lunes, 16 de noviembre de 2009

Adrián Meshad R.I.P.


Esta semana murió Adrián Meshad, escritor cubano exiliado, editor del diario digital 7 Días y del blog La Rana Pelúa. Un amigo común me envía este texto en su memoria:

Mi Adrián
Lo conocí una noche en una reunión de activistas comunitarios. Alguien me había alertado que otro cubano también asistiría a la reunión. Siempre es peligroso conocer otro cubano. Somos animales desconfiados. La vida nos ha enseñado a recelar, sobre todo de otro cubano y si es periodista la precaución debe ser doble.

Conocer otro cubano siempre es un ritual donde cada cual va sacando sus propias conclusiones. De qué lugar eres, en qué año viniste, por dónde, cómo, por qué, con quién. Es un minucioso y no muy discreto interrogatorio en busca de la clave suprema: ¿Qué piensas del gobierno cubano?

Pasamos la prueba. Muchas cosas en común. Salió de Cuba en 1978, después de cumplir años de prisión política. Más que salida, escape. Varios días en el mar, todo por lograr vivir donde se respete su individualidad. Paga –como todo exiliado- su cuota de desarraigo. Conoce de esto desde niño. Es hijo de inmigrantes libaneses, ese mundo nómada será siempre su forma de vivir. No reconoce fronteras. Es hombre de mundo desde antes de salir de Cuba.
Va a prisión por publicar fuera de Cuba sin el permiso oficial. De adolescente se codea con lo que vale y brilla de la cultura. Estudia Historia del Arte en la Universidad de La Habana.
Su llegada a Miami no es fácil. La sospecha viral de la que sufrimos hace que sus criterios independientes sean vistos con malos ojos cuando ejerce su trabajo como Director de Noticias en estaciones de radio.
De nuevo al desierto de la vida, la larga caravana. Va a poner su tienda en Costa Rica que lo recibe con cariño. Gana el Premio Nacional de Narrativa por sus cuentos cortos. Imparte cursos de espiritualidad con su mejor aliada y cómplice, su esposa Ruth. Dirige un canal de televisión.
El Regreso: la vida le avisa lo efímera que es y regresa para recibir tratamiento médico. No cesa su labor. Es acreditado como periodista en la Casa Blanca. Entrevista a presidentes y personalidades, es respetado y admirado por colegas. Tiene su propia publicación virtual que le da la libertad que no logra en otros medios.
Todos estos logros, que harían sentir una sana envidia a cualquier mortal, no serian nada sino fueran acompañados por sus dotes morales y espirituales. Sabiduría con entrega, conocimiento con ética.
Bromista empedernido, de humor refinado. No acumula riquezas, solo amigos sinceros. Todo lo soporta menos la mediocridad. Busca la excelencia y la exige a los que trabajan con él. No sabe pedir y cuando lo hace es para otros. Practica la mayor de las virtudes: ser sincero con el mismo. Es visionario, trabajador incansable. Tomaría varias vidas para llevar a cabo todos sus planes. Cuando sabe que no puede dar más da su cuerpo para ser estudiado por la ciencia ,su ultima forma de servir aun después de muerto. Ejemplo supremo, otra forma de burlar lo efímero.
¿Quién puede decir que ha muerto Adrián? Muere lo que no se recuerda, lo caduco, lo inservible. Su partida nos alerta que tenemos que tener nuestra casa en orden, que hay que vivir hasta el ultimo momento. No rendirse aunque estés rendido.
Mi Adrián, el que conocí, con el que discutí, reí, peleé y aprendí a querer y respetar, ESE, no ha muerto.

Armando Álvarez

12 comentarios:

Anónimo dijo...

No conocía a Adrián Meshad q.p.d. pero el tener un amigo que escriba lo que aquí se publica sobre él, ya lo dice todo sobre su persona. Sin duda una gran pérdida colectiva.

Saludos,

MI

Anónimo dijo...

Un saludo afectuoso...donde quiera que esté

Lazaro Gonzalez dijo...

Lamentablemente no conoci a Adrian Meshad, es una de las cosas que nos pasa que no nos conocemos. Todo el respeto para el y mis sinceras condolencias para su familia y amigos.

Demonio Belfegor dijo...

Que bueno, un gusano menos !!!

Lazaro Gonzalez dijo...

El socio este que se hace llamar demonio y no es mas que un bobito a sueldeo, se dedica a ir blog por blog para ganarse la jabita de estimulo mensual. ya tuve el honor de recibir su visita.

Captain Morgan dijo...

Demonia Belfegor estar equivocada; porque no ser un gusano menos, sino dos.
Tu, demonia, olvidar contar a tu puta madre. Y mira que esa si tener la coneja llena de gusanos de toda tipa. Creo que a ella llamarle en el barrio juanita batallon, verdad, demonia?

terreno de pelota dijo...

Enrisco, yo tampoco conocía al colega y compatriota, y al leer el escrito de su amigo me quedó clara la dimensión humana y profesional de Meshad.
Acabo de revisar su revista on line, que espero le sobreviva como un ejemplo de su legado.

Circe dijo...

Qué pena!!

Conocí a Adrian Meshad y su esposa Ruth hace años en Costa Rica, donde yo tambien era extranjera; era una excelente persona! Y como Astrólogo era excepcional...

Anónimo dijo...

usted que publico en este blog, si conocio bien a adrian Meshad, comparto su opinion , yo tuve la dicha de conocerlo tambien , y si comparti bien poco con el me basto para saber que habalaba con una persona extraordinaria, autodidacta por exelencia, estudioso incansable, escritor,humorista por raices, tengo bellos recuerdos de el que no los cuento porque son mios, lo recordare siempre hasta la eternidad...

Sergio Arreola dijo...

Hey, tu demonio, no insultes el trabajo de una buena persona con tus estupideces, era una persona con talento y que tu no lo consideres asi no significa que lo sea indigente

Anónimo dijo...

Adrian Meshad: verdadero nombre Cresencio Mesa Roye. Lo cambio en Miami por razones legales que no viene a cuento mencionar.Cumplio un año de prision por desertar del SMO (en este caso UMAP (campos de concentracion). Nunca fue a la Universidad, sino fue autodidacta. Su novela 15 1/2 editada en Cuba quizas puede encontrarse en Amazon. Llego a USA a principios del 1980 en un bote junto a su hermano y varios mas.Fui su mejor amigo y compañero de trabajo por varias decadas. Le ayude a salvar la vida por problemas del corazon cuando regreso desde C. Rica a USA luego de violar los terminos de su residencia. No me arrepiento. Omito sus defectos. Que Dios lo tenga en la gloria (a pesar de ser ateo).
Leopoldo Perdomo

Julian Perez dijo...

Saludos. Me ha alegrado tener noticias de Perdomo en esta página. Ojalá pudiera tenerlas también de Armando Fornés, otro amigo común.

Perdomo rectificó algunos detalles inexactos y corroboro sus puntualizaciones: Mesa, gran amigo mío, estuvo preso, en efecto, por desertar de la UMAP, no por una publicación. También era inexacto que hubiera estudiado Historia del Arte, aunque tenía conocimientos más profundos (quizás menos sistemáticos) que muchos graduados, como suele ocurrir con los autodidactas. Las carreras universitarias están sobrevaloradas. Poco o nada he aplicado en mi vida profesional de lo que aprendí en la escuela de Matemáticas.

Muchos recordarán el programa Tránsto, que él escribía, y probablemente todos recuerden el lema ¨Crezcan los niños, no los accidentes¨, sin saber que es de su autoría. También escribió capítulos de Caritas y otros programas infantiles.

Cuando me fui de Cuba, mucho después de él, debido a su cambio de nombre tardé AÑOS en localizarlo. Hasta que a un día se me ocurrió googlear, en vez de Mesa Royé, su novela Quince y Medio y resultó ser que ya no la había escrito Mesa Royé, sino Adrian Meshad :) Así lo localicé y pude reanudar la amistad y visitar su casa en Maryland (Justo a tiempo, pues un par de años después fallecería)

Julián Pérez