jueves, 8 de enero de 2015

Y en un rincón del Caribe...


Un amigo me escribe sobre cómo los cubanos se están enterando del atentado ayer contra Charlie Hebdo. En Granma, (el único matutino nacional en un país sin apenas acceso a internet) me señala mi amigo que la portada -en contraste con rotativos de todo el mundo- no encuentra noticia mejor con qué encabezarla que una visita de Díaz-Canel a Camaguey, o sea, un recorrido del heredero al trono por parte de la finca. Añade mi amigo que "la noticia de la matanza en Paris sale en la quinta página y en ella no se menciona para nada que los asesinos eran islamistas" lo que hace más difícil entender por qué más adelante un líder musulmán en Francia no quiere que vinculen el crimen a su religión. Y eso que no se trata de una noticia que, digamos, afecte directamente a Cuba.

Conclusión: cuando hablen con alguien que venga de la isla más que las llamadas diferencias políticas tengan en cuenta que vienen de un lugar donde a nivel informativo su concepción del mundo es el equivalente a afirmar que la Tierra es plana. O sea, más o menos el mismo sitio de donde salimos todos hace años.