sábado, 11 de febrero de 2012

Intercambio y estafa

A raíz de la maniobra de intimidación por parte de la seguridad del estado contra dos norteamericanos invitados a participar en una actividad cultural de Estado de SATS los gestores de este proyecto han emitido una declaración que rebasa este incidente y cuestiona los términos en que hasta ahora se ha planteado el equívocamente llamado intercambio cultural. En los párrafos finales de este documento se dice:


El gobierno cubano ejerce un férreo control y censura sobre lo que se produce tanto en las artes como en las ideas, especialmente a la hora de su divulgación. En la era del conocimiento y el libre flujo de información es inaceptable este tipo de comportamiento.

El intercambio cultural es esencial pero debe ser plural, inclusivo, de lo contrario seguirá usándose para continuar proyectando una imagen distorsionada de la realidad cubana y como herramienta de propaganda falsa de un régimen senil.

A Cuba deben venir todo tipo de pensadores, de artistas y deben ser garantizadas totalmente sus libertades de reunión y de expresión. Aceptar las condiciones impuestas por el sistema es contribuir a perpetuar el totalitarismo en Cuba, los canales oficiales están perfectamente articulados para que no se rompa un guión preconcebido. Nuestro proyecto y muchos otros están abiertos a ese diálogo e intercambio imprescindibles para impulsar el futuro de nuestra nación.

Instauremos un intercambio cultural auténtico, sin censura ni manipulaciones y del que todos formemos parte.
Es lícito esperar que la contraparte norteamericana tome nota tanto del incidente como de esta declaración y que se tome con menos ligereza los contactos con una población sometida a una dictadura larga y puntillosa. Que se plantee seriamente las posibilidades y obstáculos de un intercambio libre con una cultura que no lo es. No creo que sea mucho pedir que un pueblo con el exigente sentido comercial de los norteamericanos sepa distinguir la diferencia entre intercambio y estafa.