miércoles, 8 de octubre de 2014

Elogio de la levedad (en leve versión electrónica)

Diario de Cuba anuncia la publicación en formato digital de mi libro "Elogio de la levedad: mitos nacionales cubanos y sus reescrituras literarias en el siglo XX" por la editorial de creación reciente que funciona desde Madrid, Hypermedia. Además de su comercialización digital el proyecto prevee el envío masivo y gratuito de ejemplares electrónicos de este y otros libros de la editorial a Cuba. A continuación la respuestas a un breve cuestionario que con motivo de la publicación del libro me hicieron desde Diario de Cuba:

—¿Cuál fue tu propósito con el libro? 

“Elogio de la levedad” tiene su origen en la disertación que escribí para obtener mi doctorado en Literatura Latinoamericana de la Universidad de Nueva York. O quizás ese fue solo un pretexto para sumergirme en un tema que ya había tratado en la ficción en “Leve historia de Cuba”, (un libro escrito a cuatro manos con mi condiscípulo de la licenciatura de Historia y tremendísimo narrador Francisco García González) que ahora desde el ensayo analizaba la creación y desarrollo de ciertos mitos que todavía tienen plena vigencia en el imaginario nacionalista cubano. Quiero aclarar primero que aquí no uso el concepto de mito en la acepción de falsedad sino de una suerte de relato fundacional que en determinada comunidad se toma como modelo para representarse a sí misma independientemente de la fidelidad que guarde o no a los hechos históricos. Los mitos que elegí fueron el de Martí y el de la Revolución, insisto, no como referencias históricas sino como relatos que son recogidos en diferentes textos y van acrecentando su sentido. Mi propósito no fue desmitificar la historia cubana porque si algo han demostrado los mitos a lo largo del tiempo es lo indestructibles que son: solo se desvanecen una vez que han dejado de ser funcionales. Sí me interesaba descubrir y exponer versiones de esos mitos a las que les llamo “leves” porque carecen de ese carácter inequívoco, teleológico, determinista y “pesado” en el que abundan las versiones oficiales e interesadas de estos mitos. O sea, lo que a la larga intentaba hacer era reconstruir una tradición de textos “leves” sobre estos mitos y en la cual inscribir nuestra “Leve historia de Cuba”. Convencerme de que no éramos tan originales nada y que estábamos menos solos de lo que pensábamos. Y yo creo que ese es el gran mérito del libro: definir y constituir una tradición otra sobre cierta idea de lo cubano que antes parecía inamovible. 

—¿Cómo crees que se leerá en la Cuba de hoy, sobre todo por los jóvenes? 

Creo que el libro y los cubanos en la isla –sobre todo los jóvenes cubanos interesados en estos temas- están en mejores condiciones para encontrarse que hace unos años, cuando todo eso se veía como herejía pura. Esa propuesta de una tradición “leve” de nuestra historia en estos tiempos la veo por todas partes, sobre todo en artistas plásticos o músicos, pero también en escritores, periodistas o en activistas de diverso tipo, y (como dicen con esa fórmula deliciosa) “pueblo en general”. Dije antes que no pretendía que fuese un libro desmitificador pero definitivamente está dirigido contra las idolatrías, esas que nos hacen perder con tanta facilidad las perspectivas de las cosas. Eso sin pretender ser iconoclasta, una de esas posiciones que puede derivar con cierta facilidad hacia nuevas variantes del fanatismo. “Elogio de la levedad” es una invitación –para decirlo de una vez- no a destruir ciertos mitos nacionales pero sí a sostener una relación más libre y menos reverente con ellos. 

2 comentarios:

Realpolitik dijo...

Supongo que nadie discuta que los mitos falsos merecen ser destruidos.

Jorge Brioso dijo...

La levedad electrica. Esta es hecho todo un posmoderno.

Abrazotes, yoyi