lunes, 3 de diciembre de 2012

Reseña


Se me olvidaba comentar que en el mismo número de La Habana Elegante que anunciaba el fin de semana aparece una reseña de Emilio García Montiel de “Siempre nos quedará Madrid”. Vayan por delante los dos primeros párrafos:

Siempre nos quedará Madrid

 “A veces — dice Enrique Del Risco en sus memorias — escribir es eso: desquitarse de una realidad que siempre llevará todas las de ganar, una sofisticada declaración de impotencia.” Siempre nos quedará Madrid es, precisamente, una obra excepcional de tal exorcismo: la gravedad (o el fracaso, como el mismo Enrique lo define) del exilio madrileño aparece conjurada (desquitada) no sólo por la riqueza anecdótica con que se rememora esa realidad, sino, sobre todo, por su tono lúdicro, su vivacidad narrativa (pues estas son memorias con carácter de novela) y su hilarante ingenio reflexivo. Siempre nos quedará Madrid es, de hecho, un divertimento, un despliegue de humor en toda regla, pero no por ocurrencia costumbrista, sino por lucidez asociativa — al modo de Chandler, al modo, si se quiere, de Cabrera Infante, aunque sin la amargura y sin la impenitencia de la paronomasia— a partir de una vasta cultura expresada con desenfado. 
A ello concierne el hábil contrapunto entre la memoria “cubana” y la “española” que estructura el libro, cuidadosamente trenzado a partir de la trama particular de cada uno de los fragmentos de la cultura simbólica y material que construyeron esa experiencia: viaje, carencias, tradiciones, lenguaje, vivienda, familia, trabajo, escritura, música, amigos o política. El razonamiento de estos fragmentos no responde, sin embargo a una mera constatación irónica de la diferencias entre dos mundos, sino a un proceso de maduración (de humanización, diríase) de protagonistas que, como casi todos los exiliados del laboratorio revolucionario, se ven enfrentados al mundo con imperfecciones y temores no muy diferentes a los de la criatura del Doctor Frankenstein (y así mismo son observados). De aquí, la sucesiva ruptura de imaginarios que hilvana el trasfondo de las memorias: el que los protagonistas tienen de España desde Cuba, de España dentro de la propia España (porque el mundo, como se sabe se divide en dos, en Sevilla y Cádiz); de Cuba desde Cuba; o de Cuba (y de los cubanos) desde el mundo. En este sentido Siempre nos quedará Madrid puede ser clasificada no sólo como la novela de aprendizaje que es, sino también, incluso, como la primera guía razonada para el emigrante cubano.  
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3 comentarios:

  1. ¡Que bueno! Pues voy y me llevo la reseña (el enlace) a mi Facebook.
    Gracias.

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  2. Enrique:
    Por cierto, que varios post atrás te preguntaba, el libro lo he podido comprar vía amazon.es

    Yo tú ponía el link (http://www.amazon.es/Siempre-nos-quedara-Madrid-1/dp/1938978048)

    sin complejos, en el menu izquierdo. Nos harías un favor a tus followers :)

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  3. gracias por la sugerencia. ya la segui. puse enlace a amazon.es y amazon.com a amabos lados de la pantalla.

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