miércoles, 1 de diciembre de 2010

Celebraciones

Mientras los listillos de Habaguanex celebran el centenario del nacimiento de Lezama con una cena de ficción Manuel Sosa escoge una experiencia más cercana a la vida del poeta:



ESCRITOR EXILIADO VIAJA A LA HABANA




(para experimentar ostracismo oficial)


Por Yodelsis Cadalso


Con motivo del centenario del insigne poeta José Lezama Lima, las autoridades cubanas han efectuado una serie de homenajes, y han desarrollado múltiples actividades que pretenden celebrar el importante hecho: reediciones, reaperturas de museos, devolución de ejemplares robados a Trocadero 162, blanqueamientos de tumbas, musicalización de poemas, cenas lezamianas, entre otras. Sin embargo, la más inusual de todas corresponde a la “experiencia en carne propia de ostracismo oficial”, llamada así por reflejar lo que fueran los últimos años de la vida del escritor, sumido en el olvido y la indiferencia por parte del gobierno y la jerarquía cultural.


Por la módica suma de 800.00 CUC, y durante todo el mes de diciembre, algunos creadores exiliados podrán revivir la misma suerte del autor de Paradiso. Según Manuel Sosa, escritor residente en Atlanta y hasta ahora el único que ha viajado para probar suerte, la experiencia consiste en mudarse para la capital de la isla, sobrevivir ese mes a base de 120 pesos y cartilla de racionamiento, recibir visitas esporádicas de otros escritores y cultivar la ironía como recurso de salvación.


Este peculiar homenaje, propiciado por el Ministerio de Cultura en coordinación con el Ministerio del Interior, ofrece la posibilidad de asumir una perspectiva más traumática sobre el destino del artista como contrapartida al Poder. “Encerrado en mi casa provisional, miraré al mundo del mismo modo que lo hacía el Maestro”, explica Sosa, “descubriendo relaciones inusuales entre las cosas, convirtiendo el asedio de la realidad en imagen redentora”.
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