-¿Has visto algo?
-¿Qué?
-De lo que está pasando en Cuba.
-Por más que miro no veo nada.
-Claro, ¿no ves que la puerta esta cerrada?
-Ahora veo. Debe ser por eso que le dicen “conversaciones a puertas cerradas”.
-Sí, pero no hay nada oficial.
-Pero por el filito de la puerta, abajo veo unos pies. Dos pares de zapatos, para ser exactos.
-Uno frente a otro.
-No se mueven.
-Eso no quiere decir que no estén hablando.
-No se oye nada.
-Estarán hablando por señas.
-¿Por qué?
-Para que no se entere el enemigo.
-¿El enemigo de quién? ¿Del gobierno cubano o del americano?
-¡Qué sé yo! El enemigo de los dos.
-O sea, todos los demás.
-Más o menos.
-¿Esos son los zapatos de Trump o los de Díaz Canel?
-No sé, ahora todo el mundo usa tennis, son más cómodos.
-Te veo tenso.
-Yo no estoy tenso.
-Estoy repitiendo lo que acabo de escuchar detrás de la puerta. "Te veo tenso." dijo uno.
-No. Seguro dijo “libera a los presos”.
-Mira, están moviendo los pies.
-Ya empezó la pelea.
-No. Yo creo que están bailando.
-No, mira como uno le pisó el pie a otro.
-Sigo creyendo que están bailando pero no se ponen de acuerdo quién lleva a quien.
-En ese caso no hay dudas. Trump lleva el paso y el otro es el que tiene que seguirlo.
-¿Cómo estás tan seguro si hasta hace un momento decías que estaban peleando?
-Lo sé. Si mi presidente pelea, gana. Y si baila, es el que guía y marca el paso.
-Se alejan…
-Trump estará diciendo que hasta aquí llegó todo y mañana empieza el bombardeo.
-O le estará dando una vuelta de casino.
-Sí, él baila como nadie…
-Mira lo que dice aquí, en el teléfono.
-¿Qué dice?
-Que han llegado a un acuerdo.
-Esa noticia es una falacia comunista. Al enemigo ni un tantico así.
-Eso me suena. ¿No lo dijo…?
-¿Qué dice el acuerdo?
-Díaz Canel se va…
-Así, a enfrentar la justicia por todos los actos…
-No se va para donde quiera, tranquilo. Con la Machi y todas sus carteras. Y los Castro se quedan. Permitirán turismo a Cuba, entrada de petróleo, inversiones.
-Te lo dije, es una falacia.
-Parece una publicación seria.
-En ese caso se trata de una jugada estratégica magistral: los tienen contra la pared, ahora les exigen a aceptar la ayuda de Estados Unidos. La total destrucción de la coartada antiimperialista. Entrada de la economía de mercado, triunfo total del capital.
-Jejeje
-¿Cuál es la risa?
-En los comentarios uno dice que tanto alarde para terminar ayudando a la dictadura a seguir en el poder. Que al final Trump ha seguido los pasos de Obama.
-¡Comunistas!
-¿El del comentario? ¿Obama? ¿Trump?
-Todos.
-¿Todos?
-Todos menos Trump. A él le preocupa el pueblo cubano que, el pobre, está en las últimas.
-El pueblo. Ya se me había olvidado.
-Ese eres tú, un pobre diablo sin visión, pero alguien con la grandeza de nuestro presidente nunca se olvidaría del sufrido pueblo cubano.
-No. Esas comparaciones son superficiales. Lo importante es la esencia, que es totalmente distinta.
-¿Como la Coca Cola y la Pepsi?
-No, como la Coca Cola y el Cuba Libre. Porque eso es lo único que importa, la libertad.
-Mira, mira. Están volviendo a bailar. Ahora mejor coordinados, sin pisarse los pies.
-Táctica genial. Como decía “El padrino”: “mantén a tus amigos cerca y a tus amigos más cerca todavía”.
-¿Agarrándolo por el talle?
-Por donde haya que agarrarlo.
-¿Y Cuba Libre?
-Todavía es muy temprano para darnos un trago.
-Digo ¿y la democracia, la libertad, el pueblo cubano?
-¿Qué tú pensabas? ¿Que el presidente de la nación más poderosa del planeta se iba a poner al servicio de un pueblo miserable que no ha sabido luchar por su propia libertad? A lo único que se debe Trump es a los intereses de Estados Unidos.
-¿Y cuáles son los intereses de Estados Unidos ahora mismo?
-No sé. Ya lo sabremos en el momento adecuado.
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