martes, 11 de diciembre de 2012

La ley y la trampa


Aunque sea un recurso burdo y repetido  el procedimiento de acusar a opositores políticos de delitos comunes -como en el caso de la reciente condena de Ángel Santiesteban por “violación de domicilio y lesiones” (la acusación inicial era por violación de domicilio, lesiones violación, robo con fuerza en las cosas y daños)- no deja de ser eficaz. No sólo permite encerrar al activista incómodo por un buen rato sin pagar un excesivo precio político sino que intenta destruir su reputación y sembrar la duda entre los que lo defienden. O ponerlos en la disyuntiva de defender un crimen común en nombre de la causa de que se trate, algo todavía más incómodo si entra en el terreno de la violencia doméstica.

En el caso de Santiesteban, ante la falta de pruebas que lo condenen o lo absuelvan, uno se tiene que atener a las evidencias. La evidencia –por ejemplo- de que Angel (a quien no conozco personalmente, por cierto) se ha comportado como lo haría un inocente y el gobierno, en cambio, con todos los ardides del que se sabe culpable. La resolución del escritor a no aceptar siquiera una multa por el incidente de que se lo acusa contrasta con el momento elegido por el gobierno para hacerle sentir el peso de la ley. La acusación viene desde  el momento en que mayor era el activismo de Santiesteban: tras un período de relativa calma y cuando parecía que el gobierno había desistido de encarcelarlo lo detienen junto con Rodiles por pedir la libertad de una abogada y es entonces que lo condenan a cinco años. (Todo esto bajo la supervisión –nunca se olvide- de un ministro del interior de quien se dice que baleó a su amante sin que nunca respondiera por ello). La condena al escritor se impone justo en los días en que el gobierno anuncia que va a aplicar con mayor rigor la licencia extrapenal, un modo claro de intimidar a todos los disidentes excarcelados para que limiten su activismo. No es difícil adivinar en todos estos hechos la implantación de un nuevo patrón represivo.

El escritor insiste en que a la mujer y al hijo los presionaron de cara al juicio y que al menos la mujer esta dispuesta a declararlo. La práctica es común por parte del régimen: madres afirmando que sus hijos eran delincuentes comunes, médicos dispuestos a declarar que un disidente golpeado en público ha muerto al día siguiente por causas naturales. Ante circunstancias así Ángel Santiesteban merece el beneficio de la duda mientras que un sistema que dispone de todos los medios para que la ley se tuerza en dirección a sus intereses, no. Lo menos que se puede decir  de Angel Santiesteban es que no ha tenido un juicio justo y eso bastaría para exigir su libertad. Eso también se puede decir de cada una de las personas condenadas por el sistema judicial cubano, sean culpables o no, pues lo mismo condena por delitos no reconocidos como tales por ningún sistema democrático que administra la severidad de las penas según la conveniencia política del momento. Lo que hace de estas condenas por venganza política algo más relevante que otras es que ellas permiten ver de modo más claro la falta de legitimidad de un sistema jurídico que condena y perdona sin tener el más mínimo respeto aún por sus propias leyes; que ha convertido su código penal en un conveniente sistema para intimidar a todo el que desafíe su poder; porque delata, más claramente que en otros casos, su franca y consistente arbitrariedad. Que en Cuba lo que se entiende por ley no es más que un pérfido sistema de trampas diseñadas excluivamente para que siempre ganen los mismos, para que siempre perdamos todos.

5 comentarios:

Cheito dijo...

Exelente.Sencillamente exelente.

Laz Red dijo...

exacto. por estos dias sin mas pretensiones que contrarrestar la pereza invernal propia de estos lares, revise -puntos y comas incluidos- todas las normas juridicas que rigen el sistema electoral kubiche en tanto caso particular del sistema juridico. conciso y espero que con seso, salio un mamotreto de mas de 100 paginas. no lo digo yo ni nosotros, lo refrendan ellos: es parte constituyente del sistema politico [de control, coercion y manipulacion social con el unico objetivo de legitimizar el poder biranico]. luego ante cualquier duda en cualquier caso -si la hubiese-, sigo el viejo precepto que conoce a tus amigos por los enemigos que tienen.
pd/ estuve viendo los videos de geandy con paquito, maria, enrisco, alexis y otros que no conozco y uno siente morrina por no estar ahi. un abrazo.

cubasno dijo...

Amén. Todo el andamiaje es tan conocido que se hace imposible creerlo, pero pone a todo el mundo en una posición imposible, así que lo único que se puede reclamar sin ninguna sombra de duda, como dices, es que haya un juicio justo, otro imposible. Además, todo el mundo conoce en Cuba cientos de casos de abuso doméstico incluso diario y cotidiano, quepasan como simples problemas privados de los involucrados sin que a la policía ni a nadie le importe una pinga las mujeres golpeadas o abusadas. El hecho de que se pongan de pronto tan morales y protectores de los débiles es cuando menos sospechoso, y cuando más evidencia pura y dura de que todo es uno de sus acostumbrados montajes.

PolO dijo...

Moraleja: No duermas con tu enemiga, ni la preñes.

versioncorta dijo...

El comportamiento de las autoridades y las leyes en general en Cuba funciona a imagen y semejanza de Fidel Castro. Es un sistema mafioso, absolutamente corrupto, inescrupuloso e inmoral. Cada vez que nace un sociopata inteligente una pila de gente se fastidia.