domingo, 21 de febrero de 2016

Hay que pensar en el futuro


-¿Viste?

-¿Qué? ¿Lo de la fuga de los hermanitos Gourriel?

-Tú siempre atrás. No chico, lo del anuncio de la visita de Obama.

-¿Qué? ¿Va a buscar peloteros? ¿No le basta con los que ya tiene? Parece que es verdad lo que decían en la escuela

-¿Que el deporte es derecho del pueblo?

-No, que el imperialismo era insaciable.

-No, ya el imperialismo no es lo que era. Fíjate si ha cambiado que Obama va a La Habana a resolver los problemas que hay allá.

-Me imagino. Debe estar aburrido luego de resolver todos los problemas de Estados Unidos.

-No seas sarcástico. Si debemos hasta estar orgullosos de que con tantos problemas que tiene en la cabeza el pobre dedique unos minutos a la isla miserable que nos vio nacer. Y hasta un mensaje mandó. Empieza así: “Cuando Michelle y yo visitemos La Habana el próximo mes, será la primera visita que un presidente de Estados Unidos a Cuba en casi 90 años”.

-¿Te lo aprendiste de memoria?

-No si hasta me erizo.

-Me imagino que en la visita anterior también se logró mucho.

-Bueno estaba Machado y justo después de la visita cambió la constitución para mantenerse unos años más en el poder.

-Curioso…

-Pero eran otros tiempos. Ahora…

-Sí, ahora años en el poder es lo que se sobra.

-Esta vez es distinto. Obama busca cambios concretos.

-¿Concretos? El día que resuelva cómo conseguir cemento en Cuba sin tener que robar habrá que canonizarlo. San Barack de Hawai para los católicos. Baba Obama para los yorubas, orisha especializado en reparación de inmuebles.

-No hay que exagerar. Además, no sé cuál es el apuro. Si los cubanos no han arreglado sus problemas en ciento catorce años de república no sé por qué esperan que Obama se los arregle en uno.

-Y menos con una visita. En los últimos tiempos La Habana está más frecuentada que Disneyworld  y no acabo de ver la mejoría. Van y saludan a Raúl y luego se tiran la foto con el viejito del mono Adidas como si fuera el ratón Mickey. Entonces se van de lo más contentos y todo sigue igual.

-¿Igual?

-Bueno, excepto la sonrisa de Raúl que ya no le cabe en la cara. Y que el viejito del mono cada vez está está más despeinado.

-Me apena tanta desconfianza cuando el líder de la nación más poderosa del mundo proclama “En la Cuba de hoy, por primera vez en medio siglo, hay esperanza para un futuro diferente”. Si lo dice por algo será.

-¿A qué esperanza exactamente se refiere? Porque la de irse a Estados Unidos no es necesariamente nueva.

-No te niegues a la evidencia. Las señales están por todas partes…

-¿Te referieres a los que patean cada vez que salen a la calle a protestar o a los que intentan demostrar que la Tierra es redonda y termina en Miami?

-Siempre lo mismo. ¡Qué falta de confianza en el futuro! Por gente como tú no llegaremos a ninguna parte.

-¿Qué tú quieres? Si al menos jugara pelota como los Gourriel tendría esperanzas.

-¿Y Obama tiene la culpa de que no te hayas preparado para los nuevos cambios? Y después, claro, lo más fácil es quejarse.