viernes, 12 de marzo de 2010

Del símbolo a la materia


Vuelve la misma mentira sutil a repetirse, esta vez con acento brasileño:

El profesor de filosofía Joao Carlos Salles, quien asistió a la conferencia, dijo que según [Aleyda] Guevara "él (Tamayo) era un preso común que se declaró en huelga de hambre, no para exigir la libertad sino para reclamar un televisor, un teléfono y una cocina".

Incluso estando tan mal informado el profesor podría sospechar lo obvio: que el reclamo de Zapata Tamayo era puro símbolo. Lo que en realidad exigía era recibir el mismo trato y comodidades que Fidel Castro en la prisión batistiana o los Cinco Espías en las norteamericanas. Enfrentar a sus carceleros a la evidencia de que no eran capaces de darle a sus presos el trato que le dan sus enemigos a los suyos. Y esa tarea pedagógica lo llevó a la muerte.

Ahora sus asesinos intentan demostrar la pobreza espiritual de su víctima convenciendo al mundo que fue capaz de inmolarse por un televisor, un teléfono y una cocina. Como si estuviera en una de aquellas antiguas asambleas de efectos electrodomésticos. O en alguna de las guerras africanas de las que los Castros se ufanan tanto.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Da grima que gente pensante se presten para servir de fotutos repitiendo las mentiras del régimen. Increíble.

Saludos,

MI

Maria Aurora dijo...

Hay que ser idiota para creer en cosas como esas. Se perdieron las neuronas en el mundo ¿En Cuba nadia es capaz de darse cuenta que cuando una persona es capaz de dejarse morir de esa forma debe ser por tener convicciones muy fuertes?

Anónimo dijo...

La hija de Guevara no se ha dado cuenta de que aun es peor declararse en huelga de hambre por un televisor, una radio, aun lo veo peor, porque hace más miserable el país y tambien sus palabras.