domingo, 28 de diciembre de 2008

Flojito, flojito

Con excepción de algunos artículos la cobertura de El Nuevo Herald por el medio siglo de la Revolución Cubana, ese penoso eufemismo, deja mucho que desear. El subtítulo de la serie ya nos pone sobreaviso “Cuba: la utopía errante” para luego machacarnos con los tópicos de siempre. En El renacer de las "sociedades de color" se va desde invocar la sospechosa autoridad de Pedro Pérez Sarduy hasta repetir lugares comunes que confunden a la Cuba prerrevolucionaria con la Alabama de 1950 (“En la Cuba anterior a la revolución, donde a los negros y los blancos pobres y sin educación se les negaba el acceso a los buenos trabajos y a los lugares elegantes”). Al final se resuelve la “noticia” que anuncia el titular con la información ligeramente retrasada de que “En 1998, un grupo de activistas afrocubanos fundaron la Cofradía de la Negritud” y que ahora cuenta con un no muy abundante total de 66 miembros. Y en el artículo 50 años de culto a la personalidad se entrega una nutrida colección de guataquería oficiosa sin entrar en el algo más complejo mecanismo por el que, desde el propio poder, se ha instituido dicho culto. La inexistencia de estatuas de Fidel Castro no hace el culto menos discreto o agobiante: apenas es una adaptación a la época de los medios masivos de comunicación. ¿Para qué se necesita una estatua si se tiene a la disposición todos los canales de la televisión y estaciones de radio encargados de trasmitir hasta la extenuación la imagen y la voz del Gran Líder? También en el artículo se ignoran por ejemplo:
-Las disposiciones legales para penalizar cualquier crítica o referencia poco respetuosa al dictador cubano bajo la figura penal de “desacato a la figura del Comandante en Jefe”.
-La meticulosa proyección pública de la imagen de Fidel Castro que incluye:
-la prohibición de facto de publicar fotos en la que Castro se vea en cualquier posición desfavorable (incluido ser sobrepasado en estatura por el acompañante excepto si se trata de deportistas) o en momentos poco edificantes como el de la comida o el descanso o el secretismo con que se guarda su vida privada.
-la construcción del marco teórico de la historia nacional a partir de frases dichas aquí y allá por el propio Comandante.
-la atribución desmedida de los escasos éxitos de la revolución y el empequeñecimiento de los aportes de los demás cuando no su negación total.
el empequeñicimiento de todos los demás.
-la sacralidad del verbo infinito del Comandante que sirve lo mismo para zanjar cualquier decisión por lejos que esté de sus supuestas atribuciones o para empapelar con letreros ciudades y carreteras.
-la invisibilidad de su vida privada destinada a reforzar su imagen sobrehumana.

Y así hasta el infinito. A este último artículo hay en cambio que agradecerle el desenterramiento de una joyita de la guataquería nacional. Es un poema publicado en La Jiribilla con motivo del magno resbalón que dio el susodicho hace 4 años en Santa Clara.


La única vez que
no quisimos fuese cierto


(Colectivo de las Oficinas del Comandante en Jefe)

Te sabemos regresando del futuro siempre

para decirnos dónde están el peligro y la justicia.


Te sabemos previendo los derrumbes

y nos sabemos confirmando mudos tus aciertos,

confirmando cuánto nos falta hacia tu altura

para ver del mundo lo que hace ya rato

desde cualquier sitio y madrugada describiste en lo perfecto.


Sabemos del 11 de septiembre,

caballero de arte de los sueños,

haciendo lo posible por un pueblo amigo

y diciéndoles con tiempo al fraude de sus dueños

que no era más terror ni más bombas, ni más odio

el regreso a la vida de sus muertos.


Conocemos tu confianza en la Venezuela pobre,

en verla levantarse de la gente humilde,

en ver a Chávez, antes de agosto, cuando no todos lo creían,

alzando airoso la espada de Bolívar en el referéndum.


Vivimos contigo los ciclones de la vida y del tiempo

y los de la naturaleza que solo por ti salen vencidos

sin fantasmas de este suelo.


Sabemos de tu meteorología

más exacta que la del propio Centro.


Sabemos de los Panamericanos y sus obras imposibles,

de la biotecnología increíble, del turismo y sus riesgos,

del arte y sus debates, de la educación

y tu empeño por tus clases en las Mesas,

y después de las tres últimas sabemos más que nunca

hasta de la ciencia eléctrica.


Sabemos tanto del destino nuestro por tu ejemplo,

que no hay otros que puedan como Cuba

marcar su rumbo en un mundo con tanto feneciendo.


Y cuando el niño sufrió del arrebato de la mafia del Imperio,

lo hiciste volver entre los brazos de su padre

sembrando ideas en batalla abierta contra los que ignoraban

que en el combate te crecen los aciertos.


Son tantos los futuros que nos cuentas

y tantos peligros que ahorras

a la Cuba necesaria de existencia

y tanto los presagios que no hay dudas.


Nunca has confundido la verdad y lo sabemos.


Pero ayer en Villa Clara cuando cronista del momento triste

nos dijiste de fracturas de tu brazo y de tu pierna

por primera y única vez te dudamos y quisimos en profundo

que el pronóstico instantáneo para consolarnos

fuera tu primera idea incierta.


Pero ya sabemos, gladiador de la verdad y gigante de la suerte,

que después de equipos y procesos

de nuevo hiciste el diagnóstico perfecto.


Qué lástima la nueva realidad,

era la única vez que no quisimos fuese cierto.

Qué suerte tenerte con tanta claridad, tanta grandeza

y tanta vida cuidando en todo por siempre nuestros sueños.

6 comentarios:

Anónimo dijo...

Este parece un poema de Santiago Martín, pero al revés.

S.

Eufrates del Valle dijo...

Esto es un chiste, estimado Enrisco?

Porque si esto fue publicado literalmente, entonces solo puedo decir que es comparable a aquella cancion de las "60 Primaveras" de Osvaldo Rodriguez.

Happy New Year!

Maite dijo...

Feliz Año 2009 Enrisco, muchas cosas buenas para tí y tu familia, salud, y que conserves ese humor maravilloso.

Ernesto Menéndez-Conde dijo...

Feliz Anno, Enrisco.
Lo mejor para ti y tu familia. He puesto una pequenna dedicatoria (para ti y otros amigos) en mi blog.
Saludos,
Ernesto.

bustrófedon dijo...

Enrique:
No sé qué pensarán de ti en Japón, pero en casa pensamos que escribes como los dioses. Y que da gusto y honra tu amistad.

Un fuerte abrazo y feliz 2009, a ti y a la tropa.
A

El Juez dijo...

Estamos recojiendo firmas para el regreso de la SW. Somo una comision de cinco individuos. Estimamos que con mas de cien firmas registradas la SW no podra negarse a regresar. Sabemos que se trata de dos personas, una de las cuales forzo la salida de la otra. Pero la forzada, la SW, estamos seguro que esta en capacidad de volver.

Sumate a nuestra recogida de firmas por el regreso de SW escribiendonos a:

circuitopenal@gmail.com

MUCHAS GRACIAS Y FE ANTE TODO