martes, 20 de abril de 2010

Y Jaimito habló

El señor Jaime Ortega quería que los cubanos recordaran que tenían cardenal. No era para menos. Había dejado pasar la huelga y la muerte de Orlando Zapata, el inicio de la huelga de Fariñas, los siete años que llevan en la cárcel los presos de la primavera negra. Algo tenía que decir para que no pensaran que le habían trasladado el arzobispado a Wellington, Nueva Zelanda. Tenía que marcar su territorio que, por supuesto, es el reino de los cielos. Y fue entonces que perdió la oportunidad de su vida de quedarse callado. En una entrevista dice que no se suma a ninguna de las partes pero habla de “una guerra verbal de los medios de comunicación de Estados Unidos, de España y otros”, que ayuda “a exacerbar aún más la crisis”. Trata de emparejar los “propósitos políticos de desestabilización, de un lado", "con el consecuente atrincheramiento defensivo de otro” convirtiendo la muerte de Zapata o el acoso a las Damas de Blanco en un acto de defensa personal. A Fariñas le pide que abandone la huelga de hambre lo que está muy bien. El problema en el caso de Jaime es que parece menos preocupado por la vida del disidente que en aplacar “la violencia mediática” contra el gobierno cubano en consonancia con la única institución católica que en verdad reconoce: Villa Marista.
Seguramente exagero. No soy capaz de apreciar las altas miras que guían las palabras de Jaime. Muchos lo justificarán con lo de “al César lo que es del César y a Jaime lo que se caiga al piso”. Y Silvio El Cana podrá decir en su defensa: ¿Cómo puede un pueblo tan bueno tener un cardenal tan malo?

Dos momentos de la entrevista

P.N.: Perdón… ¿Cree verdaderamente que el conflicto con Estados Unidos marca de modo determinante la vida de los cubanos? [Noten la sorpresa del entrevistador al ver que el Richelieu de Jagüey Grande repite los argumentos del DOR]

C.J.O.: Creo que un diálogo Cuba-Estados Unidos sería el primer paso necesario para romper el círculo crítico en que nos encontramos.
Otra joya:
El hecho trágico de la muerte de un prisionero por huelga de hambre ha dado lugar a una guerra verbal de los medios de comunicación de Estados Unidos, de España y otros. Esta fuerte campaña mediática contribuye a exacerbar aún más la crisis. Se trata de una forma de violencia mediática, a la cual el gobierno cubano responde según su modo propio.

10 comentarios:

Anónimo dijo...

Enrisco.......de acuerdo contigo....muy callada la iglesia cubana....queriendo quedar bien con todos....el asunto es que de los "dos bandos", uno cuenta con palo, cable y cabilla, y el otro, con la heroica resistencia del que tiene solo la vida y la capacidad de aguante ante tanto abuso para enfrentarlos. Saludos cordiales.

Anónimo dijo...

Palo porque bogas, palos por que no bogas, que bueno Jaime que tu único referente siga siendo Jesucristo..a fuerza de muchos errores comprendimos hace tiempo en la Iglesia que es mejor abstenerse de navegar en aguas iguales de turbias...

seahorse2k9@yahoo.es

Anónimo dijo...

"Y Dando a Dios lo que es de Dios"

Anónimo dijo...

Se debe tener en cuenta que el Cardenal cubano apoyo la eliminacion de la revista Vitral, dirigida por el prestigioso periodista Dagoberto Valdes, Vitral jugo un importantisimo papel en la toma de conciencia de la sociedad civil cubana, en especial en Pinar del Rio, se propago a traves de Vitral, la Declaracion de los Derechos Humanos, entre otros trabajo de gran importancia. La JEfa de Asuntos Religiosos del PCC (Palo, Cable y Cabilla) dijo que Vitral habia hecho un gran daño a la Revolucion. En mi opinion y sabiendo como actua de sucio y bajo el gob.cubano. Tienen algun video de Jaime ortega q a este no le conviene q se vea y lo tienen amarrado a lo cortico. Ya el tiempo lo dira...

enrisco dijo...

Jesus hablo de poner la otra mejilla, no de hacerle la manicuri a la mano que te abofetea. si lo piensas Fariñas es el equivalente a la otra mejilla, lo verdaderamente cristiano. pero solo si lo piensas, claro.

Anónimo dijo...

Comprendan al senor cardenal, cuando se habran los archivos todos nos daremos cuenta de q' al pobre no le quedaba de otra. Esos videos son muy penosos

Fulge dijo...

Si estuvo en la UMAP y nada dice del terror sufrifo es porque El Cardenal como muchos ,está chantajeado o intimidado o tal vez le falte el valor del padre cubano que con su carta del 94 denunció sin miedo al Tirano.

J. Campos dijo...

Para lo único que yo quisiera ser millonario es para pagar la puesta en órbita del satélite que suministre free internet a toda Cuba, que usté lo único que necesite sea una antenita de WiFi conectada a su PC (como las que ya traen los laptops de ahora)

..."Si lloviera interné en Cuba, ay, si yo viera..."

Morgana dijo...

No sé porque nos sorprendemos...ya son 50 años, por que hemos de esperar algo diferente ahora?

saludos!!!

Inesita Correcalle dijo...

Me encanta!!! (como hubiera dicho Etelvina, la de Alegrías de Sobremesa). Sí, me encanta no solo el post de Enrisco sino también los comentarios.
Monseñor viene haciéndose el mudo o el desorientado desde hace tiempo. Anécdota: el 15 de agosto es la fiesta de la Virgen de la Asunción, patrona de la Villa de Guanabacoa.Cuando en la "villa de Pepe Antonio" todavía se lloraban a los asesinados en el hundimiento del rermolcador 13 de marzo, apenas dos meses atrás, monseñor fue a dar la "misa central" del día de la Asunción. La iglesia y los alrededores estaban repletos (devotos, opositores, segurosos, chivatientes), las guaguas que pasaban frente a la Parroquia se detenían a mirar y tocaban el claxon en señal de saludo a la Virgen y a lo que se esperaba. Todo el mundo estaba en ascuas suponiendo que "Monseñor" iba aunqe sea a decir una palabra sobre la decena de niños asfixiados por los manguerazos de los Pelargos, o pedir un minuto de silencio al menos por las víctimas (gran número de ellas de Guanabacoa, San Miguel del Padrón y Regla).
Pues, ná de ná... Jaimito se pasó con ficha y soltó un sermón que nadie entendió. Aquello era más un "cadáver exquisito" que las palabras del entonces obispo de la Habana en ocasión doblemente especial.
Es una culebra... y que me perdonen esos bichos...