"Estando allí detenido, Bruno, que tenía noticias del secuestro, se comunica con él a través del celular; un enmascarado trata de arrebatarle rudamente el teléfono; el embajador cubano, que ya había sido golpeado en casa de Patricia, le grita: "¡No me empujes, cojones!" No recuerdo si la palabra que pronunció fuese alguna vez utilizada por Cervantes, pero sin duda el embajador Juan Carlos Hernández enriqueció nuestro idioma."

Y Sosa que reflexiona sobre los referidos ovoides.
4 comentarios:
Como siempre...buenísimo!!!!!!!
¡¡Muy bueno!! ...y la reflexión de Sosa ¡¡buenísima!!
Así es ¡¡Con dos... !!
En cojonao
¡¡¡GRACIAS POR VOLVER ENRISCO!!!
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