miércoles, 10 de agosto de 2011

El escritor Angel Santiesteban en peligro de ir a prisión

Como parte de la campaña de asedio que viene viviendo en los últimos meses el escritor Angel Santiesteban lo han llevado a un juicio en el que le están pidiendo de 10 a 15 años por delitos comunes. Este es el mensaje que ha dejado hace un rato en facebook. Para más detalles ir a su blog.

Estoy siendo fuertemente presionado por la fiscalia, los jueces y la policia, viviendo bajo un clima de terrible represion. Les pido no me dejen solo que en cualquier momento me llevan a prision por ser un escritor libre, por tener mi blog Los hijos que nadie quiso. Aqui va este grito de auxilio.

P.D.: La noticia en Diario de Cuba.

martes, 9 de agosto de 2011

Política económica

No se puede hablar del futuro político de Cuba sin parecer ridículo y al mismo tiempo prescindir de ciertos principios cínicos. Uno es que el futuro –esa palabra sospechosa y lejana para la mayoría de los cubanos- no es más que presente con delirio de grandeza. El otro principio define la política como pura ansia de poder que es algo de lo que ha carecido la mayoría de los cubanos durante medio siglo así sea en esas dosis mínimas que en otros lugares se conocen como derechos. Con todo la naciente clase media cubana parece tener un plan. Un comentario en uno de los tantos debates que se arman a diario en la blogosfera puede ser muy ilustrativo. Según una señora que escribe a un exiliado desde Nuevo Vedado, La Habana, Cuba
“[Fidel Castro] ya murió, políticamente hablando. ¿No lo entiendes? Pero no serán los que como tú están en el exilio quienes serán la nueva clase dirigente de Cuba, sino nosotros, como yo y mi esposo, que hemos estado aquí todo este tiempo, trabajando, esforzándonos y sí, padeciendo las penurias de la vida en Cuba que para nadie son un secreto”
Si hay algo que me gusta de los cínicos es que con ellos se puede discutir mejor. En la lucha por el poder político –nos dicen- es más económico hacer alianza con los herederos del difunto y así impedir que el exilio, con esa fuerza más, les quite la oportunidad de acceder a un poder ganado a fuerza de penurias y de mantener el mismo código postal en todos estos años. Un plan bonito pero con el defecto de basarse en un acta de defunción política de Castro y el castrismo un tanto precoz. Los dinosaurios no se piensan extinguir por propia voluntad y no solo tienen sus propios herederos y planes sino que están dispuestos a liquidar a los presuntos cabecillas del cambio por discretos y obedientes que sean. Remember Lage.

Pero antes de entrar en los planes del neo jurásico veamos qué nos dicen los intelectuales oficiosos, esa secta tan simpática como imaginativa. El escritor Arturo Arango (y Parreño, ahora que es reformista) nos dice que las opciones que Cuba tiene ante sí son, del lado socialista, el comunismo de cuartel, el socialismo democrático y el capitalismo de Estado (también llamado socialismo de mercado) mientras que la única opción que le queda “fuera de la revolución” es el capitalismo neoliberal. (Esta fórmula aranguista me recuerda aquella de Borges que aventuraba que no ser católico no te convertía necesariamente en mormón). Gente como Arango (o como Parreño) prefiere el socialismo democrático -oxímoron tan ejemplar como “fuego helado” o “filósofo cubano”- que él define como la “igualdad de oportunidades económicas y culturales para todos los sectores sociales, privilegiando a los más desfavorecidos históricamente, y la adopción de formas de participación pública en las decisiones del Estado, además de la creación de un magma cultural heterogéneo, abierto, que reconozca la crítica social”.

Arango, menos franco que la comentarista anónima de Nuevo Vedado, sabe que lo que se avecina, lo que ya domina la isla es el capitalismo de Estado. No obstante él, como intelectual conciente de su misión social, se siente el deber de entretenernos con la idea de que socialismo democrático es posible mientras en la realidad ocurre exactamente lo contrario. Después de todo lo alienta la esperanza de que en ese futuro luminoso con el que sueña le paguen viajes para explicarle al resto de la humanidad eso del socialismo democrático con fuego helado.

Pero con ese curioso sistema de comunicar lo que piensa Arango confunde y al mismo tiempo nos ilumina. Porque lo que va tomando cuerpo en Cuba no es otra cosa que el capitalismo de cuartel, literalmente. Un capitalismo administrado por las Fuerzas Armadas en sectores tan delicados y engorrosos como el turismo y las comunicaciones mientras “a los más desfavorecidos históricamente” se les privilegia el acceso al desmochaje de palmas y el recubrimiento de botones entre otras rentables ocupaciones.

Es difícil imaginar cómo este arreglo democratizará la sociedad cubana (incluso en lo económico) si esa democratización no le interesa a los de arriba ni le importa a los de abajo. Los del medio deberían abogar porque IKEA abra una franquicia en Nuevo Vedado para que esperen por su oportunidad de acceso al poder sentados en los butacones de diseño que les ofrece la tienda sueca. Lo demás será aprovechar todo lo que les depare el presente mientras acumulan, si no poder, al menos el currículum y los secretos que los avalen para ser entrevistados por Oscar Haza en el horario estelar de la programación de Miami. O por la competencia porque ni en un sector tan decisivo como la propaganda la mafia floridana se pone de acuerdo.

P.D.: Ahora que lo pienso Miami más que paraíso es nuestro purgatorio. Miami funciona como un mundo paralelo, como un más allá teológico donde siempre habrá una oportunidad de enmendar los errores que cometimos en nuestra vida anterior aunque luego -si Dios lo permite- regresemos a ella por tres semanas para alimentar a partes iguales la vanidad y la nostalgia. Y luego dicen que los cubanos no tenemos suerte.

lunes, 8 de agosto de 2011

Economía política

“La gente en Cuba lo que quiere es sobrevivir” me repiten una y otra vez. El infinitivo puede cambiar. “Comer”, “escapar” son las variantes más frecuentes, todo lo que implique que los cubanos no tienen especial interés en cambiar el estado actual -político- de cosas. (La frase viene casi siempre en el mismo párrafo donde se afirma que “A Yoani nadie la conoce en Cuba. Ni a los disidentes. Ni a las Damas de Blanco” algo que debe resultar frustrante para los que han dedicado tanto esfuerzo a denigrarlos públicamente en los últimos tiempos.) La economía manda y parecen ser mayoría los que luego de acogerse en Estados Unidos a la protección política de la Ley de Ajuste Cubano se declaran emigrados económicos. “Prosperar” es la consigna de orden y nadie se debe sentir culpable por ello. Históricamente siempre fue así. Hasta las moloteras triunfantes de última hora era asunto de una ínfima minoría asaltar cuarteles, poner bombas o posar ante la prensa extranjera vestida de verde olivo. Además –y teniendo en cuenta los últimos sucesos- ¿Para qué intentar cambiar algo que ya lo está haciendo por sí solo? La teoría de la Fruta Madura en versión nacional aunque la paciencia de un imperio llevada a escala humana resulte un poco desalentadora.

Es casi seguro que de momento no haya más cambios que los que experimenten las cuentas corrientes de unos cuantos cubanos. Uno o dos años les tomará comprender a los protoempresarios locales lo que aprendieron en carne propia los inversionistas extranjeros de los 90: que con las actuales reglas de juego sólo puede prosperar el poder que las controla y los tres o cuatro elegidos que mejor se comporten. Los otros solo servirán para financiar por un quinquenio más a un régimen al que no le interesa compartir su poder aunque sea por la sencilla razón de que no se lo han pedido de la manera adecuada. Quizás entonces, fracasada la opción de prosperar, esa gente que ahora sólo quiere saber de economía empiece a interesarse en la política. O en la construcción artesanal de embarcaciones menores aunque al llegar a la Florida digan que la culpa de todo la tiene -por supuesto- la economía.

viernes, 5 de agosto de 2011

José Martí: el ojo del canario

Sólo muy de vez en cuando –cada dos o tres años digamos- me atrevo a incurrir en esa variante del masoquismo que es ver cine cubano para al final preguntarme por qué insisto en confirmar lo que ya sabía: que las películas cubanas siempre consiguen que, abrumado de vergüenza ajena, dedique más tiempo a mirar al techo o al suelo que a la propia pantalla. Por eso no tenía razones para pensar que la película de Fernando Pérez “José Martí: el ojo del canario” podría distanciarse demasiado de un subgénero donde campean la cobardía, la mediocridad y la falsa audacia. Las reseñas oficiales con sus alabanzas huecas -pese a reconocerle un carácter “polémico” que no se atrevían a explicar- no me animaban a verla. Tampoco las “extraoficialistas”con su insistencia en ciertos guiños y alusiones porque desde que uno adquiere la mala costumbre de vivir en un sitio con libertad exterior esos mensajes en clave de los que se sirve buena parte del arte cubano para decir cosas tan elementales como que la libertad es necesaria en realidad no dicen nada. Y por si fuera poco estaba el tema escogido por Fernando Pérez para su película, la infancia y la adolescencia del fantasma en torno al cual se ha organizado la nación cubana en el último siglo. ¿Se podía esperar algo bueno de aquello?

Ciertas casualidades me llevaron a ver la película y quizás mi falta de expectativas me ayudaron a soportar los primeros minutos salpicados de actuaciones disparejas y en el que campeaba un acento más propio de la Centro Habana actual que de una sociedad que se distinguía peldaño a peldaño de su escala social por el cuidado y la corrección con que se hablara el español. Fuera de eso todos fueron sorpresas porque de lo que se trataba en la película de Fernando Pérez no era de la infancia de un fantasma sino del desarrollo de un ser real y de carácter muy especial –inteligente, responsable pero sobre todo muy sensible- en circunstancias particularmente opresivas. Y la opresión en la película –como suele suceder en la vida real- empieza por casa (la ruda y estentórea del padre pero también la tierna y envolvente de la madre –asumida por Broselianda Hernández en la única actuación memorable de la película-) y prosigue en la escuela hasta chocar con los defensores entusiastas del Poder que nunca faltan. Ese choque entre sensibilidad y opresión -descrito exquisitamente por las imágenes de la película antes que por los diálogos- explica mucho mejor la realidad del Martí adulto que todas sus biografías.

Pero los méritos de “José Martí: el ojo del canario” van bastante más allá de explicar los inicios de una vida por importante que nos parezca. Es la primera película cubana en la que se aborda la infancia como drama –drama tan ajeno para un adulto como decisivo- y lo hace con la delicadeza especial que lo requiere un tema para el que siempre nos faltarán palabras. Ciertos dramas menores le ayudan a darle profundidad: el de la honestidad inútil del padre en una sociedad corrupta, el de la abdicación en sus ideas del condiscípulo que hasta entonces se destacaba en proclamarlas. Al Martí de la película se le humaniza -algo que muchos martianos abominarán guiados por esa religiosidad oscura de que humanizar rebaja- pero nos deja a cambio algo que compartir con el apóstol: todos hemos sido Martí en nuestras firmezas y él fue todos nosotros en sus debilidades.

Tengo por la esencia de la película, su mayor sabiduría, el momento que va desde que presionado por su madre (y por el cañón del revólver de un voluntario) se ve obligado a decir quedamente “Viva España” hasta la escena en que Doña Leonor le pide que se retracte de la famosa carta a un condiscípulo y así eluda la prisión y el adolescente Martí le responde que esa vez lo perdone porque ha decidido obedecer a su propio mandato. Porque el gran tema de la película es el de la libertad del ser humano como noción que sólo se adquiere a cabalidad allí donde se le impide ser. Frente a esto son perdonables esos oficiales españoles que hablan como guagueros de la 64 o esos adolescentes incapaces de darle a un texto la entonación y los gestos que demanda porque Fernando Pérez ha demostrado en esta película –más que en las anteriores- ser un artista sensible y honesto como pocos pero no es un mago. Abajo, la película en youtube, completa. Después me dicen:

miércoles, 3 de agosto de 2011

Música, más música

El verano en Nueva York es mi maratón de conciertos. El sábado pasado fui a ver a Dr. John y me encontré de teloneros a estos magníficos Red Baraat que funden la música de la India con el funk para obtener un resultado muy parecido a cierta música gitana de los balcanes, la que popularizaría Kusturica con su Underground. Hoy toca Budos Band en el Tappen Park de Staten Island más cerca de la música del etiope Mulatu Astatke. Se los recomiendo:

martes, 2 de agosto de 2011

Turismo y cubanidad

Buscando cualquier otra cosa me encuentro con este comentario de una huésped al parecer asidua de los hoteles cubanos en la página web de uno de ellos en el que da una descripción bastante vívida de cómo se manifiesta la idiosincracia cubana actual en el sector del turismo para extranjeros. Y al parecer puede resultar hasta simpático siempre que uno demuestre la suficiente capacidad de adaptación durante los días que duren las vacaciones:
¿Problemas? Los de un hotel cubano típico, el personal está constantemente o hablando por teléfono o conversando entre ellos. El hotel carece de una sala comunitaria para el personal del hotel así que ellos están constantemente dando vueltas por todas partes. Los guardias del hotel son hoscos, o más bien directamente groseros. Los botones son una delicia. El personal de limpieza tiende a apagar el aire acondicionado lo que significa tener que esperar 4 horas al regreso hasta que la [temperatura de la] habitación se haga soportable. El restaurante es muy, muy caro, una porción de papas fritas (6 o 7 papitas por plato) le costará $ 3. Cada pequeña cosa adicional le va a costar extra. Aprenda a disfrutar el arroz y los frijoles. La única otra queja es la música incesante, el personal del hotel ama la música así que tendrá que aprender amarla usted también. Consiga una habitación en el lado de la calle si quiere dormir a cualquier hora entre las 8:00 am y las 10: pm de lo contrario los sonidos deliciosos de la piscina estremecerán su cama. ¿Yo volvería? Sí, uno apenas tiene que saber lo que debe evitar: por ejemplo el ruido y el restaurante.

Actualización

Ayer Raúl Castro, presidente cubano por causas intestinales, nos iluminó con la repetida promesa de “actualizar la política migratoria” con el argumento de que “hoy los emigrados cubanos en su aplastante mayoría lo son por razones económicas”. Me dirijo entonces a la inmensa mayoría para que me respondan estas preguntas: Si son inmigrantes económicos ¿Por qué han permitido hasta ahora que los traten como desterrados a los que no se les permiten volver a residir en su país o invertir con las garantías que existen en el resto del mundo? Independientemente de cuál fuera la causa que los hizo salir del país ¿por qué no asumen el derecho a regresar a su país precisamente como un derecho y no como una limosna que se da en premio al buen comportamiento?

(Para la inmensa minoría que se cree exiliada no hay nada nuevo. Ni para los médicos. El siguiente párrafo lo explica todo):
Como es lógico, la flexibilización de la política migratoria tendrá en cuenta el derecho del Estado revolucionario de defenderse de los planes injerencistas y subversivos del gobierno norteamericano y sus aliados y al propio tiempo, se incluirán contramedidas razonables para preservar el capital humano creado por la Revolución frente al robo de talentos que aplican los poderosos.

lunes, 1 de agosto de 2011

13 Ladas

Eso fue lo que le sacaron antiguos miembros del Directorio Revolucionario a Raúl Castro por la publicación reciente de una carta de su hermano de finales de 1958. 13 Ladas. Como para montar un ministerio de los de antes. Con su poder simbólico porque el apellido del Directorio era “13 de marzo” que antes de remolcador hundido fue la fecha en que trataron de matar al “tirano Fulgencio Batista en su propia madriguera”. Y todo porque en la carta de marras del Comandante en Jefe al Che Guevara regañaba al argentino por entrar en contacto con el Directorio lo cual desmiente la historieta oficial inventada por el mismo Comandante que reza que entre él y el Directorio nunca hubo ni un sí ni un no. Otra muestra más de su épica chochera. Ve algo firmado con su nombre y le da el visto bueno a la publicación sin detenerse en que cuando llevas tanto tiempo mintiendo nada hay más peligroso que tus antiguas palabras.

Pero a lo que iba: 13 Ladas. Piensen en la guerrita de los emails y lo que le sacaron los intelectuales cubanos al gobierno y tendrán la distancia que hay entre los políticos y los intelectuales, entre las armas y las letras. Aunque protesta de los letrados fue bastante más escandalosa la aplacaron al instante con aquello de que el enemigo acecha; con la apertura de un centro de debate en el que nunca se ha vuelto a debatir nada de peso; con la devolución de una revista que nadie lee; y con algún que otro viajecito. Los antiguos tiratiros del Directorio, en cambio, se rebelaron discretamente –“qué es eso de atentar contra la unidad revolucionaria que tanto trabajo (de corta y pega en los libros de Historia) ha costado” le habrán susurrado al oído del Hermanísimo- hasta conseguir ladas en número simbólico. Las palabras se las lleva el viento y las carrocerías de los ladas el salitre del golfo de México pero a los magnicidas frustrados les quedará el consuelo de que su reino es definitivamente de este mundo mientras que los abonados de la UNEAC ni se rinden ni se venden: simplemente se regalan … y ni así los quieren.

martes, 26 de julio de 2011

"¡Así deben ser los arzobispos!"

De vuelta de esas vacaciones agotadoras y felices que suelo pasar en Miami trato de ponerme al día. Allá me sorprendió la muerte del obispo Pedro Meurice admirable en una dignidad que su gremio en estos tiempos esquiva amparádose en la eternidad de su misión. Un magnífico artículo de Tersites lo dice mucho mejor que yo.

Ha muerto monseñor Pedro Claro Meurice Estiú, arzobispo emérito de Santiago de Cuba. Meurice era un guajiro hosco, por timidez más que por orgullo, y un hombre que parecía sentirse siempre incómodo cuando estaba en público. Se dice que esa timidez guajira le impidió ser arzobispo de La Habana y cardenal, cosas que un día parecieron estar claramente escritas en su futuro. Me permito adelantar otra teoría. Meurice fue nombrado obispo por Pablo VI el 1 de julio de 1967. Al ser ordenado era el obispo más joven del mundo: tenía 35 años. Y era el hombre que Pérez Serantes quiso como sucesor en Santiago. Quien quiera entender la historia de la Iglesia en Cuba en los últimos 50 años debería concentrarse en los casi tres años que median entre el 28 de enero de 1979 y el 20 de noviembre de 1981. Y Pedro Meurice fue la pieza clave que se decidió el derrotero tras esos treinta meses. El 28 de enero de 1979, en Puebla de los Ángeles, México, Juan Pablo II pronuncia el discurso inaugural de la III Conferencia del Episcopado Latinoamericano. Allí dijo una frase que repetiría luego muchas veces durante su pontificado: "No me cansaré yo mismo de repetir, en cumplimiento de mi deber de evangelizador, a la humanidad entera: ¡No temáis!" Su discurso puso claramente las cartas sobre la mesa: el Papa consideraba la teología de la liberación como una moda peligrosa y falaz, más que como una legítima tendencia teológica. Para monseñor Francisco Oves, arzobispo de La Habana, el discurso del Papa fue una sentencia. Él había llegado a Puebla a proponer un entendimiento con el marxismo. El obispo cubano partía de la tesis de que el comunismo era indestructible y, por tanto, se debía aprender a convivir con él. El Obispo polaco de Roma partía de la tesis contraria: el comunismo podía —y debía— ser destruido. La historia le dio la razón al polaco. Oves, tras su debacle mexicana, pasaría varios años en las frías bibliotecas vaticanas para después ir a carenar a una parroquia de El Paso, Texas, donde predicó a los inmigrantes mexicanos y comenzó a escribir una historia de la Iglesia en Cuba que nadie sabe cuán adelantada estaba ni adónde fue a parar tras su muerte el 4 de diciembre, fiesta de Santa Bárbara, de 1990, con sólo 62 años de edad. Tras muchos meses de ausencia de monseñor Oves, el 20 de febrero de 1980, como un curioso regalo de cumpleaños, monseñor Meurice fue nombrado administrador apostólico de La Habana. Cuarenta y cinco días después, el 4 de abril de 1980, comenzó la crisis de la Embajada del Perú en La Habana, seguida por el éxodo del Mariel y la ola de pogromos organizada por la Seguridad del Estado y el Partido Comunista de Cuba con el fin de aterrorizar a los cientos de miles de ciudadanos que deseaban escapar del "paraíso" socialista. Meurice fue a ver a José Felipe Carneado, aquel estalinista de pura cepa encargado de los "asuntos religiosos" en el Comité Central del Partido. Meurice le dijo que era inaceptable que el gobierno cubano se comportara como una banda de delincuentes; que aterrorizar, patear y linchar a ciudadanos en plena calle por el simple deseo de abandonar el país era inaceptable. Carneado le repitió la versión oficial del gobierno: que ninguno de aquellos horrores estaba sucediendo realmente. La desfachatez con que mentía el viejo estalinista hizo explotar al obispo. Meurice, dando un puñetazo en el buró, le gritó: "Coño, tú sabes que es verdad todo lo que te estoy diciendo". Si es cierto ese cuento que escuché hace tiempo, mi teoría es que ese puñetazo y ese coñazo le costaron a Meurice el arzobispado de La Habana. El 1 de enero de 1981 yo tenía 16 años, pero aún recuerdo la homilía de Meurice esa noche en la Catedral de La Habana. Después de rememorar el horror del año que acababa de concluir, se refirió al deseo confeso del gobierno de expulsar del país a todo aquel no se plegara a sus planes. Dijo algo así como que "no se hagan ilusiones, nosotros hemos estado quinientos años en Cuba, y dentro de quinientos años seguiremos aquí". Las homilías de Meurice en aquella época duraban una hora, y uno podía oír una mosca volando en la Catedral. Y nada de lo que decía podía agradar a los mandantes. Quizás fue por eso que unos meses después, Meurice volvió a su arquidiócesis de Santiago. Finalmente, monseñor Jaime Ortega fue nombrado arzobispo de La Habana el 20 de noviembre de 1981. Hoy todos los medios de prensa han recordado las palabras de Meurice ante el papa Juan Pablo II en Santiago de Cuba el 24 de enero de 1998: "Le presento además, a un número creciente de cubanos que han confundido la Patria con un partido, la nación con el proceso histórico que hemos vivido en las últimas décadas, y la cultura con una ideología" Los comunistas suelen ser rencorosos. A Meurice nunca le perdonaron ese discurso, la gallardía y la verdad de ese discurso. Los que estuvieron cerca de él en sus últimos años como arzobispo de Santiago saben bien lo tuvo que soportar por haber dicho públicamente aquellas palabras. Para terminar, les cuento una anécdota. Baste decir que quien me la contó tiene por qué saberla y es persona confiable. Poco después de la visita de Juan Pablo II a Cuba, los obispos cubanos acudieron a Roma para la habitual vista ad limina que hacen al papa los obispos cada cinco años. Juan Pablo II fue saludando a los cubanos uno a uno. Al llegar ante Meurice, le tomó las manos, se sonrió y se quedó mirándolo con aquellos implacables ojos polacos. "Pedro Meurice" —le dijo, y se quedó un momento en silencio, apretándole las manos—. "¡Así deben ser los arzobispos!" Descanse en paz, Pedro Meurice.

miércoles, 6 de julio de 2011

Gory: Mención obligatoria

En estos días quiero compartir varios documentales de Jorge Moya sobre artes plásticas cubanas. Empiezo con “Mención obligatoria” dedicado a Gory, uno de los grandes fotógrafos cubanos que se ve con el placer y la intensidad de un thriller.


Gory Mencion Obligatoria from jorge Moya on Vimeo.

Souleymane Coulibaly

Memoricen este nombre: Souleymane Coulibaly. Juega por Costa de Marfil, con dieciséis añitos ha sido el goleador del campeonato mundial sub 17. Nueve goles en cuatro partidos. Rapidez, regate, delicadeza en el toque, potencia en la arrancada y el disparo, visión de juego, olfato a gol y liderazgo. El sueño de cualquier entrenador. Disfruten el resumen de sus goles en el mundial.

Período Especial: Vigésimo Aniversario

Hasta ahora ningún medio ni institución oficial ha tenido en cuenta que este año se cumple en Cuba el XX Aniversario del Período Especial. Quizás la causa de esta omisión es que dos décadas de penurias agudas le dan a lo pasajero del concepto un nuevo alcance. Recordemos que antes de la aparición del concepto la palabra “período” era usada como eufemismo por “mestruación” lo cual alentaba la esperanza de que el “Período Especial” fuera cosa de tres o cuatro días. O una semana a todo reventar. Pero ante la persistencia del “período” y la dura cotidianidad de lo especial creo que va siendo hora al menos de cambiarle el nombre a N.E. o sea, Nuestra Era (que también serviría como siglas de Nuestra Escasez).

Ha llegado el momento de darle al Período Especial el reconocimiento que se merece. Pasarlo de la categoría de lo transitorio a reconocerlo como la fase superior y última de la Revolución Cubana. Si lo comparamos en sus dimensiones y alcance con las fases previas entenderemos que todo lo anterior fue apenas una preparación para lo que vendría. Celebremos por ejemplo el próximo 2 de agosto el XX aniversario del inicio de los Juegos Panamericanos de La Habana, evento animado por su colorida mascota el Tocopán de quien se dijo que era el animal más voraz del mundo porque había consumido en dos semanas la comida anual de un país entero. No hablemos de epidemias de neuritis, de apagones o accidentes en bicicletas ni nos hagamos eco de esos estudios insidiosos que el Período Especial aumentó la mortalidad de las personas mayores en un 20%. Concluyamos como lo hace wikipedia que:

La malnutrición del Período Especial creó epidemias pero también tuvo efectos positivos. Manuel Franco describe el Período Especial como “el primer experimento natural y probablemente el único, nacido en circunstancias desafortunadas donde amplios efectos sobre la diabetes, las enfermedades cardiovasculares y todo tipo de mortalidad han estado relacionados con una sostenida y amplia pérdida de peso como resultado del incremento de la actividad física y la reducción del consumo calórico”

Lleguemos más lejos y exijámosle a la UNESCO que declare al Período Especial como Patrimonio de la Humanidad. Reconozcamos que Cuba más que un eterno verano o un eterno Baraguá: Cuba es, después de todo, un infinito Período Especial. Cambiemos el primer artículo de la constitución, ese que dice que “Cuba es un Estado socialista de trabajadores, independiente y soberano, organizado con todos y para el bien de todos, como República unitaria y democrática, para el disfrute de la libertad política, la justicia social, el bienestar individual y colectivo y la solidaridad humana” por algo así como “Cuba es un Período Especial que se inició en 1991 y su cola gigante no se detendrá jamás hasta conquistar el pancito que le toca por la libreta”
Honremos pues, compatriotas, el Período fundamental de nuestra historia.

martes, 5 de julio de 2011

En el béisbol habrá crisis pero...

... en falta de libertades Cuba sigue siendo una potencia a tener en cuenta. En el ranking anual de la Freedom House Cuba sigue integrando el selecto grupo de los países menos libres del mundo encabezado por el campeón indisputable, Corea del Norte. No obstante aquellos defensores del honor patrio que disputan el derecho de que Cuba ocupe posiciones más cercanas a la cima (o sima) todavía hay margen para el debate. Aquí va el fragmento del informe dedicado a Cuba:

2010 Key Developments: After prolonged negotiations with the Roman Catholic Church and the Spanish government, Cuban authorities in 2010 began releasing the 52 remaining political prisoners from a 2003 crackdown on independent journalists and dissidents. In September, the government announced that it would lay off 500,000 employees, about 10 percent of the country’s labor force, and opened 178 activities and professions for self-employment and private cooperatives. In November, President Raúl Castro announced that the long-delayed sixth congress of the Cuban Communist Party would be held in April 2011.
Political Rights: Cuba is not an electoral democracy. Longtime president Fidel Castro and his brother, current president Raúl Castro, dominate the one-party political system. The Communist Party of Cuba (PCC) controls all government entities from the national to the local level. All political organization outside the PCC is illegal.
Political dissent, whether spoken or written, is a punishable offense, and dissidents frequently receive years of imprisonment for seemingly minor infractions. The absolute number of political prisoners in Cuba decreased from 201 in 2009 to 163 in 2010. While the government agreed in July to release the remaining 52 people arrested in the March 2003 crackdown, it missed a November 7 deadline for all 52 to be released, as a final
group of 13 prisoners refused to agree to leave Cuba. Official corruption remains a serious problem.
Civil Liberties: Freedom of the press is sharply curtailed, and the media are controlled by the state and the PCC. The government considers the independent press to be illegal. Independent journalists are subjected to ongoing repression, including terms of hard labor and assaults by state security agents. Access to the internet remains tightly restricted, and it is difficult for most Cubans to connect in their homes. While the Roman
Catholic Church inaugurated its first seminary in the country since the 1959 revolution in 2010, official obstacles to religious freedom remain substantial. Churches are not allowed to conduct educational activities, and church-based publications are subject to censorship by the Office of Religious Affairs. The government restricts academic freedom. Teaching materials for subjects including mathematics and literature must contain ideological content. Limited rights of assembly and association are permitted under the constitution. However, as with other constitutional rights, they may not be “exercised against the existence and objectives of the Socialist State.” The unauthorized assembly of more than three people is punishable with up to three months in prison and a fine. This rule is selectively enforced and is often used to imprison human rights advocates. The Council of State, headed by Raúl Castro, controls both the courts and the judicial process as a whole. Freedom of movement and the right to choose one’s residence and place of employment are severely restricted.
Attempting to leave the island without permission is a punishable offense. Cuba has performed well on gender equality issues; about 40 percent of all women work, and they are well represented in most professions.

Los cubanos y el hambre


Los cubanos suelen sentirse extraños ante la palabra “hambre”. Ya sea por vanidad o modestia asumen que el hambre de verdad es asunto de otras regiones, otras épocas. Como si admitir haber estado expuestos a ella disminuyera su humanidad. Pero ese escrúpulo nacionalista no es necesariamente espontáneo. La experiencia más generalizada del hambre en los últimos años –la que abarcó desde 1991 al 94- fue atenuada por el gobierno a través de todo un dispositivo lingüístico que intentaba disolverla en conceptos como “polineuritis”, "neuropatía periférica”, “neuritis óptica”, “Período Especial”. Eufemismos para nombrar una condición que venía acompañada por una extraña epidemia de mareos y desmayos en las horas críticas del mediodía. (Se cuenta que un Ministro de Salud fue destituido por haber pronunciado la palabra prohibida cuando Fidel Castro le preguntó por las causas de la debacle. Estudios posteriores, sin embargo, han confirmado su diagnóstico). En esa adulteración oficial de la realidad tampoco estuvimos solos. En los “Relatos de Kolimá” que ya mencionaba hace un par de días también se da cuenta de cómo en los campos soviéticos de trabajos forzados las autoridades desarrollaron su propia guerra de palabras contra el hambre, como si no hubiese nada más desestabilizador que llamar a las cosas por su antiguos y simples nombres.

[…] y finalmente, la célebre distrofia alimentaria, la enfermedad de los famélicos, a la que solo después del bloqueo de Leningrado se empezó a llamar por su verdadero nombre. Hasta entonces se había denominado de diversas maneras: AFA, enigmáticas iniciales en los diagnósticos de las historias clínicas que se traducían como agotamiento físico agudo; o, más a menudo, poliavitaminosis, una magnífica palabreja latina que indicaba la insuficiencia de varias vitaminas en el organismo humano y que tranquilizaba a los médicos al haber encontrado una fórmula latina, cómoda y científica, para referirse siempre a lo mismo: el hambre.

lunes, 4 de julio de 2011

Truco viejo

Esta noticia se caía de la mata: tanto Chávez hablar de su enfermedad, tanto dejar que se especulara sobre su alejamiento del poder para aparecerse en Caracas de sorpresa. Viejos trucos aprendidos de su jefe: cuando la cosa está mala mantenerse callado y justo antes de recuperarse crear falsas esperanzas a los que les gustaría verlo del otro lado. Pero la gente no aprende y siempre se las arregla para sorprenderse como si fuera la primera vez.

domingo, 3 de julio de 2011

Un comentario

A veces –cuando el tema lo amerita- un comentario de un lector me obliga a subirlo a un nuevo post para que el debate que pueda generar no se pierda bajo el peso de post más recientes. Ese es el caso de un comentario que me hace un lector a propósito de un post sobre Israel Cantor.


Por cosas que ud ha dicho antes en su blog se que admira mucho la salsa americana muchas veces en detrimento de la onda cubana de cuba, pero cuando uno aprendio a moverse con israel y seis semanas, bailar con tito puentes es la cosa mas aburrida del mundo...lo puede hayar gracioso y hasta musicalmente bueno pero nada qe ver con la cosa rica de temas como este!
Debo aclarar que:

1.- El post no es mío sino de mi amigo el poeta Emilio García Montiel quien, vale apuntar, es un bicho raro en su generación. Mientras la mayoría de sus contemporáneos nos girábamos hacia la música norteamericana o el rock inglés (cuando no los descorazonados baladistas en español, algún que otro grupo local y hasta el merengue dominicano) él siempre fue un apasionado de la música cubana “vieja”, esa que parecía existir solo para apaciguar la nostalgia de nuestros abuelos. Un ejemplo revelador sobre la marginación que sufría esa música: en los 70 buena parte de los viejos grupos cubanos encontraron un espacio televisivo en “San Nicolás del Peladero”, programa dedicado a satirizar el pasado republicano “para que el pasado sea pasado y no vuelva nunca a retornar” como machacaba su canción tema. La gran tradición musical cubana se convertía así en la banda sonora de un pasado despreciable.

2.- No creo que haya dicho o hecho nada en detrimento de la música cubana. En detrimento de la música cubana estuvo el desprecio y la marginación de lo mejor de nuestras tradiciones musicales por una parte y el ataque a una de las principales fuentes del desarrollo de la música cubana en el siglo veinte que fue el intenso consumo e intercambio con la música norteamericana.

3.- En su mejor momento la salsa retomó el legado musical cubano y lo desarrolló allí donde los músicos y los bailadores cubanos lo habían abandonado. Fueron los salseros, especialmente los boricuas, no sólo los que se encargaron de recuperar ese legado sino de que los cubanos volviéramos a apreciarlo. Cuando Arsenio Rodríguez había sido olvidado en su propio país afuera, en cambio, se convirtió en una de las figuras de referencia de la salsa. Que luego se haya querido demostrar que la salsa se derivó directamente de la bomba y la plena es algo bastante ridículo que no creo que alguien, excepto los nacionalistas obcecados de siempre (valga la redundancia), se lo crea.

4.- Nostalgia y chovinismo aparte admiro mucho la obra de Van Van e Irakere. En su época sin duda fueron lo más innovador en la música popular bailable. Si el primer disco que me compré al llegar a Nueva York fue el de un concierto de Gillespie tocando con Chano Pozo el segundo fue el primer disco de Van Van, inencontrable en Cuba en aquellos años. Sin embargo, también reconozco que eran apenas dos buenas bandas frente al aluvión de agrupaciones boricuas de la época de primer nivel. Y que las primeras grabaciones de Van Van no le hacían justicia al grupo aunque en nuestra memoria suene impecablemente. Y sospecho que Juan Formell piensa lo mismo que yo pues en los últimos años se ha dedicado a regrabar muchos de aquellos primeros números que lo hicieron famoso aunque esta vez no cuente, por desgracia, con la gracia de voces como las de El Lele e Israel.

sábado, 2 de julio de 2011

Relatos de Kolimá

Los “Relatos de Kolimá”, la monumental colección de relatos del escritor ruso Varlam Shalámov, puede concebirse –entre otras cosas- como un tratado sobre la capacidad humana de soportar el dolor o sobre el sentido mismo de la condición humana en circunstancias extremas. Shalámov sabía de lo que hablaba. Había pasado dieciséis años en los peores campos de trabajo de la Siberia, campos que hacían parecer aquél que describía Solzhenitsyn en su novela “Un día en la vida de Iván Denísovich” un lugar de veraneo. No exagero. “Relatos de Kolimá” es una lectura reveladora como pocas porque al describir a seres humanos en condiciones mucho más allá de lo soportable nos hace sumergirnos en lo que queda cuando todo rastro de civilización y bondad ha sido vencido.

Quiero proponerles este fragmento en el que salvando la infinita distancia que había entre aquellos campos siberianos y la cotidianidad cubana se pueden sorprender ciertos rasgos comunes que marcan ambos mundos: la destrucción de la noción y el sentido del bien, la ridiculización de todo escrúpulo moral, el contagio de una ética, una estética y hasta un lenguaje delincuencial y el, a menudo, mezquino papel de los intelectuales. Salvando las infinitas distancia, insisto, háganse las traducciones apropiadas: "campo" por "Cuba", "mundo libre" por "afuera". [Los subrayados son, por supuesto, míos].


El jefe del campo es inmoral y cruel; el educador, falso; el médico inmoral; pero todo eso son minucias comparado con la fuerza corruptora del mundo del hampa. Porque los primeros, a pesar de todo, son hombres y, aunque sea de vez en cuando, algo humano asoma en ellos. En cambio, la gente del hampa no son personas.

La influencia de su moral sobre la vida en el campo es ilimitada y lo abarca todo. El campo de trabajo es una escuela negativa de la vida, negativa por entero y en todos los sentidos. Nadie sacará nunca del campo nada útil, ni el propio preso, ni sus jefes, ni los guardianes, ni los testigos involuntarios –ingenieros, geólogos, médicos- ni los superiores, ni los subordinados.

Cada minuto de la vida en el campo es un minuto envenenado.

Tantas son allí las cosas que el hombre no debe saber, que no debe ver, que si las ha visto, más le valdría morir.

Allí el preso aprende a odiar el trabajo, y no hay nada más que pueda aprender.

Allí se le enseña a adular, a mentir, a hacer pequeñas y grandes ruindades; allí se vuelve egoísta. Al regresar al mundo libre, descubre que no solo no ha crecido durante sus años en el campo, sino que sus inquietudes se han estrechado, se han vuelto míseras, groseras.

Las barreras morales se han desplazado hacia algún rincón apartado de su ser. […]

Un joven campesino caído en prisión ve que en este infierno sólo los delincuentes viven relativamente bien, que solo ellos cuentan, que los teme incluso la poderosa autoridad. Siempre andan vestidos y comidos y se ayudan los unos a los otros.

El campesino se pone a reflexionar. Y le empieza a parecer que la verdad de la vida en el campo está del lado del hampa y que solo imitándolos en su proceder conseguirá salvar de verdad el pellejo. Resulta que hay gente que puede vivir incluso en el mismo infierno. Y el campesino empieza a imitar a los hampones en su conducta, en sus actos. Asiente a cada una de sus palabras, está dispuesto a cumplir cualquiera de sus encargos y habla de ellos con miedo y veneración. Se apresura a adornar su léxico con palabrejas de su argot. Nadie, ninguna persona que haya estado en Kolimá, sea hombre o mujer, preso o libre, se ha podido desprender del argot del hampa.

Estas palabras son una droga, un veneno que penetra en el alma del hombre, y es justamente con el dominio del dialecto del hampa que empieza el acercamiento del bulto [preso no común] al mundo del crimen.

El intelectual recluso está oprimido por el campo. Todo lo que le era más querido ha sido pisoteado hasta convertirse en polvo; la civilización y la cultura se despegan de él en el plazo de tiempo más breve, un tiempo que se puede medir por semanas.

El puño y el palo son los argumentos de una discusión. Un culatazo, unos cuantos dientes rotos, los métodos de persuasión.

El intelectual se convierte en un cobarde, y su propio cerebro le apunta cómo justificar sus actos. Y puede convencerse de cualquier cosa, situarse en cualquiera de los bandos en disputa. El intelectual ve en el mundo del hampa a unos “maestros de la vida”, a unos luchadores a favor de los “derechos del pueblo”.

Un buen sopapo, un golpe, convierte al intelectual en el sumiso criado de cualquier Fulano o Mengano.

La persuasión física se trueca en persuasión moral.

El intelectual queda espantado para siempre. Su espíritu se ha quebrado. Y este miedo y esta alma quebrada los lleva consigo al regresar al mundo en libertad.

La frescura de la música vieja

Vin Gordon y el resto de la sección de metales de los Wailers, el grupo que acompañaba a Bob Marley se presentó anoche en The Americas Society. Viejos y un poco oxidado en los solos es de cualquier manera una maravilla como atacan el ska y el reggae, con la frescura suave conque se puede tocar una música que creció con ellos, en ellos. Es una lástima que no tenga a mano un video de ellos tocando en vivo pero ahí va una pieza de su repertorio.

Israel Kantor: se cumplen cinco años

Esta nota me la mandó ayer Emilio García Montiel pero no la pude subir hasta hoy:

Hoy se cumplen cinco años de la muerte de Israel Kantor. Ni su nombre artístico, ni su nombre real (Wilfredo Israel Sardiñas Domínguez) se registran en ese laberinto que es el Diccionario Enciclopédico de la Música Cubana de Radamés Giró; omisión, tal vez, menos sorprendente que el hecho de que su única mención en Wikipedia sea en alemán. Aunque se le recuerda mayormente por sus éxitos con Los Van Van –con quienes, hasta su exilio en 1983, cantó unos cuatro años- para esa época ya había pasado por otros conjuntos como el de Meme Solís y Neosón. En 2006 fue nominado al Grammy Latino por su disco Tradición, con su Tropicana All Star, galardón que finalmente sería otorgado a Bebo Valdés. Su homenaje al Benny sigue siendo, sino el mejor, uno de los mejores que alguna vez se le haya hecho al Bárbaro del Ritmo. Fuera o dentro de isla, su voz es, a mi juicio, uno de los lujos del son cubano.
Video Seis semanas


(Por cierto, encontré esta nota necrologica de Pedro de La Hoz sobre Kantor,y me llamó la atención cómo sutil -y contradictoriamente con lo que supuestamente sería su adscripción gubernamental- admite el éxito comercial en el exilio como rasero para determinar el provecho ( o no) de haberse ido de la isla. Obviedad elemental del concepto de libertad. Eso, entre otras cosas, pero ya no quise ponerme a comentarla) 

viernes, 1 de julio de 2011

Gorki en Praga

Hace unos días Gorki Águila asistió al Festival United Islands de Praga. Ante la negativa del gobierno a dejar salir al resto de los miembros de Porno para Ricardo para participar se presentó acompañado de músicos checos. Abajo el reporte del canal 41 de Miami: