistas. Al propio Premio Nobel de Literatura 1967, Miguel Ángel Asturias, denigra para justificar que nunca podría tener la calidad de este para escribir sobre la realidad del país.