viernes, 7 de octubre de 2011

Más sobre el funk cubano (y algo sobre el soviético)

Mi insistencia con el funk cubano tiene dos buenos motivos. Uno es por las posibilidades que le aportaba el timbre cubano a un género afín. El otro es que, como demuestran las antologías más serias del funk cubano, este género no existe. Apenas resulta un leve desvío de la norma, pura anécdota. A duras penas le he podido exprimir a la discografía de la Monumental cuatro números que son lo que más se acerca a eso que llamamos funk, piezas por otro lado no sólo de una sorprendente calidad sino muy prometedoras de haber surgido en épocas más propicias. El caso es que el surgimiento de la Monumental coincidió con el período clásico del castrismo, la época de mayor control político y el apogeo de la persecución de todo lo que oliera a diversionismo ideológico. Una de las piezas más valiosas de esa cacería era –por supuesto- la música. Sólo así se logró interrumpir la que fuera –y todavía es- una de las más largas tradiciones de la música cubana: era extraer todo lo que le interesaba de la música norteamericana (y de cualquier otro lado) e irlo adaptando a sus necesidades de desarrollo y modernización.

Ese tráfico continuo entre ambas músicas lo demuestran los danzones de Enrique Peña con aires de ragtime, los experimentos danzoneros con el jazz que desembocaron en el mambo y la adopción del formato de la big band, los acercamientos del bolero al blues que derivó en el filin, la adopción de las jam sessions en forma de descargas y luego un largo hiato en el que la música cubana iba al encuentro de la norteamericana en forma subrepticia como lo refleja lo mejor de la obra de Irakere o Los Van Van la vuelta al comercio público sobre todo en la forma todavía duradera del hip hop. O la menos visible pero igualmente constante influencia cubana en la música norteamericana que a partir de los 60’s tuvo que contar con intermediarios.

El caso de la Monumental es sintomático porque se trataba menos de una orquesta con pretensiones de renovar la música local que de una agrupación que trataba de satisfacer las demandas de los bailadores. Así que en tiempos en que a la música norteamericana y en concreto el soul y el funk se le llamaba “la onda” lo de la Monumental se dieron a inventar el son onda que no era otra cosa que un funk muy cubanizado. El invento no debió ser visto con buenos ojos cuando la palabra “onda” desapareció de la contraportada de sus discos y empezaron a anunciar las piezas más cerca de la sensibilidad funk con la más tradicional denominación de son. Es por esa tenaz persecución de los años 70’s que hoy es más fácil hacer antologías de funk local en Brasil o en varios países africanos (Nigeria, Ghana, Benin, Sudáfrica o Mali) que en Cuba, con el curioso contrasentido de que varias de las bandas o piezas asociadas con ese sonido usaban nombres cubanos. Incluso en la Unión Soviética, nuestra severa tutora de aquellos años, el jazz y el funk circulaban con más holgura que por su imitadora caribeña:



6 comentarios:

  1. sabroso el bolofunk. lo que tú y otros revisionistas no dicen es cómo Aretha Franklin imitaba descaradamente a Alla Pugachova...

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  2. y si la vez aqui cantando rap: http://www.youtube.com/watch?v=MoYkhH73hv0&feature=related
    Pugachova, por cierto, fusilo "Sir Duke" de Stevie Wonder pero no la he podido encontrar para mandartela. y luego la vio Mirta Medina y se aparecio en Cuba cantando "Sir Duke" en ruso. pensaria que la habian compuesto en algun koljos.

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  3. coj..nes, se me fue un vez en vez de ves.

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  4. Yo no se nada de música pero a mi me parece que irakere hacía funk. Yo creo que "bacalao con pan" es funk ¿o no?

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  5. si, "Bacalao con pan" tiene leve un aire funky (cuando las mezclas se hacen bien los generos de que estan formadas ni se reconocen mucho ni importan) pero una cancion no hace un genero. con ciertas notorias excepciones cuba se perdio casi tres decadas de evolucion musical justo cunado estaba en su mejor momento.

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  6. qué mal la ha pasado mirta medina en miami, donde los estefan le han saboteado la carrera, no la invitan a sus barbacoas, annia linares no le quiere peinar los perros, la vetaron en el palacio del jugo, menos mal que le ha ido mejor cantando rap con fondo vermona en ruso.

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