Blog personal y casi tan íntimo como una enfermedad venérea pensado también para liberar al pueblo cubano, aunque sea del aburrimiento. Contribuyentes: Enrisco (autor de “Obras encogidas” y “El Comandante ya tiene quien le escriba”), su alter ego, la joven promesa de más de cincuenta años, Enrique Del Risco. Espacio para compartir cosas, mías y ajenas, aunque prefiero que sean ajenas. Quedan invitados a hacer sus contribuciones, y si son en efectivo, pues mejor.
martes, 16 de junio de 2026
¡Abajo el colonialismo! (o viva, depende cómo se mire)
Debutó Francia en el mundial si nos atenemos a la superstición de las nacionalidades. Porque son 102 los jugadores nacidos en Francia los que juegan este mundial o un 8% de todos los jugadores del torneo. O sea, Francia A (23 jugadores nacidos en Francia de 26) juega contra Francia B (solo diez nacieron en Francia, el resto en Senegal). Otros dirán que África A juega contra contra África B lo que no hace sino reforzar la idea de que las naciones son pura convención entre las oficinas de inmigración y la de naturalización gracias después que de la ambición imperial usara al planeta un cubo de Rubik. Pero si vamos a dejar el tema del género a la percepción de los interesados ¿por qué no íbamos a hacerlo con el de la nacionalidad?
Digamos que el equipo que se identificaba como senegalés salió al terreno con mejor disposición que el equipo que se identificada como francés. Y por un buen rato a los primeros pareció serles más fácil llegar a la portería contraria que a los segundos. Pero los primeros no aprovecharon las oportunidades que tuvieron lo cual es pésima idea cuando tienes delante un equipo que se identifica como francés y dentro de ellos a un jugador que se identifica como Mbappé. Porque cuando un jugador se identifica como Mbappé no importa mucho cómo le haya ido en los últimos años. Le basta entrar en modo mundial para empezar a meter goles. Esta vez fue en el segundo tiempo en que empezó a conectar con Olise hasta que en un pase de este Mbappé recordó por qué se venden tantas camisetas con su nombre.
Barcola, recién entrado por Dembelé que durante todo el partido estuvo jugando a ser el hombre invisible, anotó el segundo tanto del equipo que se identificaba como Francia en el minuto 81 a pase de Rabiot. Pero entonces los africanos que se identificaban como tales y como los Leones de Teranga decidieron que ya estaba bien. Que si les habían pagado el pasaje hasta allí no iban a quedarse cruzados de piernas e Ibrahim Mbaye anotó un gol magnífico en el minuto 94. Este tanto sirvió sobre todo para despertar a Mbappé y cuando todavía los senegaleses seguían emocionados con su primer gol del mundial marcara otro a su cuenta. Ese segundo gol pone a Mbappé con 14 tantos a dos de Klose, el máximo goleador de los mundiales, y por delante de Just Fontaine como el mayor goleador de Francia en mundiales y de Messi, a quien le toca jugar un poco más tarde.
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