jueves, 24 de mayo de 2012

Justicia


Eusebio Leal, reparador mayor de edificios, (primero en obtener licencia particular para hacerlo años ha) viaja a Washington. Muestra algunas de sus obras (después de todo es un artista) y comenta cuántas cosas más podría hacer si los desterrados le cubrieran los gastos. Un exiliado (porque exiliado tiene que ser el autor de tamaña pesadez) le pregunta por las casas confiscadas, si (ya que les están pidiendo dinero para repararlas) tienen algún plan de devolverlas. Leal, sonríe, condescendiente. Cuánta mezquindad, cuánta roña enquistada debe tener alguien que ante un proyecto tan vasto y generoso sólo se le ocurre pensar en la casa que perdió cincuenta, treinta, diez años atrás. Una casita que seguro que ahora está hecha mierda y que valdrá menos que las reparaciones que habría que hacerle. Leal dice que exigir la devolución de las propiedades confiscadas es como pedir a la Revolución francesa que le devuelvan la cabeza a Luis XVI. Él y el público ríen. Relajadamente. Como si no se dieran cuenta que sin querer han dado con la definición de la justicia: restituir lo que no puede ser restituido. La cabeza, la casa o la tranquilidad confiscada. Volver a poner las cosas en el lugar donde ya no podrán estar, esa ilusoria devolución del equilibrio.

No estoy seguro que si le hubiesen reclamado justicia por algún fusilado habría hablado de la cabeza de Luis XVI. Lo seguro es que habría causado menos gracia.  

9 comentarios:

Náusea dijo...

Pero hay que ser maricón, o miserable, y Leal es ambas cosas. Bueno, no vale la pena pedirle a un esbirro de oficio que se comporte como si no lo fuera. En resumen de cuentas, el problema no es que este HP tenga la cara de concreto, sino que hayan cubanos tan comemierdas o indignos como para seguirle la corriente y hacerle el juego.

Laz Red dijo...

se acaba de subastar un lam en shotheby por $4.56 millones [record para un lam] tambien se le debiera preguntar por ello al leal

H en NY dijo...

Si le hubieran reclamado un fusilado, hubiera dicho que eso es como reclamar una propiedad confiscada...

Eso y el cielo congestionado por aviones de Alarcón son de las respuestas joeputescas que se inventan esa gente...

Anónimo dijo...

Bien dicho Enrisco, un saludo.

Anónimo dijo...

Sorprende como personas cultas e inteligentes se embarran en este patinero de explicaciones apresuradas. Alarcon ya habia sentado un buen antecedente en su antologico papelazo UCI - Eliecer Avila. Pero esta ultimo chiste de Eusebio Leal acaba de subir la parada.
En primer lugar hay que tener muy poca verguenza para pedir apoyo a las personas que mas han sufrido y padecido 50 anos de abusos y el secuestro de la nacion. Ahora si es como si le pidieran a los herederos amigos o familiares de los Reyes de Francia decapitados(si quedo alguno) ayuda para arreglar el castillo de Versalle en donde piensan sus ejecutarse coronarse nuevamente reyes de Francia. Duro de verdad.
No es posible devolver las cabezas de los reyes de Francia como tampoco o es posible devolverle la vida a los millones de cubanos que la han perdido en todos estos anos. Tampoco pueden devolverle a una nacion completa el punto donde quedo antes de empezar a ser destruida.
Cuba transita hacia un evidente capitalismo. Estan construyendo (o intentando construir) lo que destruyeron. Regresan a las mismas formas de produccion o propiedad segun el decir de los manuales marxistas. Las razones por la que se expropiaron a legitimos duenos de sus propiedades dejaron de servir y para colmo le piden entonces apoyo a los decapitados o su descendencia negandole incluso su derecho a recuperar lo que era de ello. Entonces la Revolucion termino siendo un "quitate tu para ponerme yo" Esta cabron ... tanta desverguenza.
Los Castro-Luises y sus voceros se niegan entonces a devolver las cabezas que dacapitaron en su camino a reinstaurar la Monarquia que derrotaron. Eso es cinico con mayusculas.Ees mas es CINICO.

JLSF dijo...

1- Fidel Castro entra en La Habana
3- Fidel Castro expropia La Habana y se la queda
4- Fidel Castro echa a patadas a los antiguos dueños so pena de fusilamiento o cárcel
5- Fidel Castro destruye La Habana hasta los cimientos
6- Fidel Castro manda a un tracatán a pedirle al que echó a patadas en (4) que le de dinero para arreglar La Habana que destruyó en (5)
7- El exiliado pregunta por lo que se le expropió en (2)
8- Fidel Castro lo acusa de extremista y se compara a sí mismo con Robespierre....


En fin, que lo único que tiene lógica es la pregunta del exiliado y la comparación con Robespierre, con la única diferencia que Fidel Castro ha durado más tiempo y ha destruido más cosas.

Tersites Domilo dijo...

Pero lo curioso que es que Eusebio Leal, tan amante de la arquitectura, no haya dicho que eso sería como reclamar los palacios, lo cual es más exacto, pero menos conveniente para la idea que él quiere dar... Y, técnicamente, sí se podría pedir la devolución de la cabeza de Luis XVI, lo que no se podía devolver era la vida.

Y sin embargo, y sin embargo... Eusebio Leal al final será una de las figuras más ambivalentes de este medio siglo gris: Vendió el alma —o la regaló, no quiero dudar de su sinceridad— por salvar La Habana. Lo que queda de la ciudad, en buena medida, se lo debemos a él. Y con su pacto faustiano viviremos hasta que exista La Habana. Un día se recordará con gratitud al hombre que estuvo dispuesto a todo —al sacrificio, a la traición, a la humillación, a la apostasía, a quién sabe qué más— por salvar la ciudad que amaba (que amamos). Un personaje borgiano, podríamos decir...

Tersites

Náusea dijo...

Hay otras posibles razones por la conducta de Leal aparte de amar la arquitectura. Razones similares a las que bien pudiera tener el Cardenal Ortega por su conducta colaboracionista. El chantaje suele funcionar, y el castrismo es un chantajista de primera.

Anónimo dijo...

Yo conozco a dos miserables de esos de los que habla nausea en su primer comentario y cada vez que pueden van a hacerle la pelota al "tio" eusebio. En la habana o en Madrid lo mismo da...que triste de ESA mierda hemos regado los cubanos este mundo...