viernes, 19 de junio de 2026

Milagro en Guadalajara

 


Luego de vencer a Sudáfrica en el partido inaugural, el equipo creado a mayor gloria de Televisa tenía un compromiso más exigente frente a la República de Corea (o Corea del Sur para los educados durante la Guerra Fría) que jugarían en Guadalajara. Los surcoreanos que ya habían demostrado su empuje al venir de abajo para derrotar a la República Checa en su primer partido no parecían especialmente intimidados por los 65 mil mexicanos que tenían delante, especialmente por los once que corrían por el terreno.

Fue así que los coreanos plantaron campamento frente a la portería contraria y le tiraron con todo lo que tenían que, independientemente del calibre, tampoco era demasiado. Lo más cerca que estuvieron de anotar fue un balón con el que un delantero coreano quiso ahorcar al portero de México. No obstante, la soga era demasiado larga y Edson Álvarez, el capitán mexicano despejó el balón de chilena cuando estaba a punto de entrar a la portería.

Pero algo decía que a pesar de todo la virgen de Guadalupe y Huitzilopochtli estaban con la escuadra mexicana. Porque apenas comenzado el segundo tiempo el portero coreano salió a descolgar un balón fácil algo más allá de su habitual radio de acción y tropezó con uno de su propio equipo. Como resultado del choque los guantes de Kim Seung-Gyu dejaron escapar la pelota que le cayó delante a Luis Romo quien casualmente pasaba por ahí y este la colocó en la portería coreana con toda la delicadeza que pudo para poner por delante al team Televisa.

Luego el partido abundó en porpoquitos de uno u otro bando, pero el marcador no se movió del 1 a 0 donde lo colocó el estrambótico pero afortunado gol de Romo. Los mexicanos celebraron la victoria que coloca a su equipo como líder definitivo de su grupo con todavía un partido por jugar como si el gol de Romo hubiera sido una chilena desde el medio del terreno. Al fin y al cabo, como dice el refrán, vale más caer en gracia que ser gracioso.

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