Ahora, que España tiene que golear para pasar a octavos finalmente alguien
descubre en El País que el equipo que dirige del Bosque no se caracteriza
precisamente por meter goles. "De los campeones del mundo, España es el
que levantó el trofeo habiendo marcado menos goles que nadie, siete"
Bueno, se equivoca el articulista. En realidad fueron ocho goles los que
necesitó España para proclamarse campeona. Hace cuatro años, justo al final del
Mundial yo escribía aquí mismo:
"Reconozco que a diferencia del resto de la humanidad no me sentí sobrecogido por el juego del equipo español al que le llaman el nuevo Brasil, los reinventores del fútbol y lindezas parecidas. Apenas una estadística: España ha triunfado con la menor cantidad de goles anotados en una copa del mundo (8). Incluso cuando el campeón apenas jugaba cuatro partidos (ahora son tres más) lo menos que se llegó a anotar fueron 11 (Italia, 1938) para no hablar de los 25 de Alemania en el 54 o los 18 de Brasil hace apenas ocho años. Sólamente en este mundial hubo cinco equipos que anotaron más que el español"
Luego de pasarse cuatro años diciendo que España había reinventado el
fútbol y que generaciones de futbolistas de todo el mundo tendrían que imitar a
la Roja, tras el varapalo holandés se reconoce que:
"En Sudáfrica 2010, la selección ganó los partidos de octavos, cuartos, semifinales y final por 1-0. Hace un año exactamente que España no gana un partido por tres tantos de diferencia y fue precisamente en la Copa Confederaciones celebrada también en Brasil, contra Nigeria. Dejando al margen la goleada (10-0) a Tahití, pura anécdota, resulta que España ha rentabilizado de tal manera su juego de control que le ha bastado casi siempre con marcar uno o dos goles para ir ganando partidos, uno tras otro"
